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| Escuela no-formal del BRAC |
Bangladesh ha sido conocido como uno de los nueve países más poblados del mundo y uno de los con más altos índices de analfabetismo. Un sistema escolar con altos índices de exclusión y abandono y con bajos niveles de aprendizaje.
Es en este contexto que en 1985 se inició un programa que cobró notoriedad mundial: el Programa de Educación Primaria No-Formal del BRAC, organismo no-gubernamental creado en 1972, la ONG más grande de Bangladesh y una de los más grandes de Asia.
El programa - apoyado financieramente por un amplio conjunto de organismos internacionales, entre ellos el Banco Mundial y UNICEF - se orientó a los sectores pobres de las zonas rurales y específicamente a niños y niñas de 8 a 10 años sin acceso a la escuela o que la han abandonado en los primeros grados. Su objetivo es un modelo de educación primaria capaz de garantizar a estos niños, en menor tiempo que las escuelas regulares y adaptándose a sus condiciones de vida, el aprendizaje de la lectura, la escritura y el cálculo, así como la posibilidad de continuar estudiando en el sistema regular.
El programa se inició a título experimental en 22 localidades con 22 escuelas de una sola aula. Desde entonces experimentó un éxito y una expansión notables. Para fines de 1989 se había expandido a 2.500 escuelas. En 2003 contaba con más de 30.000 escuelas ofreciendo educación primaria en 4 años de estudios. A fines de 2010 estaban funcionando 32.000 escuelas primarias con 32,937 profesores y cerca de 1 millón de alumnos, 65% de ellos niñas. 5,500 de estas escuelas eran operadas por otra ONG, con apoyo del BRAC. Además, 1,415 escuelas primarias estaban operando en áreas urbanas con cerca de 50.000 alumnos, así como 2.250 escuelas étnicas en áreas remotas con 57.645 alumnos.
Para instalar una escuela no se requiere local propio; por lo general se alquila un local a la propia comunidad, con suficiente espacio, ventilación e iluminación.
El ciclo comprende tres años, cada uno de 9 meses de duración. El año escolar puede iniciarse en cualquier momento, dependiendo de la decisión de los padres de familia. Las clases usualmente se suspenden durante los períodos agrícolas y las festividades. Los niños van a clases seis días a la semana (lunes a sábado) 2 horas y media diarias, lo que les permite integrar el estudio con el trabajo y las actividades domésticas.
Profesores y formación docente Los profesores no son certificados. Se reclutan en la misma comunidad, prefiriéndose mujeres, a fin de atraer la matrícula de las niñas. Los candidatos deben tener como mínimo 9 años de instrucción y residir en la comunidad. Perciben un salario modesto (12 dólares mensuales). La capacitación inicial (15 días) se refuerza con capacitación en servicio (2 días antes del inicio de clases y 1 día cada mes). Los capacitadores son supervisores calificados (formación universitaria), cada uno a cargo de la supervisión de 15 escuelas.
Padres de familia y comunidad El comité escolar se reúne mensualmente y lo integran dos padres de familia, un líder comunitario, el profesor y el supervisor. No hay costos para los padres de familia (a diferencia de las escuelas regulares).
Administración y supervisión Todo el programa descansa en un fuerte sistema de administración y supervisión, desde el nivel de la escuela hasta el nivel nacional, pasando por niveles de equipo, área y región. Una estructura paralela se encarga del manejo financiero.
Currículo El objetivo central es el aprendizaje de la lectura, la escritura y el cálculo, así como contenidos básicos útiles para la vida. Se utiliza como referencia el mismo currículo del sistema regular. Los materiales (textos escolares, lápices) se proporcionan gratuitamente.
Estrategia pedagógica El promedio es de 30 alumnos por profesor (en las escuelas regulares el promedio es de 60 a 1). Los profesores no dejan tareas para la casa, teniendo en cuenta que los niños no tienen las facilidades para hacerlas. Se proponen métodos de enseñanza activos. La motivación de los niños se estimula con cantos y bailes, y con el entusiasmo del profesor antes que con su capacidad técnica.
Costo La mayor parte del presupuesto se destina a administración y currículo (las escuelas regulares priorizan construcciones y salarios). Las escuelas del BRAC y las del sistema regular operan con el mismo costo por alumno (18 dólares anuales), pero el costo total en las primeras resulta mucho menor dadas las altas tasas de repetición y deserción de las escuelas regulares (donde tres años cuestan 90 dólares por alumno).
Las evaluaciones realizadas muestran que el programa del BRAC funciona: logra atraer a los alumnos (la demanda popular de escuelas crece), logra retenerlos (la tasa de deserción en los tres años es de 4%, mientras en las escuelas oficiales es del 50%) y logra enseñarles (los alumnos del BRAC aprenden en tres años de dos horas y media diarias lo mismo o más que los alumnos de las escuelas regulares en tres años de jornada completa).
Lograr resultados equivalentes a los del sistema regular, considerando los bajos resultados de éste, no es una meta ideal. Ambos tipos de escuelas requieren mejoras y cambios sustantivos. No obstante, con todas las limitaciones que puedan tener, programas como los del BRAC dan ciertamente mucho para pensar... mucho para repensar.










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