"La crisis que afecta a la calidad del aprendizaje es patente. A pesar del mayor número de niños escolarízalos, se estima que 250 millones de niños no saben leer ni escribir ni contar bien independientemente de uqe hayan asistido o no a la escuela. A escala mundial, 200 millones de jóvenes dejan de asistir a la escuela sin haber adquirido las competencias que necesitan para su pleno desarrollo, a lo que hay que sumar 775 millones de adultos (de los cuales 64% son mujeres) que todavía carecen de las competencias más básicas en lectura y escritura.La preocupacion por la calidad deficiente de la educacion no es algo nuevo. Lo que no tiene precedente es la magnitud del fracaso de los sistema educativos; no solo no posibilitan la adquisición de los conocimientos básicos sino que además no logran avanzar al mismo ritmo que los cambios en la economía mundial y en los entornos sociopoliticos y naturales, ni tampoco proporcionar a los estudiantes las competencias, los conocimientos y las actitudes necesarios para hacer frente a los retos que esos cambios plantean".
■ En 2022, al término de la pandemia, el Banco Mundial divulgó un estudio que involucraba a 164 países - "Cartografiando la Crisis Global de Aprendizaje" (Mapping the Global Learning Crisis, Education Next, Vol. 22 No.2) - en el que se afirmaba que desde el año 2000 estaban estancados los aprendizajes escolares en el mundo, aunque la matrícula escolar había seguido creciendo. El declive de los aprendizajes escolares afectaba tanto a los «países en desarrollo» como a los «países desarrollados». Se decidió llamarla «crisis global de aprendizaje».
■ Viene creciendo la presión para iniciar la escolarización en la primera infancia, confundiendo educación y escolarización, negando la centralidad del juego en esta etapa, y desconociendo la necesidad de apoyar a las familias vulnerables para que puedan ofrecer a sus hijos un buen comienzo en la vida.
■ Una vecina me muestra un mensaje que le envió a la maestra de su hijo: "Luis está teniendo problemas con los decimales. Le ruego enseñarle". Contesta la maestra: "Yo le enseñé". Devuelve mi vecina: "Pero él no aprendió". Sigue intercambio presencial con participación de la directora del plantel (particular), quien aduce que los profesores no tienen tiempo para atender individualmente a los alumnos. Ella, como la mayoría de personas, cree que enseñar es transmitir conocimientos, sin asegurarse de que los alumnos comprendan y aprendan.
■ Aprender en la propia lengua es parte del derecho a la educación. No obstante, según la UNESCO, a 40% de los niños y niñas escolares en el mundo se les enseña en una lengua que no entienden ni manejan. Uno de cada cinco profesores dice que más del 10% de sus alumnos tiene dificultad para entender la lengua de instrucción (OECD, 2026). Este es el caso sobre todo de los indígenas y los migrantes. ¿Quién puede aprender en una lengua que no entiende?
■ Durante la pandemia se reactivó la discusión en torno a la repetición escolar. Los más castigados con la repetición son los pobres, los que sistemáticamente obtienen los peores resultados en las pruebas. Crecen los argumentos que descartan la repetición como "solución" y abogan por una transformación profunda de los sistemas educativos a fin de asegurar oportunamente aprendizaje, calidad y equidad para todos.
■ Se supone que los deberes en casa son refuerzo escolar y una manera de generar hábitos de estudio. La escuela pide a los padres de familia colaborar con los deberes. Sin embargo, estos son frecuentemente un tormento no solo para los alumnos sino para toda la familia. Muchas veces los padres terminan haciendo el deber pues los alumnos no pueden hacerlo solos, con lo cual se anula el sentido y la utilidad misma de los deberes.
■ Muchos niños sufren violencia - física, verbal, sexual - tanto en el hogar como en la escuela. El bullying (acoso escolar) lleva muchas veces al suicidio, sobre todo en la adolescencia (en varios países el suicidio es hoy la primera o segunda causa de muerte entre los adolescentes). El castigo no se lleva bien con el aprendizaje. Aprender debe ser una experiencia placentera. Requiere diálogo, confianza, buen trato, ausencia de miedo.
■ Los niños pobres llegan con hambre a la escuela. Le pregunto a Arturo, 7 años, si comió algo antes de salir de su casa hoy. "Una agüita de panela", me dice. No se puede aprender con hambre. En los 1990s el Banco Mundial recomendaba a los países en desarrollo proveer desayuno escolar - atender el "hambre de corto plazo" - como parte de la reforma de la educación primaria.
■ Millones de niños, incluso muy pequeños, caminan largos trechos para llegar a la escuela, sobre todo en zonas rurales. Esto está normalizado y.a nadie parece inquietarle. Normalizado está el abandono de las zonas rurales, la inequidad como estadística y como realidad de vida de una porción importante de la población, sumida en la pobreza, nada menos que aquella que produce los alimentos y nos da de comer.
■ La humanidad tiene déficit de sueño. Niños, jóvenes y adultos estamos durmiendo menos horas de las que necesitamos, cada cual a su edad. Los niños se levantan con sueño, cabecean y bostezan en clase. Los adolescentes, en particular, están durmiendo muy por debajo de sus necesidades; a esa edad se necesitan entre 8 y 10 horas diarias de sueño. Algunas escuelas están habilitando espacios para que los alumnos tomen una siesta durante el día. Vista la gravedad de la problemática, algunos países y sistemas educativos han empezado a retrasar la hora de entrada a la escuela. Es preciso repensar integralmente horarios, jornadas y calendarios escolares.
■ Hay una crisis generalizada en torno a la lectura. Niños, jóvenes y adultos leemos mucho menos que antes. Escasean las bibliotecas y las que existen - bibliotecas familiares, escolares, comunitarias - no son cabalmente aprovechadas. Los jóvenes llegan a la universidad sin las habilidades de lectura requeridas. A duras penas leen textos cortos; no leen libros, textos complejos. "No me gusta leer" me dice un joven que acaba de graduarse en el colegio. ¿Por qué?. "A uno le obligan a leer textos aburridos. Desde la primaria". ¿Y cómo vas a hacer para seguir una carrera? En la universidad es indispensable leer. "Voy a escoger algo que me pida leer muy poco".
■ Tenemos un problema serio de comprensión lectora. En 2017 se estimó, con alarma, que más de la mitad de los adolescentes latinoamericanos culminaban la educación secundaria sin saber leer bien. En 2019 se estimó que 57% de los niños y niñas de 10 años en países de ingresos bajos y medianos no podían entender un texto simple adecuado a su edad (a esto se llamó «pobreza de aprendizajes»). La pandemia ocasionada por el COVID-19 vino a agravar el problema. En 2022, después de la pandemia, ese porcentaje subió al 70% y en América Latina al 80%.
■ La prueba internacional PISA de la OCDE dejó al descubierto el enorme poder distractor de los celulares. El informe PISA 2022 reveló que los celulares en el aula distraen al 65% de los estudiantes, lo que impacta negativamente sobre los aprendizajes y el rendimiento académico. En 2025 más de 80 países se habían sumado a esa medida. Empieza a haber evidencia del impacto positivo de su prohibición sobre la atención, la socialización y los aprendizajes escolares.
■ ¿Qué expectativas tienen las familias en torno a la escuela? Que esté lo más cerca posible del hogar, que garantice seguridad, que enseñe disciplina, que dé de comer, que tenga acceso a tecnologías e Internet. Pocos se preguntan qué, cómo y cuánto están aprendiendo sus hijos en la escuela. Importa aprobar más que aprender.
■ Docentes poco valorados, mal preparados, mal pagados, lidiando con una tarea - la educación - de gran responsabilidad y creciente complejidad. Fuerte y previsible éxodo docente, acentuado a raíz de la pandemia. Según la UNESCO hacen falta 44 millones de docentes hasta el año 2030. Se habla de revalorizar la profesión docente y de dar prioridad a la formación docente en los próximos años.
■ El campo de la educación está plagado de conocimientos, creencias y prácticas desactualizados o llanamente falsos, carentes de fundamento cientifico («edumitos»). Hay mucho nuevo conocimiento sobre la educación, la enseñanza y el aprendizaje, producto de investigaciones y evaluaciones en las últimas décadas. Hoy sabemos mucho más acerca del funcionamiento del cerebro y de cuáles son las mejores estrategias para estudiar y para aprender. No obstante, ese conocimiento tarda mucho en llegar al sistema educativo, a la formación de los docentes y a la enseñanza en las aulas. El divorcio entre investigación y políticas educativas es persistente y grande.
■ El «factor cuna» (condiciones de vida de la familia) pesa más que el «factor escuela» (profesores, currículo, pedagogía, etc) en el bienestar, la educación y el aprendizaje de niños y adolescentes en el sistema escolar. Padres educados, que leen a los niños, aprenden a leer más rápido que niños que provienen de familias con ninguna o poca escolaridad. La educación de la madre tiene especial importancia. Todos los estudios y evaluaciones reiteran esto pero no se hace nada al respecto (educación de padres, combate a la pobreza, material de lectura disponible en el hogar, etc).
■ Crece y se generaliza la corrupción en el mundo. Priman la falta de voluntad para el diálogo y la búsqueda de consenso, el autoritarismo, el nepotismo, la codicia, los intereses particulares antes que los del país, la competencia antes que la colaboración, el enriquecimiento como prioridad, la mentira y la desinformación. La clase política y la cultura política desenseñan, antes que enseñan, a la población. Los contextos nacionales y el contexto mundial son tremendamente desalentadores. Son «tiempos oscuros» marcados por la guerra, el desencanto, la desesperanza, el poder de las grandes empresas tecnológicas, la creciente brecha entre ricos y pobres, entre superfortunas y pobreza extrema.
¿Hay que invertir con urgencia en docentes, en formación y calidad docente? Sin duda. Pero eso no basta. Hay que hacer muchas cosas más.
REFERENCIAS
Banco Mundial. (2019). La crisis del aprendizaje: Estar en la escuela no es lo mismo que aprender, Washington, D.C.https://www.bancomundial.org/es/news/immersive-story/2019/01/22/pass-or-fail-how-can-the-world-do-its-homework
Banco Mundial (2018), Informe sobre el desarrollo mundial 2018: Aprender para hacer realidad la promesa de la educación. Cuadernillo del “Panorama general”, Banco Mundial, Washington, DC. Licencia: Creative Commons de Reconocimiento CC BY 3.0 IGO.
Edmond, Ch. (2023). Por qué la UNESCO pide que se prohíban los celulares en las escuelas, World Economic Forum, Washington, D.C.
https://www.norrageducation.org/learning-to-read-and-write-is-life-long-and-life-wide/#es
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