Educar a las madres en el valor del afecto y del juego


Art efimer - Escola Lacustária

Rosa María Torres
Los padres tienen que repartir el amor a todos sus hijos por igual.
A los niños hay que tenerles mucha paciencia. Sus padres son sus modelos.
Dándole mucho cariño y amor crecen mejor.
A los niños debemos darle valor a las cosas que hacen.
Al niño no hay que pegarle sino cuando tenga algún motivo.
Los niños aprenden de los padres.
Debemos tratarles con paciencia, cariño y amor para que el niño no sea malo.
No debemos tratarlo con palabras brutas ni hacerlo sentir berguenza.
El niño que juega es un niño sano.
El niño que no juega puede estar enfermo.

Esto es lo que encontramos escrito, sobre un rotafolio, en la pequeña comunidad rural de Choromoro, en el Valle de Trancas, Tucumán, Argentina. Escrito, de puño y letra, en sus palabras y en sus errores ortográficos, por un conjunto de mujeres-madres-abuelas humildes y orgullosas que se han preparado para contarnos acerca de lo que han aprendido de y junto con los niños en el programa “Capacitándonos juntos por el bien de nuestros hijos”. Un programa educativo realizado con la ayuda de un equipo de profesoras y estudiantes de Psicología y Pedagogía de la Universidad Nacional de Tucumán, enmarcado dentro de un proyecto de desarrollo rural - el Proyecto UNIR - asumido conjuntamente por el Estado, la universidad y la comunidad.

La pobreza extrema del barrio contrasta con el colorido, la alegría y la actividad febril que despliegan adultos y niños repartidos en todo el espacio exterior. Alrededor de una gran mesa improvisada algunos fabrican tarjetas con hojas, flores, semillas, granos, trapos, papel y toda clase de desechos. Otros, instalados junto a una toma de agua, se divierten haciendo máscaras de papel maché moldeadas sobre sus propios rostros.

Cajas de heladeras - recuperadas en la ciudad - han sido habilitadas como teatros de títeres ambulantes. Dibujos, guirnaldas, y toda clase de obras de arte están pegadas o colgadas por todas partes.

Con maderas, cartones y objetos diversos mujeres y niños han fabricado juguetes didácticos imitando a los juguetes comerciales que se ven en supermercados y almacenes urbanos.

Color, arte y juego se han apoderado de este pequeño y humilde grupo de familias.

Una fiesta del reciclaje.

Mujeres y niños han encontrado en la elaboración de juguetes un entretenimiento compartido. Y, en ese jugar y aprender juntos, ellas han terminado por descubrir que las palabras claves del aprendizaje y del desarrollo infantil son precisamente esas: paciencia, amor, juego.

Tan simple y tan poco común, tan evidente y tan extraordinario. ¡Cuán distinto sería el mundo si todo padre y madre da familia llegara a descubrir y respetar la importancia y el placer del juego, para los niños y para sí mismos! Tarea y desafío para los educadores de adultos, para los maestros del sistema escolar, para los planificadores de la educación, para los tomadores de decisiones, para políticos y gobernantes. ¡Qué mejor inversión de dinero y esfuerzo que la de educar a padres y madres de familia, a los propios educadores, en la importancia del juego y del afecto para el pleno desarrollo infantil!

En su gran humildad y en su gran pobreza, estas mujeres y estos niños han amasado una riqueza invalorable. Gracias a un programa pequeño y modesto centrado alrededor del valor del juego, del arte y del reciclaje, madres y abuelas han conquistado para ellas y para sus niños algo mucho más definitorio y duradero que lo que consiguen ampulosas y costosas políticas y campañas educativas que, con tono instructor, tratan de educar a los padres con mensajes abstractos y civilizadores en torno a los derechos del niño, el diálogo entre padres e hijos o la importancia de la escuela.

1 comentario:

inma corbera dijo...

Me han gustado muchos las palabras iniciales. Con tu permiso las difundiré también en mi blog.

La sociedad actual, realmente, parece haber perdido la visión de lo que és importante para la correcta y sana educación de los pequeños.
Un abrazo o un beso en momentos de rabietas o negaciones puede conseguir más que toda una retórica de palabras.

Estoy contigo con que el juego es un gran aliado para la educación de los niños ya que les permite experimentar con su entorno y estimular su desarrollo cerebral.

los recursos de Disciplina Positiva siguen criterios de crecimiento personal de los padres (si los padres no se sienten bien y son felices, es poco probable que transmitan estos valores a sus hijos), nos ponen en contacto con la inteligencia emocional (es necesario tener empatía con los niños para entender sus comportamientos) y nos ayudan a educar con firmeza y cariño. Son estos recursos lo que transmito a los padres desde mi blog www.disciplinaenpositivo.com

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...