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Expertos internacionales

Rosa María Torres

EXPERTOS: los hay reales y los hay postizos. Alguna vez, la pala­bra dijo algo: se aplicaba a quienes dominaban un saber o una especialidad. Hoy en día, el calificativo se aplica a mansalva, pudiendo abarcar tanto a exper­tos de verdad como a los que, antojadiza e improvisadamente, son llamados tales gracias al desconocimiento o la falta de criterio de quienes solicitan y compran sus servicios. 

Nos referiremos aquí al experto en un campo específico, el de la educación, un campo sumamente complejo y sensible, que se resiste a recetas y a fórmulas prefabricadas, que requiere no solo saber sino experiencia, conocimiento profundo del contexto y de la(s) cultura(s), empatía, capacidad de observar y de escuchar, voluntad para identificar lo propio y lo diferente, cautela para postergar el juicio fácil o la propuesta apresurada. 

A medida que se amplía y complejiza, la educación ha venido segmentándose en numerosos subcampos y especialidades. Es imposible saber de todo, manejar en profundidad todos los elemen­tos que inter­vienen en las decisiones de política y en los procesos educativos intra y extra escolares.

El 'experto', hoy, puede saber de una pequeña parte del conjunto o bien presentarse como un todólogo que sabe de todo. En cualquier caso, ninguno de ellos está en capacidad de asumir visiones o decisiones sistémicas. La educación es campo multi- y trans-disciplinar, que exige mútiples saberes y múltiples miradas, trabajo en equipo,
participación social, experimentación, tiempo y condiciones para ensayar, errar y rectificar. 

Jóvenes inexperientes recién graduados en el extranjero o bien funcionarios jubilados o que van quedándose sin chamba por cambio de gobierno o de administración, pasan a engrosar las filas de los 'expertos' y las carpetas de candidatos que esperan ser considerados en los archivos de agencias inter­nacionales y burocracias nacionales.
Grupo aparte son los economistas, quienes tienden a creerse expertos en cualquier campo, y que de hecho lideran hoy las decisiones de la educación a nivel mundial, por lo general desde visiones economicistas, mecanicistas y estrechas de lo que significa enseñar y aprender.  
 

■  Un país latinoamericano se embarcó en una reforma curricular. La lista de candidatos a asesores internacionales apareció encabezada por un ex-Ministro de Educación de un país vecino - reconocidamente no especialista en educación y menos en currículo -, quien acababa de quedar vacante por cambio de gobierno. Para no hacerla larga: hubo que proceder a contratar a un experto a distancia para que asesorara al experto y a expertitos que le ayudaran in situ. Todo duró y costó mucho más de lo previsto. El resultado: un engendro. Dos o tres publicaciones, el clásico taller de "validación" que empaca y pone sello internacional a cualquier cosa ... y no se habló más del asunto. 

■  Otro país latinoamericano decidió que había llegado la hora de una profunda y ejemplar reforma educativa, costara lo que costara. La palabra 'excelencia' copó los discursos. Profesores de Harvard y otras universidades VIP desfilaron con sus respectivas ideas, propuestas, visiones de 'calidad educativa' y de 'futuro de la educación'. Los sesudos y vistosos documentos elaborados reposan en centros de documentación nacionales e internacionales como incómodo testimonio de lo que resulta cuando se pretende reformar la educación con expertos VIP que desconocen el país y se sienten libres para imaginar cualquier cosa, independientemente de su viabilidad e incluso de su comprensión por parte de la sociedad. 
 


■  En un país asiático se necesitaba alguien para diseñar y dirigir un proyecto nacional de alfabetización de adultos. El "experto" internacional recomenda­do y finalmente contratado, si bien vinculado al campo educativo, sabía nada de alfabetización y nada de adultos. Así pues, al poco tiempo se vio en la necesidad de contratar expertos de verdad que vinieran a hacer el trabajo, con lo cual, solo en salarios de 'exper­tos', este pobre país debió pagar sumas extraordinarias. Al final, el programa no llegó a despegar.   

■  En un evento del Banco Mundial en Washington el panel se extendió en un conversatorio reducido en el que quedaron, entre otros, varios jóvenes con traje y con cartelitos colgados que decían 'EXPERTO'. Me acerqué al que estaba a mi lado y le pregunté en qué era experto. Me dijo, sin rubor, que era 'experto en (países en vías de) desarrollo', como si tal cosa existiera. Con tres meses en un país latinoamericano y una pasantía en un país africano, se volvió 'experto en desarrollo'. Le pregunté cuántos años tenía. Me dijo que 25. Le dije que nadie puede ser experto a esa edad. Que el conocimiento experto toma años, articulación entre teoría y práctica, un largo y muy trabajado matrimonio entre aprender a escuchar, aprender a pensar y aprender a hacer (con otros). Se rió, sin consecuencias. Había ocho más como él en la sala. 

■  En Africa he encontrado los casos más flagrantes de 'expertos internacionales'. Expertos que muchas veces van de país en país dejando los mismos documentos, modificando a lo sumo tablas, estadísticas, siglas, fechas, o bien traduciendo el documento a otro idioma, con idénticas conclusiones y recomendaciones para países y circunstancias muy diversos. Expertos con horarios reducidos y salarios abultados, en países con grandes necesidades y limitaciones. Expertos que trabajan en hoteles cinco estrellas, junto a la piscina, con sus laptops o artefactos de última generación, servidos por sirvientes locales. Y que, además, con alarde y sin empacho, desprecian la cultura local y se burlan de la gente con la que trabajan. Millones paga Africa en expertos internacionales, mayoritariamente provenientes de los países que la colonizaron.

Cordón umbilical lucrativo y costoso, lleno de trampas y de círculos viciosos, el de los expertos internacionales. Mucho experto descomprometido con su tarea y con la gente que le paga y depende de sus decisiones. Mucho experto en serie, ajeno e insensible a los contextos, repitiendo lo mismo en todo lado. Mucho experto no reconocido como tal en su propio país, pero a quien en otros lados le tienden alfombras rojas. 

Una industria internacional que consume mucho dinero de los 'países en desarrollo' y con réditos probadamente inútiles o dudosos. Una industria nutrida de préstamos, rituales, pleitesías, CVs, presentaciones, conferencias, eventos, documentos al por mayor. Prospera sobre todo en los países pobres y pequeños, en los con deficientes sistemas educativos y débiles capacidades nacionales, en los convencidos de que lo extranjero es siempre lo mejor, en los ávidos de visibilidad y de ránkings, en los empeñados en lograr 'nivel internacional' como si ese fuese el objetivo. Una industria, en fin, en la que, por todo eso y parafraseando un tango, se vuelve cada vez más difícil diferenciar al experto del chambón.

Sumak Kawsay: Voces y saberes de la Amazonía ecuatoriana

Rosa María Torres


Entrevista con Patricia Gualinga, mujer amazónica, dirigente del pueblo Sarayaku.
Secretos del Yasuní: Resistencia. Por Carlos Andrés Vera.



"Nosotros somos ricos. Tenemos un territorio amplio. Tenemos una comida orgánica rica, que se cocina en leña. Tenemos una casa adecuada para que no nos de mucho calor ni tampoco nos muramos en casas de zinc. Tenemos un aire limpio donde podamos respirar y
perdernos en la naturaleza al sentarnos encima de una loma para mirar el canto de las aves, de los pájaros. Podemos andar descalzos y sentir a la madre tierra o la frescura de las hierbas. Podemos hacer muchas cosas. Y podemos vivir tranquilos". Patricia Gualinga. Mujer amazónica, dirigente del pueblo Sarayaku.



La decisión del Presidente Rafael Correa de dar por terminada la Iniciativa Yasuní ITT (15 agosto, 2013) y proceder a explotar el petróleo en esta zona, una de las más biodiversas del planeta, ha generado gran controversia nacional e internacional así como resistencia y movilización nacionales, en particular por parte de los directamente involucrados: los pueblos indígenas que habitan en la Amazonía ecuatoriana.

Foto: Ecuavisa
Un hito en dicha resistencia fue la Marcha por la Vida emprendida por mujeres amazónicas a Quito en octubre de 2013. Aldededor de 100 mujeres de las nacionalidades sarayacu, waorani, kichwa y sápara se enrumbaron a Quito para hablar con el Presidente y presentarle su punto de vista y sus razones. Después de caminar por cinco días, cargadas de sus hijos, entraron a Quito el 17 de octubre y permanecieron aquí durante casi dos semanas esperando ser escuchadas, durmiendo con sus hijos en cartones sobre el suelo. La solidaridad de los quiteños les arropó, les llevó cobijas, ropa abrigada, comida. Pero no fue suficiente para evitar que se enfermaran.

Correa no las recibió. El Secretario General de la Presidencia les comunicó por escrito (30 octubre, 2013) que el presidente podría reunirse con ellas en Pañacocha - una "Comunidad del Milenio" ubicada en el norte de la Amazonía que acaba de construir e inaugurar - y les aclaró que para conseguir una audiencia no era necesaria una marcha; ¡bastaba un mensaje por correo electrónico!. Gualinga fue directa y clara, como las demás mujeres: "Pañacocha queda en el norte de la Amazonía, nosotros venimos del Sur", "Las Ciudades del Milenio no van de acuerdo a nuestra forma de vida".

Foto: Luis Vivanco, La Hora
El mismo día que Correa homenajeó con un almuerzo en el palacio de gobierno al equipo nacional de fútbol que logró una nueva clasificación para el mundial, seguido de fiesta bailable, con tarima y artistas, en la Plaza Grande, en las afueras del palacio, un fuerte cerco policial impedía el ingreso de las mujeres amazónicas a la plaza y al palacio.

Por su parte, la Asamblea Nacional, presidida actualmente por tres mujeres, todas del partido de gobierno, terminó recibiendo en el pleno y en 10 minutos a 6 mujeres amazónicas y se limitó a acusar recibo del Manifiesto preparado por ellas, en el que exigen al gobierno que respete sus territorios, rechazan la explotación petrolera en la Amazonía y respaldan la lucha contra la explotación en los campos Ishpingo, Tambococha y Tiputini (ITT) en el Parque Nacional Yasuní.

Foto: Adital
Una de las mujeres que participó y fue vocera de la marcha es Patricia Gualinga, dirigente de la combativa comunidad amazónica de Sarayaku, nacional e internacionalmente conocida porque defendió sus derechos y le ganó al Estado en la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Carlos Andrés Vera la entrevistó durante la estancia de ella en Quito, como parte de su Serie "Secretos del Yasuní". Por mi parte, me he permitido transcribir la entrevista, abajo, como un aporte más a su difusión por todos los medios y formatos.

En país en el que hoy conocimiento se confunde con educacion superior, títulos y Ph.Ds, Gualinga y su pueblo nos recuerdan que la sabiduría tiene otras fuentes, que expertos y sabios no son la misma cosa. En país que adoptó la visión indígena del Sumak Kawsay (Buen Vivir) como eje de la nueva Constitución (2008), como paradigma alternativo al desarrollo, Gualinga nos recuerda el sentido original del Sumak Kawsay, hoy apropiado y distorsionado por burócratas y tecnócratas. En país que ha decidido explotar el Yasuní ITT para "superar la pobreza", Gualinga nos recuerda que su pueblo no es pobre, que la pobreza viene de afuera y que lo que ellos quieren es seguir viviendo en paz y en armonía en sus territorios.

La Pachamama (la madre tierra)

"Yo nací escuchando a mis padres sobre tener una dignidad, una defensa. Venimos de una línea de Yachays o de Hombres de Sabiduría. Mi padre es la línea que le continúa. Entonces, siempre hubo ese contacto con la naturaleza mucho más profunda Nunca dejamos a las 5 de la mañana de tomar la guayusa y de conversar de nuestros sueños. Y cuando íbamos a salir a la ciudad, nuestros padres hacían ese momento tan especial para decirnos sobre lo que era la vida. Así crecimos.

Empecé a trabajar por mi cuenta, pensando que ya había suficiente gente en el movimiento de organizaciones y que yo quería continuar con otro ritmo de vida. Estoy hablando de hace como 26 años. Pero en ese momento cayó todo lo de Sarayaku, de sorpresa.

- ¿Qué quiere decir "cayó lo de Sarayaku"? Mucha gente no conoce el caso.

Fotoreportaje: Orlan Cazorla y Miriam García Torres
Cuando en 1993 dieron la concesión del llamado bloque 23 de la Compañía General de Combustibles (CGC) de la Sociedad del Plata todavía estábamos en el qué pasará. Pero en el 2002 empezaron el relacionamieno comunitario y Sarayaku había expresado su rechazo a lo que estaba pasando. No le hicieron caso, lo consideraron un lunar en la selva de resistencia. En 2002 empiezan arbitrariamente a entrar en el territorio, a hacer sísmica con helicópteros. Viendo la resistencia de Sarayaku, lo militarizan. Hubo una cadena de problemas en ese momento.

La dirigencia subió a donde yo estaba y me pidió asumir un rol en defensa del pueblo. Cuando empiezo a aparecer en los medios es cuando mis compañeros, la gente que estaba al frente del pueblo, empiezan a ser enjuiciados, a recibir boletas de captura. Alguien tenía que asumir la posta de los compañeros a los cuales estaban queriendo amedrentar. Estamos hablando del 2002 y 2003. 

Ahora ejerzo el rol de dirigenta de la mujer, para fortalecer el rol de la mujer, para visibilizar un poco más a las mujeres. Soy miembro del Consejo de Sarayaku, he sido testiga de la Corte Interamericana de Derechos Humanos; también he sido traductora oficial de la Corte del kichwa al español. Y no he vuelto para atrás. Mi vida ha cambiado completamente. Es imposible detenerse cuando se ve tanta cosa y tanta injusticia.

Una consigna del pueblo sarayaku es que no vamos a descansar hasta que los derechos de nuestro pueblo, nuestros derechos colectivos y nuestros territorios estén respetados y nos dejen vivir en paz con nuestra propuesta de vida, nuestra formulación de lo que queremos. Mientras tanto, vamos a continuar luchando hasta lo último.

Fotoreportaje: Orlan Cazorla/Miriam García Torres
Nuestra propuesta de vida en Sarayaku es que se respete totalmente la selva que es viva. No me refiero a la selva viva por sus plantas o sus animales. Me refiero a la selva viva por toda su integralidad. Nosotros tenemos el contacto con la selva y sabemos que detrás de esa megadiversidsd que existe en la selva, en los ríos, en las lagunas, en las cascadas, hay seres protectores que lo mantienen en equilibrio. Cuando se seca un lago, cuando se seca un ecosistema, es porque ese ser huyó, a raíz de tanta agresividad, o murió, que es mucho peor: que un ser que está puesto ahí para el equilibrio del planeta pueda desaparecer. Eso genera un desequilibro global, que no es conocido por la otra sociedad que no cree en estas cosas. Pero nosotros lo conocemos y lo sentimos. Y no podemos permitir esa barbaridad, esa brutalidad, especialmente cuando sabemos que el mundo va cambiando de una manera muy acelerada y que el perjudicado, más que la selva, es el ser humano.

- ¿Cómo el explicas a un Estado una creencia ancestral tan profunda de un pueblo amazónico?

Los gobiernos tienen que tener una mentalidad abierta y amplia. Si en la Constitución del Ecuador logramos que se declare un Estado plurinacional, multicultural, megadiverso, el Estado debería  escuchar las distintas realidades en las que los gobiernos de turno están gobernando. El ser ignorante es también no conocer las distintas realidades y cerrarse a las otras posibilidades de entender. Esa es una ignorancia que se ve con mucha frecuencia.

Queremos que haya una categoría más que se llama Selva Viviente, una categoría que no existe ni como Parques Nacionales ni como bosques protectores ni como sistema de declaración universal sino que va mucho más allá de lo intangible o de la declaración de interés nacional. Una Selva Viva como integralidad, con todos sus pueblos y culturas, con todos sus seres respetados desde el mundo, desde los países, desde los gobiernos. 

El mundo ha cambiado mucho desde los tiempos de la esclavitud, desde los tiempos en que consideraban que el indio no tiene alma, Es el momento de que los gobiernos empiecen a pensar de una manera distinta. No estamos pensando solo desde el bienestar de los pueblos indígenas. El Sr. Presidente actual tiene hijos, tiene familia; también por ellos estamos luchando. El también deberá soñar en una futura generación que pueda ver qué es la Amazonía. Esperamos que la historia no les juzgue por la decisión que están tomando con el Yasuní ITT. Ellos tienen todavía tiempo de apostar a la vida, y no solamente a recursos materiales que son efímeros y que están en decadencia.

- Te dirán que ningún gobierno se parece al de ellos, que ellos son diferentes, que van a usar la más alta tecnología como ningún gobierno ha hecho.

Ellos también son personas comunes y corrientes. Son iguales a nosotros. No son creadores, no son Dios. Por tanto, no pueden garantizar nada. Nosotros venimos de la realidad de la experiencia. Hace muchos años dijeron vamos a explotar con tecnología de punta. La tecnología de ayer es la tecnología obsoleta de hoy. ¿Quién nos puede garantizar eso? Ellos no lo pueden hacer. Nosotros tenemos la obligación de velar para que estas cosas no ocurran.

- ¿Qué significa la sentencia de Sarayaku no solo para su comunidad sino para todas las comunidades amazónicas o indígenas del Ecuador?

Después de todo lo que ocurrió con Sarayaku, la militarización, los juicios, la estigmatización, la satanización hacia mi pueblo, Sarayaku pidió medidas cautelares a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. El gobierno de ese tiempo [Lucio Gutiérrez] dijo que aquí la OEA no mandaba, que el sistema interamericano no viene aquí a imponer. Continuó tratando de explotar petróleo, de dividir a la gente. Hubo una movilización de Sarayaku hacia la ciudad de Puyo, hombres, mujeres y niños, como protesta a lo que estaba ocurriendo, una manifestación pacífica en la ciudad de Puyo. Fueron interceptados y agredidos brutalmente en el camino. Tuvimos que sacar 10 vuelos de heridos, hubo gente desaparecida. Eso hizo que la Comisión inmediatamente pidiera medidas provisionales a la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Eso fue en el 2004.

Nosotros continuamos con un proceso de más de diez años, tanto en la Comisión Interamericana por las medidas cautelares como en la Corte Interamericana por mantener las medidas provisionales. Diez años en que hemos tenido que estar pendientes de cada uno de los escritos, de cada uno de los procesos, presentar pruebas, testigos, hechos. Diez años en los que hemos tenido que fundamentar nuestra demanda al Estado de Ecuador. 

En el 2010 la Corte llamó a audiencia. Fuimos preparados, felices, pensando que iba a ser la última audiencia y a la expectativa de lo que pudiera ocurrir. El Estado - ya este gobierno de Rafael Correa - llevó a los mismos testigos que utilizó Lucio Gutiérrez cuando estuvimos en Washington en la Corte Interamericana, para hablar en contra de Sarayaku. 

La Procuraduría General del Estado siempre ha mantenido la misma línea de defensa en contra de Sarayaku. Siempre han negado los hechos. Este gobierno siempre negó los hechos de Sarayaku, usó los mismos testigos, hizo la misma defensa. Nosotros llevamos testigos presenciales, llevamos gente de sabiduría, pero también llevamos expertos que hablaran sobre los derechos de los pueblos indígenas, sobre la cosmovisión indígena, y logramos tener una audiencia de dos días en San José de Costa Rica donde demostramos nuestra capacidad para defender a nuestro pueblo. Pero, ¡oh sorpresa!, el Presidente Correa escribió una carta a la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que antes del fallo viniera a Ecuador y visitara el territorio Sarayaku.

Nosotros sabíamos que no era con buena intención. Correa estaba convencido de que éramos unos cuantos dirigentes los que estábamos haciendo eso y que el pueblo no sabía. Pero se equivocó. El pueblo estaba consciente y sabía lo que estaba haciendo. Pero tampoco sabíamos si la Corte iba a aceptar porque no había un hecho parecido en la historia de la Corte. La Corte aceptó la invitación del Presidente y el año pasado vino a Sarayaku. Y Sarayaku demostró que todo lo que habíamos dicho en la Corte y en el juicio era verdad, toda la gente pudo testimoniar. La Corte pudo visitar nuestro territorio, ver nuestro proceso organizativo. Por primera vez el Secretario Jurídico de la Presidencia aceptó el hecho que había ocurrido en Sarayaku. Nosotros dijimos: por fin el Estado aceptó una situación. Pero en esa misma hora en la sabatina el Presidente Correa estaba hablándonos, diciendo que hay "gringuitos de panza llena" que están interesados en el caso. Fue triste. La Corte viendo al mismo tiempo al Secretario diciendo una cosa y al Presidente Correa diciendo otra cosa.

La Corte primero da la razón al pueblo y declara la consulta libre informada como un principio de derecho internacional. Eso quiere decir que es obligatorio en todos los países. Después fue desarrollando paso por paso lo que no debe hacerse en una consulta: la consulta tiene que tener buena fe, no tiene que tener líderes corruptos, tiene que hacerse a través de organizaciones representativas (en este caso la CONAIE, la CONFENIAIE), tiene que tener un reglamento. Lastimosamente, nada de eso se ha cumplido. Por eso decimos que el decreto 1247 es insconstitucional e ilegal. Desde el inicio nunca hubo una consulta para tratar de hacer ese reglamento. Lo hicieron buscando la forma más fácil de engañar a la gente.

La Corte establece que en los casos que haya grandes proyectos que afecten la vida e integridad de los pueblos que allí habitan, el consentimiento es obligatorio. La explotación del Yasuní es un megaproyecto, no es un proyecto chiquito. Cuando ese proyecto afecta la vida y los territorios indígenas, la consulta es obligatoria. Pero más allá, el consentimiento es obligatorio.

En este sentido, no hay por donde esconderse. La Constitución del Ecuador en materia de derechos humanos es supranacional. Por eso nosotros estamos diciendo que lo que están haciendo es inscontitucional, es ilegal, y no se puede permitir. Tanto con el Yasuní ITT como con la XI Ronda Petrolera, como con la ampliación de nuevos bloques petroleros, las concesiones directas a Petroamazonas. Todo lo que están haciendo es una ilegalidad.

Foto: El Universo
En el caso de los pueblos en aislamiento es mucho peor. Porque se puede cometer un etnocidio. Y eso ya no solo iría a la Corte Interamericana, podría ir a la Corte de la Haya, aunque no hay una experiencia similar. Están desapareciendo pueblos. Eso está prohibido por el derecho internacional y por la Constitución nacional. El mundo está viendo que eso está ocurriendo en este país.

- ¿Por qué es es importante para tí, si ya tuvieron éxito en el caso Sarayaku de que se respete sus derechos, venir a Quito como parte de la marcha de las indígenas amazónicas?

Primero, porque soy mujer y en solidaridad con las compañeras. Segundo, porque Sarayaku no luchó solo por su espacio. Nosotros en las comunidades estamos atrevesados por ríos. Los ríos no tienen fronteras. La contaminación no tiene fronteras. El aire no tiene límites, vamos a respirar todo lo que salga por las chimeneas. Todo esto ha sido hecho a pesar de que a Sarayaku le han rodeado de bloques petroleros; aunque no están en territorio Sarayaku, nos afecta. Ya sea por los ríos, por el viento, si botan las aguas de formación - como normalmente lo hacen - a escondidas, a mitad de la noche, en el caso del bloque 10, nos afecta directamente porque esas aguas se filtran por la tierra y se van a los ríos.

Por eso consideramos que nuestra lucha no es suficiente. No luchamos por nosotros nomás, luchamos por una vida digna de los pueblos indígenas.

- El discurso oficial dice que ustedes son pobres y que ahora van a dejar de ser pobres porque van a tener un porcentaje importante de ese petróleo.

Es una visión sesgada del discurso oficial. ¿Qué es ser pobre? ¿Qué significa 'pobreza' o 'riqueza'? El rico tiene carros o tiene casa o está en la ciudad y al final del día termina agotado, estresado, tiene que ir a pagar la luz, tiene que pagar el agua, sus créditos y un montón de cosas, y al final termina más enfermo que mandado a hacer.

Nosotros somos ricos. Tenemos un territorio amplio. Tenemos una comida orgánica rica, que se cocina en leña. Tenemos una casa adecuada para que no nos de mucho calor, ni tampoco nos muramos en casas de zinc. Tenemos un aire limpio donde podamos respirar y perdernos en la naturaleza al sentarnos encima de una loma para mirar el canto de las aves, de los pájaros. Podemos andar descalzos y sentir a la madre tierra o la frescura de las hierbas. Podemos hacer muchas cosas.Y podemos vivir tranquilos.

No se puede decir que si este niño está jugando con la tierra y está con una carita sucia es porque es pobre. La pobreza nos la traen de lo externo, las enfermedades vienen de lo externo.

Nosotros vinimos a Quito a posesionar nuestra visión de vida y a decir que no queremos más explotación petrolera. Si se daba el caso de hablar con Correa lo haríamos y si la Asamblea nos recibía, también. Pero la forma en que han actuado en estos días - nos enteramos por la prensa que la Asamblea no nos atendería en pleno ni en una comisión sino en una delegación de asambleístas, ellos definen quiénes - nos parece un insulto. O que el Presidente diga que nos vayamos a hablar con él en Pañacocha, realmente parece una forma de burla.
Foto: Wambraradio
Las mujeres están empezando a pensar qué decisión van a tomar frente a esta situación de burla y de no conocer las cosas.

La Asamblea ha dicho que es extemporáneo porque ya aprobaron la explotación del Yasuní ITT. Pero nosotros no vinimos solo por el Yasuní, vinimos por el centro-sur,  vinimos por nuestra Amazonia aún no explotada. Se ve que la Asamblea Nacional no conoce esta realidad, porque en el comunicado de prensa ha dicho que es extemporáneo porque ya aprobaron el Yasuní IIT. Eso es tener ignorancia.

Toda los gobiernos que han cometido errores han enfrentado juicios internacionales terribles. Si los gobiernos siguen cometiendo errores, la historia se vuelve a repetir"

Para saber más:

» Declaratoria del Kawsay-Sacha Tierra Viviente de los territorios de las naciones originarias del Centro-Sur Amazónico, Mujeres Amazónicas del Centro Sur, Movilización por la Vida, Puyo-Pastaza, Amazonía del Ecuador, Octubre 2013. 
» Lecturas e imágenes: Para entender y defender mejor el Yasuní, Rosa María Torres
» La Batalla por el Yasuní (galería gráfica en Pinterest)
» Movilización de Mujeres por la Vida arrancó desde Puyo, Blog Organización Juvenil Comuna Amazónica, 12 octubre 2013
» Más de 60 mujeres amazónicas se movilizan a Quito, El Comercio, 13 octubre 2013
» Mujeres de la Amazonía ecuatoriana realizan marcha contra explotación extractivista, Adital, 16 octubre 2013
» Foto-Reportaje: Mujeres por la vida marchan desde la Amazonía hasta Quito, Orlan Cazorla y Miriam García Torres, Rebelión, 17 octubre 2013.
» La disputa por el Buen Vivir, Eduardo Gudynas, Diagonal, 17 octubre 2013
» Amazónicas rechazan propuesta de diálogo de Carondelet, El Comercio, 17 octubre 2013
» Mujeres indígenas se manifiestan en Quito contra la explotación natural, El País, 18 octubre 2013
» Oídos sordos, La Hora, 19 octubre 2013
» Una lucha amazónica con rostro de mujer, El Universo, 20 octubre 2013
» ¿Por qué no las recibe?, Ana Karina López, Hoy, 22 octubre 2013
» (video) Patricia Gualinga advierte sobre etnocidio a tagaeri y taromenane, entrevista en Ecuavisa,
» (video) Mujeres Amazónicas llegan a la Asamblea Nacional para presentar su proyecto, Ecuador en Vivo» Mujeres en Resistencia, Carlos Andrés Vera, octubre 2013
» Las amazónicas dieron un ultimátum a la Asamblea, Roberto Aguilar, Hoy, octubre 2013
» Marcha de las mujeres por la vida (video)
» Un oasis de fútbol en medio de los acosos femeninos, Hoy 20 octubre 2013
» Mujeres amazónicas resistirán desde sus territorios, Blog de Sarayaku, 24 octubre 2013
» Correa ignora a un grupo de mujeres de la Amazonía ecuatoriana, El País, 24 octubre 2013
» Comunidades y Centros Educativos del Milenio: Reservas Indígenas, Atahuallpa Oviedo Freire
» Un país de silencios, Manuel Chiriboga, El Universo, 27 octubre 2013
» Kawsay Sacha, Selva Viviente: Una propuesta anti petrolera desde la Amazonía ecuatoriana – Ojo de agua, WambraRadio, 28 octubre 2013
» (video) Sobre el etnocidio: Cambios Código Penal. Delito Etnocidio lo redujeron a su mínima expresión, conscientes de qué implica la explotación, María Paula Romo, entrevista en Ecuavisa
» Las mujeres que quisieron hablar con el Presidente, por Andrea Dalgo, Gkillcom, octubre 2013

Hay que remover la tierra para sembrar la semilla


Rosa María Torres

Para sembrar la semilla, primero hay que remover la tierra. Para sembrar conocimientos y valores, primero hay que remover la tierra que alberga las creencias, los conocimientos y los valores de las personas. Hacer consciente tanto el saber como la ignorancia. Visualizar y comprender la brecha entre el viejo y el nuevo conocimiento. Metacognición y desaprendizaje, en terminologías contemporáneas asociadas a la Neurociencia.

Lo que todo agricultor sabe y practica al momento de sembrar, la humanidad entera niega al momento de educar.

El niño que entra a la escuela es considerado pozo a llenar de letras, números, fechas, nombres, reglas, verdades. El primer día de clases inicia la tarea de relleno. ¿A quién le preocupa lo que el niño ya sabe o quiere saber? Lo que cuenta es lo que el profesor sabe y lo que el sistema escolar considera que el alumno debe saber.

Pero lo cierto es que esos niños y niñas confiados a la escuela “para aprender” traen consigo saberes, valores y experiencias construidos en pocos años de vida, los años fundantes, los más importantes en el desarrollo de toda persona.

El niño que estrena escuela tal vez no sabe leer ni escribir pero habla y se comunica fluidamente en su lengua, ha reflexionado sobre ella y tiene ideas claras acerca de qué son y para qué sirven la lectura y la escritura. Tal vez no sabe hacer cuentas sobre un papel, pero ya es amigo de los números y ha aprendido a hacer cuentas mentalmente, a su manera. Tal vez no ha oído de la existencia de la Geografía, la Historia, la Física, la Biología, la Filosofía o la Cívica, pero sabe mucho de todo eso y, en general, sabe mucho más acerca de la vida y las relaciones humanas que lo que cualquier adulto se permite sospechar. Para enseñar a un niño, hay que remover la tierra para encontrar las raíces del juego, la curiosidad, el movimiento, la alegría, los temores, la ternura y la sabiduría infantiles.

Al adulto que agarra coraje para alfabetizarse se lo trata como si fuese ignorante o como si fuese un niño (lo que, para muchos, es la misma cosa). La propia noción de analfabetismo suele asociarse tradicionalmente a ignorancia, ceguera, y hasta estupidez y discapacidad. Muchos materiales de alfabetización y educación básica de adultos son a menudo una ofensa a la inteligencia humana, versión adulta del “Mi mamá me mima” o del “Lola lame a la mula” con que se ofende, a su vez, la inteligencia infantil. Enseñar a personas adultas implica aceptar que, aún aquellas que no han aprendido a leer y escribir, son personas cabales, con criterio, conocimientos, talentos, valores, habilidades, intereses, preferencias, como cualquier otra persona. Para enseñar a una persona adulta, hay que remover la tierra y permitir que aflore su historia de vida, sus temores y sus hazañas, sus seguridades e inseguridades, aquello que sabe, cree, valora, respeta, quiere, sueña.

A quien se forma para la enseñanza, antes y durante el ejercicio de la profesión se le trata como a alguien que no sabe o que sabe cosas obsoletas, inútiles o erradas. Tanto en la preparación inicial como en servicio, en cursos y en talleres, el capacitador y el especialista asumen como misión instruir al docente, ponerle al día con autores, disciplinas, métodos, tecnologías, cambiarle actitudes y prácticas, enderezar sus caminos, llevarle hacia lo que debe saber y hacer según estándares fijados desde afuera del docente y su labor.

Informar, orientar, actualizar, perfeccionar, modificar y hasta reciclar son verbos corrientes en el mundo de la formación y la capacitación docentes, mucho más que intercambiar, compartir, indagar, investigar, reflexionar, analizar, sistematizar.

Para enseñar a los educadores hay que remover la tierra para, junto con ellos, desentrañar su saber y su saber hacer, en todo lo que tiene de válido y de valioso, y en todo lo que tiene de corregible y perfectible.

La educación, mañosamente, se acostumbró a mirarse en el espejo de quien enseña, no de quien aprende; a colocarse en la perspectiva de lo que debe ser antes que de lo que es; a definirse por el punto de llegada (el nuevo conocimiento, definido como importante por quien lo posee y transmite) negando el imprescindible punto de partida (la persona que aprende, lo que sabe y lo que quiere aprender).

Para que la enseñanza redunde en aprendizaje, es necesario remover la tierra, penetrar en los saberes, los talentos, las motivaciones, los afectos, las dudas, los temores de quienes aprenden. Quien siembra sin remover la tierra, a lo sumo esparce las semillas sobre la superficie, sin esperanza de que alguna vez echen raíces, crezcan y rindan frutos.

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