■ Desde el año 2000 están estancados los aprendizajes escolares en el mundo, aunque la matrícula escolar ha seguido creciendo en los últimos años en todas las regiones. Esto es lo que reveló un estudio del Banco Mundial divulgado en 2022 - "Cartografiando la Crisis Global de Aprendizaje" (Mapping the Global Learning Crisis, Education Next, Vol. 22, No.2) - el cual incluye información de 164 países. Hasta hace poco se creía que el decaimiento de los aprendizajes escolares era cosa de los «países en desarrollo». Ahora sabemos que esto sucede en países desarrollados y en desarrollo. Se la viene llamando «crisis global de aprendizaje».
■ Una vecina me muestra un mensaje que le envió hoy a la maestra de su hijo: "Luis está teniendo problemas con los decimales. Le ruego enseñarle". Contesta la maestra: "Yo le enseñé". Devuelve mi vecina: "Pero él no aprendió". Sigue un intercambio presencial, con participación de la directora del plantel (particular) en el que ella aduce que el colegio no tiene tiempo ni condiciones para atender individualmente a los alumnos y que corresponde a los padres asegurar esa atención.
■ Durante la pandemia se reactiva la discusión nacional y mundial en torno a la repetición escolar, si ésta cabe o no, sus ventajas y desventajas. Crecen los argumentos que descartan la repetición como "solución" al rezago escolar y abogan por transformaciones mayores a fin de erradicarlo.
■ Aprender en la propia lengua es parte del derecho a la educación. No obstante, según la UNESCO, 40% de los niñas y niñas escolares en el mundo se ven forzados a aprender en una lengua que no entienden ni manejan. Este es el caso sobre todo de los indígenas y de los migrantes, en aumento en todo el mundo. ¿Quién puede aprender así?
■ Millones de niños pobres llegan con hambre a la escuela. Le pregunto a Arturo, 7 años, si comió algo antes de salir de su casa hoy. "Una agüita de panela", me dice.
■ Millones de niños caminan largos trechos para llegar a la escuela, sobre todo en zonas rurales y apartadas. Llegan cansados.
■ La humanidad está viviendo un déficit de sueño. Niños, jóvenes y adultos dormimos hoy menos horas de las que necesitamos, cada cual a su edad. Los niños se levantan con sueño y bostezan en clase. Los adolescentes, en particular, están durmiendo muy poco; a esa edad se necesita dormir entre 8 y 10 horas diarias. Algunas escuelas vienen habilitando espacios para que los alumnos tomen una pequeña siesta durante el día. Vista la problmática, algunos países y sistemas educativos han decidido retrasar la hora de entrada a la escuela.
■ Hay una crisis generalizada de lectura. Todos, niños, jóvenes y adultos, estamos leyendo menos que antes. Bibliotecas escolares y comunitarias no están siendo cabalmente aprovechadas. Los jóvenes llegan a la universidad sin las habilidades de lectura requeridas. A duras penas leen textos cortos; no leen libros, textos complejos "No me gusta leer" me dice un joven que acaba de graduarse en el colegio. ¿Por qué?. "A uno le obligan a leer textos aburridos. Desde la primaria". ¿Y cómo vas a hacer para seguir una carrera? En la universidad es indispensable leer. "Voy a escoger algo que me pida leer muy poco".
■ Hay un problema serio de comprensión lectora a todos los niveles. En 2017 se estimó, con alarma, que más de la mitad de los adolescentes latinoamericanos culminaban la educación secundaria sin saber leer bien. En 2019 se estimó que alrededor del 57% de los niños y niñas de 10 años en países de ingresos bajos y medianos, después de 3-4 años de asistir a la escuela no podían entender un texto simple adecuado a su edad. La pandemia ocasionada por el COVID-19, vino a agravar el problema. En 2022, después de la pandemia, ese porcentaje subió al 70% y en América Latina a 80%.
■ Sale a la luz, a propósito de la prueba internacional PISA de la OCDE, el enorme poder distractor de los celulares y a continuación la prohibición de estos en la escuela. El informe PISA 2022 revela que el uso de celulares en el aula distrae al 65% de los estudiantes, lo que tiene un impacto negativo sobre el rendimiento académico.En 2025 más de 80 países los habían prohibido ya. Empieza a haber evidencia del impacto positivo de su prohibición sobre la atención, la socialización y los aprendizajes escolares.
■ ¿Qué expectativas tienen las familias de la escuela? Que esté lo más cerca posible del hogar, que garantice seguridad, que enseñe disciplina, que dé de comer, que tenga acceso a tecnologías e Internet. Pocos se preguntan qué, cómo y cuánto están aprendiendo sus hijos en la escuela. Lo que importa es aprobar, no aprender.
■ Fuerte éxodo docente. Según la UNESCO hacen falta 44 millones de docentes hasta el año 2030. Se habla de la necesidad de revalorizar la profesión docente y de dar prioridad a la formación docente en los próximos años.
■ El campo de la educación está plagado de conocimientos, creencias y prácticas desactualizados o directamente falsos, carentes de fundamento cientifico («edumitos»). Hay mucho nuevo conocimiento sobre la educación, la enseñanza y el aprendizaje, producto de investigaciones y evaluaciones en las últimas décadas. Hoy sabemos mucho más acerca del funcionamiento del cerebro y de cuáles son las mejores estrategias para estudiar y para aprender. No obstante, ese conocimiento tarda mucho en llegar al sistema educativo, a la formación de los docentes y a la enseñanza en las aulas. El divorcio entre investigación y políticas educativas es persistente y grande.
■ El «factor cuna» (condiciones de vida de la familia) pesa más que el «factor escuela» (profesores, currículo, pedagogía, etc) en el bienestar, la educación y el aprendizaje de niños y adolescentes en el sistema escolar. Padres educados, que leen a los niños, aprenden a leer más rápido que niños que provienen de familias con ninguna o poca escolaridad. La educación de la madre tiene especial importancia. Todos los estudios y evaluaciones reiteran esto pero no se hace nada al respecto (educación de padres, combate a la pobreza, material de lectura disponible en el hogar, etc).
¿Hay que invertir con urgencia en docentes, en formación y calidad docente? Sin duda. Pero eso no basta. Hay que hacer muchas cosas más.
REFERENCIAS
Banco Mundial. (2019). La crisis del aprendizaje: Estar en la escuela no es lo mismo que aprender, Washington, D.C.https://www.bancomundial.org/es/news/immersive-story/2019/01/22/pass-or-fail-how-can-the-world-do-its-homework
Banco Mundial (2018), Informe sobre el desarrollo mundial 2018: Aprender para hacer realidad la promesa de la educación, cuadernillo del “Panorama general”, Banco Mundial, Washington, DC. Licencia: Creative Commons de Reconocimiento CC BY 3.0 IGO.

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