Malos resultados escolares: ¿quién tiene la culpa?

Rosa María Torres


25% de los bachilleres de un país reprueba la prueba de ingreso a la universidad.
Qué está mal: ❏ los estudiantes ❏ el sistema escolar ❏ la sociedad ❏ la prueba

Elaboré y circulé en Twitter este breve cuestionario a propósito de los resultados del Examen Nacional para la Educación Superior (ENES) aplicado como piloto a 47.000 bachilleres ecuatorianos el 18 de febrero de 2012.

Según la Secretaría Nacional de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (SENESCYT), el examen mide tres aptitudes: verbal ("empleo correcto de vocabulario, significado de palabras, frases, oraciones, sinónimos"), numérica ("resolución de problemas matemáticos, fracciones y porcentajes") y razonamiento abstracto ("imaginación espacial, habilidad de trabajar y razonar con símbolos o situaciones no verbales").

Frente a los resultados (43% de los postulantes aprobó el ENES, 25% no lo aprobó) y refiriéndose a los que no aprobaron, el Secretario de la SENESCYT afirmó en rueda de prensa que "fue igual a que hubieran dado un examen con una venda en los ojos y hubiesen elegido aleatoriamente las respuestas").

Los malos resultados se atribuyeron al sistema escolar y, concretamente, a la calidad de los colegios de los cuales provienen los estudiantes.

Por otra parte, como era de esperar, quienes respondieron a mi cuestionario en Twitter escogieron en su mayoría "el sistema escolar", unos pocos "los estudiantes" y ninguno "la sociedad" o "la prueba".

Similares reacciones, interpretaciones y conclusiones se repiten en todos lados. Por eso decidí aprovechar esta oportunidad para despejar algunos falsos mitos en torno al tema evaluación, pruebas y rendimientos escolares.

FALSO: La responsabilidad es solamente del sistema escolar y de los docentes

Al conocerse los resultados de evaluaciones académicas, en cualquier nivel, lo común es atribuir la responsabilidad al sistema escolar y, dentro de éste, a los profesores. No obstante, la responsabilidad no es solo del sistema escolar sino de toda la sociedad. Lo que niños, jóvenes y adultos "saben" y son capaces de hacer lo aprenden no solo en la escuela, el colegio o la universidad sino en múltiples espacios y a lo largo de la vida: en la familia, en la calle o el barrio, el grupo de amigos, los medios de comunicación, el trabajo, la participación social, la religión, el arte, el deporte, la política... y, ahora, además, Internet.

¿Dónde se aprende a pensar, a razonar, a expresarse correctamente oralmente y por escrito, a dialogar, a informarse, a resolver problemas, a leer y escribir de manera habitual?. No solo en el sistema escolar. Una sociedad discriminadora, que no valora el propio esfuerzo, que desalienta el pensamiento, que atrofia la argumentación y el debate, que teme la discrepancia, que condena la crítica, que tolera el mal hablar y el mal escribir incluso entre los profesionales, que trata a los profesores como obreros antes que como trabajadores intelectuales, que no cultiva las expresiones culturales y los talentos artísticos, que deja languidecer sus bibliotecas, que insiste en seguir viendo la televisión como caja boba ... no es un contexto propicio para desarrollar niños y jóvenes pensantes, creativos, críticos, autónomos, lectores y aprendices ávidos.

Muchos de los problemas que se arrastran por la vida escolar y por la vida en general tienen que ver con la falta de lectura y de escritura, con la mala lectura y la mala escritura, con la falta de aprecio por ambas. Si bien la mala escuela contribuye a anular el deseo de leer, la escuela sola no puede cuando todo lo demás está en contra. Una sociedad que no lee produce niños y jóvenes que no leen. No leen los personajes públicos, los políticos, los funcionarios, los periodistas, los profesores, los ricos y famosos ... ¿a quién puede sorprender que tampoco lean los estudiantes?.

Falso pues que lo que se juega en una prueba - de información, conocimiento, aptitud o actitud - sea atribuible únicamete a la acción del sistema escolar y de los profesores.

FALSO: El problema radica en el nivel en el que se aplica la prueba o en el nivel anterior

Es usual adjudicar los problemas al nivel en el que se aplica la prueba, al nivel anterior o a la falta de "articulación" entre ellos. No obstante, en el nivel que sea, la raíz de los problemas debe rastrearse en los cimientos mismos del sistema escolar.

Los aprendizajes fundantes se dan en los primeros años de la vida y en los primeros tramos de la escolaridad. Una mala educación básica - que no enseña a aprender y que no deja resueltos pilares básicos como son la lectura, la escritura y el cálculo, el pensamiento crítico, el razonamiento, la expresión oral, la identificación y resolución de problemas, la adquisicón de una segunda lengua, etc. - deja bases endebles para el resto de la escolaridad y de la vida.

Funciones cognitivas como pensar o razonar empiezan a construirse en los primeros años de vida e incluso en el útero materno, antes del nacimiento, según confirman hoy estudios provenientes de la Neurociencia. La nutrición y el bienestar general de la madre gestante y del niño pequeño tienen grandes repercusiones sobre el desarrollo futuro de las habilidades cognitivas y emocionales de los niños. La "igualdad de oportunidades" educativas no se juega pues a partir del ingreso a la escuela, el colegio o la universidad, sino mucho antes. La calidad de la escuela, igual que la calidad de la vida familiar y comunitaria, son decisivas en dicha igualdad de oportunidades.

Todo esto refuerza la necesidad, tantas veces reiterada, de asegurar (a) las mejores condiciones durante la gestación y los primeros años del desarrollo infantil, (b) los mejores educadores y los mejores esfuerzos a los tramos iniciales de la vida escolar, (c) políticas tendientes a una sociedad cada vez más igualitaria en todos los ámbitos. Justamente, uno de los "secretos" del éxito de la educación en Finlandia es el contexto de una sociedad igualitaria que da prioridad a la equidad antes que a la excelencia en materia educativa.

FALSO: "El problema" son los estudiantes

En educación es usual culpar a la víctima, diagnosticar "problemas de aprendizaje" donde muchas veces lo que hay son "problemas de enseñanza" e instalar la repetición (de años lectivos, de asignaturas, de pruebas, etc.) como salvavidas. Cuando de evaluación se trata, lo usual es atribuir el problema y la responsabilidad a docentes y estudiantes. Los malos resultados levantan dedos acusadores y calificativos: vagos, facilistas, irresponsables, no estudian, no leen ... Tanto los déficits como los excesos de la sociedad aparecen encarnados en los estudiantes: poco esfuerzo, poca lectura, poca concentración, poca responsabilidad; demasiada televisión, demasiado videojuego, demasiado Internet...

En verdad, los estudiantes son espejo de la sociedad. En ellos se reflejan las carencias, los abandonos, las contradicciones, los dobles discursos y los dobles estándares. Nuestros jóvenes son víctimas de una sociedad adulta irresponsable, de una clase política preocupada con su propia supervivencia, de un sistema educativo obsoleto que insiste en la "mejoría" sin atreverse a los cambios profundos que desde hace tiempo hacen falta.

FALSO: El problema está del lado de los evaluados y no también de los evaluadores

Frente a los resultados es común que la "opinión pública" fije la vista sobre los evaluados y no - también - sobre los evaluadores. La comunidad educativa y toda la sociedad confían en la solvencia técnica de los evaluadores, se declaran ignorantes en este campo y delegan esa confianza, sin más. Rara vez se pone en duda la necesidad o la validez de la evaluación, así como la idoneidad de la prueba. Es raro que se planteen abiertamente preguntas como: ¿Es la evaluación necesaria? ¿Para qué? ¿Es necesaria esta clase de evaluación? ¿Está bien hecha la prueba? ¿Se ajusta a los objetivos deseados, a los sujetos de la evaluación, a sus condiciones y contextos?

Lo cierto es que las políticas, estrategias e instrumentos de evaluación requieren ser comprendidos y analizados críticamente no solo por los especialistas sino por toda la sociedad. Demasiado se juega en la evaluación como para desentenderse de ella. En general, no resulta claro y sigue siendo materia de debate en círculos especializados:

- que la evaluación sea siempre y en cualquier caso la solución a los problemas que ésta pretende encarar y resolver. Las evaluaciones no están contribuyendo a informar y rectificar políticas y programas en el campo de la educación, y sigue siendo grande la brecha entre evaluación e implementación.

- que la prueba estandarizada (igual para todos) sea un instrumento adecuado para evaluar en el campo educativo. Fruto de la experiencia acumulada, cobra fuerza un movimiento internacional que cuestiona las pruebas estandarizadas, incluyendo en primer lugar al país que las gestó, exportó y masificó: Estados Unidos.

Créame: La confección, el procesamiento y la interpretación de los resultados de pruebas que se aplican a alumnos y a docentes tienen a menudo muchas deficiencias, tanto a nivel nacional como internacional (Ver: Una prueba no prueba nada).

Entérese: Finlandia, considerado uno de los mejores sistemas educativos del mundo, da poca importancia a la evaluación y no usa pruebas estandarizadas. Parte del secreto de la educación finlandesa radica en una sociedad que lee, que aprende a leer bien y con gusto en la escuela, que se rodea de lectura, que usa las bibliotecas. La biblioteca no es ese lugar inhóspito al que van los escolares a consultar un libro y hacer, de mala gana, la tarea; es espacio de cultura y recreación para todas las edades, al que acuden las familias en sus tiempos libres y durante el fin de semana.

Para saber más
» Sobre el Examen Nacional para la Educación Superior (ENES) - Ecuador:
El examen no requería ninguna “fórmula mágica, El Telégrafo, 14 marzo 2012
Las Pruebas de Razonamiento del SNNA SENESCYT 28 abril.avi (video)

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3 comentarios:

Anónimo dijo...

Es un resultado que nos muestra y es muy saludable reconocer que docentes y padres de familia nos estamos equivocados en algo, los estudiantes son el resultado y reflejo lo que hemos sembrado a lo largo de la formación hasta este punto. Aunque no soy un experto pero considero que la actitud y la aptitud son muy importantes, van de mano de cuánto hemos podido guiar (maestros y padres) a nuestros hijos para que puedan descubrir una carrera que realmente los lleven a sentirse realizados. Tal vez nos estamos olvidando de que una carrera frofesional no es únicamente para poder sobrevir o/y hacer dinero, u ocupar un puesto en una siciedad; nos estamos olvidando de inculcar a nuestros hijos que la capacidad de cuanto podemos servir a la sociedad es lo más importante.
Como muestra cuantos profesionales en el país se encuantran ralizando actividades diferentes a su profesión; y es más cuánto dinero ha invertido el estado en ellos?.

Saludos.

Segundo.
Cuenca- Ecuador

escepticouio dijo...

"25% de los bachilleres de un país reprueba prueba de ingreso a la universidad." Realmente es para alarmarse del resultado? Es solo 1 de cada 4? ¿acaso todos tienen que ir a la universidad? ¿el aprendizaje tecnico no es una opción? ¿si todos son ingenieros, abogados, médicos, etc., quienes van a ser los operarios, los que hagan mantenimiento, los asistentes? Sería mucho más preocupante que TODOS los bachilleres entren a la universidad, porque significaría que terminarían compitiendo por los mismos puestos de trabajo sin más opciones.

Rosa María Torres dijo...

1. Son los propios evaluadores (SENESCYT) quienes se sorprendieron con los resultados. Esperaban por lo visto otra cosa. Incluí en el texto un video con las primeras declaraciones públicas.
2. El examen mide aptitudes (verbal, numérica, y razonamiento abstracto), no conocimientos, según han enfatizado los evaluadores. Si se trata en efecto de aptitudes cognitivas básicas, habría que preocuparse que 25% de los bachilleres que se presentaron al examen no hayan logrado el puntaje mínimo requerido. Esto, independientemente de que decidan o no ir a la universidad.
3. Hoy, 18 de mayo, se aplicó el examen de manera masiva, a más de 100.000 estudiantes. Habrá que esperar a ver los resultados.
4. No conozco la prueba y no puedo por ende analizarla y hacerme mi propio criterio. Aquí, una muestra, de acceso público http://www.elcomercio.com/sociedad/Examen-Nacional-Educacion-Superior_0_701929985.html

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