Los malos resultados de la prueba Ser Bachiller (Ecuador)

La prueba Ser Bachiller se inició en 2014 como una prueba de fin del bachillerato. Fue desarrollada y viene siendo aplicada por el Instituto Nacional de Evaluación Educativa del Ecuador (INEVAL), creado en 2012. En 2016 se fusionaron el examen de grado (Ser Bachiller) y el Examen Nacional para la Educación Superior (ENES), iniciado en 2012. El ENES desapareció.

Ser Bachiller evalúa cinco dominios: aptitud abstracta, dominio matemático, dominio lingüístico, dominio científico y dominio social. Es requisito para graduarse del bachillerato y para la admisión en la educación superior pública. (30% de la nota proviene de Ser Bachiller, 40% corresponde al promedio de los tres años de Bachillerato y 30% al promedio obtenido en la Educación Básica Superior. Si el promedio de las tres notas no alcanza 7, el estudiante es convocado a una nueva evaluación para poder graduarse). Ver aquí una explicación detallada de Ser Bachiller (ficha técnica del INEVAL).

Igual que sucedió con el ENES, Ser Bachiller ha dado pie a la multiplicación de institutos privados (aquí un ejemplo) que ofrecen preparar a los jóvenes para tomar el examen y les aseguran aprobación. Los costos varían mucho pero, en todo caso, sirven solo a quienes pueden pagarlos.

Ya no existe un puntaje mínimo para postular a una carrera; la asignación de cupos se hace de manera automática en función de: a) el puntaje en Ser Bachiller, b) cupos disponibles en las instituciones de educación superior, y c) la demanda en la carrera elegida por el estudiante.

A los postulantes se les pide mencionar entre una y cinco carreras que les gustaría estudiar. De este modo, si no hay cupo en la primera se busca cupo en la segunda o tercera opción elegida, etc. Los jóvenes ecuatorianos eligen mayoritariamente 20 carreras tradicionales, lo que satura la demanda de estas carreras y dificulta conseguir cupos en éstas, al tiempo que se desaprovechan cientos de carreras disponibles.

En 2019, el INEVAL junto con el Ministerio de Educación y la colaboración de varias universidades revisaron Ser Bachiller y le introdujeron una serie de cambios, buscando volverlo más pertinente y ajustado a las necesidades de los estudiantes. Entre otros:

- se redujo las preguntas de 155 a 120.
- se redujo el tiempo de duración de 3 horas a 2 horas y media.
- se eliminó el campo de Aptitud Abstracta, éste se transversalizó en los otros campos.
- el puntaje en Ser Bachiller constituye ahora 60% del puntaje necesario para ingresar a la universidad, el 40% restante viene dado por la trayectoria académica del estudiante desde octavo año de educación básica en adelante (hasta 2019 la relación fue 85% frente a 15%).
- el Ineval desarrolló un simulador para que los postulantes se preparen para la prueba.

En 2020, año pre-electoral, Ser Bachiller pasa a ser tema político, de campaña. Guillermo Lasso, por tercera vez candidato a la Presidencia por CREO, ofrece eliminar Ser Bachiller así como la Secretaría de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación (SENESCYT). En enero varios medios circularon la noticia falsa de una joven que se suicidó debido a no haber aprobado este examen. Quienes ofrecen eliminarla dicen asegurar así libre acceso a la universidad; no obstante, el principal obstáculo es de hecho la insuficiencia de cupos en las universidades públicas para las carreras que eligen mayoritariamente los bachilleres.

Resultados 2013-2018

La Tabla 1 muestra los resultados nacionales de Ser Bachiller desde 2013 hasta 2018, organizados en las clasificaciones de Insuficiente, Elemental, Satisfactorio y Excelente, que es como Ser Bachiller clasifica los niveles de logro.

Tabla 1
Nivel de logro: Desde 2013-2014 hasta  2017-2018, los niveles de logro a nivel nacional fueron: satisfactorio 36,4%, elemental 35,1 %, 24% insuficiente y 4% excelente.
 Evolución de resultados: No se observa mejoría progresiva en los resultados, sino altibajos.
Areas: Matemáticas sigue siendo el área con puntajes más bajos (esto es consistente con los resultados del Ecuador en la prueba internacional PISA-D, aplicada en 2017 a jóvenes de 15 años).
Región geográfica: la Sierra obtiene mejores puntajes que la Costa o la Amazonía en todas las áreas.
Zona: Los resultados son mejores a nivel urbano que rural.
Sostenimiento: Mejores resultados en planteles privados que en públicos (Gráfico 1).
* Fiscal: público. * Municipal: también es público. * Fisco-misional (religiosos): privado.



La tabla 2 muestra los resultados nacionales de 2016-2017, urbano y rural. Como se ve, la diferencia urbano-rural no es grande. Tanto a nivel urbano como rural los resultados son bajos.

Tabla 2

La tabla 3 muestra los resultados totales nacionales para 2016-2017. 74% obtuvo insuficiente/elemental, solo 26% obtuvo satisfactorio y 1% excelente. Es decir, tres cuartas partes de los postulantes a graduarse de bachilleres obtuvieron resultados que están por debajo de lo considerado aceptable en esta prueba. Aquí un informe detallado de los resultados de 2016-2017 hecho por el INEVAL. Aquí los informes de los años anteriores.

Tabla 3

La tabla 4 muestra los resultados de 2016-2017 por tipo de plantel. Los estudiantes de los planteles públicos (fiscales) obtienen los puntajes más bajos y los estudiantes de los planteles particulares los más altos. En el medio se ubican los fisco-misionales y los municipales.

Tabla 4
La Tabla 5 muestra muestra los resultados de Ser Bachiller en 2017-2018 en la Sierra - 17.2 % insuficiente, 44.5 % elemental, 35.5% satisfactorio, 2.8% excelente - los cuales son mejores que los obtenidos a nivel nacional en 2016-2017.

Tabla 5


El gráfico 2 compara los resultados de Ser Bachiller en 2016-2017 y en 2017-2018.

Gráfico 2


Una buena noticia: los resultados de 2017-2018 a nivel nacional son mejores que los de 2016-2017. Pero los resultados siguen siendo bajos. En 2016-2017, 71.8% se ubicó por debajo del nivel considerado Satisfactorio. En 2017-2018, 68.4% no alcanzó el nivel Satisfactorio.
 

Lo más importante, desde el punto de vista de la equidad, no es que mejoren los que se ubican en la cúspide sino que mejore la masa de estudiantes que se ubica en la base, con puntajes elementales e insatisfactorios.

¿Puede, a partir de estas pruebas, sacarse conclusiones sobre buenos y malos planteles educativos? No. Y así lo aclara el INEVAL. Sin embargo, hay quienes vienen haciéndolo (por ejemplo, la revista Vistazo y el diario El Universo) y nadie lo para. Los resultados de estas pruebas solo permiten sacar conclusiones sobre cada estudiante individualmente.

¿Se trata de continuar mejorando año a año los puntajes? Como vemos, tenemos una situación crítica en materia de aprendizajes escolares. Cabe recordar que estos puntajes de #SerBachiller se obtienen después de que los estudiantes se preparan para tomar esta prueba, en el colegio, en su casa o en institutos particulares.
Estamos frente a la necesidad de cambios profundos en el sistema educativo ecuatoriano.
Además de los resultados, dos cuestiones inquietan en torno a Ser Bachiller: el comportamiento triunfalista del gobierno y el comportamiento indolente de la sociedad: periodistas, académicos, investigadores, educadores, familias.

El gobierno de Correa cerró con aire triunfal la "década ganada" y la "revolución educativa". Correa y sus ministros de educación le dijeron al país y al mundo que ¡el Ecuador tendría en 2018 "uno de los mejores sistemas educativos de América Latina y del mundo"!. Estamos muy lejos de eso.

La sociedad no se interesa por conocer y analizar estas pruebas y sus resultados. La atención nacional se centra en saber cuántos postulantes pasan la prueba y cuántos logran entrar a las universidades públicas y a las carreras deseadas. La información sobre Ser Bachiller reposa en el sitio web del INEVAL sin ser objeto de análisis, preocupación y debate nacional. El Ecuador no toma conciencia de la magnitud del problema educativo y de la reforma profunda que necesita el país.
 

Ser Bachiller muestra varios de los problemas que suelen darse al usar pruebas estandarizadas.

- Todo un país pendiente de los puntajes, no de los aprendizajes ni de la calidad del sistema educativo ni de la calidad y pertinencia de la prueba.
- Gobiernos interesados en mejorar puntajes y rankings antes que en mejorar aprendizajes, e interesados en mejorar los puntajes en la cúpula antes que en la base (donde se concentran los resultados más bajos).
- En este caso, el objetivo de acceder a la universidad organiza las expectativas, las dinámicas y la cruzada nacional por los puntajes.
- El peso de todo esto contribuye a sepultar la reflexión crítica en torno al modelo educativo y a la necesidad de una reforma profunda de la educación. 
 
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1 comentario:

Unknown dijo...


En los centros educativos fiscales carecemos de lo elemental, pero nos evalúan de acuerdo a los 55 stándares que debemos alcanzar. Lo mismo sucede con las pruebas SER y nuestros estudiantes.

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