PISA ¿para qué? El Ecuador en PISA


Rosa María Torres





Discuto aquí la importancia y la conveniencia de participar en la prueba internacional PISA y de hacerlo, específicamente, en los 'países en desarrollo'. Destaco el caso del Ecuador, que en 2014 decidió incorporarse al piloto de PISA for Development  ("PISA para el Desarrollo" PISA-D), una iniciativa de la OCDE orientada a países de ingresos medios y bajos. Nueve países participaron en PISA-D: Bután, Camboya, Ecuador, Guatemala, Honduras, Panamá, Paraguay, Senegal y Zambia. La OCDE dio a conocer los resultados de PISA-D en diciembre de 2018. En el Ecuador, el 49% de los estudiantes de 15 años alcanzó el nivel mínimo de competencia en Lectura, el 29% en Matemáticas y el 43% en Ciencias. Los jóvenes obtuvieron 377 puntos en Matemáticas (nivel 1a), 399 puntos en Ciencias (nivel 1a) y 409 puntos en Lectura (nivel 2). El nivel 2 es considerado básico; en cada área hay 6 niveles. Este es el informe nacional elaborado por el INEVAL.

No soy fan de PISA. A contracorriente, me opuse a que el Ecuador ingresara a PISA y expliqué por qué. Son pocos los países en América Latina y el Caribe que aún se resisten a participar en PISA.



Las pruebas PISA - OCDE

En febrero de 2014 el gobierno de Rafael Correa anunció la decisión de participar en la prueba internacional PISA (Programme for International Student Assessment- Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos) de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). 


PISA, de alcance mundial, mide competencias en tres áreas: lectura, matemáticas y ciencias, y viene aplicándose desde el año 2000, cada tres años, a jóvenes de 15 años de edad. En los países de la OCDE, los jóvenes a esa edad están próximos a concluir la educación obligatoria. En los llamados "países en desarrollo" muchos jóvenes a esa edad están fuera del sistema educativo, ya porque nunca accedieron a éste, ya porque lo abandonaron.

Más de 70 países han participado hasta la fecha en PISA. 10 países de América Latina y el Caribe participaron en PISA 2015: Argentina, Brasil, Colombia, Costa Rica, Chile, México, Perú, República Dominicana, Trinidad y Tobago, y Uruguay (En Argentina, la prueba cubrió solo el 55% de los jóvenes de 15 años, por lo que no se reportaron datos a nivel nacional sino solamente para la ciudad de Buenos Aires).

Los resultados de PISA vienen ubicando reiteradamente en los primeros lugares a los países asiáticos, a los escandinavos en Europa, y a Canadá. A su vez, los países latinoamericanos vienen ubicándose sistemáticamente en los últimos lugares del ranking mundial de PISA. Ver, por ejemplo PISA 2012. 


Resultados PISA 2012

▸ Los diez punteros:
Shanghái (613 puntos)
Singapur (573)
Hong Kong (561)
Taipei (560)
Corea del Sur (554)
Macao (538)
Japón (536)
Liechtenstein (535)
Suiza (531)
Holanda (523)

▸ Entre los últimos:
Chile (lugar 51 con 423 puntos)
México (lugar 53 con 413 puntos)
Uruguay (lugar 55 con 409 puntos)
Costa Rica (lugar 56 con 407 puntos)
Brasil (lugar 58 con 391 puntos)
Argentina (lugar 59 con 388 puntos)
Colombia (lugar 62 con 376 puntos)
Perú (último, lugar 65 con 368 puntos)

Las pruebas del LLECE - UNESCO


Antes de que apareciera PISA, en América Latina se había iniciado un proceso de evaluación comparativa a nivel regional mediante las pruebas del Laboratorio Latinoamericano de Evaluación de la Calidad de la Educación (LLECE), coordinado por la oficina regional de la UNESCO, con sede en Santiago. Dichas pruebas se aplican en educación primaria y evalúan tres áreas: lenguaje, matemáticas y ciencias naturales.
▸ El primer estudio (PERCE, 1996) se aplicó en 3º y 4º grados, Lenguaje y Matemáticas. Participaron 13 países.
▸ El segundo estudio (SERCE, 2006), se aplicó en 3º y 6º grados. Se agregó Ciencias Naturales para 6º grado (opcional). Participaron 16 países y el estado mexicano de Nuevo León. Resumen Ejecutivo.
▸ El tercer estudio (TERCE, 2013), se aplicó en 3º y 6º grados, igual que el SERCE. Participaron 15 países. La información del TERCE es comparable con la del SERCE, de modo que es posible ver el avance, estancamiento o retroceso de los sistemas escolares desde 2006. (Ver, en este blog: América Latina y las pruebas del LLECE).
El Ecuador no participó en el primer estudio. En el SERCE se ubicó en el grupo de países con niveles más bajos de logro escolar (junto con El Salvador, Guatemala, Nicaragua, Panamá, Paraguay y República Dominicana). Los resultados del TERCE mostraron mejoras en los puntajes de Lenguaje y Matemáticas (no se pueden analizar comparativamente los resultados en Ciencias Naturales pues el Ecuador no tomó esa prueba en el SERCE) pero en el cuadro regional se ubicó en la media regional en Lectura en y en Matemática en 3º y 6º; bajo la media en Lectura y Escritura en 6º (7º de básica); y ningún área sobre la media.

Están, además, las pruebas nacionales que han venido aplicándose: Aprendo (1996 a 2007), SER (desde 2008), Ser Bachiller (desde 2015); ENES (Examen Nacional de Educación Superior) entre 2012 y 2016. 

PISA para el Desarrollo - OCDE


El Ecuador participa por primera vez en PISA a través de PISA-D, una iniciativa de la OCDE pensada para atraer a países de ingresos bajos y medios. Los países que manifestaron inicialmente interés en participar fueron: Camboya, Ecuador, Guatemala, Mongolia, Punjab (Pakistán), Senegal, Sri Lanka y Zambia. (Ver reunión técnica, junio 2013). Finalmente confirmaron su participación nueve países: Bután y Camboya (Asia); Ecuador, Guatemala, Honduras, Panamá y Paraguay (América Latina); Senegal y Zambia (Africa). (Ver, en este blog: PISA para 'países en desarrollo').
 

El INEVAL (Instituto Nacional de Evaluación Educativa, creado en nov. 2012) fue el encargado de PISA-D en el Ecuador. Posteriormente anunció que participará en otra prueba de la OCDE, el PIAAC, que evalúa competencias entre personas de 15 a 65 años de edad, y el cual hará una tercera ronda en 2014-2018. Los resultados del PIAAC estarán disponibles en 2019.

El gobierno de Rafael Correa (2007-2017) anunció con entusiasmo el ingreso del Ecuador a PISA-D. Sin conocer mucho sobre el tema, la sociedad secundó el discurso oficial y se unió a la celebración.

No compartí el entusiasmo. He dado seguimiento a PISA desde su inicio, en el año 2000. Cada nueva aplicación, y la creciente expansión e influencia de PISA en el mundo y en esta región específicamente, me ha vuelto más crítica y escéptica sobre sus usos y virtudes. Expongo aquí mis razones y la referencia específica al caso del Ecuador.

1. Creciente cuestionamiento mundial a las pruebas estandarizadas 


Las pruebas estandarizadas - nacionales e internacionales - se caracterizan entre otros por su homogeneidad y masividad. Se asume que todas las instituciones, los alumnos o los profesores (de un país, de un conjunto de países, del mundo) aprenden o deben aprender lo mismo y ser evaluados del mismo modo. Absurdo. En realidad, "la educación del siglo 21" no existe: difiere grandemente entre países, entre grupos sociales, entre culturas.


En los últimos años viene produciéndose un doble movimiento a nivel internacional: más pruebas estandarizadas y más crítica a dichas pruebas, especialmente en los países del Norte y en aquellos que las crearon y popularizaron. En Estados Unidos ha venido extendiéndose un movimiento de rechazo y de boicot. En América Latina, Chile, pionero en evaluación educativa y con cuya asesoría se crearon los sistemas nacionales de evaluación en muchos países, puso en el banquillo al SIMCE (Sistema de Medición de la Calidad de la Educación), creado en 1988 y referente por muchos años dentro y fuera de la región. (Ver: Campaña ¡Alto al SIMCE!).

Los más pobres, y sobre todo el mundo indígena, son los más perjudicados por las pruebas estandarizadas. A los problemas de un sistema escolar que irrespeta las realidades, las especificidades culturales y lingüísticas, y los derechos de los pueblos indígenas, se agregan las pruebas, con los mismos problemas de pertinencia y relevancia. Si añadimos la pobreza y la discriminación que siguen afectando a los sectores indígenas, puede entenderse por qué obtienen generalmente los peores resultados escolares. El gobierno ecuatoriano anunció que las pruebas de PISA-D se aplicarán también en la educación intercultural bilingüe (!).

Las pruebas del LLECE de la UNESCO están más cercanas a las realidades y necesidades de América Latina y el Caribe, que la OCDE y las suyas. (Ver: Cinco razones para ser parte del estudio TERCE)

2. Crecientes cuestionamientos a PISA 

Son cada vez más las voces críticas de PISA en el mundo y cada vez más las voces críticas de PISA en América Latina. Educadores, académicos y expertos, en el Norte y en el Sur, vienen levantando interrogantes y cuestionamientos de orden técnico, social, pedagógico y financiero, tanto desde la perspeciva del proceso como de sus resultados e impacto.

Un sistema de evaluación pensado desde y para la OCDE  PISA fue creada por la OCDE, para los países de la OCDE (los países ricos, desarrollados, industrializados). Las competencias que mide (en lectura, matemáticas y ciencias) se consideran indispensables para preparar a los jóvenes para el futuro y para la 'sociedad del conocimiento'. "Jóvenes", "necesidades", "futuro", "sociedad del conocimiento" están pensados desde la cosmovisión del Norte.

Los países del Sur que han venido incoporándose a PISA aceptan esos parámetros como válidos y deseables; es más, aceptan que son posibles (¿necesarios?) parámetros y estándares comunes de evaluación de aprendizajes para todos los países del mundo. De un tiempo a esta parte, y sobre todo a medida que han venido agregándose "países en desarrollo", PISA ha venido diversificando algunas preguntas.

Una visión de los países del Sur desde una noción simplista, homogénea y lineal de atraso y rezago con respecto a los países del Norte  Las interpretaciones de los resultados de PISA concluyen que los países con puntajes más bajos están "retrasados" X número de años respecto de los países con puntajes más altos. El BID concluye, por ejemplo, que América Latina tiene en promedio un rezago de 2.5 años de escolaridad respecto de los países de la OCDE, a partir de los resultados de PISA 2015. La tarea y la agenda de mejora y de cambio para los países del Sur se plantean, así, en términos de alcanzar a los países que se ubican en la cúspide de PISA. No importan las diferencias entre los países (económicas, culturales, sociales, aspiracionales, etc.) ni cuáles han sido las estrategias seguidas por los países ubicados en el top de PISA para lograr esos resultados.
"México tiene una diferencia de 80 puntos con el promedio de la OCDE, lo que equivale a que los estudiantes mexicanos tienen el equivalente de dos años menos de educación que sus contrapartes". (Gabriela Ramos, Directora de Gabinete de la OCDE. Países latinoamericanos copan los últimos puestos de la lista de educación Pisa)

"Chile, el más aventajado de los países del grupo latinoamericano, exhibe un rendimiento promedio que equivale a un año menos de escolarización que en España y Portugal, 2 años menos que en Suiza y 3 años menos que en Singapur. Son brechas sustanciales que es imprescindible enfrentar". (José Joaquín Brunner. Prueba Pisa: ¿por qué a los países de América Latina les va tan mal?)
 Fuente: BID, ¿Cómo le fue a América Latina en PISA 2015?, Washinton, D.C., 2016

¿Qué pasaría si las pruebas fuesen diseñadas desde las realidades y cosmovisiones de los países del Sur? Los países del Norte podrían encontrarse en una situación de "desventaja" en varios aspectos. Lo que saben y los problemas que son capaces de resolver millones de quinceañeros en países de América Latina, Africa o Asia, dejarían tal vez mal parados a jóvenes de países con necesidades básicas satisfechas y con parámetros de vida muy diferentes.

La obsesión con los rankings y el fomento de la competencia entre países  La carrera tras puntajes y ránkings exacerba la competencia entre estudiantes, profesores, planteles, países. Prepararse para las pruebas y aprobarlas con los puntajes más altos posibles se convierte en objetivo, más que el aprendizaje propiamente tal. El tiempo dedicado en cada país, en cada plantel, a prepararse para las pruebas es motivo de preocupación. Mejorar puntajes y rankings entre una prueba y otra pasa a ser asunto de vida o muerte. En las diferencias - que pueden ser de pocos puntos y hasta decimales - se juegan percepciones y juicios definitorios sobre los estudiantes, las familias, los profesores, los sistemas escolares, los aprendizajes, los conocimientos, los países.

Cuando Finlandia bajó en el ranking en PISA 2012, hubo alarma mundial. No obstante, Finlandia continúa siendo un modelo educativo ejemplar. Y al revés: entre los "top 10" hay países en los que esos puntajes y rankings se consiguen con sufrimiento, infelicidad y altos índices de suicidio adolescente, como es el caso de varios de los países asiáticos que se ubican en la cima de PISA, especialmente Corea del Sur, donde PISA ubica los niveles más bajos de satisfacción estudiantil. Todos se fijan en el resultado, el puntaje, el ránking; pocos se preguntan cómo se llega ahí, a qué costo personal, familiar y social. (Ver en este blog: ¿China, Corea del Sur o Finlandia?)

Los puntajes en PISA como criterio definitorio para determinar 'calidad' en educación y a nivel universal  La idea de que los puntajes en PISA definen el nivel educativo de un país es tan generalizada como absurda. Las pruebas PISA - como cualquier prueba - captan una parte del currículo, de las enseñanzas y de los aprendizajes en el medio escolar, de lo que saben y saben hacer los estudiantes en la vida real. Fuera de PISA queda un mundo de conocimientos y competencias que no se dejan ver ni medir fácilmente. Fuera de PISA quedan los aprendizajes informales, los saberes prácticos, los conocimientos ancestrales, las ciencias sociales, las artes, la literatura, "los saberes humanísticos necesarios para ejercer la ciudadanía". (Ver en este blog: Una prueba no prueba nada)

Los impactos de la información arrojada por PISA sobre los países participantes  La divulgación, cada tres años, de los resultados de PISA levanta gran revuelo y una guerra de interpretaciones de los datos y de atribuciones de culpa en el seno de cada país, pero pasado el evento mediático a menudo no siguen políticas y medidas coherentes con dichos resultados. (Ver, en este blog: Pruebas PISA: Seis conclusiones y una pregunta).

Para los países ubicados en los últimos lugares, los impactos domésticos de PISA son devastadores. Nadie disfruta esperando, cada tres años, volver a colocarse a la cola, con magros avances para mostrar o, peor aún, con retrocesos que explicar. Este es el caso, cada tres años, de los países latinoamericanos participantes en PISA. Lo usual es endilgar la responsabilidad a los profesores. 
 
La carrera por mejorar los puntajes y el ránking en la siguiente prueba instala verdaderas cruzadas en cada país. En algunos se elaboran y distribuyen manuales para profesores y directivos, se rediseñan currículos y textos escolares, se crea toda una red paralela de instituciones que ofrecen "preparar para PISA" en función de mejorar los resultados en la próxima prueba. El gran negocio detrás de las pruebas, y de PISA específicamente, es otro flanco de la crítica.


Está, asimismo, el creciente papel de la OCDE como organismo que evalúa, orienta y asesora a los países en materia de políticas educativas y para la educación. La dependencia de la OCDE en estas funciones tiende a acentuarse en los 'países en desarrollo'.

En junio 2013, los ministros de educación del MERCOSUR, reunidos en Uruguay, redactaron y enviaron una carta a Andreas Schleicher, director de PISA, planteándole una serie de preocupaciones y la necesidad de "latinoamericanizar" PISA. (El director de INEVAL, representando al Ecuador y presente en la reunión, no firmó la carta).

3. El actual movimiento global de reforma educativa infectado por el GERMen de la competencia, la evaluación, las pruebas estandarizadas, los rankings, la 'excelencia'

En un artículo que traduje al español - Un GERMen infecta a los sistemas escolares - el especialista finlandés Pasi Sahlberg escribió sobre el GERM (Global Education Reform Movement - Movimiento Global de Reforma Educativa) y algunas de sus características prominentes: evaluación, competencia, estandarización, pruebas estandarizadas, excelencia. Este GERMen infecta hoy a la mayoría de sistemas escolares y reformas educativas en el mundo. Finlandia es, justamente, un país anti-GERMen: rechaza las pruebas estandarizadas, fomenta la colaboración antes que la competencia, privilegia la equidad sobre la excelencia. (Ver en este blog: Sobre la educación en Finlandia). 

El Ecuador actual es un país fuertemente contagiado por el GERMen. La evaluación y los ránkings (de los alumnos, de los docentes, de los planteles) se expanden a todos los niveles. Se da por "mejores" sin más, a quienes obtienen los mejores puntajes; mejor puntaje, a su vez, se asocia - erradamente - con talento o inteligencia superior. (Ver en este blog: ¿Buen estudiante es el que saca buenas notas?). De los puntajes obtenidos en las pruebas dependen el ingreso a la universidad y a la carrera elegida, el acceso a becas y a una serie de incentivos y premios.

La búsqueda de 'excelencia' aparece como bandera y norte en todos los campos. La posesión de títulos, sobre todo de Ph.D., vertebra la reforma universitaria y la noción misma de 'meritocracia'. La experiencia y el expertise en un campo - que solo se adquiere con años de estudio/investigación/trabajo - tienen poco valor.

La cúpula política y técnica asume como incuestionable (y así lo transmite al país) algo que, de hecho, viene siendo puesto en tela de juicio por las investigaciones y por la propia evaluación de las evaluaciones: la evaluación por sí misma no mejora la educación. Son viejas y vigentes las constataciones de que la evaluación a menudo no realimenta la política educativa y tiene más bien efectos perversos sobre la enseñanza y los aprendizajes, tensionando relaciones, tiempos, ritmos, y entorpeciendo, antes que estimulando, el aprendizaje. Sabido es que el aprendizaje significativo parte de adentro, de motivaciones propias, de esfuerzos sostenidos en la curiosidad, en la pasión, en el placer de la búsqueda. 

En este clima hiper-competitivo e hiper-evaluador, la adopción de PISA contribuirá sin duda a reforzar los comportamientos proclives al memorismo y al "calentar" para la prueba tan arraigados en la educación y en la cultura escolar de los ecuatorianos. En PISA-D la primera competencia es con países con sistemas escolares de bajo rendimiento, y enseguida con el conjunto de países participantes en PISA a nivel mundial.

¿Por qué y para qué engrosar la cola de los países latinoamericanos y, en general, de los "países en desarrollo", en PISA? Para comparaciones internacionales de logros de aprendizaje, ya tenemos al LLECE. Bien nos viene compararnos con los que están más próximos, pero igualmente distantes, en el contexto latinoamericano.

El Ecuador tiene pendientes batallas fundamentales como son la batalla por la calidad, por la equidad y por el aprendizaje, más allá del acceso y la permanencia; por el Aprendizaje a lo Largo de la Vida; por una pedagogía renovada; por un país que lee y escribe; por la adquisición de otras lenguas desde la infancia; por una educación familiar, comunitaria y ciudadana más allá de los saberes y canales formales; por una educación libre de violencia y abuso en las aulas; por una educación inter- y multicultural, diversificada y propia, inspirada en y orientada hacia el Sumak Kawsay.


En todo caso, lo que debería seguir a una evaluación en el marco de PISA-D no es una carrera por incrementar puntajes y mejorar el ranking en PISA, carrera que - como hemos visto - implicaría años de penosos esfuerzos para cualquier país no-OCDE, y sin ninguna garantía de éxito. Es, en todo caso, una carrera para transformar la educación en cada contexto nacional en aquellos aspectos que la evaluación ratifique como esenciales para avanzar en calidad, relevancia, equidad y aprendizaje en los propios términos, aspiraciones y ritmos de cada sociedad.

Para saber más

» PISA: Preguntas Frecuentes
» "The PISA for Development initiative moves forward: Have my wishes been fulfilled?" , 2 Feb. 2015.
» El TERCE se diferencia de otros estudios similares como PISA, entrevista con Jorge Sequeira, Director Regional de Educación para América Latina y el Caribe, OREALC-UNESCO, Santiago, 2 abril 2014.
» Informe PISA: Pobre Finlandia, Enrique Bethencourt, 2 abril 2014.
» ¿Déficit democrático en los informes PISA?, Josep M. Vallès, El País, 22 abril 2014
» “How Does PISA Put the World at Risk”, Dr. Yong Zhao .
» Ítems liberados de pruebas de evaluación y otros recursos, INEE, España
» "Los niños educados en casa sacan mejores resultados en PISA": Manel Moles. Por Anna Flotats, Publico.es, 19 abril, 2014.
» ¿Para qué sirve PISA?, Eduardo Andere, Educación Futura, 14 abril 2014.
» Mal parados, Eduard Punset, 20 abril 2014
» América Latina en PISA 2012 - Brief 6: ¿Cómo se desempeñan los estudiantes pobres y ricos?, BID, marzo 2014
» América Latina en PISA 2012 - Brief 9 ¿Cómo se relaciona el aprendizaje estudiantil con los recursos que se invierten en educación?, BID, abril 2014
» Bárbara Figueroa critica la Prueba PISA porque mide asuntos 'ajenos a la realidad educativa chilena', Terra, 3 abril 2014
» Chile: Ocho de cada 10 directores adecuan pruebas de sus colegios para preparar el SIMCE,  La Tercera, 12 abril 2014
» Lo que oculta el informe Pisa, Carlos Manuel Sánchez, XL Semanal, 27 abril 2014

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4 comentarios:

INES MARIANA MENA TERAN dijo...

FELICITACIONES EXCELENTE SU DOCUMENTO SERIA MENESTER QUE PUBLIQUE EN ALGUNA PRENSA O ON-LINE PARA QUE TODOS LOS DOCENTES CONOZCAN LA REALIDAD EN LA APLICACIÒN DE LAS EVALUACIONES PRÒXIMAS.!MIL GRACIAS!
Inès M. Mena Teràn. Docente Parvularia.

Rosa María Torres del Castillo dijo...

Me alegra que le haya gustado/servido. Ya no publico en diarios, solo en este blog. Espero que quienes conocen y visitan este blog den difusión a mis artículos. Saludos,

Pablo dijo...

Felicito su columna, pero no estoy de acuerdo. PISA-D debería ser discutida en medios de comunicación como el hecho más escadaloso y grave para el país; en cambio, solo silencio, olvido, no es importante. Con excepción de dos o tres artículos en los diarios, breves, inconsecuentes, no hay discusión nacional. PISA-D le dice al mundo entero que Ecuador es un país de gente inculta, sin preparación adecuada, incapaz de realizar las tareas mínimas necesarias que se consideran en un ciudadano productivo (PISA in Focus 91(2018)). Esto es lo que importa. El resto de lo que se discute en los medios y la tragedia que vive nuestro país es solo consecuencia de esta verdad suprema, pero que parece la queremos ocultar. Algún momento deberemos reconocerla, posiblemente de rodillas, humillados, cuando sea demasiado tarde.

Rosa María Torres del Castillo dijo...

Digo muchas cosas en ese artículo. ¿Con qué es concretamente con lo que no está de acuerdo?

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