La educación concita poco interés en el Ecuador, tanto del gobierno como de la academia, el periodismo y la ciudadanía en general. Esta es una de las razones principales del problema educativo, que permanece en gran medida invisibilizado.
■ Estudios y encuestas a nivel mundial revelan altos niveles de complacencia con la educación en cada país. Hay una sobresatisfacción que a menudo no refleja las realidades y los resultados de los sistemas educativos. Hay falta de información y falta de conocimiento sobre el tema. Viejas creencias y viejos marcos mentales siguen vigentes. La complacencia es mayor entre personas sin v o con baja escolaridad, quienes se conforman con poco y no exigen una educación de calidad. Pero ocurre también en sectores medios y altos.
■ En el caso del Ecuador hay mucha desinformación en torno a la «revolución educativa» impulsada en la década de gobierno de Rafael Correa (2007-2017). Muchos ecuatorianos creen que en la llamada «década ganada» el Ecuador pasó a ser referente educativo mundial, que fue el país que más avanzó en calidad educativa según la UNESCO, que se eliminaron las escuelas unidocentes, que las escuelas del milenio se convirtieron en modelo escolar universal, que Rafael Correa fue nombrado El Mejor Presidente del Mundo por Naciones Unidas. Correa y sus ministros de educación incluso anunciaron que en 2018 el Ecuador tendría "uno de los mejores sistemas educativos del mundo".
■ La educación ocupa uno de los últimos lugares, si no el último, en las encuestas que preguntan sobre el problema principal en el país. La educación no se considera un problema, es decir, algo de lo que hay que preocuparse y ocuparse. La economía, la política, la corrupción, la inseguridad, el desempleo vienen ocupando los primeros lugares. La educación ha terminado siendo un problema invisible tanto para el gobierno como para la sociedad; lo fue incluso en la pandemia del COVID-19 y el confinamiento (2020-2021), y sigue siéndolo ahora en medio de la multicrisis. La que aparece de tanto en tanto como problema es la educación superior, a raíz de las pruebas de admisión, del presupuesto y los recortes presupuestarios, y del insuficiente número de cupos en las universidades públicas y en las carreras más demandadas.
■ Estudios y encuestas a nivel mundial revelan altos niveles de complacencia con la educación en cada país. Hay una sobresatisfacción que a menudo no refleja las realidades y los resultados de los sistemas educativos. Hay falta de información y falta de conocimiento sobre el tema. Viejas creencias y viejos marcos mentales siguen vigentes. La complacencia es mayor entre personas sin v o con baja escolaridad, quienes se conforman con poco y no exigen una educación de calidad. Pero ocurre también en sectores medios y altos.
■ En el caso del Ecuador hay mucha desinformación en torno a la «revolución educativa» impulsada en la década de gobierno de Rafael Correa (2007-2017). Muchos ecuatorianos creen que en la llamada «década ganada» el Ecuador pasó a ser referente educativo mundial, que fue el país que más avanzó en calidad educativa según la UNESCO, que se eliminaron las escuelas unidocentes, que las escuelas del milenio se convirtieron en modelo escolar universal, que Rafael Correa fue nombrado El Mejor Presidente del Mundo por Naciones Unidas. Correa y sus ministros de educación incluso anunciaron que en 2018 el Ecuador tendría "uno de los mejores sistemas educativos del mundo".
■ La educación ocupa uno de los últimos lugares, si no el último, en las encuestas que preguntan sobre el problema principal en el país. La educación no se considera un problema, es decir, algo de lo que hay que preocuparse y ocuparse. La economía, la política, la corrupción, la inseguridad, el desempleo vienen ocupando los primeros lugares. La educación ha terminado siendo un problema invisible tanto para el gobierno como para la sociedad; lo fue incluso en la pandemia del COVID-19 y el confinamiento (2020-2021), y sigue siéndolo ahora en medio de la multicrisis. La que aparece de tanto en tanto como problema es la educación superior, a raíz de las pruebas de admisión, del presupuesto y los recortes presupuestarios, y del insuficiente número de cupos en las universidades públicas y en las carreras más demandadas.

Este artículo está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional.














%2020.46.32.png)









