13 errores en la alfabetización escolar



Rosa María Torres

Conferencia inaugural en
"Leer para Crecer: Dejando Huella" Congreso Internacional 2015

Instituto de Enseñanza y Aprendizaje (IDEA), Universidad San Francisco de Quito (USFQ),
27-28 noviembre 2015

ERROR 1: La lectura y la escritura son un aprendizaje eminentemente escolar
Quino - Argentina

La mayoría de personas asume que el aprendizaje de la lectura y la escritura es un aprendizaje eminentemente escolar. Es decir, un aprendizaje que se realiza en la escuela, gracias a un maestro o maestra, un método y materiales de enseñanza. En consecuencia, el logro o el fracaso de la alfabetización se atribuye al sistema escolar, y especialmente a los maestros, y los correctivos y soluciones se piensan como intraescolares. Típicamente, la mejoría se visualiza en dos ámbitos: capacitación docente y provisión de materiales.

La "crisis global de aprendizaje" reconocida como tal por la UNESCO y otros organismos internacionales en 2013, responde a esta visión. Se toma conciencia de que los niños no están aprendiendo a leer y escribir, incluso después de 3, 4 o más años de asistir a la escuela; se atribuye el problema a la calidad de la educación y, dentro de ésta, a la calidad docente; y se proponen estrategias para superar dicha crisis, sobre todo capacitación docente y evaluación.

No obstante, la cultura escrita no se desarrolla solo en el sistema escolar. Se inicia en la familia y en la comunidad, mucho antes del ingreso a la escuela, y continúa desarrollándose y perfeccionándose a lo largo de toda la vida. Las condiciones familiares y sociales influyen fuertemente sobre el aprendizaje y usos de la lectura y la escritura.

Abundante investigación muestra que los niños llegan a la escuela con muchos saberes y curiosidades sobre la lengua escrita, y que es a menudo la escuela la que frena la motivación por aprender con que llegan a ella los niños.

Para incidir sobre el desarrollo de la lectura y la escritura hay que incidir no solo en el ámbito escolar sino también en el ámbito familiar, local y nacional. El grado de exposicion a la lectura y la escritura tiene a menudo relación con las lenguas de los educandos, con los niveles de pobreza así como con los niveles de educación de los padres. Pero de eso no se habla.


ERROR 2: Hay que enseñar y aprender a leer y escribir cuanto antes

Existe gran presión familiar y social por escolarizar a los niños cuanto antes y por introducirles cuanto antes a la lengua escrita. Lastimosamente, hay gran desconocimiento en torno a los niños, a la educación, al aprendizaje. Se cree que mientras más mejor, mientras antes mejor, mientras más rápido mejor.

La presión sobre la lectura y la escritura viene aumentando dado que éstas son áreas claves evaluadas en las pruebas de rendimiento escolar nacionales, regionales y mundiales. En estas pruebas se juegan los puntajes que obtienen no solo los estudiantes sino los países en ránkings nacionales e internacionales.

La "edad escolar" viene ampliándose hacia abajo y hacia arriba: hacia abajo, se expande la educación inicial y pre-escolar; hacia arriba, se amplifican los estudios y títulos de maestría y doctorado. El pre-escolar ya es o va camino de ser obligatorio en muchos países, visto a menudo como una vía para mejorar las probabilidades de éxito escolar de los niños y recomendado como medida compensatoria especialmente para los niños pobres.

No obstante, apresurar (a) la escolarización y (b) la alfabetización de los niños pequeños no es recomendable ni para los niños ni para el aprendizaje. La primera infancia es edad para jugar, para poner cimientos, para explorar el mundo, para ser feliz. La mejor iniciación a la lectura y la escritura es simplemente exponer a los niños a situaciones, actos y materiales de lectura, dibujo y escritura, volverlos amigables y deseables.

Un caso a tener en cuenta es el de Finlandia, uno de los mejores sistemas escolares del mundo, una sociedad lectora en la que todos - niños, jóvenes, adultos - aprenden desde niños a leer por placer y de manera independiente. Los niños finlandeses inician su escolarización a los 7 años; el preescolar y la educación previa se centran en el juego.

» Glosario mínimo sobre la educación en Finlandia
» Aprender a leer y escribir a los cinco años me marcó la vida

ERROR 3: Enseñar a leer y escribir es cosa sencilla
Frato - Italia

Sigue creyéndose que enseñar a leer y escribir - a niños, a jóvenes, a personas adultas - es cosa sencilla, que basta con saber leer y escribir y, a lo sumo, con algunas orientaciones básicas acerca de métodos y técnicas.

Ni en la preparación de educadores de niños ni en la de educadores de adultos se presta suficiente atención a la complejidad y especificidad de la alfabetización, y sobre todo en contextos bilingües o multilingües. Prima la capacitación (rápida, instrumental) antes que la formación (comprensión amplia). Para millones de educadores alfabetizadores en el mundo sigue siendo un misterio cómo aprenden a leer y escribir sus alumnos.

La pedagogía de la alfabetización tiene décadas de atraso en muchos países. "La letra con sangre entra" sigue ahí, abierta o velada. Esto, a pesar del enorme avance de la investigación científica, teórica y empírica, en este campo. La revolución epistemológica y pedagógica anunciada por el nuevo conocimiento sigue lejana a la mayoría de centros de formación docente y aulas escolares. 

A los educadores novatos se ubica en los primeros niveles; la alfabetización de adultos se encarga a voluntarios con poca escolaridad y capacitación. Los resultados están a la vista: la llamada "crisis de aprendizaje" es en verdad y fundamentalmente crisis de enseñanza. El día que se decida dar vuelta el esquema tradicional y poner a los mejores maestros en los primeros grados, habrá una verdadera revolución en la alfabetización escolar.

» No hay errores metodológicos; son errores ideológicos
» "Me gusta ser profesor de primer grado"
» Talleres de lectura para maestros

ERROR 4: Aprender a leer y escribir es cosa sencilla

Claudius - Brasil

Sigue creyéndose que aprender a leer y escribir es asunto sencillo, que puede resolverse en uno o dos años de escuela o en un corto programa de alfabetización de adultos. Pero no es así.

a) Las altas tasas de repetición escolar que caracterizan a muchos sistemas escolares en el mundo y en América Latina de manera particular, están estrechamente relacionadas con la alfabetización. Los sistema escolares y, a menudo, los propios maestros, deciden que un alumno repita el año si no aprende a leer según los ritmos esperados. La repetición castiga a los alumnos, especialmente si son pobres, indígenas y hablantes de lenguas subordinadas, y deja incuestionado e intocado al sistema escolar. La repetición no resuelve ningún problema; al contrario, genera graves problemas a los alumnos, a sus familias y al sistema escolar en su conjunto.

b) Las personas adultas terminan los programas de alfabetización por lo general con un nivel muy elemental de alfabetismo y son dadas por alfabetizadas pese a no poder leer y escribir más allá de la cartilla o del texto de alfabetización. Muchos engrosan en poco tiempo, nuevamente, las estadísticas de analfabetismo. 

Hoy se reconoce que la alfabetización no es una etapa sino un proceso que se realiza a lo largo de la vida. En el medio escolar se recomienda que la alfabetización sea un objetivo de toda la educación básica o al menos de toda la educación primaria. Esto implica revisar el currículo, los métodos y los tiempos de alfabetización, y la cultura docente tradicional vinculada a ésta.

» El fracaso alfabetizador de la escuela
» El absurdo de la repetición escolar
» Presentación del libro de Emilia Ferreiro “Alfabetización de niños y adultos: Textos escogidos”

ERROR 5: Leer y escribir como imposición, tarea y castigo

Claudius - Brasil
Leer y escribir están en el corazón de las tareas escolares (a menudo odiadas por los alumnos) y son utilizadas muchas veces como armas de castigo: el alumno que llega tarde, que se porta mal, que saca mala nota, puede ser condenado a lecturas o escrituras extras.

Lo triste es que la buena intención de promover la lectura y la escritura reitera estrategias y rutinas que contradicen ese objetivo. Se busca incentivar la lectura pero se pasa por alto la consulta a los alumnos, sus lenguas y culturas, sus pocas ganas de leer un libro por semana, llenar fichas, elaborar resúmenes, etc. Se invita a escribir pero se insiste con los temas de siempre, sin espacio para la escritura creativa, alfombra roja para las reglas formales (número de líneas, ancho de los márgenes, etc.). 

Muchos educadores se empeñan en promover la lectura y la escritura, pero no son conscientes de la carga negativa que les imprimen en la práctica escolar y de la ausencia de participación del alumnado en las decisiones sobre qué leer y qué escribir.

» La escuela impenetrable a la modernidad
» Si a los niños se les permitiera escribir libremente
» Consejos prácticos para anular el gusto por la Literatura

ERROR 6: Corregir, corregir, corregir


Claudius - Brasil
Aprender a leer y escribir es fuente de miedo para quienes aprenden. Miedo a equivocarse y a ser corregidos. A ser corregidos continuamente y de manera pública.

Para quien gusta de corregir, la lectura (sobre todo en voz alta) ofrece múltiples posibilidades: comprensión, pronunciación, velocidad lectora, tono, pausas en los signos de puntuación, "comerse" letras, sílabas, palabras, líneas, etc.

Para quien gusta de corregir, la escritura ofrece asimismo un amplísimo repertorio de posibles problemas: formato, ortografía, caligrafía, redacción, contenido, coherencia, argumentación, etc.

El buen maestro o maestra controla el impulso a corregir, tan propio de la cultura docente. Nadie puede motivarse a aprender bajo la mirada vigilante de un corrector. Lo importante es que los alumnos lean y escriban. Tiempo habrá suficiente para que corrijan sus errores más adelante, una vez logradas seguridades y satisfacciones básicas.

» Gabriela sabe leer pero tiene miedo
» Y colorín, colorado, este cuento nos ha atormentado
» Escrivir, aunque sea con V

ERROR 7: Leer entendido como leer libros 


Persiste la asociación de lectura y lector con libro, como si el libro fuese el único objeto de lectura. Incluso la definición de lector sigue centrada alrededor del libro. Predomina asimismo todavía la idea de libro como libro en papel.

Esto corresponde a otra era. Hoy la lectura es ubicua, está desparramada por todos lados. Hay libros, periódicos, folletos, cómics, afiches, carteles, paredes ... Ya no leemos solo en papel sino también en pantallas. En muchos países del mundo, hoy ya se lee más en pantallas - computadoras, celulares, e-readers - que en papel, sobre todo los más jóvenes.

En esta coexistencia entre papel y pantallas, muchos siguen prefiriendo leer en papel, incluso entre quienes usan ya cotidianamente las tecnologías digitales. La investigación muestra que, por diversas razones, se lee mejor, con más gusto y más compresivamente en papel.

El libro es un objeto de lectura indispensable, pero cabe pensar en él más como punto de llegada que como punto de partida. Los cuentos son material predilecto para la iniciación a la lectura y para sostener el gusto de leer a todas las edades.

La idea de lectura reducida a libro introduce temas como presupuesto y costos. Muchos argumentan que no leen porque no pueden adquirir libros. En realidad, la persona que disfruta de la lectura encuentra material para leer en cualquier parte. Los libros no necesariamente deben comprarse; para eso se inventaron las bibliotecas. Libro no es solo el publicado; los propios alumnos pueden producir libros a partir de sus escrituras y dibujos. Los periódicos siguen siendo material muy valioso de lectura para introducir en la escuela. La biblioteca más grande del mundo se encuentra hoy disponible en internet.

Cabe recordar que no se trata solo de cantidad sino también de variedad de materiales de lectura. Lo ideal es exponer a los alumnos a diversos géneros y formatos, dentro y fuera del aula, dentro y fuera de la escuela, en contextos reales: la calle, la plaza, el transporte público, tiendas y negocios, etc.

» Una biblioteca escolar como debe ser

ERROR 8: Lo importante es cuánto se lee

Pawel Kuczynsky - Polonia
Prima una visión cuantitativa de la lectura. Se considera buen lector al que lee mucho, al que lee muchos libros. ¿Cuántos libros leyó usted la última semana, el último mes, el último año? Así se calculan índices de lectura.

Está también extendida una visión cuantitativa de la escritura. El profesor espera dos párrafos, diez líneas, una página. Igual que las redacciones de los diarios. O los 140 caracteres disponibles en Twitter. El volumen del documento sigue teniendo importancia cuando se trata de un proyecto, una ponencia o una tesis. 

No obstante, como en tantas otras cosas, la calidad de la lectura es más importante que la cantidad. Buen lector es aquel que lee por propia iniciativa, con avidez, con placer, no necesariamente aquel que lee mucho. Las pruebas internacionales PISA encuentran que los estudiantes que obtienen los mejores puntajes son aquellos que leen habitualmente y con gusto, no aquellos que leen determinado número de páginas o libros al año.

» Leer por el gusto de leer: la clave

ERROR 9: Leer bien es leer rápido 





La lectura rápida gana popularidad en el mundo y también, lastimosamente, en los sistema escolares. El Banco Mundial viene prescribiendo, desde hace unos años, cuántas palabras deben leer los alumnos a medida que avanzan los grados.

En verdad, leer requiere tiempo: tiempo para comprender, tiempo para aprender, tiempo para disfrutar. Leer comprensivamente y leer con gusto - claves de una buena educación lectora - están reñidos con leer rápido.

La rapidez lectora puede ser útil cuando se trata de leer un manual, un instructivo, un trabalenguas, pero ¿a quién puede ocurrírsele como objetivo leer rápido un cuento, una novela, un poema?. La lectura placentera es lectura sin prisas, saboreando lo que se lee, deteniéndose por momentos, volviendo atrás, releyendo cuando se antoja.

ERROR 10: Leer y escribir, actividades formales 

Plantú - Francia
Lectura y escritura se asocian a formalidad y hasta solemnidad: sillas, mesas, silencio, inmovilidad. Del alumno se espera que se pare para leer en voz alta. Para mostrar habilidades de escritura hay que pasar a la pizarra en medio de las miradas expectantes de toda la clase. Libros y cuadernos han de mantenerse inmaculados, sin marcas. Los libros se conservan en estantes y pueden protegerse con candado. Los préstamos se rigen por tediosos procedimientos. Muy frecuentemente, las bibliotecas son lugares poco atractivos y poco visitados.

Lectura y escritura se asocian generalmente a espacios cerrados, pero se dan muy bien bien al aire libre. Ambas se vinculan a información, conocimiento, estudio, aprendizaje, prueba; no obstante, leer y escribir son también juego, compañía, diversión, imaginación, pasión. Lectura y ocio se llevan muy bien.

Invitar a leer y escribir implica revisar todo esto: objetivos, espacios, tiempos, mobiliario, dinámicas. Las modernas arquitecturas escolares tienen arreglos y espacios vistosos, coloridos, flexibles. Las modernas bibliotecas son multipropósito, relajadas e informales. Muchas escuelitas y bibliotecas modestas hace rato vienen integrando la lectura en espacios amigables, en interiores y en exteriores.

No se necesita presupuestos millonarios sino criterio y creatividad para construir un buen clima de lectura y escritura. Iluminar los espacios. Poner libros, cuadernos, crayones, lápices al acance de los niños. Bajar la lectura a ras del suelo antes que elevarla a las alturas. Sacar los libros de los estantes. Acercarlos a los lectores en vez de alejarlos. Superar el miedo a mancharlos, a dañarlos, a romperlos.

» Las mejores ideas ocurren en posición horizontal

ERROR 11: Importa más la lectura que la escritura

La lectura aparece como prioridad; la escritura como subordinada y hasta olvidada. Típicamente, planes y campañas se proponen promover la lectura; nunca o rara vez la escritura. Se habla de formar lectores, no escritores. Los índices que se construyen para cada país son índices de lectura; no conozco hasta hoy intentos de caracterizar una sociedad por qué, cuánto y cómo escribe.

El lenguaje tiene cuatro funciones básicas: hablar, escuchar, leer y escribir. Todas ellas están integradas, se necesitan, relacionan y desarrollan entre sí. Es errado dejar atrás o para más adelante la escritura. El buen lector se interesa por la escritura y a menudo descubre sus habilidades como escritor. Quien escribe, no puede despegarse de la lectura. Quien lee asiduamente presta más atención a la ortografía, aumenta su vocabulario, mejora su capacidad para expresarse oralmente. 

ERROR 12: Descuidar la escritura manuscrita


Desde hace mucho, la letra script (o de imprenta) viene ganando la batalla a la letra manuscrita (o cursiva), a la que muchos conocen también como letra de carta, pues cada vez más, en efecto, sus usos se restringen al ámbito personal.

De un tiempo a esta parte, la propia escritura a mano - script o cursiva - viene perdiendo terreno frente al avance de las modernas tecnologías y la popularización del teclado. Quienes usan regularmente computadoras y teléfonos móviles escriben cada vez más en el teclado y cada vez menos a mano, al punto de que muchas personas sienten que están perdiendo esa capacidad.

El asunto es hoy tema de debate en el ámbito escolar. ¿Deberían los sistemas escolares priorizar la enseñanza de la mecanografía? ¿Deberían prepararse para abandonar la escritura a mano? Si bien el tema se discute sobre todo en países de alto acceso a las TIC, es de esperar que en los próximos años el debate se extienda a los 'países en desarrollo'.

Es importante saber que la investigación contemporánea destaca las enormes ventajas cognitivas de la escritura a mano y concluye que es un error pretender sustituirla con la escritura en teclado.

» Leer y escribir hacen bien a la salud

ERROR 13: La misión alfabetizadora termina con enseñar a leer y escribir


Generalmente, los sistemas escolares asumen su misión alfabetizadora en términos de enseñar a leer y escribir. Los planes y programas de educación de adultos, a su vez, se proponen como meta eliminar o reducir el analfabetismo. 

No obstante, la misión de unos y otros no es solo alfabetizar sino motivar hacia la lectura y la escritura, acercarlas a niños, jóvenes y adultos, y lograr que las integren de manera significativa a su vida cotidiana.

Millones de personas en el mundo aprendieron a leer y escribir pero no leen ni escriben, no desarrollaron jamás el gusto y la necesidad de la lectura y la escritura.

Quien aprendió a leer y aprendió a gustar de la lectura tiene incorporado un dispositivo para seguir aprendiendo autónomamente a lo largo de toda la vida. La lectura es herramienta fundamental de autoeducación y de autoaprendizaje.

Una sociedad que mejora sus indicadores de escolaridad, pero que no avanza en sus niveles de lectura, es una sociedad escolarizada, no necesariamente educada.

Si los sistemas escolares replantean su misión alfabetizadora más allá de enseñar a leer y escribir y construir sociedades alfabetizadas, podrían hacer una contribución importantísima a la construcción de sociedades lectoras, de sociedades del aprendizaje. 

» "No basta con enseñar a leer y escribir; hay que acercar la lectura y la escritura a la gente"

No hay comentarios:

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...