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Aprendizaje formal, no-formal e informal

Rosa María Torres


Educación formal. Educación institucionalizada, intencionada y planificada por organizaciones públicas y organismos privados acreditados. En su conjunto, esta constituye el sistema educativo formal del país. Por consiguiente, los programas de educación formal son reconocidos por las autoridades nacionales pertinentes o instancias equivalentes, por ejemplo, cualquier otra institución que colabore con las autoridades nacionales o subnacionales de educación. La educación formal comprende esencialmente la educación previa al ingreso al mercado laboral. Con frecuencia, la educación vocacional, la educación para necesidades especiales y parte de la educación de adultos se reconocen como parte integral del sistema nacional de educación formal.

Educación no formal. Educación institucionalizada, intencionada y organizada por un proveedor de educación. La característica que define la educación no formal es que representa una alternativa o un complemento a la educación formal de las personas dentro del proceso de aprendizaje a lo largo de la vida. Con frecuencia, se plantea como una forma de garantizar el derecho a la educación para todos. Atiende a todos los grupos de edad aunque no está necesariamente estructurada como una trayectoria continua. La educación no formal puede ser corta en términos de duración y/o intensidad y habitualmente se imparte bajo la forma de cursos cortos, seminarios o talleres. En general, no conduce a certificaciones reconocidas por las autoridades nacionales o subnacionales competentes como equivalentes a las otorgadas por la educación formal. En ocasiones no otorga certificación alguna. La educación no formal incluye programas que pueden contribuir a la alfabetización de jóvenes y adultos, a la educación de los niños no escolarizados, así como programas destinados a impartir habilidades básicas para la vida, destrezas ocupacionales o programas orientados al desarrollo social o cultural.

Aprendizaje informal. Modalidades de aprendizaje intencionadas, aunque no institucionalizadas. De esta manera, se caracterizan por ser menos estructuradas y organizadas que la educación formal o no formal. El aprendizaje informal puede incluir actividades de aprendizaje realizadas en el hogar, el lugar de trabajo, la comunidad o como parte del vivir diario. Asimismo, puede tener carácter individual, familiar o social.

Aprendizaje imprevisto o aleatorio. Las diversas formas de aprendizaje no organizado, incluyendo las que comprenden actividades de comunicación que no han sido diseñadas con el fin de producir un aprendizaje. El aprendizaje imprevisto o aleatorio se puede producir como consecuencia del quehacer diario, de eventos, o de actividades de comunicación no concebidas como actividades intencionadas de educación o aprendizaje. Entre los ejemplos de aprendizaje aleatorio se pueden mencionar las actividades que tienen lugar durante una reunión o las asociadas con una transmisión de radio o televisión que no han sido diseñadas como un programa educativo.

Fuente: Glosario,
CINE (Clasificación Internacional Normalizada de la Educación), 2011

Conviene empezar con las definiciones oficiales de la CINE 2011 (UNESCO) pues es frecuente que las personas - incluso especialistas en educación - no manejen o confundan los términos educación formal, educación no-formal y aprendizaje informal (aprendizjes realizados en contextos formales, no-formales e informales).

Muchos hablan de educación formal y de educación no-formal, sin hacer referencia al aprendizaje informal. Otros pasan por alto la educación no-formal. La mayoría sigue llamando educación informal a lo que hoy se conoce como aprendizaje informal. Muchos asocian educación no-formal con adultos e incluso creen que la educación de adultos es siempre no-formal. Otros consideran que Aprendizaje a lo Largo de la Vida y aprendizaje informal son la misma cosa. Etcétera.

Con la educación formal hay pocos problemas: es el otro nombre dado a la educación escolar, a la que tiene lugar en el sistema escolar. No obstante, muchos tienen problema para entender que el sistema escolar incluye a la educación superior.

Con la educación no-formal hay más problemas. Muchas veces no están claros los límites y las diferencias entre la educación formal y la no-formal. En ambas hay enseñanza, hay un horario y hasta puede haber evaluaciones y certificados en la educación no-formal. La diferencia es que la segunda es menos estructurada y más flexible, y puede ser provista por una multiplicidad de agentes, gubernamentales y no-gubernamentales, para servir a todas las edades y a todos los niveles educativos.

Con el que hay más problemas es con el aprendizaje informal, "aprendizaje intencionado pero no institucionalizado". Para empezar, como se ve, no es educación informal sino aprendizaje informal. La clasificación de la CINE 2011 se refiere a educación formal, educación no-formal y aprendizaje informal, pues en este último no hay enseñanza; se trata de aprendizaje autónomo. Y agregó otra categoría, el aprendizaje imprevisto o aleatorio, "las diversas formas de aprendizaje no organizado, incluyendo las que comprenden actividades de comunicación que no han sido diseñadas con el fin de producir un aprendizaje". Yo prefiero incluir a éste dentro del aprendizaje informal. Lo importante es que es aprendizaje (intencionado o no) no mediado por una actividad de enseñanza.

Formal, no-formal e informal califican el contexto y el modo en que se realizan la educación y el aprendizaje. Estas tres variantes no corren en canales separados sino que se entrecruzan. Por eso resulta difícil graficarlas; no son líneas paralelas. La educación no-formal comparte muchos elementos con la educación formal. Hay aprendizaje informal también dentro de la educación formal y de la no-formal (jugar, leer, conversar con compañeros o con el profesor fuera de la clase, actividades durante el recreo, uso de internet, etc.).

La educación formal ocupa un período relativamente corto en la vida de una persona, por lo general en la infancia, la adolescencia y la juventud, aunque puede realizarse también en la edad adulta. Quienes estudian maestrías y doctorados pueden pasar en las aulas 20 años o algo más. Quienes tienen cero o poca escolaridad, se nutren fundamentalmente de aprendizajes no-formales e informales. 

La educación no-formal (cursos, talleres, conferencias, seminarios, pasantías, etc.) puede ocurrir junto con la educación formal, y también antes y después de que ésta termina. Muchas personas llegan a tener más experiencia educativa por vías no-formales que formales. Internet ha venido a ampliar y diversificar considerablemente el mundo de la educación no-formal.

El aprendizaje informal nos acompaña toda la vida, desde el nacimiento hasta la muerte. Y por eso muchos lo asocian al Aprendizaje a lo Largo de la Vida. Algunos de los aprendizajes más importantes los hacemos de manera informal, en la familia, en la comunidad, en el sistema escolar, en el trabajo, en el deporte, conversando, leyendo y escribiendo, debatiendo, en contacto con la naturaleza, con los medios de comunicación, con las artes, con internet, etc. A menudo, las personas no son conscientes de lo que aprenden, sin habérselo propuesto como objetivo.


El Aprendizaje a lo Largo de la Vida integra los tres tipos de aprendizaje: formal, no-formal e informal. Cada persona tiene su propia combinación y su propia trayectoria de aprendizaje. Algunas tienen mucha educación formal y no-formal. Otras tienen poca o ninguna educación formal y no-formal. Todos desarrollamos aprendizajes informales, aprendizajes que son indispensables para la vida, para la convivencia, para el trabajo y para el cuidado del medioambiente.

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Enseñanza invisible

Rosa María Torres
Pawel Kuczynski

"Odio que me enseñen, pero me encanta aprender". Winston Churchill


Nada más anticipablemente aburrrido que algo que se presenta a sí mismo como educativo. Tal es la mala fama que se ha ganado la educación. Si algo viene etiquetado como educativo - programa educativo, televisión educativa, radio educativa, juego educativo, charla educativa - más que atraer, ahuyenta.

No obstante, mucho de lo que aprendemos a diario resulta de enseñanzas invisibles. Personas que enseñan - para bien y para mal - sin siquiera proponérselo o ser conscientes de ello. Enseñantes apostados detrás del telón, de la pizarra, de la pantalla, de una película, de una obra de teatro, de un cuadro, promoviendo aprendizajes
de múltiples maneras: dando ejemplo, motivando, inventando situaciones, plantando recursos, creando tiempo, abriendo espacios, derrumbando muros, facilitando encuentros e intercambios, animando lecturas y escrituras, estimulando la exploración, el propio descubrimiento, el interaprendizaje entre pares, el aprendizaje autónomo
Las enseñanzas invisibles son las más efectivas,
las que más impactan sobre los aprendizajes
El ejemplo

Desde tiempos inmemoriales se destaca el valor educativo del ejemplo. Hay quienes dicen que esa es, en verdad, la única manera de aprender.

Es un hecho: los actos enseñan más que las palabras. Si de esto tuvieran conciencia los enseñantes - padres, profesores, sacerdotes, políticos, agentes sociales y líderes de todo tipo - sermonearían menos y prestarían mucha más atención a sus modos de ser y de actuar.  


Quien no lee no puede formar lectores. El violento, el discriminador, el maltratador, jamás podrá educar a nadie en la no-violencia, la no-discriminación, el no-maltrato. Igual con el racista y el machista, No debería sorprender el fracaso de tantas campañas, programas y materiales destinados a "formar en valores", en sociedades que siguen haciendo gala de anti-valores. 

A ser honesto se aprende rodeado de gente honesta y de actos evidentes de honestidad. Así se aprenden, en realidad, todos los valores positivos y, lastimosamente, también los negativos. No hay currículo capaz de enseñar la solidaridad, la empatía, la colaboración. Se aprenden en la práctica, en el ejercicio de ser solidario, empático, colaborador y de ver a otros actuar de ese modo.
 

Definitivamente, ser es mucho mejor que sermonear, hacer es mil veces mejor que decir. Ser ejemplo de lo que se predica es la mejor manera de formar hijos, alumnos, ciudadanos.

El contexto

Estudios y evaluaciones muestran que el clima escolar es clave para el aprendizaje en el medio escolar. Los alumnos aprenden - aprenden mejor - cuando se sienten contentos, motivados, interesados, acogidos, estimulados, bien tratados. Lo mismo podríamos decir del clima familiar, del clima social, del clima político.

Un contexto violento - en el hogar, en la comunidad, en el sistema escolar, en la cultura política, en la sociedad - estimula comportamientos violentos. Donde hay respeto, diálogo, participación, se vive y se aprende a desarrollar esos valores y actitudes.


Un 'buen ambiente de aprendizaje' no se basa en el inmovilismo y el silencio. Al contrario: busca  adecuarse a las necesidades y características de quienes aprenden, es alegre, cómodo, flexible, alienta el movimiento, el intercambio, el juego, la risa.

Crear un clima favorable para aprender es tarea de los adultos. Enseñanza invisible.


El contacto con otros

Aprender es un fenómeno esencialmente social; aprendemos de y junto con otros. 


Aprender a convivir es uno de los pilares de la educación, un aprendizaje complejo - en gran medida informal - que se desarrolla a lo largo de la vida, desde la primera infancia y en toda la edad adulta.

Nada mejor que grupos heterogéneos para aprender a respetar y valorar lo diverso. Nada mejor que el contacto con otras culturas para desarrollar el sentido de la interculturalidad. Nada mejor para aprender un idioma que la inmersión entre quienes lo hablan como propio.

El servicio a los demás

Ayudar a otros es, en primer lugar, ayudarse a uno mismo. Sentirse socialmente útil es fuente de realización personal y una de las claves de la felicidad.

Niños y jóvenes expuestos a otras realidades sociales y a la posibilidad del servicio, se desarrollan como personas más completas y más complejas, más sensibles y creativas. El aislamientro social, la torre de cristal, producen personas menos felices y menos aptas para la vida.

El Aprendizaje-Servicio permite matar varios pájaros de un tiro: aprendemos mientras prestamos un servicio a los demás y crecemos como ciudadanos. ¿Qué puede haber más efectivo y gratificante?


La naturaleza

La naturaleza es fuente inagotable de aprendizajes. Piense en un amanecer, un río, el mar, un árbol, una flor, un nido, una fila de hormigas...

No hay mejor juguete para un niño que agua y arena. En la escuela del profesor Toshuro Kanamori, en el Japón, que cultiva una pedagogía para la empatía y la felicidad, chapotear y revolcarse en lodo es el gran premio al entusiamso y el esfuerzo de los alumnos. Trepar a un árbol ha sido y sigue siendo máxima aventura para generaciones de niños.


Un pedazo de verde, un jardín, un huerto, una planta, no deberían faltar en un lugar destinado a la enseñanza.

Un animalito, una mascota, cambia la vida de las personas. No son solo compañía y afecto, sino indispensables enseñantes invisibles.
 


El arte

El aprendizaje a través del arte es una de las pedagogías más potentes y creativas. Los artistas enseñan con sus creaciones, a menudo sin siquiera proponerse enseñar e incluso sin estar presentes.

Una película, un documental, un video, un dibujo, una pintura, una exposición, un concierto, una obra de teatro o de títeres deberían ser parte de la educación y de los entornos de aprendizaje de toda persona.

Los mejores sistemas escolares del mundo saben del valor de la música, de aprender a tocar un instrumento, de crear una orquesta, de organizar un coro, de ponerle música a las aulas, a la biblioteca, al recreo.

Excursiones y viajes


Viajar es una manera sumamente estimulante y placentera de aprender. Una experiencia de aprendizaje insustituible, imposible de encontrar en los currículos escolares, los libros o internet.


Romper con el encierro - el del hogar, el de la escuela, el del trabajo - es de por sí formativo.


No se trata solo de grandes viajes. Es enorme el valor educativo de una caminata por el barrio o la comunidad, una excursión al campo o la ciudad, la visita a una fábrica o un museo.

Ir en bicicleta o caminar a la escuela en grupo, en compañía de tutores, son un excelente sustituto al transporte escolar o familiar. Muchos países, programas y escuelas los alientan y organizan como parte de la jornada escolar y como parte de la experiencia educativa. 

Las pasantías - a otros países, a otros lugares dentro del país, a otras escuelas - son herramientas insustituibles de desarollo profesional docente.

La propia exploración y el descubrimiento 

Aprender a aprender es el secreto de una buena educación y del aprendizaje a lo largo de la vida.
 

Sabemos que la curiosidad y la motivación son motores del aprendizaje. Que el aprendizaje autónomo es fuente de placer y de conocimiento sin fin. Que el descubrimiento y la propia exploración son las vías más seguras para lograr aprendices genuinos y profundos.

El experimento "Agujero en la pared" (1999) del indio Sugata Mitra se propuso mostrar lo que puede lograrse "abandonando" una computadora para que los niños la exploren y aprendan solos, sin adultos interviniendo directamente en la enseñanza. Resultó que los niños se autorganizan entre ellos y "se enseñan a sí mismos", a partir de adultos cuyo rol es diseñar el experimento, poner allí la computadora, observar e investigar el proceso. A partir de ese experimento se desarrolló
la "Escuela en la Nube" https://www.theschoolinthecloud.org/ , una plataforma en línea que promueve Entornos de Aprendizaje Auto-Organizado (EAAO) - "entornos caóticos deliberados y con sentido" - en los que los niños trabajan solos en torno a una pregunta, con tutores a distancia (Grannies, abuelitas) que interactúan a través de Skype. Educación mínimamente invasiva llama Mitra a este tipo de intervención.
 
Probemos a abandonar muchas otras cosas: libros, cuadernos, lápices, mapas, cubos, latas, letras, números, caleidoscopios, lupas, calendarios ... Si es grande la alegría de encontrar una moneda tirada en el suelo, ni hablar de lo que se experimenta al encontrar un libro. Un libro sabiamente abandonado - parques, veredas, buzones, paradas de buses, macetas, árboles, bancos, mesas - puede tener mucho mejor suerte que aquel que espera parado en una biblioteca. De hecho, existen varias iniciativas nacionales e internacionales con esa idea; por ejemplo, Libera Tu Libro, el Club de los Libros Abandonados, parte de http://www.bookcrossing.com/ Pero no tiene por qué ser algo estructurado. Cualquiera puede hacerlo, a partir de sus propias ideas.

En fin: si lo que le interesa es ayudar a que otros aprendan, practique más la enseñanza invisible. Achíquese. Desaparezca. Aprenda a actuar tras bastidores. Deje que sus actos hablen más que sus palabras. Juéguese a la curiosidad, el autodescubrimiento, la sorpresa, la aventura, el interaprendizaje, el aprendizaje autónomo, placentero y sin prisa. 


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Aprendizaje a lo Largo de la Vida (ALV)


Rosa María Torres

Esta entrada fue preparada para el Glosario elaborado por el UIL-UNESCO y la OEI: "Aportes conceptuales de la educación de personas jóvenes y adultas:  hacia la construcción de sentidos comunes en la diversidad" (PDF, 2013). Hemos hecho aquí algunas actualizaciones y cambios al texto original.

Louise Mead


El Aprendizaje a lo Largo de la Vida (ALV) se entiende a partir de sus dos conceptos articulados: aprendizaje y vida. Se refiere, en definitiva, al aprendizaje individual y colectivo que tiene lugar en la vida de toda persona, desde el nacimiento hasta la muerte, a través de aprendizajes formales, no formales e informales (familia, comunidad, sistema escolar, grupo de pares, medios de comunicación, sistema político, religión, internet, participación social, juego, trabajo, lectura y escritura, etc.) y a través de todos los recursos socioculturales disponibles.


El Aprendizaje a lo Largo de la Vida (ALV) se ha propuesto como el nuevo paradigma y principio organizador de los sistemas de educación y aprendizaje en el siglo XXI, de cara a la construcción de la “sociedad del conocimiento” y la "sociedad del aprendizaje", en un contexto en el que la información y el conocimiento se expanden de manera acelerada, y en el que la vida y la expectativa de vida de la población se amplían considerablemente en todo el mundo.
  • El ALV es en primer lugar un hecho de la realidad: todas las personas aprendemos desde que nacemos hasta que morimos, incluso si jamás vamos a la escuela. Investigaciones provenientes de la Neurociencia confirman que el aprendizaje se inicia incluso antes del nacimiento, en el útero materno, y que aprendemos no sólo en la vigilia, sino también en el sueño.  
  • El ALV es al mismo tiempo una utopía: la posibilidad de asegurar a toda persona, a lo largo de su vida, las mejores condiciones para aprender, tanto en espacios organizados como de manera informal. 
  • El ALV viene a poner en cuestionamiento la vieja visión de la educación y del aprendizaje centrados en el sistema escolar. El sistema escolar es uno, de muchos, sistemas de aprendizaje. Aprendemos antes de iniciar la escolaridad formal y seguimos aprendiendo mucho más allá de ésta.
  • El ALV muestra la necesidad de revisar la clasificación convencional: formal, no-formal e informal. Las distinciones entre estos ámbitos de aprendizaje se vuelven borrosas. El aprendizaje se da en todos ellos y los atraviesa.
  • El ALV replantea las distinciones entre educación, formación y capacitación. Desde el punto de vista del aprendizaje, estas distinciones pierden relevancia y pueden imbricarse entre sí.
  • El ALV no pertenece al "sector educativo" ni depende de un organismo rector, Ministerio de Educación o similar, porque el aprendizaje es ubicuo, no se restringe al sistema escolar y atraviesa a todos los "sectores": cultura, salud, deportes, recreación, trabajo, producción, comunicación, etc.
Desde la aparición de Internet, en los años 1990, el mundo digital se agregó a la ecología de la información, la comunicación y los aprendizajes. Desde entonces viene penetrando todos los ámbitos de aprendizaje, ampliando especialmente los aprendizajes informales y promoviendo el aprendizaje libre y el autodidactismo.

El ALV reconoce que el aprendizaje se da:

a) a lo largo de la vida (no en un período determinado: típicamente la infancia y la juventud)
b) a lo ancho de la vida (no únicamente en el sistema escolar).

Aprendemos en todo momento y en todo lugar: en la familia, en la comunidad, en la naturaleza, en el grupo de amigos, en el juego, en el trabajo, a través de los medios de comunicación, del arte, de la participación social y política, conversando, observando, leyendo y escribiendo, enseñando, etc.

La edad se reconoce como un continuo desde el punto de vista cognitivo, equivalente a la vida misma. Toda edad es buena para aprender y cada una tiene sus requerimientos, sus posibilidades y limitaciones. La prolongación de la vida, por un lado, y el mayor conocimiento acerca de las especificidades de cada edad, por otro, exigen replanteos profundos en torno a la edad adulta - que se agranda cada vez más - y a los aprendizajes en las diversas etapas de la adultez.

El ALV pone el aprendizaje en el centro, rompiendo con la tradición educativa centrada en la enseñanza. Venimos transitando de la educación al aprendizaje y de la educación a lo largo de la vida al aprendizaje a lo largo de la vida. La educación implica enseñanza; el aprendizaje no necesariamente es el resultado de la enseñanza o de una intención educativa deliberada. El aprendizaje es tanto individual como colectivo, mediado por las interacciones sociales.

La Unión Europea (UE) adoptó oficialmente el ALV en 1996, declarado Año Europeo del Aprendizaje a lo Largo de la Vida. El Consejo Europeo realizado en Lisboa (marzo 2000) adoptó una definición operativa de aprendizaje permanente como “toda actividad de aprendizaje útil realizada de manera continua con objeto de mejorar las cualificaciones, los conocimientos y las aptitudes” (Comisión de las Comunidades Europeas, 2000, p. 1).

A mediados de 2001 la Comisión realizó una consulta en toda Europa en torno al documento titulado “Memorándum sobre el aprendizaje permanente”. Se recibieron cerca de 3 mil aportes individuales; cerca de 12 mil personas participaron en las reuniones y conferencias que se organizaron dentro de este proceso. Como objetivos del aprendizaje permanente se plantearon: "la promoción de una ciudadanía activa, y el fomento de las capacidades profesionales a fin de adaptarse a las necesidades de la nueva sociedad del conocimiento y de permitir la plena participación en la vida social y económica".

Aunque el ALV surge como propuesta de nuevo paradigma en los países del Norte (“desarrollados”), éste es también importante y válido para los países del Sur (“en desarrollo”). No obstante, persiste en los hechos un esquema y una mentalidad dual: ALV para el Norte y educación primaria o básica para el Sur. Esto se plasmó, entre otros, en dos grandes iniciativas mundiales:
a) La Educación para Todos (EPT), lanzada en la Conferencia Mundial sobre Educación para Todos, en Jomtien, Tailandia, en 1990 y relanzada en el Foro Mundial de Educación, en Dakar, Senegal, en 2000, con 2015 como plazo para cumplir con las metas. Las seis metas de la EPT abarcaron todas las edades — primera infancia, niños, adolescentes, jóvenes y personas adultas — y educación tanto dentro como fuera del sistema escolar. Sin embargo, desde sus inicios, la EPT se centró en infancia y en educación primaria, desatendiendo las metas referidas a la primera infancia así como a jóvenes y adultos. Pocos países en el mundo lograron cumplir las metas de la EPT en 2015.

b) Los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), plataforma multisectorial aprobada en el año 2000, también con el año 2015 como plazo de cumplimiento de objetivos y metas. La meta para la educación fue "lograr la enseñanza primaria universal" (el indicador es “supervivencia al quinto grado”).

Pese a que el propio nombre es claro — Aprendizaje a lo Largo de la Vida — persisten varias confusiones. Muchos asocian ALV con: a) adultos, b) educación a lo largo de la vida, c) educación no-formal, d) aprendizaje informal. Las inconsistencias en los usos del término se dan a nivel internacional y dentro de la propia UNESCO y de otros organismos internacionales. A menudo, los problemas se acentúan con la traducción: por ejemplo, el Informe de la Comisión Delors titulado en inglés “Learning: The Treasure Within”, se tradujo al español como “La educación encierra un tesoro”. Igualmente, los documentos de la CONFINTEA V (1997) “An Agenda for Adult Learning” se tradujo al español como “Agenda para la Educación de Adultos”).

La experiencia viene mostrando múltiples dificultades para traducir el concepto Aprendizaje a lo Largo de la Vida en políticas y en acción. Adoptar el ALV como nuevo paradigma para la educacion implica reconceptualizaciones y reordenamientos mayores.

El ALV no ha sido cabalmente comprendido ni incorporado en América Latina y el Caribe; si bien el término se usa cada vez más en documentos y discursos, faltan esfuerzos de conceptualización, debate y concreción en políticas. Las mismas confusiones que se dan a nivel internacional se repiten en América Latina.

En los países del Sur, y en América Latina concretamente, el ALV suscita recelos y temores. Hay quienes lo ven como una nueva moda, un concepto importado del Norte, sin relevancia ni aplicabilidad en el Sur. Muchos temen que el “énfasis en el aprendizaje” pueda significar un desdén por la enseñanza; o que el ALV signifique minar el derecho a la educación, es decir, que constituya una manera de responsabilizar a las personas y des-responsabilizar a los Estados. La ausencia de información, educación, participación y debate ciudadano en torno a este nuevo paradigma alimenta las incomprensiones y los temores.

En algunos países, entre otros del Caribe anglófono, se vienen creando unidades, departamentos o programas de ALV, los cuales se agregan a las estructuras, políticas y programas existentes. Esto deja claro que el carácter holístico del ALV, y su naturaleza transformadora del paradigma educativo vigente, no ha sido aún comprendido.

Todo esto lo analizamos en el informe regional “De la alfabetización al aprendizaje a lo largo de la vida” que preparamos a pedido de UNESCO para CONFINTEA VI (Belém, Brasil, 2010).

Referencias

Comisión de las Comunidades Europeas (2000). Memorándum sobre el Aprendizaje Permanente. Bruselas (documento de trabajo).

Delors, J. et al. (1996). La educación encierra un tesoro, Informe a la UNESCO de la Comisión Internacional para la Educación en el Siglo XXI. Madrid: Santillana/ UNESCO.

Informe Faure (1972). Learning to Be: The World of Education Today and Tomorrow. París: UNESCO.

Medel-Añonuevo, C., Ohsako, T. & Mauch, W. (2001). Revisiting Lifelong Learning for the 21st Century. Hamburg: UIE-UNESCO.

OECD (1996). Lifelong Learning for All. Paris.

Torres, R. M. (2004). Lifelong Learning in the South: Critical Issues and Opportunities for Adult Education, Sida Studies 11. Stockholm: Sida.

Torres, R. M. (2010). De la alfabetización al aprendizaje a lo largo de la vida. Informe Regional preparado para CONFINTEA VI por encargo del UIL-UNESCO.

Torres, R. M. (2010). “Lifelong Learning. Moving Beyond Education for All (EFA)”. Keynote speech at the Shanghai “International Forum on Lifelong Learning”. Shanghai.

UNESCO (1997). Adult Education. The Hamburg Declaration. The Agenda for the Future. Fifth International Conference on Adults Education. Hamburg: UNESCO-CONFINTEA.

Yang, J. (2012). “UIL’s Concept of Lifelong Learning”. Prepared for a UIL staff retreat: UIL as Global Center of Excellence in Lifelong Learning. Hamburg, October 5 (presentación en Powerpoint).

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Los maestros son ex-alumnos (renovación escolar y renovación docente)

Rosa María Torres 

Ilustración: Alejandro Costas

Igual que a los hijos les cuesta creer que sus padres alguna vez fueron niños y les resulta extraño imaginarlos gateando o yendo a la escuela, a los alumnos les resulta difícil imaginar que sus profesores antes fueron alumnos. Alumnos que pasaron por las mismas (o peores) penurias escola­res, hicieron debe­res, sufrieron exámenes, soportaron la arbitrariedad de algunos profesores, cometieron actos de indis­ciplina y recibieron casti­gos. En realidad, la sociedad entera parece ignorar que los maestros son ex-alum­nos y los propios maestros haberlo olvidado.

Si Estado y sociedad fueran conscientes de esto, sabrían que buena parte de lo que saben (o no saben) los maestros lo aprendieron de otros maestros, que muchas lagunas de su formación e inadecuciones de sus métodos de enseñanza tienen raíces en su propia experiencia escolar. Los enfoques y estilos de enseñanza se pasan de generación a generación, de padres a hijos, de maestros a alumnos. Por eso, cambiar la cultura escolar y, sobe todo, cambiar la cultura pedagógica, es asunto labrado, sin duda el más duro y complejo del cambio educativo.

Cuestiones fundamentales como la expresión oral, el gusto por la lectura y la escritura y por las matemáticas, el buen leer y el buen escribir, la buena o la mala ortografía, el buen estudiar, la capacidad de razonar, pensar críticamente, dudar, formular bien una pregunta, argumentar, investigar, buscar y citar fuentes, etc., etc., se construyen (o no) desde la infancia y a lo largo de la educación básica. Por ello, una buena educacón básica es cimiento indispensable de una buena elección y formación profesional.

La investigación y la observación confirman una y otra vez la enorme influencia que tiene la experiencia escolar de los maestros sobre sus modos de enseñar y de aprender, a menudo mucho más que su formación profesional. Bien sabemos el peso determinante que tienen los aprendizajes en la primera infancia y en la infancia.

- Quien fue tratado autorita­riamente tiende a ser autorita­rio.
- Quien fue reprimido y castiga­do cuando niño tenderá a reproducir esos comportamientos en la vida adulta.
- Quien fue educado con métodos memorísticos aprendió a creer que estudiar es memorizar y que buen estudiante es el que mejor memoriza y repite.
- Quien fue educado en la ri­gidez y las normas, inventará las suyas.
- Quien fue sometido a la subordinación y la pasividad necesita sobreponerse a ellas para poder enseñar a otros a ser autónomos y proactivos.
- Quien solo conoció la imposición debe romper sus propios candados para poder enseñar a otros los caminos del diálogo, el razonamiento, la deliberación, la persuasión.

Cierto que siempre se puede romper con los moldes tradicionales aprendidos, modificar percepciones, prejuicios y conductas. Cierto que quien se propone aprende por su cuenta, yendo más allá de lo que le enseñaron y enseñan otros. Pero es el propio sistema educativo el que limita la capacidad de autoformación, por­que no enseña a estudiar, no induce a la lectura ni a la investigación, no crea la necesi­dad de apren­der, no construye las bases para el auto­di­dactismo, promueve muchas veces el facilis­mo, el culto a la prueba, a la calificación, al certifi­cado, al título.

Estructuras y mentalidades convencionales instalan "la educación", "la capacitación", "la educación permanente", "la actualización" y hasta "el aprendizaje" como si se tratase siempre de una oferta externa, sujeta a ires y venires, a cupos y reglas, a tiempos y plazos, antes que el aprendizaje a lo largo de toda la vida como un modo de vida, que no tiene edad, que no depende de esperas ni de cupos ni de plazos ni se premia con puntajes y diplomas.

Si los alumnos tuvieran presente que sus maestros fueron antes alumnos, tal vez les resultaría más fácil construir puentes y empatías, comprenderles mejor, ser más tolerantes con sus limitaciones, valorar más sus virtudes.

Si los propios maestros recordaran su pasado de alumnos, quizás podrían comprender mejor a sus alumnos recordando los propios sinsabores, las propias batallas, las propias fallas.

Si los decisores y administradores de políticas tuvieran claro el enorme peso de la biografía escolar de los maestros sobre su calidad docente, sabrían que las siempre reiteradas "debilidades de formación docente" no son un problema individual de cada maestro o maestra, sino un problema estructural, de vieja data, que no se resuelve solo con más cursos de capacitación sino, sobre todo, con una profunda transformación pedagógica del sistema escolar.

Lo usual es ver la formación docente desde la formación profesional y los cambios necesarios a través del lente de la reforma de la educación superior. No obstante, los malos maestros se forjan no solo en la mala universidad sino desde la mala escuela y el mal colegio.

Lo usual es insistir en la necesidad de renovar la planta docente para renovar el sistema escolar. No obstante, el viceversa es igualmente cierto y fundamental. Una renovación profunda del sistema escolar - incluyendo la educación inicial y la superior - es condición esencial de una profunda renovación docente.

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