Ecuador: El fiasco del Código Orgánico de Salud (COS)




El Código Orgánico de Salud (COS) tardó ocho años en tramitarse y aprobarse en la Asamblea Nacional (2012-2020), abarcando a dos gobiernos (Rafael Correa y Lenin Moreno). Al final, en septiembre de 2020 el Ejecutivo comunicó el veto total al COS, aduciendo graves inconsistencias de fondo y forma, analizadas junto con especialistas de la salud. El veto total generó posicionamientos y reacciones diversas en la Asamblea y en la sociedad. Obliga a esperar un año para volver a discutirlo. Borra y va de nuevo.

Incluimos aquí la posición sobre el proyecto del COS de tres especialistas que participaron en el debate "Conociendo el COS más allá de la polémica" (23 sep. 2020) y la posición de la Sociedad Ecuatoriana de Salud Pública (24 sep. 2020), ambas anteriores al veto presidencial y con recomendaaciones sobre qué hacer. Ambas son sumamente críticas del COS y coinciden en muchos puntos. La primera considera que es una "colcha de retazos", que hay que rehacer todo, que no cabe parchar y "salvar" unos pocos artículos (el documento tiene 221 páginas y 405 artículos). La segunda sugiere la posibilidad de mantener las actualizaciones regulatorias sobre temas polémicos como las emergencias obstétricas y la educación sexual, y reelaborar todo lo concerniente al sistema de salud.


23 mayo, 2012 (gobierno de Rafael Correa): El Código Orgánico de Salud (COS) llegó a la Asamblea Nacional para su análisis, debate y aprobación. Tuvo cuatro años de discusión antes de su primer debate en la Asamblea, el 9 de mayo de 2017. En marzo de 2016, el Presidente de la Comisión de Salud de la Asamblea, William Garzón (Alianza País), presentó un nuevo proyecto. 3.400 personas participaron en encuentros realizados a nivel nacional. El correísmo terminó su década de gobierno en mayo de 2017 sin haber concluido la tarea. Esta fue retomada y continuada en la Asamblea durante el gobierno de Lenin Moreno (2017-2021).

26 octubre, 2017 (gobierno de Lenin Moreno): El Ministerio de Salud Pública entregó a la Comisión de Salud de la Asamblea Nacional las sugerencias recogidas durante los diálogos y mesas de trabajo con los diferentes actores del sistema nacional de salud. La ministra de Salud era Verónica Espinosa (fue Ministra de Salud en el gobierno de Correa y ratificada en ese cargo por Lenin Moreno) y el Presidente de la Asamblea era José Serrano.

17 septiembre, 2019: La Asamblea Nacional no aprobó la despenalización del aborto por violación contemplada en el proyecto de reformas al Código Orgánico Integral Penal (COIP). El texto propuesto por la presidenta de la Comisión de Justicia, Ximena Peña (AP), logró 65 votos de los 70 requeridos. 59 asambleístas votaron en contra. Hubo seis abstenciones de varias bancadas. Asambleístas que habían anunciado que votarían a favor no se presentaron, se abstuvieron o votaron en contra. Se esperaba que esta vez sí se lograría la despenalización. Seis años antes, en 2013, Rafael Correa había amenazado con renunciar a la Presidencia si las y los asambleístas de Alianza País seguían defendiendo la despenalización del aborto por violación. 

25 de agosto, 2020: Después de 8 años de trámite - dos gobiernos, varios ministros de salud, dos juegos de asambleístas, decenas de asesores, más de 120.000 aportes - el COS se aprobó en el Pleno de la Asamblea con 79 votos positivos, 8 negativos y 45 abstenciones. Al día siguiente, el 26 de agosto, la Conferencia Episcopal Ecuatoriana pidió el veto de varios artículos del COS; a continuación lo hicieron otros sectores conservadores, incluido el candidato presidencial Guillermo Lasso y otros dos candidatos presidenciales. El medio La Posta circuló el rumor de que la Vicepresidenta recién posesionada había amenazado con renunciar si se aprobaba el COS (nunca apareció haciendo tal amenaza). Los temas polémicos del COS que acapararon el debate fueron: emergencias obstétricas tras abortos (artículo 201), métodos anticonceptivos y planificación familiar (artículo 195), maternidad subrogada (artículo 196) y uso medicinal del cannabis (varios artículos). El medio digital Primicias dedicó un número especial a aclarar los seis temas que preocupaban a los obispos, y que fueron objeto de distorsiones y malinterpretaciones. Lenin Moreno tenía 30 días para vetar parcial o totalmente el COS.

25 de septiembre, 2020: El Ejecutivo informó su decisión de Veto Total al COS. El Ministro de Salud, Juan Carlos Zevallos, explicó que en estos 30 días se revisó el COS con profesionales de la salud, expertos de las sociedades médicas, y que se hicieron más de 400 observaciones de forma y fondo. De los tres libros, el primer articulado tiene 55% de objeciones, el segundo 44% y el tercero 46%. En estas observaciones hay muchas inconsistencias y muchos reparos a la implementación. Es altamente punitivo pues crea 172 sanciones administrativas para los profesionales de la salud tanto en el ámbito público como privado. El Legislativo deberá esperar un año para tratarlo nuevamente. El veto generó diversas reacciones en la Asamblea y a nivel nacional. Asambleístas "pro-vida" lo festejaron.  presidente de la Asamblea, César Litardo, dijo haberse sorpendido. Escribió en Twitter: "El pleno cumplió con su trabajo". Evidentemente, no es consciente de los enormes problemas que tiene el COS aprobado por la Asamblea.

28 septiembre, 2020: Día de Acción Global por el Acceso al Aborto Legal y Seguro. El movimiento feminista salió a las calles a protestar por el veto total del COS.

Muchos afirmaron que el veto no es técnico sino político, resultado de haber cedido a las presiones de la derecha, sin haber leído el COS y desconociendo las fuertes críticas hechas a éste por especialistas en salud pública.


El veto total al COS impuesto por el Presidente solo se entiende desde el autoritarismo en el ejercicio de la facultad hiperpresidencialista de ir por encima de la mayoría legislativa, de su propio plan de gobierno y del plan de desarrollo (de cumplimiento obligatorio según la Constitución), y de los derechos de las mujeres. La crisis institucional que vive el país se expresa, justamente, en el hecho de que las funciones de representación democrática responden más a presiones de grupos de sociales y económicos, y a estrategias electorales, que a la búsqueda del bien común y la garantía de derechos.

Para hacer uso de este contenido cite la fuente y haga un enlace a la nota original en Primicias.ec: https://www.primicias.ec/noticias/firmas/como-entender-veto-codigo-organico-salud/?utm_source=twitter&utm_medium=&utm_term=&utm_content=&utm_campaign=
El veto total al COS impuesto por el Presidente solo se entiende desde el autoritarismo en el ejercicio de la facultad hiperpresidencialista de ir por encima de la mayoría legislativa, de su propio plan de gobierno y del plan de desarrollo (de cumplimiento obligatorio según la Constitución), y de los derechos de las mujeres. La crisis institucional que vive el país se expresa, justamente, en el hecho de que las funciones de representación democrática responden más a presiones de grupos de sociales y económicos, y a estrategias electorales, que a la búsqueda del bien común y la garantía de derechos.

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Transcribo aquí este debate que circuló ampliamente en redes el mismo día que se conoció el veto presidencial. Participaron la doctora Beatriz León, pediatra, el doctor Pedro Barreiro, especialista en salud pública, y la abogada Silvia Buendía, feminista y defensora de DDHH. Los tres coincidieron en las grandes falencias del COS y del debate realizado tanto dentro como fuera de la Asamblea, el cual se centró en 4-5 artículos polémicos pero ignoró los restantes 400 artículos. 

Este viernes 25 de septiembre del 2020, el presidente de la República, Lenín Moreno, objetó totalmente el proyecto de Ley de Código de la Salud, que le remitiera la Asamblea el 27 de agosto. Por lo que recién podría ser tramitado otra vez por el Legislativo en un año. "El COS contiene un extenso desarrollo de temas de índole técnico en materia de salud que adolece de imprecisiones, de definiciones erróneas y una estructura del sistema de salud poco clara en competencias y responsabilidades, carece de una verdadera actualización en cuanto a enfoque y contenidos acorde a requerimientos de la sociedad y el mundo", dijo Johana Pesántez, secretaria Jurídica de Carondelet. Consultada en torno a si las presiones de grupos religiosos en contra de las atenciones a las emergencias obstétricas, que garantizaba el articulado, dieron lugar al veto, Pesántez aseguró "estamos en un estado laico y tal como lo dice la Constitución así debe actuarse, ha sido un tema técnico y profesional, que corresponde con lo que el Ministro y Viceministro han explicado, no tiene que ver con temas de presiones, es un trabajo técnico y profesional, como corresponde que el Ministerio de Salud y la Secretaría Jurídica por cualquier tema". Además reiteró que el artículo 138 de la Constitución dice que si la Presidencia objeta totalmente el proyecto, la Asamblea podrá volver a considerarlo luego de un año contado a partir de la fecha de la objeción

Este contenido ha sido publicado originalmente por Diario EL COMERCIO en la siguiente dirección: https://www.elcomercio.com/actualidad/ejecutivo-veto-total-codigo-salud.html#cxrecs_s. Si está pensando en hacer uso del mismo, por favor, cite la fuente y haga un enlace hacia la nota original de donde usted ha tomado este contenido. ElComerc
Beatriz León. Pediatra, reumatóloga/inmunóloga.

El Código Orgánico de Salud tiene una historia de por lo menos 8 años, lo cual quiere decir que han metido cuchara muchos cocineros  de todo color, ideología, educación y formación. Como todo lo que es político tiene muchas posibilidades de ser utilizado demagógicamente en nuestro país.

Mi impresión general del código es que es una colcha de retazos en la cual cada persona que logró hablar con alguien puso su punto que le interesaba y, tristemente, quienes tenían que articular esto - en primera instancia el Ministerio de Salud pues es quien tendrá que regirlo y hacerlo funcionar, y en segunda instancia todos los legisladores y asesores que han pasado por él - debían ver el conjunto y ver a dónde iba el código. 

El código no va a ninguna parte, no propone un sistema de salud, habla de un sistema de salud, pero no lo estructura, no dice cómo debe funcionar la medicina en el país, la palabra medicina está muy pocas veces nombrada. Habla de que hay que tratar de hacer atención primaria de salud y en otra parte dice que tiene que tener niveles de alta especialización. Es sumamente desordenado, habla mil veces de lo mismo, y no dice nada. Es una forma bastante peculiar de escribir de quienes han hecho esto, de modo que pueden completar 221 páginas diciendo cosas muy repetitivas, desordenadamente, sin llegar a dar pautas reales de qué hay que hacer, dónde, cómo y quién.   

Las cosas más elementales que un código de salud debería decir, no lo hace, y en cambio habla, por ejemplo, de que el sistema de salud va a "dar protección financiera y sostenible a la población ecuatoriana promoviendo el uso adecuado de recursos". ¿Cómo se va a hacer eso? Quién sabe. Seguramente nos van a mostrar en los siguientes meses los ministros que vengan o el Presidente.

Pedro Isaac Barreiro. Médico, experto en salud pública.

El Código Orgánico de Salud (COS) es un ejemplo de cómo NO se deben hacer las cosas. Falta coherencia, orden, conocimiento, rigor. El documento tiene 405 artículos; pese a eso es insuficiente porque es muy superficial.

He insistido en que éste no es un código para médicos; es un código de la salud. La salud es mucho más que medicamentos, médicos, hospitales. La salud empieza con la educación. Si no hay un sistema de educación coherente, útil, eficaz, cualquier esfuerzo que se haga para mejorar la salud de la población, va a tener muchísimas dificultades.

Yo lamento que un documento de tanta importancia, de tanta trascendencia, por el que se ha esperado  para mejorar la salud tanto tiempo, sea tratado por personas que no le ponen atención a lo que hacen o no tienen capacidad para hacerlo.

Definitiva
mente, el Código no tiene futuro. Lo que querían decir no lo dicen y lo que dicen no se entiende. Hay una barbaridad de faltas, de coherencia, sintácticas, ortográficas, etc.

Silvia Buendía. Abogada, defensora de los DDHH.

Mis compañeros Beatriz León y Pedro Barreiro son médicos, conocen el tema, pero sobre todo han leído y entendido el Código Orgánico de Salud. Los argumentos y hechos que ponen sobre la mesa han estado totalmente ausentes en el debate mediático sobre el COS.

El debate se enfocó prácticamente en 4 o 5 artículos escandalosísimos, utilizados por asambleístas, candidatos a la Presidencia y personeros de los sectores más retardatarios e ignorantes de nuestra sociedad para hacer escándalo y desinformar.
 
Estoy aquí para desenmascarar las mentiras que se dicen sobre 4 o 5 artículos y para aprender de Beatriz León y de Pedro Barreiro porque ellos sí saben. En el Ecuador tenemos la mala costumbre de hablar de lo que desconocemos.


POSICIÓN DE LA SOCIEDAD ECUATORIANA DE SALUD PÚBLICA
RESPECTO DEL CÓDIGO ORGÁNICO DE SALUD


Quito, 24 de septiembre de 2020

1. En el desfavorable contexto político actual, de limitada credibilidad del ejecutivo y legislativo, el Presidente debe pronunciarse, en pocos días, sobre el Código Orgánico de Salud aprobado por la Asamblea Nacional, que adolece de sensibles vacíos conceptuales, falta de claridad o ambigüedad de disposiciones, entre otros problemas de fondo y forma, en cientos de artículos confusos y contradictorios, más allá de la existencia de avances regulatorios, especialmente en los ámbitos de salud sexual y salud reproductiva.

2. En materia jurídica de salud, Ecuador transita entre extremos que paralizan los cambios. Si históricamente se multiplicaban leyes (más de 40) dirigidas a problemas particulares (parasitosis infantil, lucha antituberculosa, diabetes...); estructuras (Instituto de Investigación Medico Social, Banco de Ojos...); otros asuntos (sangre y derivados, lactancia materna, vacunas...), la actual hipercongestión de temas en un solo cuerpo legal lo puede volver inaplicable, más aún si se considera la fragilidad de nuestras instituciones de salud.

3. Innumerables estudios y análisis han reiterado que la falla estructural histórica del sector salud ecuatoriano es su fragmentación y descoordinación, con perniciosos efectos de déficits y desigualdades de cobertura -lejos de la universalidad y el ejercicio de derecho a la salud -a más de duplicaciones y consiguiente dispendio de recursos, por falta de un Sistema Nacional de Salud. Por ello el aspecto fundamental que el COS debe abordar está relacionado con directrices imperativas para construir el Sistema Nacional de Salud de Ecuador.

4. Lejos de tal necesidad, los 108 artículos del libro I, SISTEMA NACIONAL DE SALUD describen teóricamente el sistema, sin dar forma a su estructura, organización, funciones y responsabilidades. Tampoco generan mecanismos claros de articulación y abundan más bien en “disposiciones” declarativas y contradictorias, sin mecanismos operativos ni financiamiento explicito para su materialización. Otro problema conceptual es la marcada centralización de una autoridad sanitaria nacional hipertrofiada que norma, regula, implementa y evalúa todo. En el marco de tales debilidades tampoco hay una estrategia de implementación, más allá del restablecimiento del casi extinto Consejo Nacional de Salud.

5. Por lo analizado, proponemos mantener las actualizaciones regulatorias con sus avances, sobre atención de emergencias obstétricas y educación sexual, entre otros, identificando ámbitos que requerirían leyes específicas (algunas se han mantenido, como trasplantes y lucha antitabaco), por ejemplo salud digital, carrera sanitaria, medicina genómica, células madres, entre otras. Se frenaría, de esta manera, la nociva práctica de legislar en múltiples ámbitos desde el ejecutivo, a partir de disposiciones de inferior jerarquía a las de una ley.

6. En lo que tiene que ver con el Sistema Nacional de Salud proponemos incluir una disposición que suspenda la aplicación del Libro I y determine un mecanismo operativo, con hoja de ruta obligatoria, que reelabore los contenidos sobre el Sistema Nacional de Salud, con mandatos explícitos viables sobre sus alcances y atributos cardinales, así como estrategias para su progresiva implementación, incluyendo fuentes de financiamiento. Tal reelaboración debe ser producto de un amplio consenso social político y económico.

Por la Directiva de la SESP
Dr. Fernando Sacoto A.
Presidente


Posteriormente (2 octubre, 2020) la SESP dio a conocer que dicha organización impulsará un Acuerdo Nacional por la Salud Pública a fin de construir un sistema nacional que “articule instituciones y acciones, integre y optimice recursos, con el objetivo de lograr mayores niveles de acceso y cobertura de salud”. “Se trata de formar una plataforma amplia, incluyente, sin protagonismos, una red horizontal”. Una veintena de organizaciones se han sumado ya a la convocatoria.

Se trata, asimismo, de construir un Plan Nacional de Salud 2021-2030.

Ante el veto total del proyecto de Código Orgánico de la Salud “es momento de llegar a un acuerdo sobre los elementos básicos que debe tener el sistema y olvidarse de esa propuesta que tuvo errores desde su concepción y mantenía intactos los problemas estructurales de fragmentación y desarticulación del sector salud, sin directrices de aplicación operativa".

Se busca comprometer a los candidatos en las elecciones de febrero de 2021.

Asimismo, a propósito del bicentenario de la Independencia de Guayaquil, la SESP realizará la Cumbre Nacional por la Salud el 14 y 15 de octubre de 2020, a la cual están invitados expositores internacionales.

Para saber más

- COScacho, Beatriz León, El Universo, 6 octubre 2020
- Fernando Sacoto, Presidente de Sociedad Ecuatoriana de Salud, analiza el veto al Código Orgánico de Salud, Teleamazonas, 30 sep. 2020.
- Un cuestionado Código de la Salud, por Jorge G. Alvear Macías, El Universo, 25 sep. 2020.
- El Código de Salud, Fernando Sacoto, El Comercio, 10 sep. 2020.
- “El Código de Salud no es perfecto pero es indispensable”, entrevista a Silvia Buendía por Isabela Ponce, GKEcuador, 30 agosto 2020.

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