Sesgos cognitivos: la mente nos engaña y nos impide aprender y pensar bien





























"El cerebro no está programado para conocer la verdad
sino para garantizarnos la supervivencia". Eduard Punset

En 1973 los psicólogos Daniel Kahneman y Amos Tversky publicaron The Psychology of Prediction (La Psicología de la Predicción), donde analizaron los sesgos cognitivos: "atajos que toma el cerebro" a fin de procesar la información y decidir de manera rápida. Se asocian con el pensar rápido, el cual se aparta del pensar lento, deliberativo, lógico.

Los sesgos cognitivos distorsionan la percepción e interpretación de la información que recibimos, nos llevan a rechazar afirmaciones con las cuales no coincidimos y a aceptar fácilmente afirmaciones con las que coincidimos o que se repiten mucho. En definitiva, el cerebro nos engaña, sin que seamos conscientes de ello. La publicidad, así como la política, alimentan y se apoyan en muchos de estos sesgos.

Los sesgos cognitivos nos dificultan aprender, estar abiertos a nuevos conocimientos, y pensar bien. Nos llevan a sobrevalorar los sesgos de los demás y a no reconocer los propios.
Nos impiden reconocer errores y rectificarlos. Nos conducen a conclusiones apresuradas y a confiar demasiado en primeras impresiones.

Hay muchos sesgos cognitivos. Aquí un listado. A continuación describimos brevemente algunos de los más comunes y analizados, a fin de que puedan reconocerlos, ser conscientes de ellos y combatirlos cuando los identifican.


▸ Sesgo de confirmación Es el sesgo más común. Tendencia que tiene nuestro cerebro a buscar y creer las informaciones que confirman nuestras ideas y a despreciar las que las contradicen. A menudo no buscamos información sino solo reafirmación. Las personas sienten placer -una carga de dopamina- cuando encuentran información que respalda sus creencias. Se llama también «sesgo de falso consenso».

▸ Aversión a la pérdida y sesgo de statu quo Tendencia a valorar lo que tenemos más que lo que podríamos conseguir.

▸ Cascada de disponibilidad Tendencia a creer que una afirmación es cierta, si se repite mucho.  

▸ Efecto de arrastre Tendemos a creer o hacer cosas porque las creen o hacen muchas personas.

▸ Sesgo de proyección Atribuimos a los demás nuestras creencias y actitudes. (El corrupto piensa que todos lo son).

▸ Inclinación a la negatividad Damos más peso a las creencias, hechos e informaciones negativos que a los positivos.

▸ Sesgo de normalidad Al contrario de la inclinación a la negatividad, creemos que nunca nos pasará algo malo.

▸ Sesgo de autojustificación Tendemos a justificar las propias decisiones o acciones, tenemos dificultad para reconocer equivocaciones.

▸
Efecto Dunning-Kruger
Autopercepción distorsionada. Personas con pocos conocimientos o habilidades se consideran más inteligentes o más sabias que personas más preparadas.
(Muhammad Ali: "No siempre sé de qué estoy hablando, pero sé que tengo razón").

▸ Retrospección idílica Recordamos eventos pasados como más positivos de lo que realmente fueron. (El clásico "todo tiempo pasado fue mejor").

▸ Sesgo de retrospectiva Reconstruimos y juzgamos el pasado usando conocimientos actuales.

▸ Falacia ad hominem En vez de analizar y debatir un argumento, se descalifica y ataca a quien defiende el argumento. 

▸ Falacia de la planificación Somos demasiado optimistas al calcular cuánto nos tomará completar una tarea. 

▸ Sesgo de fabulación
Mezclamos recuerdos con situaciones que imaginamos o que nos cuentan otras personas.

▸ Ilusión de control  Tendemos a creer que podemos controlar o influir en hechos sobre los que en realidad no podemos actuar. Este sesgo está detrás de muchas supersticiones y comportamientos irracionales.

▸ Fenómeno del mundo justo Buscamos motivos para creer que las víctimas han hecho algo para merecerlo. ("Algo habrá hecho", "Por algo será").

▸ Efecto de la primera impresión Percibimos, recordamos y damos más importancia a la primer impresión que a las siguientes, aunque estas puedan contradecir la primera impresión.

▸ Efecto de último evento Damos más valor a los acontecimientos recientes y olvidamos lo anterior.

▸ Efecto IKEA Sobrevaloramos aquello en lo que hemos participado, lo que hemos construido con nuestras propias manos. 

▸ Sesgo de atribución Tendemos a pensar que nuestra personalidad, comportamiento y creencias son más flexibles y menos dogmáticos que los de los demás.

▸ Sesgo de autoridad Valoramos en exceso las opiniones de quienes consideramos autoridad. Valoramos más su poder que sus conocimientos y argumentos.

▸ Efecto halo Un rasgo positivo de alguien lo generalizamos a la totalidad de esa persona. (Por ejemplo, atribuir muchas cualidades a un buen deportista).

▸ Ilusión de serie Vemos patrones donde no los hay. Esto nos lleva a ver teorías de la conspiración en todas partes.

▸ Profecía autocumplida Partimos de una definición falsa de una situación y acabamos convirtiéndola en realidad.

▸ Sesgo de experimentador Investigadores y científicos muchas veces notan, seleccionan y publican los datos que están de acuerdo con las expectativas e hipótesis planteadas en el estudio o experimento, y descartan los que las contradicen.

▸ Sesgo de abundancia de información: Falsa impresión de que, por tener más información, el razonamiento o la conclusión es más veraz.

▸ Punto ciego Tendencia a reconocer los sesgos cognitivos en los demás, pero creer que a nosotros no nos influyen tanto.

▸ Unidad tribal Creemos y aceptamos como válido solo lo que proviene de nuestra «tribu»: amigos, grupo de referencia, partido o movimiento político, etc. Tendencia a no creer una fuente de información porque es ajena al grupo o comunidad.

▸ Maldición del conocimiento Cuando sabemos algo, tendemos a asumir que los demás también lo saben y tienen los antecedentes necesarios para entenderlo.


Para saber más
- Sesgo de confirmación, Wikipedia
- 4 sesgos que nublan tu juicio
- Sesgos cognitivos: descubriendo un interesante efecto psiológico
- 25 heurísticos y sesgos cognitivos: nuestros errores de juicio. PsicoActiva.
-
Cómo funciona la memoria humana y cómo nos engaña. Psicología y Mente.
- Guía para luchar contra tu cerebro: los sesgos cognitivos, Verne
- El ojo escéptico de Michael Shermer, entrevista La Tercera
- Michael Shermer, The Believing Brain
- Elizabeth Kolbert, Why Facts Don't Change Our Minds. New discoveries about the human mind show the limitations of reason, The New Yorker, Feb 19, 2017.
- 50 cognitive biases to be aware of, Visual Capitalist 

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