La agenda inconclusa de la Educación para Todos en América Latina y el Caribe




No todo empezó en 2015 con la aprobación de la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (2015-2030). En lo que hace a educación, el ODS 4 - “Garantizar una educación inclusiva y equitativa de calidad y promover oportunidades de aprendizaje a lo largo de la vida para todos” - arrancó con una "agenda inconclusa" en torno al programa mundial de Educación para Todos 2000-2015. Cuba fue el único país en América Latina y el Caribe que logró cumplir las seis metas de la EPT.

En época de débil conciencia histórica, en la que todo parece empezar hoy, no está demás refrescar la memoria para que recordemos cómo le fue a esta región con las metas de la Educación para Toy cuál es el punto de partida de cara a la nueva agenda internacional. Copio abajo lo que registró al respecto el Informe de Seguimiento de la Educación para Todos en el Mundo 2015. La Educación para Todos en el Mundo: Logros y desafíos (UNESCO, 2015).

Educación para Todos 2000-2015 en América Latina y el Caribe: Avances y pendientes


Meta 1: Extender y mejorar la atención y educación de la primera infancia


Un poco más de la mitad de los países de la región – comprendidos Chile, Ecuador, México y Perú – lograron que la tasa bruta de matrícula en la enseñanza preescolar alcanzara un índice del 80% o más. Solo dos países – Paraguay y República Dominicana – tienen menos de 40% de niños y niñas en este nivel. Desde el año 2000, el número de niños que acude a centros preescolares aumentó en 75% en el conjunto de la región.

Meta 2: Lograr la universalización de la enseñanza primaria, especialmente en lo que respecta a niñas y niños pertenecientes a minorías étnicas o marginadas

Un poco más del 50% de los países latinoamericanos y caribeños ha logrado la universalización de la enseñanza primaria, pero en la región hay todavía 3,7 millones de niños sin escolarizar en este ciclo. Dos países – Guyana y Paraguay – se hallan muy lejos de alcanzar este objetivo, ya que solo acude a la escuela primaria un 80% de los niños en edad de cursarla. Aunque en el conjunto de América Latina el número de niños sin escuela disminuyó en 9%, en el Caribe aumentó un 11%. En 2012, el 16% de los niños sin escolarizar de toda la región se concentraba en un solo país víctima de un prolongado conflicto: Colombia.

Más de la quinta parte de los alumnos de primaria de la región desertan la escuela antes de haber terminado este ciclo. Este estado de cosas no ha experimentado cambio alguno desde 1999. En algunos países – Brasil y Guatemala, por ejemplo –­ se han registrado importantes avances en el acceso a la escuela primaria de los niños de familias pobres. A esto han contribuido los sistemas de transferencia de dinero en efectivo aplicados con éxito.

Meta 3: Garantizar que jóvenes y adultos tengan iguales oportunidades de acceso al aprendizaje y la adquisición de competencias para la vida diaria

En lo que respecta al índice de matriculación en el primer ciclo de la enseñanza secundaria –que constituye un indicador importante del grado de adquisición de competencias– 13% de los países de la región ha logrado escolarizar a la totalidad de la población en edad de cursar ese ciclo y otro 17% se aproxima mucho a la consecución de este resultado. Sin embargo, la desigualdad de oportunidades sigue persistiendo, sobre todo en los grupos sociales más necesitados y en las zonas rurales. Por ejemplo, en 2008 el porcentaje de adolescentes de las familias más pobres de Bolivia matriculados en el primer ciclo de secundaria se cifraba en un 86%, mientras que el de los jóvenes de las familias más ricas alcanzaba el 99%. Estas cifras representaban una mejora muy leve con respecto a la situación registrada cinco años antes, en 2003. En Perú, solo un 43% de los adolescentes de las zonas rurales termina sus estudios de primer ciclo de secundaria.

Meta 4: Lograr en 2015 una reducción del 50% de los niveles de analfabetismo de la población adulta

Los índices de analfabetismo disminuyeron en un 26% en toda la región, un porcentaje muy alejado del 50% previsto en este objetivo. Se estima que solo tres países –el Estado Plurinacional de Bolivia, Perú y Suriname– van a alcanzar la meta establecida en materia de alfabetización y que otros cinco se aproximarán a su consecución. En cambio, otros países –por ejemplo, Colombia y Nicaragua– distan mucho de alcanzar este objetivo. En el conjunto de la región hay todavía 33 millones de personas adultas que carecen de conocimientos básicos de lectura y escritura. El 55% de ellas son mujeres.

Meta 5: Suprimir la disparidad entre los sexos y lograr la igualdad entre ellos en la educación

El 60% de los países de la región ha logrado la paridad entre niñas y varones en la enseñanza primaria, pero en la enseñanza secundaria ese porcentaje se cifra tan solo en 20%. En lo que respecta a la matriculación en secundaria, América Latina y el Caribe es la única región del mundo donde los varones se hallan en una situación de desventaja muy acusada con respecto a las muchachas.

Meta 6: Mejorar la calidad de la educación para todos y obtener resultados de aprendizaje mensurables

Para mejorar la adquisición de conocimientos, la mayoría de los Estados de la región participó en evaluaciones del aprendizaje de carácter regional o internacional. Desde el año 2000, el porcentaje de países latinoamericanos y caribeños que efectúan evaluaciones nacionales pasó de un 56% a un 63%.

El número total de maestros de primaria de la región aumentó en un 14% desde 1999, superando los tres millones en 2012. Aunque todavía no se observa escasez de docentes en la enseñanza primaria, su capacitación sigue constituyendo un problema importante en muchos países. En 2012, por ejemplo, menos del 60% de los maestros de primaria de Barbados y Belice había recibido formación profesional.

Las desigualdades en la calidad de la educación son considerablemente acusadas. En 2006, en la mayoría de los países de la región se registraron disparidades muy importantes entre los alumnos de las zonas rurales y las urbanas en lo que respecta al aprendizaje de la lectura. Aunque en 2013 esas disparidades persistían en algunos países como Colombia, Nicaragua y República Dominicana, no deja de ser alentador que en los demás países de la región –comprendidos Argentina, Brasil, Costa Rica y Uruguay– se hayan reducido sustancialmente.

En el Informe de Seguimiento de la EPT en el Mundo se formulan estas recomendaciones:

Completar el programa de la EPT

Los gobiernos deben establecer la obligatoriedad de cursar un año de enseñanza preescolar, como mínimo. La educación debe ser gratuita y, por tanto, se deben cubrir los costos de matrícula, libros de texto, uniformes y transporte escolar. Los encargados de la elaboración de políticas deben establecer un orden de prioridad de las competencias que es preciso haber adquirido al final de cada etapa de la escolarización. Todos los países deben ratificar y aplicar los convenios internacionales sobre la edad mínima para ejercer un empleo. Las políticas de alfabetización y adquisición de competencias básicas tienen que vincularse a las necesidades de las comunidades. Se debe reducir las disparidades de género a todos los niveles.

Equidad

Los programas educativos y los recursos financieros deben centrarse principalmente en la satisfacción de las necesidades de los grupos más necesitados. Se debe hacer más hincapié en la igualdad de género, en particular formando mejor a los docentes en este ámbito y creando condiciones propicias para una mayor seguridad en las escuelas. Los gobiernos deben resolver las lagunas de datos esenciales en estos ámbitos para estar en condiciones de encauzar los recursos disponibles hacia los grupos más pobres.

Período posterior a 2015

Los países deben lograr, hasta 2030, que todos los niños y adolescentes cursen y terminen la enseñanza preescolar y primaria, así como el primer ciclo de secundaria. Los gobiernos deben ofrecer a los adultos muchas más posibilidades de formación profesional y educación en el marco del enfoque de “aprendizaje a lo largo de toda la vida”. El sector de la educación debe colaborar estrechamente con otros sectores, a nivel nacional e internacional, a fin de mejorar las perspectivas de desarrollo sostenible.

Reducir el déficit de financiación

La comunidad internacional, en colaboración con los países, debe encontrar los medios para colmar el déficit anual de financiación, cifrado en 22.000 millones de dólares, con vistas a conseguir hasta 2030 una enseñanza preescolar y básica de calidad para todos. En los Objetivos de Desarrollo Sostenible (OSD) de las Naciones Unidas se tienen que establecer metas claras con respecto a la financiación de la educación, donde todavía no existen.

Para saber más
» Rosa María Torres, Observatorio: Mitos y metas de la 'Educación para Todos' (1990-2015)Observatory: Myths and goals of 'Education for All' (1990-2015)
» Rosa María Torres, Sobre los Objetivos de Desarrollo Sostenible | On Sustainable Development Goals 

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