El niño chino que llega congelado a la escuela

Una de millones de historias en todo el mundo, y sobre todo en zonas rurales, 
que muestran la precariedad en que viven las familias pobres, 
y los largos trechos que deben caminar sus hijos para ir y venir de la escuela, 
lidiando con el cansancio, con el clima, con la indolencia de muchos. 


Wang Fuman es un niño de 8 años que asiste al tercer grado en la escuela primaria de Zhuanshanbao en el pueblo de Xinjie, condado de Ludian, China. Uno de millones de niños que quedan al cuidado de sus abuelos cuando sus padres emigran a la ciudad en busca de trabajo. 

Wang vive en casa de barro, con su abuela y una hermana mayor. Cuenta que lleva meses sin ver a su padre y que le extraña. Su madre les abandonó. 

La casa de Wang está lejos de la escuela. Camina más de una hora todos los días para llegar a la escuela. Esta semana comenzaron los exámenes finales, coincidiendo con el desplome de las temperaturas a nueve
grados bajo cero. 
 
La historia de Wang es común en algunas provincias chinas, pero no suelen ser recogidas por los medios. En este caso, Fu Heng, el director de la escuela, decidió tomar algunas fotos y enviarlas a Thepaper.cn, un sitio web que difunde historias. Gracias a la iniciativa del director, las fotos se volvieron virales en internet. 


Wang recibió miles de donaciones, las cuales servirán para instalar calefacción en la escuela y ayudar a compañeros en su misma situación. Además, su padre recibió una oferta de trabajo en la zona para que pueda volver a vivir con sus hijos. 




A 10-YEAR-OLD boy became an Internet sensation after a photo of him with icicles in his hair went viral. He had walked to school in -9°C weather just so he could sit for his examinations. 

The photo was taken by Fu Heng, headmaster of Zhuanshanbao primary school in Xinjie Township in Ludian County in the south-western Chinese province of Yunan.

The photo showing the red-cheeked schoolboy named Wang Fuman with a full head of white icy hair was taken right after he had stepped into the classroom at the rural school.

He is from a less-fortunate family. His father is a migrant worker in another city. His mother abandoned him and his father. His classroom does not have heating. Watch this video:


«Sisu» en Finlandia, «Gambaru» en Japón



Ilustración: Naomi Wilkinson. Tomado de: This is Finland.


Nuestros sistemas educativos han dado siempre gran importancia a la inteligencia como factor clave del aprendizaje y del éxito escolar. Se asume que el buen alumno es inteligente y se espera del inteligente que sea buen alumno. Esfuerzo y perseverancia se consideran factores secundarios frente a la inteligencia, un recurso compensatorio del cual deben echar mano los sin capacidades «naturales» .

Sisu en Finlandia

En Finlandia, el sisu (voluntad, esfuerzo, perseverancia, resiliencia) es considerado un pilar del aprendizaje. Los finlandeses afirman que es una palabra que no tiene traducción exacta en otras lenguas. Incluye saber manejar el estrés, sobreponerse a la adversidad. Es una cualidad interior. Pasión por un ideal, por una meta de largo plazo.

Sisu es un término antiguo y se considera parte integral de la cultura finlandesa. Durante la Guerra de Invierno de 1939-1940, la perseverancia finlandesa ante la invasión de la Unión Soviética popularizó el término en inglés. En los 1940s se hizo un primer intento por conceptualizar la esencia del sisu. El diario finlandés Uusi-Suomi hizo un concurso pidiendo a sus lectores definir su significado. Un estudio reciente intentó una definición en el marco de la Psicología Positiva. En el Tercer Congreso de Psicología Positiva realizado en Los Angeles en 2013 se describió el sisu como una competencia psicológica clave que facilita acciones extraordinarias encaminadas a resolver situaciones desafiantes desde el punto de vista psicológico.

Una encuesta en línea realizada en 2013 recogió representaciones culturales del sisu entre finlandeses  (y finlandeses americanos) contemporáneos y encontró que el sisu es altamente valorado y que hay gran interés en cultivarlo. Se recibieron 1.060 respuestas. 53% opinó que el sisu es una cualidad innata, 83% dijo que es una cualidad flexible que puede desarrollarse a partir de una práctica consciente. La encuesta también sugirió que un exceso de sisu puede llevar a comportamientos autocentrados y a ideas inflexibles.

El sisu ha sido descrito por  The New York Times como "la palabra que explica a Finlandia" y como "la palabra favorita" de los finlandeses.

Gambaru en Japón

Gambaru (o ganbaru) se traduce generalmente como tenacidad y perseverancia, como "dar lo mejor de uno". Implica comprometerse de lleno a una tarea y completarla. 

En Japón se da más valor al esfuerzo y la perseverancia que a la inteligencia. Gambaru funciona como un mecanismo igualador, pues permite a los menos talentosos creer en sus propias capacidades y en el valor del esfuerzo.

Buen niño, buen alumno (y, más tarde, buen trabajador, buen profesional, buen ciudadano) no es aquel que tiene talento y habilidades naturales sino aquel que persiste, se esfuerza, da todo de sí. La aptitud y la habilidad no se consideran cualidades heredadas, sino adquiridas a través del esfuerzo. La educación, tanto en el sistema escolar como en la familia, está centrada en orientar y estimular el valor de la perseverancia entre niños y jóvenes. El logro académico se ve como resultado de la autodisciplina, la dedicación y el esfuerzo, y es a partir de estos que los alumnos son evaluados, no de la inteligencia o el talento.

En la cultura japonesa del aprendizaje, la educación temprana en el hogar y la escuela es vista fundamentalmente como una educación para la formación del carácter y el desarrollo moral. Desde que nacen se les enseña a los niños que todo lo que puedan conseguir será gracias a su empeño, y se desarrollan la motivación y la dedicación hacia la conquista de metas.

Existe en Japón un alto nivel de conciencia acerca de la responsabilidad parental en el rendimiento escolar. Familia y escuela colaboran de manera estrecha a fin de desarrollar en el niño-alumno valores de carácter y personalidad que vayan en la línea de la perseverancia y la autoconquista. Los padres de familia no dejan la socialización y la educación académica de sus hijos enteramente a los profesores. Las madres japonesas invierten tiempo y esfuerzos considerables en lograr que sus hijos triunfen en la escuela y les preparan para ello desde el nacimiento, insistiendo sobre todo en dos valores y actitudes considerados indispensables para el éxito escolar: la persistencia (gambaru) y un adecuado comportamiento en público.

Inteligencias brillantes y comunes, aptitudes excepcionales y corrientes se desperdician en ausencia de autoesfuerzo y perseverancia. Sin uno y otra, no hay aprendizaje ni avance ni conquista ni posibilidad de salir de la ignorancia, el error, el subdesarrollo como individuos y como nación. 

Después del terremoto de 1995, cuyo epicentro fue la ciudad de Kobe, la expresión Gambaro Kobe animó a la población a reconstruir la ciudad y sus propias vidas. 

Los japoneses utilizan el término gambaru al despedirse presencialmente o a través de mensajes o cartas. 
“Gambatte kudasai!” es el equivalente a “¡Suerte! ¡que te vaya bien!”. Pero gambaru no significa realmente“suerte” sino “trabajo duro”.

Los profesores consideran los trabajos presentados y los resultados de los exámenes, pero consideran también el esfuerzo y la dedicación de los alumnos: si han asistido puntualmente, si han consultado dudas después de clase, si han hecho lecturas adicionales a las requeridas, etc.

http://en.wikipedia.org/wiki/Ganbaru


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