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Maestros indígenas en busca de capacitación (EZLN, Chiapas.México)




Para Jorge, Angelina, Gaby y Ron

Conocí a Jorge y los maestros indígenas de la UNEM durante una visita a San Cristóbal de las Casas, Chiapas. Al recorrer las instalaciones de la Casa de la Ciencia había visto, a través de la ventana de una de las aulas, a un grupo de jóvenes que jugaban una especie de Matantirulirulán, con ayuda de un instructor. Cada uno sostenía una tarjeta con un número y, a la pregunta del instructor, quien tenía la respuesta correcta corría a entregarla. Me explicaron que se trataba de un grupo de maestros rurales indígenas que había empezado a venir, una vez al mes, a capacitarse a la ciudad.

Fue Jorge, el líder del grupo, quien me contó la historia. Eran un grupo de maestros que no eran maestros pero que se habían convertido en tales por decisión de sus comunidades, las cuales decidieron cerrar las escuelas, despedir a los maestros pagados por la Secretaría de Educación Pública (SEP), y valerse por sí mismas. Cada comunidad pasó a elegir a su respectivo maestro o maestra entre las personas con mayor nivel educativo, y a aportar colectivamente, mes a mes, un pequeño salario, así como un atado de comida y un pasaje de bus para que el maestro o maestra pudiera movilizarse a la ciudad la última semana de cada mes a procurarse una capacitación para la enseñanza.

Hay en el grupo hombres y mujeres, aunque la mayoría son hombres (“por lo que hay que caminar”, “porque es peligroso, más con el conflicto armado“, “porque casi no se encuentra mujeres que hayan venido a la ciudad a hacer la secundaria”), y la mayor parte ha cursado algún nivel de secundaria (“pero con telesecundaria”). En 1995 decidieron organizarse como Unión de Maestros de la Nueva Educación para México, A.C. (UNEM).

Cuando los conocí, en 1997, apenas habían registrado la asociación formalmente y estaban empezando a diseñar un programa de formación propio, llamado Bachillerato Pedagógico Comunitario Bilingüe y Bicultural, que imaginaban como un programa abierto, de 3 años de duración, a desarrollarse a través de cinco talleres permanentes: uno de Pedagogía, otro de Investigación-Acción, otro de Ciencias y Matemáticas, y otro de Lengua y Cultura. Mientras conseguían los apoyos y fondos para arrancar con el programa, habían empezado a venir una semana al mes a San Cristóbal “a golpear puertas buscando quién nos capacite”. Dos instituciones respondieron al pedido: el CIESAS-Sureste y la Casa de la Ciencia, sirviendo las instalaciones al mismo tiempo de dormitorio colectivo. 

- “¿Qué pasa con sus escuelas durante la semana que vienen a capacitarse en San Cristóbal?”, pregunté.

- “Cerramos las escuelas y no hay clase”, fue la respuesta. Sentí a mis espaldas la alarma de algunas personas que me acompañaban en la visita. “Después nosotros mismos vemos cómo recuperamos, a veces con horas extras durante la semana, o los sábados”.

Al día siguiente, cuando ya habíamos entrado en calor y abandonado las ceremonias, le expliqué a Jorge que, a mi parecer, ésta no era una respuesta adecuada. Sugerí que lo que ellos estaban haciendo no era reducir el tiempo escolar y restar a los niños una semana de clase, sino reorganizar el calendario escolar de modo que tres semanas (con horario distribuido de otro modo, equivalente a las cuatro semanas de las escuelas convencionales) se dedican al aprendizaje de los niños, y una al de los maestros. Jorge y sus compañeros dieron un gran suspiro de alivio.

La semana mensual de estudio en San Cristóbal la habían empezado tres meses antes: la primera jornada fue sobre Investigación de la Comunidad, la segunda sobre Antropología de la Educación, y ésta, la tercera, sobre Matemáticas. Las prioridades y el programa de estudio respondían más a lo que las dos instituciones involucradas sabían hacer y estaban en capacidad de ofrecer, que a lo que los maestros de la UNEM necesitaban aprender.

Estrictamente, aquí no había un programa; era una oferta educativa dispersa, con temas sueltos, sin coherencia ni secuencia lógica. Ambas instituciones reconocían su falta de conocimiento y experiencia en la educación escolar en general y en el de la formación de maestros en particular. Notablemente, en el empeño por dar respuesta y ponerse a la altura del pedido y la confianza depositada en ellas por los maestros de la UNEM, en los casi dos años que median entre aquel encuentro y este momento, ambas instituciones aprendieron a trabajar juntas, aprendieron mucho de educación, de educación rural,  de maestros y de su formación para la docencia.

¿Por qué se llegó a esta situación? ¿Por qué jóvenes indígenas que no son maestros pasan a asumir esta tarea y a “golpear puertas” para capacitarse? ¿Por qué son las propias comunidades indígenas las que deben financiar a sus maestros y enviarlos a la ciudad a capacitarse con un atado de comida?

La situación crítica y la insatisfacción con la educación fue, de hecho, uno de los puntales del levantamiento indígena en Chiapas, el 1° de enero de 1994, protagonizado por el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN). A raíz del levantamiento, muchas comunidades cerraron las escuelas, despidieron a los maestros - por lo general provenientes de la ciudad, a menudo desconocedores de las lenguas indígenas o bien hablantes de otras lenguas indígenas, distintas de las locales - y decidieron tomar la educación en sus propias manos. Lo que habían combatido y procuraban ahora no era sólo un maestro presente y cumplidor, una escuela con infraestructura y equipamiento básicos, con programa y sin maltrato, sino una educación pertinente para el medio rural y los grupos indígenas, respetuosa de sus valores, su lengua y su cultura, bilingüe y bicultural. Entre los acuerdos de San Andrés de los Pobres, firmados por el gobierno y el EZLN, se había establecido el derecho de las comunidades indígenas a decidir y controlar su propia educación. La organización de la UNEM fue uno de los pasos que las propias comunidades dieron para empezar a ejercer ese derecho.

En la reunión que tuvimos al día siguiente con organismos gubernamentales y no-gubernamentales de Chiapas, incluidos personeros de la Secretaría de Educación Pública (SEP) del Estado, esto dijeron textualmente los maestros de la UNEM, uno en representación de cada uno de los tres grupos étnicos que la componen: tzeltal, tzotzil y chol.
- “La educación en Chiapas no es buena para nuestros indígenas. No se está explicando la realidad como es ni se está dando la educación como debe ser en cada comunidad. Los maestros que vienen de afuera no tienen relación con los alumnos, llegan a escribir la a, eso es todo. Regresan a dar clases dos días antes de cobrar su quincena. Los alumnos sólo terminan la primaria y punto. Los libros que está repartiendo la SEP están embruteciendo cada día más a los niños indígenas. Ahí viene un semáforo. ¿Qué es un semáforo?, preguntan los niños. Viene un museo. ¿Qué es un museo?, preguntan los niños.  Por eso, si el gobierno no hace, el pueblo indígena lo va a hacer a su manera.

- “Nosotros vivimos un mundo diferente. Ellos, los del otro mundo, nos han impuesto ese otro tipo de educación. Nos quieren destruir. Queremos una educación de acuerdo a nuestra vida, a nuestra cultura. No hay respeto a nuestra madre tierra. Ellos capacitan a los destructores. Hay un monstruo gigante que son las tecnologías que nos quieren imponer. A una comunidad cercana a la nuestra llegó un maestro zoque, monolingüe. ¿Cómo puede él enseñar en una comunidad chol? Nuestros niños no le entienden. Las prácticas pedagógicas actuales son de castellanización, no hay realmente educación bilingüe. Se dice que a esto tenemos derecho, pero ese derecho no se respeta”.

- “Nosotros somos el otro país. No tenemos más hora ni minuto para esperar. Los indígenas no vamos a pedir autorización a la SEP para hacer la reforma educativa. Tenemos derecho a ejercer nuestra libertad y nuestra autonomía en las comunidades”.
* Incluido en: Rosa María Torres, Itinerarios por la educación latinoamericana: Cuaderno de viajes, Paidós, Buenos Aires-México-Barcelona, 2000.

Textos relacionados en OTRAƎDUCACION

La escuela de la libertad de los Zapatistas

Rosa María Torres

Escuelita zapatista. Tomado de: EZLN-Enlace Zapatista


"Después de los cursos de la Escuelita Zapatista del año pasado y principios de éste, nos dimos cuenta que ya había una generación que podía mirarnos de frente, que podía escucharnos y hablarnos sin esperar guía o liderazgo, ni pretender sumisión o seguimiento. Marcos, el personaje, ya no era necesario. La nueva etapa en la lucha zapatista estaba lista”.
Subcomandante Marcos, 24 mayo 2014.
Día en que anunció que 'deja de existir' como Subcomandante Marcos y como vocero del EZLN.
Entre la Luz y la Sombra


EJÉRCITO ZAPATISTA DE LIBERACIÓN NACIONAL - MÉXICO
Marzo del 2013.

Compañeras y compañeros, hermanas y hermanos, de la Sexta:

Sobre las visitas, caravanas y proyectos.
Ustedes saben que estamos preparando nuestras clases para las escuelitas, en eso vamos a concentrarnos para que salga bien y haya buenos y buenas alumnas y alumnos.
Y nosotros, junto con las autoridades, pensamos que hay cosas que no vamos a poder ver todo para no distraernos, como por ejemplo: recibirlos de una entrevista, intercambiar experiencias, o caravanas, o brigadas de trabajo, o discutir idea de un proyecto.  Así que por favor no hagan el viaje de balde porque ni en Junta de Buen Gobierno, ni en autoridades autónomas, ni en comisiones de proyectos se les va a poder atender.
Si alguna persona, grupo o colectivo piensa de traer caravana con apoyo para las comunidades, les pedimos de favor que se esperen a que llega su tiempo para eso, o si ya tienen el viaje arreglado, entonces que por favor dejen en el CIDECI, con el Doctor Raymundo, ahí en San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, México.
No decimos que no nunca, sino por ahora NO porque queremos concentrarnos de la escuelita.  Queremos avisarles para que no se entienda mal, el por qué no se les atiende.
Queremos decirles esto para que no programen sus viajes que requieren pláticas con nuestras autoridades, porque no vamos a poder atenderles, por la sencilla razón que todo nuestro esfuerzo va por nuestra escuelita, por ustedes, por México y del mundo, es por eso se va el esfuerzo ahí.
Y así vamos a estar en las Juntas de Buen Gobierno de los 5 caracoles, no vamos a poder atenderlos. Pero sí pueden visitar los caracoles.
Igual con los proyectos que ya están funcionando de las 5 juntas, hay cosas que no vamos a poder atender, sólo lo que está en nuestro alcance que no nos implique consultas o mucho movimiento para nuestros pueblos. Si es lo contrario, para otra ocasión se verá.
Queremos que nos entiendan, que para nosotros no es tiempo de caravanas, ni proyectos, ni entrevistas o intercambio de experiencia y otras cosas. Para nosotros las zapatistas, los zapatistas, es tiempo de prepararnos para la escuelita. NO vamos a tener tiempo para otras cositas, a menos que sea del mal gobierno que nos quiera hacer una gran chingadera ahí sí cambia la cosa.
Con ustedes compañeras y compañeros, hermanas y hermanos creemos que hay comprensión.
Sobre escuelita.
Aquí les paso los primero datos para la escuelita, para que vayan preparando sus cosas quienes van a recibir las clases.
1.- A la fiesta de los Caracoles están invitados todas y todos quienes se hayan sentido convocados. La fiesta es en los 5 caracoles, así que pueden ir al que gusten. La llegada es el 8 de agosto, fiesta el 9 y 10, y el 11 el regreso. Ojo: no es lo mismo la fiesta de los 10 años de Los Caracoles, que la escuelita. No confundir.
2.- Con esa fiesta, las bases de apoyo zapatistas celebran el décimo cumpleaños de las Juntas de Buen Gobierno, pero no sólo.
3.- Por esos días empieza nuestra pequeña escuela muy otra donde nuestr@s jef@s, es decir, las bases de apoyo zapatistas, van a dar clase de cómo ha sido su pensamiento y su acción en la libertad según el zapatismo, sus aciertos, sus errores, sus problemas, su soluciones, lo que han avanzado, lo que está atorado y lo que falta, porque siempre falta lo que falta.
4.- El primer curso (vamos a hacer muchos, según vayan pudiendo quienes asistirán), del primer nivel es de 7 días tomando en cuenta llegada y regreso. Llegada el 11 de agosto, la clase empieza el 12 de agosto del 2013 y termina el 16 de agosto del 2013. Y el 17 de agosto del 2013 es la salida. Quienes ya hayan terminado el curso y quieran estar más tiempo, podrán visitar otros caracoles distintos a donde les tocó tomar el curso. El curso es el mismo en todos los caracoles, pero pueden conocer otros caracoles diferentes a donde les tocó, pero ya va en su cuenta.
5.- Poco a poco les vamos a ir diciendo cómo está eso de la inscripción a la escuelita de la libertad según las zapatistas, los zapatistas, pero sí les decimos que es laica y gratuita. La preinscripción será con los Equipos de Apoyo a la Comisión Sexta, nacional e internacional, en la página web de Enlace Zapatista, y a través de correos electrónicos. El registro de alumnas y alumnos será en el CIDECI, en San Cristóbal de Las Casas, Chiapas. Las invitaciones se van a empezar a mandar, según vamos pudiendo, a partir del 18 de marzo del 2013.
6.- Pero no puede entrar el que quiera a la escuela, sino que vamos a invitar directo nosotr@s. Es@s compas que invitemos, nosotr@s l@s vamos a cuidar, les vamos a dar de comer, un lugar dónde dormir, que esté limpio y contento, y les vamos a poner uno su guardián o una su guardiana, o sea un su “Votán” que lo mira que está bien y que no sufra mucho en la clase, sólo un poco, pero siempre sí un tanto.
7.- Las alumnas y los alumnos van a tener que estudiar muy duro. El primer nivel tiene 4 temas que son: Gobierno Autónomo I, Gobierno Autónomo II, Participación de las Mujeres en el Gobierno Autónomo, y Resistencia. Cada tema tiene su libro de texto.  Los libros de texto tienen entre 60 y 80 páginas cada uno, y lo que ya les dio a conocer el SupMarcos es sólo una pequeña parte de cada libro (3 ó 4 páginas). Cada libro de texto tiene un costo de 20 pesos, que es lo que calculamos que cuesta hacerlo.
8.- El curso dura 7 días el primer nivel y según lo que tenga tiempo el compa, la compa, porque sabemos que tiene su trabajo, su familia, su lucha, su compromiso, o sea que su calendario y su geografía.
9.- El primer curso es sólo de primer grado, faltan muchos más, o sea que no rápido se acaba la escuela, sino que tarda. Quienes pasen el primer nivel podrán pasar al segundo nivel.
10.- De los gastos: el compa, la compa sí tiene qué ver de su pasaje hasta llegar al CIDECI, en San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, y para regresar a su rincón. Del CIDECI, ya se van a la escuelita que les toque, y cuando terminen, el regreso es al CIDECI y ya de ahí se van a sus lugares de cada quien. Ahí en la escuela, que sea en el pueblo, no va a tener pena, aunque sea su frijolito, su tortillita y sus verduritas no le van a faltar en su mesa. O sea los gastos de cada estudiante los van a cubrir l@s zapatistas. Cada estudiante o estudianta va a vivir con una familia indígena zapatista.  En los días que esté en la escuela, ésa va a ser su familia de la alumna o alumno. Con esa familia va a comer, a trabajar, a descansar, a cantar, a bailar, y lo van a encaminar a la escuela que le toque, o sea al centro de educación. Y el “Votán“, o sea el guardián o guardiana, siempre lo va a acompañar. O sea que vamos a estar pendientes de cada estudiante o estudianta. Y si se enferma, pues ahí lo vamos a curar o, si está grave, lo vamos a llevar en un hospital. Pero lo que esté en su cabeza como llegó y como se va, pues eso sí no podemos hacer nada, o sea que va en su cuenta del compañero o compañera lo que haga con lo que mire, escuche y aprenda. O sea que se les va a enseñar la teoría, y la práctica pues ahí lo van a ver en sus rincones de cada quien.
11.- Para poder pagar el gasto de su escuela pues ahí lo vamos a ver nosotros. De repente podemos hacer un festival de música y baile, o una pinturas o unas artesanías, pero no se preocupen, porque buscamos el modo y además siempre hay gente buena que apoya las cosas buenas. Para quienes quieren dar una donación para la escuela, vamos a poner un bote en el lugar del registro de alumnos, o sea en el CIDECI, con los compas de la Universidad de la Tierra, en San Cristóbal de Las Casas, Chiapas. Ahí en el bote, quien quiera donar algo de paga, lo pone y nadie sabe quién dio ni cuánto dio, para que no se presumen un@s que dieron más ni se ponen tristes quienes dieron poco.  No se va a permitir que en las escuelas, caracoles o familias que les toquen, den dinero o dejen cosas de regalo. Esto es para no desequilibrar que unos reciben y otros no.  Todo lo que quieran donar, es en el CIDECI, con los compas de la Universidad de la Tierra, en San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, México. Ahí se junta todo y ya se reparte luego parejo para tod@s, si es que hay algo. Si no, no importa, lo que importa son ustedes.
12.- Hay otras formas de tomar la clase de la escuela zapatista. Vamos a pedir apoyo con los y las compas de medios libres, libertarios, autónomos, y con quien le sepa a eso de las videoconferencias. Porque lo sabemos que mucha gente no va a poder venir por sus cuestiones de trabajo o personales o de familia. Y también que hay personas que no entienden el español pero sí tienen ganas de aprender cómo es que las zapatistas, los zapatistas han hecho lo que han hecho y cómo han deshecho lo que han deshecho.  Entonces vamos a tener un curso especial para que se toma con video cámara y se manda donde haya un grupo de alumn@s dispuest@s y que estén list@s con su libro de texto  y ahí lo van viendo el curso y con eso del internet pueden hacer sus preguntas de lo que están dando clase los maestras y maestras, las bases de apoyo zapatistas. Para planear esto, vamos a invitar a una reunión especial a algunos medios alternativos para ponernos de acuerdo en cómo se van hacer las videoconferencias y también que tomen foto y video de los lugares que se explican en las clases, para que tod@s puedan ver si es cierto o no lo que están enseñando las profesoras y profesores. Y otra forma es que vamos a hacer copia de los cursos en dvd para que quien no pueda ir a ningún lado y sólo puede estudiar la clase en su casa, pues lo pueda hacer y así también aprende.
13.- Para poder asistir a la escuelita zapatista, tendrán que tomar un curso de preparación donde les va a explicar cómo es la vida en los pueblos zapatistas, sus reglas internas. Para que no vayan a tener delito. Y lo que necesitan llevar. Por ejemplo, no deben llevar esas que se llaman “casas de campaña” que, además, no sirven para nada; porque l@s vamos a acomodar con familias indígenas zapatistas.
14.- De una vez claro les decimos que está PROHIBIDO producir, comerciar, intercambiar y consumir cualquier tipo de drogas y alcohol. También está prohibido portar y usar cualquier tipo de armas, sean de fuego o “blancas”. Quienes pidan ingresar al EZLN o cualquier cosa militar, serán expulsados. No se está reclutando ni promoviendo la lucha armada, sino la organización y la autonomía por la libertad. También está prohibida la propaganda de cualquier tipo, política y religiosa.
15.- No hay límite de edad para asistir a la escuelita; pero si son menores de edad, deben venir con un adulto que se haga responsable del o la menor de edad.
16.- Cuando se inscriban, después de ser invitad@s, les pedimos que aclaren si son otr@, mujer u hombre, para ver cómo acomodamos, porque cada un@ es un individuo, individua o individuoa y como tal será respetad@ y cuidad@. Aquí no se discrimina por cuestiones de género, preferencia sexual, raza, credo, nacionalidad. Cualquier acto de discriminación será castigado con la expulsión.
17.- Si alguien tiene alguna enfermedad crónica, le pedimos que cargue con su medicina y que nos avise cuando se inscriba para estar pendientes de él o ella.
18.- Cuando se inscriban, después de ser invitad@s, les vamos a pedir que aclaren su edad física y sus condiciones de salud para acomodarlos en una de las escuela donde no sufran más de lo que van a sufrir de por sí.
19.- Si es invitad@ y no puede asistir en esa primera fecha, no tenga pena. Sólo nos avisa cuándo sí puede y nosotros hacemos el curso cuando ya puede venir. También si alguien no puede terminar el curso o no puede llegar cuando ya está inscrito, no hay problema, puede completar después. Aunque recuerde que también puede asistir a las videoconferencias o a los cursos que se van a dar fuera de territorio zapatista.
20.- En otros escritos les voy a ir explicando más cosas y aclarando las dudas que puedan tener.  Pero esto que les digo es lo básico.
Es todo por ahora.
Desde las montañas del Sureste Mexicano.
Subcomandante Insurgente Moisés.
Rector de la Escuelita Zapatista.
México, Marzo del 2013.
P.D.- Ahí le encargué al SupMarcos que le ponga a este escrito unos videos que tengan que ver.
* Tomado de:  Fechas y otras cosas sobre la escuelita - marzo 17 2013



Esta es la convocatoria con que los Zapatistas invitaron al mundo, en marzo de 2013, a participar en el arranque de "la primera escuelita zapatista", en Chiapas. El curso
“La libertad según l@s zapatistas” se hizo entre el 11 y el 18 de agosto, con 1.700 participantes - de todas las edades - vinculados a organizaciones sociales en México y en todo el mundo. No cualquiera fue invitado: “A partir de ahora, nuestra palabra empezará a ser selectiva en su destinatario y, salvo en contadas ocasiones, sólo podrá ser comprendida por quienes con nosotros han caminado y caminan, sin rendirse a las modas mediáticas y coyunturales”, anticipaba uno de los varios comunicados Ellos y Nosotros.

El uso del diminutivo - "escuelita" - denota sin duda muchas más cosas que las que me animo a especular. Se habla de "escuela", de "curso", de "clases", de "profesor", de "alumnos", pero se trata de otra clase de escuela, otra clase de curso, otra clase de clases, otra clase de profesor, otra clase de alumnos, otra clase de educación. La mejor versión de educación comunitaria y en comunidad, de abajo para arriba antes que al revés.

Se habla de pedagogía, pero se trata de
otra pedagogía: una pedagogía vivencial, una pedagogía del compartir, de la convivencia y del compromiso, antes que una pedagogía discursiva, aunque estén ahí el Subcomandante Marcos y los comandantes indios; una pedagogía incluyente, en la que todos - niños, jóvenes y adultos - son sujetos de educación, de enseñanza y de aprendizaje; una pedagogía que reconoce y valora la diversidad, que rechaza lo homogéneo, lo igual para todos; una pedagogía donde lo importante no es la infraestructura - sigue siendo la disponible: básica, precaria - sino las relaciones humanas, los vínculos entre las personas, la confianza en el otro, el compromiso y el norte de un proyecto para la transformación social y política.

De entrada habían anunciado: "El EZLN prepara ya la escuela de la libertad", generando gran curiosidad y expectativa. Ya en junio avisaban que había cupo lleno en comunidades para escuela zapatista. En julio daban a conocer Nuevas fechas para la escuelita, información y videoconferencias y de otras cosas, entre otras que habían ampliado el cupo a 1.700 participantes y que harán nuevas convocatorias. El 4 de agosto, a pocos días de iniciarse la escuelita y en entusiasta espera por los visitantes, divulgaban la lista de exentos... Somos sin duda miles los que estamos en espera, ilusionados con la idea de recibir algún día una invitación.
A continuación, los testimonios de dos conocidos intelectuales y activistas sociales que tuvieron el privilegio de participar en esta primera experiencia: Ruth Martín y Raúl Zibechi. Disfrutemos lo que nos cuentan, aprendamos, inspirémonos. Porque los Zapatistas nos vienen mostrando, en efecto, que otros mundos, otras educaciones y otras escuelas son posibles. “Lo que sigue de la escuelita es algo que usted y solo usted debe decidir”, fue el mensaje final enviado por el Comandante Marcos a los asistentes. Incluimos al pie referencias y testimonios de otras personas que asistieron.
Zapatistas: diez años probando un "mundo nuevo"
por Ruth Martín

Desde 2003, unos 65.000 seguidores de las doctrinas del EZLN conviven en comunidades autogobernadas en las montañas mexicanas

"Servir y no servirse, representar (al pueblo) y no suplantar (sus decisiones), construir y no destruir...". Estos son tres de los siete principios de las comunidades indígenas que, desde 2003, conviven bajo una forma de gobiernos autonómos al margen del poder establecido. Son los llamados "caracoles", municipios mexicanos donde unos 65.000 seguidores de las doctrinas del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) han celebrado recientemente sus diez años de independencia. Mientras, su líder, Rafael Guillén, 'el subcomandante Marcos', ha seguido lanzando sus mensajes desde las montañas del Sureste de México al Gobierno. ¿Sus peticiones? Las mismas de hace 20 años: "democracia, libertad, tierra, pan y justicia para los indígenas".

Nacido el 1 de enero de 1994 en Chiapas como una plataforma en la que dar voz a las comunidades indígenas mexicanas, el EZLN ha pasado por numerosas etapas en estos años. Las peticiones de libertad, justicia, democracia, paz, educación, tierra, alimentación, trabajo, techo e independencia, que durante los primeros años tomaron un cariz de guerrilla y lucha armada frente al Gobierno Federal de la nación de México, poco a poco han abandonado los enfrentamientos para continuar con su trabajo de construir un gobierno autónomo.

Desde 1994 a 2001, el movimiento ha negociado continuamente con el Gobierno Federal de México, para lograr un acuerdo social y político que les permitiera ser reconocidos como nación y con derecho a la autodeterminación, como se materializaba en los Acuerdos de San Andrés, que el Congreso posteriormente no aprobaría. Un hecho que se convirtió en detonante para el desarrollo y la puesta en práctica de los gobiernos autónomos zapatistas.

Durante estos años de llamada tregua, el año 2005 marcó un antes y un después en la historia del movimiento, al emitir la Sexta Declaración de la Selva Lacondana -conocida como La Sexta- por la que el EZLN asegura que depone las armas y comienza a hacer política, además de ser una llamada para construir un movimiento para combatir el neoliberalismo y, en el caso de México, construir una nueva Constitución.

Para ellos, la política dictada por el neoliberalismo actual no sirve como tal y organizan su propio gobierno comprometiéndose a "no hacer ningún tipo de relación secreta con organizaciones político-militares nacionales o de otros países y defender, apoyar y obedecer a las comunidades indígenas que lo forman y son su mando supremo, sin interferir en sus procesos democráticos internos y en la medida de sus posibilidades, contribuir al fortalecimiento de sus autonomía, buen gobierno y mejora de sus condiciones de vida."

Hoy en día el movimiento se organiza en lo que ellos denominan caracoles (de la Realidad, Morelia, la Garrucha, de Robertdo Barrios y de Oventik), que nacieron entre los días 8 y 10 de agosto de 2003 recogiendo lo suscrito por el EZLN y el Gobierno federal en los Acuerdos de San Andrés, donde se reconocía -entre otras cosas- el derecho a la autonomía. Como explica Luis Saracho desde Uníos -una de las oficinas de apoyo al movimiento EZLN en la ciudad de México-, han creado una estructura de gobierno en el que un conjunto de pueblos ha generado un municipio cuyo conjunto, a su vez, conforma una región administrativa o caracol.

Recientemente, durante los días 12 a 16 de agosto ha tenido lugar la llamada Escuelita zapatista en San Cristóbal, en la que no sólo se ha celebrado el décimo aniversario de la formación del gobierno autónomo, también se ha impartido un curso bajo el nombre de La libertad de l@s Zapatistas, en torno a una década de gobierno autónomo. En ella, repartidos en los cinco caracoles administrativos, más de 1.700 invitados de todo el país (acompañados cada uno de su guardián) compartieron durante esos días la experiencia autónoma de gobierno, poniendo en práctica el trabajo desarrollado durante los últimos años y estudiando los materiales impartidos por las comunidades.

"Ellos no han sido preparados para ser gobernantes", apunta Luis Saracho, "pero lo fundamental de esta experiencia es que nos encontramos ante una sociedad indígena, con una cultura mesoamericana, con cinco idiomas en cinco pueblos distintos, que comulgan con una cultura local y que, a partir de siete principios, han construido su sociedad", prosigue. Los siete principios se resumen de la siguiente manera: servir y no servirse (los que gobiernan viven de la solidaridad del resto), representar y no suplantar (la decisión del pueblo), construir y no destruir (consensos), obedecer y no mandar, proponer y no imponer, convencer y no vencer y por último, bajar y no subir (trabajar desde el último a los más encumbrados). La mujer, "igual ante las balas"

Las dinámicas de la Escuelita han pasado por vivir el día a día de los pueblos, alojarse en sus casas, involucrarse en sus actividades, trabajar sus tierras, compartir sus necesidades y vivir en igualdad hombres y mujeres, como establece la Ley de Mujeres Zapatistas, que dio un nuevo estatus social a la mujer. Las mujeres se volvieron visibles con ésta norma, que les permite "ser iguales ante las balas", pero también educarse, trabajar o ser milicianas, entre otras cosas.

Alrededor de 6.000 personas pudieron comprobar durante estos días de agosto cómo se está resistiendo frente a los ataques sin éxito del Gobierno Federal. A pesar de sus intentos de corromper a la sociedad indígena, no lo está consiguiendo, según revela Luis Saracho desde DF. "Calculamos que en la actualidad el movimiento debe estar formado aproximadamente por unos 65.000 zapatistas", añade. En las zonas del movimiento hoy la población está creciendo, no hay desnutrición, nadie se encuentra sin escolarizar, la salud es primordial, todos tienen un lugar en la sociedad y en ese marco, para mantener la resistencia autónoma, están construyendo las condiciones necesarias para sustentar las estructuras de gobierno, algo que pudieron comprobar los asistentes a la Escuelita.

Desde las montañas del Sureste mexicano, donde el 'subcomandante Marcos' -convertido en asesor y puente entre los dos mundos- sigue lanzando sus mensajes y misivas, se hizo eco del poder de las redes sociales, algo que aunque pueda suponer una paradoja, el movimiento zapatista ha sabido utilizar eficazmente como arma para mantenerse visible. En el 2006, junto con La Sexta Declaración nació una iniciativa denominada La Otra Campaña, cuyo planteamiento no iba más allá de identificar a quiénes luchan, dónde están, qué piden y cómo les trata el Gobierno.

En esas circunstancias se generó un movimiento mediático muy importante y nació la Red Contra la Represión, que ha generado un movimiento de defensa de las libertades de los presos políticos, apoyado hoy en día por las redes sociales. A través de ellas se lanzan los comunicados que hoy sirven para reconstituir la politización del movimiento.

"En un primer momento el movimiento se veía por parte de la sociedad civil como un acontecimiento anecdótico, pero el próximo 1 de enero cumplirá 20 años y pocos movimientos que se presupongan anecdóticos se mantienen durante tanto tiempo", reflexiona Luis Saracho.

Habrá que esperar a ver cómo afecta a los asentamientos zapatistas la actual Reforma Energética propuesta por el presidente Enrique Peña Nieto, que se debate estos días en la Cámara de Diputados en la ciudad de México, debido a la riqueza e importancia de los recursos que allí se encuentran. De momento, los asentamientos siguen manteniéndose al margen y caminando en sus dinámicas, sus proyectos y circunstancias de gobiernos autónomos, tratando de generar un movimiento social y político basado en el anticapitalismo.

Y, como resume Luis Saracho, "la Escuelita ha sido una muestra de la determinación del pueblo, demostrando que la autonomía es importante, que tiene un precio dispuesto a pagarla y que no hay marcha atrás, con una nueva generación de muchachos preparados con un pie en el pasado y otro en el futuro".

Un horizonte resumido, de nuevo, en palabras del 'subcomandante Marcos': "¿La toma del poder? No, apenas algo más difícil: un mundo nuevo".



Las escuelitas de abajo 
por Raúl Zibechi
Habrá un antes y un después de la escuelita zapatista. De la reciente y de las que vendrán. Será un impacto lento, difuso, que se hará sentir en algunos años pero marcará la vida de los de abajo durante décadas. Lo que vivimos fue una educación no institucional, donde la comunidad es el sujeto educativo. Autoeducación cara a cara, aprendiendo con el alma y con el cuerpo, como diría el poeta.

Se trata de una no pedagogía inspirada en la cultura campesina: seleccionar las mejores semillas, esparcirlas en suelos fértiles y regar la tierra para que se produzca el milagro de la germinación, que nunca es segura ni se puede planificar.

La escuelita zapatista, por la que pasamos más de mil alumnos en comunidades autónomas, fue un modo diferente de aprendizaje y de enseñanza, sin aulas ni pizarras, sin maestros ni profesores, sin currícula ni calificaciones. La verdadera enseñanza comienza con la creación de un clima de hermanamiento entre una pluralidad de sujetos antes que con la división entre un educador, con poder y saber, y alumnos ignorantes a los que se deben inculcar conocimientos.

Entre los muchos aprendizajes, imposibles de resumir en pocas líneas, quiero destacar cinco aspectos, quizá influenciado por la coyuntura que atravesamos en el sur del continente.

La primera es que los zapatistas derrotaron las políticas sociales contrainsurgentes, que son el modo encontrado por los de arriba para dividir, cooptar y someter a los pueblos que se rebelan. Al lado de cada comunidad zapatista hay comunidades afines al mal gobierno con sus casitas de bloques, que reciben bonos y casi no trabajan la tierra. Miles de familias sucumbieron, algo común en todas partes, y aceptaron regalos de arriba. Pero lo notable, lo excepcional, es que otras miles siguen adelante sin aceptar nada.

No conozco otro proceso, en toda América Latina, que haya conseguido neutralizar las políticas sociales. Este es un mérito mayor del zapatismo, conseguido con firmeza militante, claridad política y una inagotable capacidad de sacrificio. Esta es la primera enseñanza: es posible derrotar las políticas sociales.

La autonomía es la segunda enseñanza. Hace años escuchamos discursos sobre la autonomía en los más diversos movimientos, algo valioso por cierto. En los municipios autónomos y en las comunidades que integran el caracol Morelia, puedo dar fe de que construyeron autonomía económica, de salud, de educación y de poder. O sea, una autonomía integral que abarca todos los aspectos de la vida. No tengo la menor duda de que lo mismo sucede en los otros cuatro caracoles.

Un par de palabras sobre la economía, o la vida material. Las familias de las comunidades no tocan la economía capitalista. Apenas bordean el mercado. Producen todos sus alimentos, incluyendo una buena dosis de proteínas. Compran lo que no producen (sal, aceite, jabón, azúcar) en tiendas zapatistas. Los excedentes familiares y comunitarios los ahorran en ganado, con base en la venta de café. Cuando hay necesidad, por salud o para la lucha, venden alguna cabeza.

La autonomía en la educación y en la salud se asienta en el control comunitario. La comunidad elige quiénes enseñarán a sus hijos e hijas y quiénes cuidarán la salud. En cada comunidad hay una escuela, en el puesto de salud conviven parteras, hueseras y quienes se especializan en plantas medicinales. La comunidad los sostiene, como sostiene a sus autoridades.

La tercera enseñanza se relaciona con el trabajo colectivo. Como dijo un Votán: Los trabajos colectivos son el motor del proceso. Las comunidades tienen tierras propias gracias a la expropiación de los expropiadores, primer paso ineludible para crear un mundo nuevo. Varones y mujeres tienen sus propios trabajos y espacios colectivos.

Los trabajos colectivos son uno de los cimientos de la autonomía, cuyos frutos suelen volcar en hospitales, clínicas, educación primaria y secundaria, en fortalecer los municipios y las juntas de buen gobierno. Nada de lo mucho que se ha construido sería posible sin el trabajo colectivo, de hombres, mujeres, niños, niñas y ancianos.

La cuarta cuestión es la nueva cultura política, que se arraiga en las relaciones familiares y se difumina en toda la sociedad zapatista. Los varones colaboran en el trabajo doméstico que sigue recayendo en las mujeres, cuidan a sus hijos cuando ellas salen de la comunidad para sus trabajos de autoridades. Las relaciones entre padres e hijos son de cariño y respeto, en un clima general de armonía y buen humor. No observé un sólo gesto de violencia o agresividad en el hogar.

La inmensa mayoría de los zapatistas son jóvenes o muy jóvenes, y hay tantas mujeres como varones. La revolución no la pueden hacer sino los muy jóvenes, y eso no tiene discusión. Los que mandan, obedecen, y no es un discurso. Ponen el cuerpo, que es otra de las claves de la nueva cultura política.

El espejo es el quinto punto. Las comunidades son un doble espejo: en el que podemos mirarnos y donde podemos verlas. Pero no una o la otra, sino las dos en simultáneo. Nos vemos viéndolas. En ese ir y venir aprendemos trabajando juntos, durmiendo y comiendo bajo el mismo techo, en las mismas condiciones, usando las mismas letrinas, pisando el mismo lodo y mojándonos en la misma lluvia.

Es la primera vez que un movimiento revolucionario realiza una experiencia de este tipo. Hasta ahora la enseñanza entre los revolucionarios reproducía los moldes intelectuales de la academia, con un arriba y un abajo estratificados, y congelados. Esto es otra cosa. Aprendemos con la piel y los sentidos.

Por último, una cuestión de método o de forma de trabajo. El EZLN nació en el campo de concentración que representaban las relaciones verticales y violentas impuestas por los hacendados. Aprendieron a trabajar familia por familia y en secreto, innovando el modo de trabajo de los movimientos antisistémicos. Cuando el mundo se parece cada vez más a un campo de concentración, sus métodos pueden ser muy útiles para quienes seguimos empeñados en crear un mundo nuevo.

Fuente: La Jornada, México
Para saber más 
» Enlace Zapatista
» La escuelita de la libertad: el ABC zapatista, María Verza, Periodismo Humano, 27 agosto 2013.
» El arte de construir un mundo nuevo: La libertad según los zapatistas, Americas Program, Raúl Zibechi, 29 agosto 2013.
» Entrevista a Mumia Abu-Jamal: “El camino zapatista es digno de aprender y es digno de enseñar”, Rebelión, 9 septiembre 2013.
» Fotos Una mirada dentro de la escuela zapatista

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