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Qué, cómo, dónde, cuándo y para qué aprender







Este libro ¿Qué (y cómo) es necesario aprender?, publicado originalmente en 1994, es mi libro más «exitoso» hasta el momento. Ha sido publicado en varios países, idiomas y ediciones, y se ha distribuido gratuitamente en Bibliotecas de Maestros en Argentina y en México. ¿Por qué el éxito? Alguien me hizo notar, hace tiempo, que la clave está en la palabra cómo. Maestros y profesores aman los cómos: métodos, técnicas, estrategias, indicaciones sobre el qué hacer.

Qué y cómo enseñar y aprender eran las preguntas que nos hacíamos hasta hace poco. Ahora se han agregado dos preguntas más: dónde y cuándo.
Porque se han multiplicado los lugares de aprendizaje, y se ha ampliado el aprendizaje a lo largo de toda la vida. El sistema educativo dejó de ser el único sistema educativo. Se reconoce la ubicuidad e importancia de los aprendizajes informales, de los aprendizajes digitales y de los aprendizajes autodidactas, y estamos todos más expuestos a la posibilidad de continuar aprendiendo a lo largo de la vida, de una vida que es cada vez más larga y en la que hay mucho más para aprender.

Veamos unos pocos ejemplos.

¿Dónde y cuándo se aprende a leer?


Decir que en la infancia y en la escuela no es exacto y es insuficiente. No todo niño o niña aprende a leer en la escuela, aunque asista a ella; muchas personas aprenden a leer y escribir en la juventud o en la edad adulta; los primeros contactos con la lengua escrita se dan en la familia; aprender a leer y a gustar de la lectura es un aprendizaje que se extiende a lo largo y ancho de la vida, en la calle (paredes, rótulos), en los medios (la campaña Turn on the Subtitles evita doblar películas y series a fin de estimular la lectura de subtítulos en la televisión y de paso aprender idiomas extranjeros), en la biblioteca, en la iglesia, en el mercado, a medida que leemos, a medida que la escritura se desparrama del papel a las pantallas y que nos familiarizamos con la lectura digital.
 
La dicotomía analfabeto/alfabetizado ya no es aceptable; se reconoce que leer y escribir tienen diversos niveles de manejo y que estos se logran en un largo proceso que excede al sistema escolar y se prolonga a lo largo de la vida. Aprender a leer requiere enseñanza y requiere práctica: a leer se aprende leyendo. Mientras más se lee, mejor se lee y más se desarrolla la capacidad de comprensión lectora.

La educación de los padres, la existencia o no de un ambiente letrado en el hogar y en el vecindario, y el número de bibliotecas por habitante son indicadores que se mencionan en el aprendizaje de la lectura y en la motivación para leer. Niños y niñas pobres y de escuelas pobres, así como hablantes de lenguas distintas a la lengua de instrucción, obtienen usualmente bajos puntajes en las pruebas. No cabe pretender que todos los niños y niñas aprendan a leer a la misma edad y al mismo ritmo, pues sus condiciones son muy diferentes.


▸ ¿Dónde y cuándo se aprende a escribir?



Igual que la lectura, la escritura es un aprendizaje que se da y perfecciona a lo largo de la vida. Generalmente aprendemos a escribir en la infancia, con la mediación de la escuela. Pero para quienes no tienen oportunidad de acceder a la escuela cuando niños, aprender a escribir puede darse en cualquier momento de la juventud o de la edad adulta. Escribir, por otra parte, ya no es solo escritura a mano sino también escribir con la ayuda de un teclado y sobre la pantalla. La alfabetización incluye hoy la
«alfabetización digital».

Igual que con la lectura, los primeros acercamientos a la escritura se dan en la primera infancia, antes del contacto con la escolarización, a partir del juego y de la observación de materiales y actos de lectura y escritura. Investigaciones pioneras de Emilia Ferreiro en los 1970s-1980s en diferentes países y culturas mostraron que niños y niñas de 3-4 años distinguen letras de números y saben cuál es la orientación espacial de la escritura en su lengua (de izquierda a derecha o de derecha a izquierda, de arriba a abajo o de abajo a arriba).

Niños y niñas llegan a la escolarización con hipótesis y conocimientos sobre la lectura y la escritura, generalmente desestimados por la escuela. A menudo, ésta frena antes que estimula la curiosidad y el deseo de aprender con que llegan los niños. De ahí en adelante, la escritura en el medio escolar tiene usualmente pocos estímulos. Hay niños, y sobre todo niñas, que llevan un diario personal, o que se crean un blog, en tiempos modernos. A menudo, el trabajo viene a exigir escritura por primera vez con una utilidad real. El mundo virtual vino a trastocar el recorrido y la dinámica convencionales, irrumpiendo en la vida de millones de niños, adolescentes y jóvenes como un mundo nuevo que puso la escritura a la mano y en el centro, dotándole de funcionalidad y de valor comunicacional.

▸ ¿Dónde y cuándo se aprende a calcular?

El Roto


Niños y niñas nacen con un sentido innato de las cantidades, el cual les ayuda a desarrollar posteriormente el pensamiento matemático, en contacto con situaciones del mundo real: juegos infantiles, mandados, excursiones a la tienda o al mercado, transacciones comerciales de los adultos, etc. Antes de llegar a la escuela, niños y niñas han realizado mentalmente operaciones básicas de conteo, numeración, clasificación, comparación, etc. El conocimiento matemático temprano, realizado en la primera infancia y en la infancia, tiene enorme repercusión en el desarrollo matemático ulterior. La llamada «ansiedad matemática», que afecta especialmente a las niñas en el ámbito escolar, dificulta el aprendizaje de las matemáticas.

Niños y adolescentes en situación de calle, que lidian con la supervivencia, desarrollan importantes habilidades matemáticas sin haber pisado la escuela. En la vida diez, en la escuela cero se titula un libro publicado en Brasil en 1988 y que causó revuelo al presentar los resultados de un estudio de diez años que reveló que estos adolescentes son mucho mejores y más rápidos para hacer cálculos, incluidos cálculos complejos, que adolescentes escolarizados. Aquí entran en juego diferencias entre la matemática como ciencia y como actividad humana, la matemática escrita y la matemática oral, el aprendizaje práctico y el aprendizaje formal, el autoaprendizaje y el aprendizaje dirigido.

▸ ¿Dónde y cuándo se aprende valores?



¿Dónde y cuándo aprendemos el respeto a los demás, la honestidad, la empatía, la amabilidad, la generosidad, la solidaridad, la colaboración, la conciencia de la diversidad, la capacidad de escucha, el espíritu de servicio a los demás?. La investigación viene mostrando que
la empatía, el desprendimiento y la capacidad de perdonar se acrecientan con la edad y llegan a su apogeo en la tercera edad.

Estudios indican que los valores fundamentales se aprenden en la familia y en la infancia, a través del ejemplo de otros y en situaciones de la vida cotidiana. El estudio ERCE 2019 aplicado por el Laboratorio Latinoamericano de Evaluación de la Calidad de la Educación (LLECE) de la UNESCO en 16 países de América Latina encontró que un gran porcentaje de los estudiantes de sexto grado han desarrollado las tres habilidades socio-emocionales que evaluó entre estudiantes de ese grado -
apertura a la diversidad (disposición a relacionarse con personas de grupos distintos al propio), autoregulación escolar (capacidad para regularse a sí mismos al realizar actividades académicas) y empatía (capacidad para ponerse en el lugar del otro) - pero que "si bien el rol de las escuelas es importante en el desarrollo de esas habilidades socio-emocionales, es menor que su incidencia en los logros de aprendizaje en Matemática, Ciencias y Lenguaje".

En verdad, los valores - positivos y negativos - se aprenden y desaprenden a lo largo de la vida, en la familia, en la comunidad, en el grupo de amigos, en el trabajo, en los medios, en la lectura, en la introspección, en excursiones y viajes, en relaciones inter-culturales, etc. El deporte constituye un espacio fundamental no solo para el desarrollo de la actividad física y el la preservación de la salud sino para el desarrollo de la disciplina, el espíritu de colaboración y el trabajo en equipo. El
«aprendizaje servicio» - aprender mientras se sirve a otros - es una de las maneras más gratificantes de aprender, a cualquier edad. Enseñar, de hecho, es una de las mejores maneras de aprender.

▸ ¿Dónde y cuándo se aprenden los estereotipos de género?


Los estereotipos de género se aprenden en primer lugar en la familia, como corroboran estudios en diferentes partes del mundo. Un papel importante juegan asimismo los medios de comunicación y el sistema educativo.

Niños y niñas son socializados de maneras diferentes, con expectativas diferentes, con roles diferentes, tanto en el hogar como en las aulas. Las niñas son educadas en la subordinación, la obediencia, la pasividad, el valor de la apariencia, las tareas domésticas.

Es fundamental, por eso, trabajar el tema género con padres y madres, en programas de educación parental, así como con el profesorado, tanto en la formación inicial como en servicio. Es esencial asimismo incidir en los medios de comunicación a fin de revisar políticas y programas que refuerzan prejuicios y estereotipos en torno a las niñas y las mujeres.

▸ ¿Dónde y cuándo aprendemos a cuidarnos a nosotros mismos y a los demás? 



¿Dónde y cuándo aprendemos a cuidarnos a nosotros mismos y a los demás? Nuevamente, el hogar y la comunidad son los espacios primordiales en el desarrollo de estos aprendizajes, del autocuidado y del cuidado a familiares y vecinos.
En particular, la ayuda, la cooperación y la solidaridad son parte esencial de la supervivencia y de la experiencia de vida de las familias y comunidades pobres. Niños y niñas aprenden desde muy pequeños a cuidar de sus hermanos menores, de sus padres y abuelos, hacen mandados, se ocupan de las tareas domésticas incluyendo la limpieza, el arreglo, la cocina, etc. Colaboran asimismo en el ingreso familiar, trabajando en lo que pueden tanto en el campo como en la ciudad.

El sistema educativo no enseña conocimientos útiles (ancestrales y modernos) para que cada persona, desde la infancia y progresivamente, aprenda a cuidar su propia salud física y mental, mediante la alimentación, el ejercicio, el sueño, la meditación, etc. Menos aún enseña a cuidar a los demás, a familiares y amigos, a las personas que nos rodean.

La pandemia del COVID-19 reafirmó, a escala global, la importancia de los cuidados. Los «cuidadores», dentro y fuera del hogar, pasaron a considerarse personas esenciales. Médicos, enfermeros y personal sanitario en general pasaron a ser héroes y heroínas aplaudidos en cada barrio, en cada comunidad y a nivel nacional. Por primera vez, asimismo, la salud mental - en todas las edades - pasó a ser tema de preocupación, análisis y debate. Para aprender a cuidar a otros es indispensable, en primer lugar, aprender a cuidarse a uno mismo.

Todo esto se aprende generalmente fuera de las aulas, en el hogar, con una mascota, con amigos y vecinos, en el trabajo, a través de los medios, la organización social, libros de autoayuda, etc. Y finalmente en la universidad, como una opción profesional.


▸ ¿Dónde y cuándo se aprenden las habilidades artísticas y el aprecio por el arte?

"Todos los niños nacen artistas.
El problema es cómo seguir siendo artistas al crecer": Picasso
.


Niños y niñas cantan, bailan, dibujan, pintan, libremente y disfrutando, sin temor al juicio de los demás. Muchos revelan aptitudes artísticas extraordinarias a temprana edad, sorprendiendo a padres y a maestros. Pocos tienen la suerte de ser valorados y estimulados en el desarrollo de la creatividad y la imaginación, tanto en el hogar como en el sistema escolar. La mayoría no tiene esa suerte, con lo cual pierde la motivación y el impulso. Muchos talentos quedan sepultados bajo normativas rígidas y expectativas que no tienen en cuenta la opinión y el sentir de los niños. Muchas personas «descubren» y desarrollan sus talentos artísticos en la edad adulta y en la tercera edad.

La buena escuela enseña a valorar el arte y las expresiones artísticas. La Pedagogía Waldorf enseña a través del arte. Lastimosamente, ésta no está difundida en la escuela pública ni suele ser parte de la formación docente. Viene desarrollándose más bien en el ámbito privado, en planteles pagos a los que asisten sectores medios y altos.

El juego, el contacto con la naturaleza, el aprendizaje al aire libre, la lectura, contribuyen a desarrollar la creatividad. La buena formación docente y el buen docente se ocupan no solo de los aspectos académicos sino también y principalmente de la sensibilidad y el desarrollo de los talentos y habilidades artísticas. Finlandia elige a los candidatos a futuros docentes entre quienes muestran aprecio por las artes y cultivan la lectura, el canto, el baile u otras habilidades artísticas, no solo ni necesariamente entre quienes tienen meritorias trayectorias académicas.

▸ ¿Dónde y cuándo se aprende a cocinar y sobre alimentación saludable?

Niños y niñas que aprenden a cocinar lo hacen generalmente en la cocina familiar, observando o ayudando a sus mamás o a sus
abuelas. En zonas rurales y en comunidades indígenas se aprende desde temprano acerca de las propiedades y usos medicinales de las plantas. Hoy muchas personas aprenden a cocinar en la juventud o en la edad adulta, con ayuda del Internet, tomando cursos o estudiando gastronomía profesionalmente. Las redes sociales ofrecen muchos contenidos sobre gastronomía y alimentación saludable, para quien desea aprender. 
 
La escuela común no ha enseñado educación alimentaria, conocimientos profundos acerca de la alimentación y los alimentos, sus orígenes, propiedades, procesamiento, etc. Tampoco ha enseñado a cocinar, asumiendo que éste es un saber esencialmente familiar y doméstico, transmitido de manera inter-generacional. Hay planteles que empiezan a incorporar «home skills » como lavado, planchado y cocina para el alumnado masculino. En Finlandia, muchas escuelas públicas tienen clases de cocina, debidamente equipadas para el efecto, en las que se integran niños y niñas.

▸ ¿Dónde y cuándo se aprende a sembrar y cultivar?


En el campo, desde la infancia; es parte de la subsistencia, de la vida cotidiana, de la cultura. En las ciudades, no es común, salvo en familias que han migrado del campo. Las escuelas en general carecen de huertos, aunque muchas integran cada vez más plantas a las aulas, las cuales se integran a la enseñanza y al cuidado por parte de los alumnos. Huertos caseros, escolares y comunitarios van en aumento y se vuelven tendencia en muchos lugares, mientras Internet se puebla también de contenidos vinculados a la producción agrícola. El programa multigrado Escuela Nueva, en Colombia, incorporó la huerta como un elemento curricular importante en las escuelas.


▸ ¿Dónde y cuándo se aprende a manejar un teclado o un dispositivo digital?

Aprender a manejar una computadora o un celular es relativamente fácil para los niños, comparado con lo que significa hacerlo en la edad adulta o en la tercera edad. Por lo general, para niños y adolescentes se trata de un aprendizaje esencialmente autodidacta, basado en la exploración y experimentación, mientras que para una persona mayor es un aprendizaje que requiere guía y ayuda externa. El problema no es la capacidad de aprender sino la disponibilidad y el acceso a dichos dispositivos, vedados para los pobres y los sectores más vulnerables de la sociedad tanto en el hogar como en las aulas, como puso en evidencia la pandemia.

▸ ¿Dónde y cuándo se aprende a cuidar el medio ambiente?

Los niños indígenas aprenden a hacerlo desde que nacen, pues el contacto y el cuidado de la naturaleza son parte de sus culturas. En el mundo andino, la Pachamama no es la madre tierra sino la madre naturaleza, la cual incluye a todos los seres vivos.

En las ciudades, niños y adolescentes aprenden en la familia, en el barrio, en la escuela, en la biblioteca, a través de los medios y del arte, o bien en la juventud y en la edad adulta, mediante cursos o en el contacto con familiares, amigos, vecinos, compañeros.

La presencia cada vez más tangible del cambio climático pone presión por incorporar de manera sustantiva la educación ambiental en los currículos escolares y por aprender al respecto a través de todos los medios al alcance.

Cambiar comportamientos en este terreno viene mostrando ser muy difícil,
especialmente entre las personas adultas. Implica desacomodarse, abandonar viejos hábitos y un viejo estilo de vida y de consumo. La información no es suficiente. Hace falta una pedagogía de shock. Niños, adolescentes y jóvenes aparecen hoy como protagonistas de la lucha ambiental a nivel mundial, como el motor capaz de empujar los cambios de mentalidad y de actitud de los adultos, de sus propios padres, profesores y líderes políticos.

Referencias
- Emilia Ferreiro y Ana Teberosky, Los sistemas de escritura en el desarrollo del niño, Siglo XXI, México, 1979.
- LLECE/UNESCO-OREALC, Resultados del módulo de habilidades socioemocionales del Estudio Regional Comparativo y Explicativo (ERCE 2019), Santiago, dic. 2021.
https://es.unesco.org/news/resultados-del-modulo-habilidades-socioemocionales-del-estudio-regional-comparativo-y

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- Descongestionar el sistema escolar

Ikigai: Qué me gusta, para qué soy bueno, cómo puedo ser útil

 Rosa María Torres

"No pienses en quién quieres ser sino en qué quieres hacer".
"Trabaja tan duro y tanto como puedas en las cosas que te gustan" .
Richard Feynman



El ikigai es la motivación para levantarse cada mañana, una razón que da sentido a la vida. Todos podemos encontrar nuestro ikigai; se trata de buscarlo en las distintas etapas de la vida.

En su libro Encuentra tu elemento. El camino para descubrir tu pasión y transformar tu vida (2013)
Sir Ken Robinson habla de esto. Cómo descubrir los talentos personales que todos tenemos y convertirlos en opciones de vida. Muchos jóvenes y adultos terminan estudiando o trabajando en cuestiones que no les gusta o en las que se sienten incómodos, sin llegar a descubrir y desarrollar sus talentos.

Cuatro preguntas para buscar el ikigai

Ikigai es un concepto japonés. Combina las palabras ikiru, que significa «vivir» y kai, que significa «la realización de lo que uno espera». Así pues, ikigai es «la razón de vivir» o «el propósito de vida».

Cuatro preguntas confluyen en el ikigai

1. ¿Qué me gusta?
2. ¿En qué soy bueno/buena?
3. ¿Qué necesita el mundo y qué puedo aportar yo?
4. ¿Es esto algo por lo que puedo conseguir un ingreso? 

Yo agrego una quinta pregunta adosada a la pregunta 2: ¿Dónde y cómo puedo aprender?. Porque no todo se aprende en los libros y en las aulas. Aprendemos jugando, trabajando, leyendo, escribiendo, observando, enseñando, investigando, conversando, debatiendo, viajando, resolviendo problemas.



























Quienes consiguen que estas cuatro preguntas se alineen en su vida, son muy afortunados. En realidad, quienes tienen la posibilidad de elegir ya son afortunados. La mayoría de personas en el mundo, sobre todo los pobres, no tienen esa posibilidad. 

▸ La mayoría de personas no reflexiona sobre estas preguntas. Muchos jóvenes y adultos eligen un campo de estudio sin suficiente información, sin suficiente conocimiento de sí mismos y sin suficiente reflexión. Muchos se guían por aquello en lo que creen que pueden conseguir un empleo y un ingreso. Muchos, hoy en día, acumulan títulos en un vacío de experiencia laboral, desestimando el valor formativo del trabajo y de la experiencia.  

Cada persona es única en sus gustos, vocaciones y talentos. Que algo llegue a entusiasmarnos e incluso apasionarnos como objeto de aprendizaje y de conocimiento tiene que ver con diversos factores y estímulos, desde la primera infancia. La familia juega un papel clave. Un profesor o profesora que no solo enseña sino que inspira, un libro que enciende el deseo de leer, una película, una charla, un viaje, pueden dejar huella por el resto de la vida.

Todos tenemos talentos; se trata de descubrir cuáles son, mejor si desde la infancia. Nunca es tarde para cultivar un talento. Muchas personas descubren o pueden desarrollar plenamente su ikigai en la vida adulta. José Saramago, Premio Nobel de Literatura, nació en una familia campesina y debió abandonar el colegio, entrar a estudiar cerrajería a los 12 años y trabajar como cerrajero mecánico desde los 15 para ayudar a su familia. Apasionado lector desde la infancia, empezó a escribir a los 25 años pero no fue sino a los 58 que pudo dedicarse de lleno a la escritura. 

Todos podemos hacernos buenos en algo si ese algo nos gusta y trabajamos en ello. Hacerse bueno o muy bueno en algo implica aprendizaje permanente, teoría y práctica, mucho esfuerzo y dedicación.  

Ser socialmente útil produce gran satisfacción y es parte muy importante de la realización de toda persona. El mundo empieza con la propia familia, con la comunidad o el barrio en que vivimos, con la naturaleza que nos rodea, con el país que nos vio crecer o que nos acoge. Si podemos obtener un ingreso por trabajar en algo que ayude a resolver algún problema de la localidad o de la humanidad, por pequeño que éste sea, podemos considerarnos privilegiados.

▸ Muchas veces el ikigai no tiene o tiene poca relación con el trabajo. En una encuesta realizada en Japón solo 30% de los encuestados mencionó el trabajo como su ikigai. Encuestas a nivel internacional muestran que muchas personas consideran que eligieron mal sus estudios y sus oficios. Muchos logran convertir su vocación en un hobby, en una opción complementaria que les ayuda a mantenerse motivados. En todo caso, nunca es tarde para empezar otras carreras y considerar otras opciones laborales.

No hay un solo ikigai para siempre. Las personas cambian a lo largo del tiempo, y cambian asimismo las realidades y las circunstancias. Podemos llegar a tener varios ikigais a lo largo de la vida. Se trata de un proceso permanente de búsqueda y autodescubrimiento.

Okinawa, una isla remota en Japón, es una zona azul, una de las áreas del mundo en las que la gente vive más de 100 años (Ver en Netflix la serie "Vivir 100 años: Los secretos de las zonas azules"). Entre las razones de su longevidad las personas mencionan la comida (una dieta saludable, en gran medida basada en plantas), el hara hachi bu (comer hasta estar satisfecho en un 80%), la actividad física, la socialización y, de manera especial, los amigos (moai: un grupo social, una red de apoyo), mantenerse mentalmente activo, cultivar la espiritualidad, y encontrar el ikigai.

Ikigai para elegir estudios, carreras, futuros

El ikigai puede ser una herramienta útil cuando tomamos decisiones importantes como qué estudiar, qué carrera elegir o qué trabajo buscar.

Adolescentes y jóvenes se ven forzados a hacer elecciones claves de vida - estudios, carrera, trabajo - a una edad en que no están preparados para hacerlo. La abundancia de opciones de estudio y de trabajo hace cada vez más difícil elegir. No debería sorprender las altas tasas de abandono que se dan en los primeros años de la universidad. Las consecuencias de una mala elección de carrera son muchas, incluyendo pérdida de tiempo, desperdicio de recursos, y mal uso de oportunidades que podrían ser aprovechadas por otros. Hoy es bastante frecuente que se termine trabajando en algo que no tiene nada que ver con lo que se estudió. 

Una adecuada y oportuna orientación vocacional puede ser de gran ayuda, pero la mayoría de estudiantes no la reciben y aún ésta es insuficiente para tomar decisiones razonables no solo desde el punto de vista de la información sino de las emociones, las vocaciones y los talentos. 

En estas situaciones el ikigai ofrece una vía reflexiva, integral y personalizada para ayudar a tomar decisiones. Es un ejercicio de introspección y autodescubrimiento que puede hacerse solo o con otros y que puede ser facilitado por personas con conocimiento y experiencia en el tema.

Atendiendo en consulta a jóvenes y a familias he visto vivencialmente la complejidad de las situaciones y decisiones que enfrentan para elegir un campo de estudio y/o de trabajo.

A menudo, las opciones están condicionadas a puntajes obtenidos en exámenes, los cuales difícilmente captan lo que las personas son y son capaces de ser y hacer.

Hay adolescentes y jóvenes que responden a la historia familiar o a los deseos implícitos o explícitos de los padres. Otros eligen una carrera a partir del menú conocido de carreras convencionales (abogacía, medicina, administración de empresas, etc.). Otros se guían por «modas» que circulan en la sociedad sin la necesaria explicación o fundamentación. El prejuicio contra las carreras técnicas y tecnológicas, consideradas de menor valor y prestigio que las carreras académicas, limita lastimosamente su elección. La oferta de becas lleva a menudo a embarcarse en ámbitos que no se elegirían si no fuera por la presión de aprovechar la beca.

Muchos jóvenes descartan una vocación artística para evitar confrontaciones familiares. La idea de que "los artistas se mueren de hambre" está arraigada en sociedades que no valoran la cultura y las artes ni las consideran una fuente legítima de trabajo y de subsistencia. La cantidad de artistas frustrados que no han tenido oportunidad de poner a prueba sus vocaciones y talentos artísticos, es enorme.

A menudo las opciones de estudio se sopesan en torno a la empleabilidad. Informes mundiales, regionales y nacionales indican cada tanto cuáles son las profesiones u oficios en los que se puede conseguir trabajo hoy o en un futuro cercano. Se afirma que muchas de las profesiones u oficios que se estudian hoy desaparecerán en pocos años o serán asumidos por máquinas o por la inteligencia artificial, lo cual siembra incertidumbre y ansiedad adicionales. Muchos jóvenes se arriman al mundo digital o al emprendimiento como soluciones salvadoras.

Es importante tomarse en serio la reflexión y la decisión sobre     qué estudiar, dedicarle tiempo, investigar, poner por escrito las ideas y, de ser posible, compartir el proceso de búsqueda con otros.

El llamado interior (qué me gusta) termina teniendo a menudo poco peso en la elección de una carrera. La autovaloración (para qué soy bueno) genera muchas veces inseguridades antes que certezas. A la larga terminan imponiéndose las valoraciones económicas, sobre todo entre jóvenes provenientes de familias que no pueden darse el lujo de explorar diversas carreras.

Personalmente, me considero una persona afortunada en cuanto a oportunidades, opciones y decisiones de vida. Estudié Psicología, Educación y Lingüística en la universidad. Mis primeros trabajos, a partir de los 18 años, fueron como guía turística, guía en un museo arqueológico y profesora de inglés. Los idiomas me han abierto de par en par las puertas. Profesionalmente he hecho siempre lo que me gusta. Mi familia ha sido aliado antes que traba. Conozco el privilegio de padres habilitadores: mi papá me enseñó a leer y escribir, y mi mamá alimentó mi fascinación con el aprendizaje y con la lectura durante la niñez y la adolescencia. Estudié música, violín y ballet en la adolescencia. Defiendo y disfruto el aprendizaje a lo largo de la vida. Tengo hijos artistas, dedicados respectivamente a la música y al teatro. He podido tomar decisiones autónomamente, equivocarme y rectificar. He dedicado mi vida a la educación. Leo y escribo de manera permanente (lo que me produce enorme placer, desde la infancia), investigo, enseño, viajo, doy conferencias, asesoro a diversos niveles (gobiernos, organismos internacionales, organizaciones sociales, instituciones educativas, familias, estudiantes), soy activa en las redes sociales, tengo un blog, y he podido hasta hoy vivir de lo que hago. Me he permitido siempre hacer muchas cosas de manera gratuita, por el placer de hacerlas. Descubrí mi ikigai cuando niña, lo he venido desarrollando en la vida adulta y hoy me sirve para ayudar a otros a encontrarlo.

A continuación unas cápsulas tomadas de mis notas de consulta en el Ecuador.

Joseph (17) dice que no le gusta leer. Ha logrado pasar los años con pobrísimas habilidades de lectura. Es el primero en su familia que aspira a estudiar en la universidad. Quiere seguir administración de empresas. Le digo que estudiar en la universidad implica leer y escribir mucho. No ha recibido ninguna orientación ni en su colegio ni en su casa.

Sebastián (18) cursa el último año de bachillerato. Seguir estudiando no está en sus planes. Le pregunto qué quiere hacer después de graduarse en el colegio; dice que quiere ser empresario. Un profesor en el colegio les alienta a crear su propio emprendimiento. Sebastián se imagina a sí mismo yéndose a EE.UU., creando un emprendimiento, organizando sucursales y haciendo mucho dinero. Finalmente, se metió a estudiar Turismo, terminó la carrera y luego él y su mamá migraron a Italia.

Carlos (35) siempre quiso dedicarse a la música pero finalmente estudió Comunicación para complacer al padre. Se considera un artista frustrado. Ahora ha encontrado en el teatro una oportunidad de realización personal. Trabaja en publicidad para asegurarse un ingreso. Ha logrado partirse en dos y resolver así su dilema, como tanta gente.

Marisa (22) quiere ser escritora e irse a estudiar en Buenos Aires. Vino a verme con sus padres, pues ellos se oponen. Ella hizo un préstamo y se fue. Lo último que supe de ella es que está contentísima asistiendo a talleres y tertulias, escribiendo guiones para teatro, armando un periódico barrial...

Ruth (16) quiere ser abogada. Le pregunto si su decisión está condicionada por sus padres, ambos abogados. Preparé una plantilla de ikigai y le pedí que la llenara. La repasamos juntas. El ejercicio le sirvió. Nunca se había planteado siquiera otras opciones.

El cerrajero de mi barrio (42) ama su oficio y considera que es bueno en lo que hace. Ahora quiere avanzar y entrar a la universidad a estudiar ingeniería. Le explico el ikigai y le aconsejo entrar a una carrera corta, técnica o tecnológica. Me agradece. Tomó el examen de ingreso, aprobó y se apresta a inscribirse en una carrera tecnológica.

Para saber más
- "¿Es este concepto japonés el secreto para una vida larga, plena y feliz?", Foro Económico Mundial, 2017.
https://es.weforum.org/agenda/2017/08/es-este-concepto-japones-el-secreto-para-una-vida-larga-plena-y-feliz/
- Héctor García y Francesc Miralles, Ikigai: los secretos de Japón para una vida larga y feliz, Uranio, 2016.

- Bradley J., Willcox, Bradley, Craig, Suzuki, Makoto, The Okinawa Way: How to Improve Your Health And Longevity Dramatically, Penguin Books, 2018.  
- Kate Whiting, "Want to live a long, healthy life? 6 secrets from Japan’s oldest people", World Economic Forum, 29 Sep. 2021
https://www.weforum.org/agenda/2021/09/japan-okinawa-secret-to-longevity-good-health?utm_source=twitter&utm_medium=social_scheduler&utm_term=Ageing+and+Longevity&utm_content=27/10/2021+05:00
- Okinawa Centenarian Study (OCS) https://orcls.org/about


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Datos del país que dejó Rafael Correa (2017)




La mesa servida - Pancho Cajas

 

El país que dejó Rafael Correa (2007-2017)
Ecuador 2018 - DESNUTRICION INFANTIL 

▸ En 2021, 1 de cada 4 niños y niñas menores de 5 años padecía desnutrición crónica infantil (DCI) y 27.2% de los niños menores de 2 años. 
▸ Ecuador segundo país con DCI en América Latina, después de Guatemala.  
▸ La DCI en menores de 5 años viene bajando poco y lentamente: 1986: 40.2%; 2004: 29.0%; 2006: 25.9%; 2012: 25.3%, 2014: 23.9%; 2018: 23.0%. 
▸ Entre 1993 y 2021 el país desarrolló alrededor de 12 programas relacionados con salud y nutrición, pero la DCI en menores de 5 años casi no se redujo. La DCI entre menores de 2 años más bien aumentó entre 2004 y 2018 (2004: 21.1%; 2006: 21.9%; 2012: 24%, 2014: 24.8%; 2018: 27.2%).
▸ En 2024 la DCI entre niños menores de 2 años había bajado a 19.3% y a 17.5% en menores de 5 años, según reveló la segunda ronda de la Encuesta Nacional sobre Desnutrición Infantil (ENDI) del INEC.
▸ 30.6 mil niñas y niños menores de 2 años son parte del programa “Creciendo con Nuestros Hijos” (CNH) del MIES. En 2023 su cobertura aumentó del 21.8% al 27.6%, es decir un crecimiento de 5.8 puntos porcentuales.

▸ La niñez indígena es la más afectada: 1 de cada 2 niños indígenas padece DCI, 4 de cada 10 tienen anemia.
▸ Mayor desnutrición infantil en la Sierra. Chimborazo lidera la desnutrición crónica (48.8%).
▸ "La desnutrición condiciona el pleno desarrollo de un niño y deja huellas para toda la vida. Los niños que la padecen tienen más probabilidades de convertirse en adultos de baja estatura, obtener menos logros educativos y menores ingresos económicos en su edad adulta. Esto tiene no solo impacto a nivel individual sino que afecta el desarrollo social y económico de las comunidades y los países" (UNICEF). Tres factores principales inciden: pobreza, mala calidad del agua y alimentación inadecuada.

Fuentes: Ministerio de Salud/INEC 2012, 2014, 2018; UNICEF; Especial El Comercio 2018; Reporte de Nutrición 2022.   


El país que dejó Rafael Correa (2007-2017) 
Ecuador 2017 - TRABAJO INFANTIL

▸ Entre 2012 y 2017 el trabajo infantil (5-14 años y 15-17 años) aumentó en el Ecuador:
2012: 6.27%
2013: 4.91%
2014: 5.53%
2015: 5.91%
2016: 7.65%
2017: 8.41%
▸ Los indígenas el grupo más numeroso seguido de los montubios y los afroecuatorianos.
▸ El trabajo infantil se concentra en la zona rural. Agricultura y ganadería son las que más emplean trabajo infantil; siguen comercio, manufactura, construcción, hoteles y restaurantes, y servicio doméstico.
▸ Del total de la población infantil menor que trabaja, el 75% también estudia.
▸ 1 de cada 10 trabajadores de 5 a 14 años se ubica en Guayas. El 30% viene de Cotopaxi, Chimborazo y Azuay. El trabajo adolescente de 15 a 17 años proviene de Cotopaxi (36%), Bolívar (30%), y Cañar (29%). Cerca del 30% de los adolescentes trabajadores están en Guayas y Pichincha.

Fuentes: INEC-ENEMDU 2012-2017; INEC/UNICEF 2015; Consejo Nacional para la Igualdad Intergeneracional 2018; Revista Plan V 2020.




El país que dejó Rafael Correa (2007-2017)
Ecuador 2016 – AGUA

▸ 30% de la población no tiene agua segura
▸ 1 de cada 2 niños, niñas y adolescentes no tiene agua, saneamiento e insumos de higiene (ASH) en sus hogares. 8 de cada 10 niños indígenas, 6 de cada 10 en zona rural y 7 de cada 10 en la Amazonía.
▸ 1 de cada 4 hogares en la Costa no tiene servicio de agua los 7 días de la semana.

Fuente: INEC/UNICEF 2018




El país que dejó Rafael Correa (2007-2017)

Ecuador 2018 - CONECTIVIDAD

▸ Hogares con internet: 37.2% nacional, 46.6% urbano, 16.1% rural
▸ Hogares con computadora: 11.2% portátil o de escritorio
▸ Porcentaje de personas que usan internet: 20,7% nacional, 20,5% urbano, 20,1% rural
▸ Lugar de uso de internet: 66,2% en el hogar a nivel nacional, 71.0% urbano, 49.1% rural; 7.2% en instituciones educativas, 16.2% rural
▸ Celular activado: 59.0% nacional, 65.2% urbano, 46.0% rural
▸Teléfono inteligente: 41.4% nacional, 50.0% urbano, 23.3% rural

Fuente: INEC 2018




El país que dejó Rafael Correa (2007-2017)

Ecuador 2017 - EQUIPAMIENTO INSTITUCIONES EDUCATIVAS

▸ Agua potable
- escuelas primarias 41.1%
- planteles primer ciclo secundaria 58.5%
- planteles segundo ciclo secundaría 64.4%

▸ Electricidad
- escuelas primarias 77.5%
- planteles primer ciclo secundaria 86.2%
- planteles segundo ciclo secundaría 89.4%

▸ Internet
- escuelas primarias 38.2%
- planteles primer ciclo secundaria 65.9%
- planteles segundo ciclo secundaría 75.6%

Fuente: UIS/UNESCO 2017



El país que dejó Rafael Correa (2007-2017)
Ecuador 2018 - GASTO MILITAR y GASTO EDUCACION

▸ Entre 2010 y 2018 el gasto militar fue superior al gasto en educación.
▸ El presupuesto asignado a las Fuerzas Armadas fue el segundo más alto en América Latina y el Caribe en relación con el producto interno bruto (PIB) del país. Mientras tanto, el Ecuador ocupó el décimo quinto puesto de la región por su gasto en educación en relación a su PIB, según el Banco Mundial.

Fuente: Banco Mundial, citado en Astudillo Estévez, P., GK Ecuador, 2020.



El país que dejó Rafael Correa (2007-2017)
Ecuador 2017 - CARCELES

▸ Entre 2010 y 2017 el número de personas privadas de la libertad pasó de 14.550 a 35.967, más del doble, en un sistema carcelario con capacidad para 27.227 personas. 
▸ Entre 2011 y 2016 se construyeron nuevas cárceles. Se dijo que el Ecuador sería modelo de manejo carcelario. Pero la población carcelaria y el hacinamiento siguieron creciendo. En 2020 la población carcelaria bordeaba los 30.000 presos. Cerca del 40% no tiene sentencia ejecutoriada.
▸ En julio de 2016 el Comité de Derechos Humanos de la ONU recomendó al Ecuador "prevenir y poner fin a la violencia" en las cárceles; asegurar que los incidentes graves entre reclusos, "como muertes, sean investigados", y "eliminar el hacinamiento".
▸ En enero de 2017 el Comité contra la Tortura de la ONU solicitó al Estado "aliviar el hacinamiento en los centros de reclusión", "asegurar la asignación de recursos para atención médica", "velar por que los reclusos estén autorizados a comunicarse con familiares", y "seguridad".

Fuente: El Comercio, Primicias/SNAI.




El país que dejó Rafael Correa (2007-2017)
Ecuador 2015-2017 - ALIMENTACION Y AGRICULTURA

Población urbana (2018): 63.8%
Población rural (2018): 36.2%

- Número de personas subnutridas (promedio de 3 años): 1.6 millones
- Número de personas que padecen inseguridad alimentaria moderada y grave (promedio de 3 años): 3.9 millones
- Prevalencia de la subalimentación (promedio de 3 años): 9.7%
- Prevalencia de la inseguridad alimentaria moderada y grave en la población total (promedio de 3 años): 23.3%

- Suministro diario de proteínas (g/persona-día) (promedio de 3 años): 63.3
- Porcentaje de la población que utiliza por lo menos servicios básicos de agua potable: 94.3% (2017)
- Porcentaje de la población que utiliza por lo menos servicios básicos de saneamiento: 88.7% (2017)

- Prevalencia de la anemia entre mujeres en edad fértil (15-49 años): 17%
- Prevalencia de la obesidad entre la población adulta (18 años y más): 19.9%
Fuente: FAO-Ecuador https://www.fao.org/faostat/es/#country/58

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