¿Crisis de aprendizaje, crisis de enseñanza o crisis de los sistemas educativos?



¿Crisis de aprendizaje?


"De los 650 millones de niños del mundo en edad escolar, 250 millones por lo menos no están aprendiendo las nociones básicas de lectura y aritmética",

El término «crisis de aprendizaje» nos coloca en el terreno de los alumnos, al igual que el término «pobreza de aprendizajes» creado a continuación para referirse a la situación de quien no es capaz de leer y entender una frase corta a la edad de 10 años. 

▸ Culpar a la víctima es práctica usual en la cultura escolar. Atribuir los problemas a los alumnos y a las familias. No obstante, lo cierto es que los sistemas escolares tienen grandes dificultades para convertir enseñanza en aprendizaje, especialmente entre los alumnos que provienen de familias en desventaja económica y social. 

En 2013, cerca de cumplirse el plazo para alcanzar las metas de la Educación para Todos (1990-2000-2015) y de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (2000-2015), cundió la alarma: millones de niños y niñas en el mundo no estaban aprendiendo a leer, escribir y calcular después de cuatro años o más de asistir a la escuela.

En 2011, en 41 países estudiados:
- después de 4 años de escuela: 1 de cada 4 niños no podía leer o escribir una oración o parte de ésta;
- después de 5-6 años de escuela: 1 de cada 3 niños no podía leer o escribir una oración o parte de ésta;
- 61% de los niños que no podían leer eran niñas;
- 25% de los niños en países de ingresos bajos o medios no podían leer.

El problema fue rápidamente 
bautizado como «crisis global de aprendizaje» por los organismos internacionales, por la comunidad internacional y por los gobiernos, así como por la iniciativa de Transformación Educativa de Naciones Unidas en 2022.


En 2019, a partir de los datos del
Instituto de Estadísticas de la UNESCO (UIS)
,
el Banco Mundial acuñó el término «pobreza de aprendizajes» (
«learning poverty»
) para referirse a "niños y niñas de 10 años que no pueden leer y comprender un texto simple". El Banco estimó que 53% de los niños en países de ingresos medios y bajos no podían leer una historia simple al terminar la educación primaria; en los países pobres, este porcentaje subía al 80%. En América Latina, la mitad de los niños y niñas de 10 años estaban en esa situación. El BM propuso como meta reducir la
«pobreza de aprendizajes» a la mitad para 2030, en el marco del Objetivo de Desarrollo Sostenible 4 (ODS4):
"Garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad y promover oportunidades de aprendizaje durante toda la vida para todos".

En 2021, el Laboratorio Latinoamericano de Evaluación de la Calidad de la Educación (LLECE), coordinado por la Oficina Regional de la UNESCO (OREALC) dio a conocer los resultados del ERCE (Estudio Regional Comparativo y Explicativo) aplicado en 2019 en 16 países de la región. El ERCE reveló estancamiento de los aprendizajes desde 2013 (TERCE-Tercer Estudio Regional Comparativo y Explicativo) en la mayoría de países. "El 40% de los estudiantes de tercer grado y el 60% de los de sexto grado de primaria no alcanzan el nivel mínimo de competencias fundamentales en Lectura y Matemática" (UNESCO, Resultados de logros de aprendizaje y factores asociados del ERCE 2019).

Los términos
 «crisis de aprendizaje»
y «pobreza de aprendizajes»
vienen aplicándose no solo a los «
países en desarrollo»
sino también a los «
países desarrollados»
.

Un estudio del Banco Mundial divulgado en febrero de 2022 ("Cartografiando la Crisis Global de Aprendizaje" - Mapping the Global Learning Crisis, Education Next, Vol. 22, No. 2) y realizado con información de 164 países encontró que los aprendizajes escolares están estancados en todo el mundo desde el año 2000. La matrícula escolar ha crecido de manera constante en todos estos años; no así los aprendizajes. 

Para
«
recuperar las pérdidas de aprendizaje» ocasionadas por el cierre de los sistemas escolares a raíz de la pandemia del COVID-19, y para
«
acelerar el aprendizaje
»,
el BM recomendó a los países: 
  1. Mantener las escuelas abiertas y aumentar las horas de instrucción.  
  2. «Enseñar en el nivel adecuado»: agrupar a los alumnos según las necesidades de enseñanza y no según la edad o el grado.
  3. Enfocarse en el «aprendizaje básico»: alfabetización, aritmética y habilidades sociales.
  4. Lograr que la recuperación de la «crisis del aprendizaje» sea una prioridad política y cuente con el respaldo financiero necesario (Malpass, David, "Revertir la crisis mundial del aprendizaje para evitar que una generación de niños pierda el rumbo", Blog del Banco Mundial, 11 nov. 2022).
¿Crisis de enseñanza?


Hablar de «crisis de enseñanza» focaliza
la mirada en los docentes y en el aparato escolar. 

▸ "Cada vez queda más demostrado que la crisis del aprendizaje es, en esencia, una crisis de la enseñanza. Para que los alumnos aprendan necesitan buenos profesores, pero muchos sistemas educativos prestan poca atención a qué saben los maestros, qué hacen en el aula y, en algunos casos, si incluso están presentes". 
Jaime Saavedra, Director Global de Educación del Banco Mundial, "La crisis del aprendizaje: Estar en la escuela no es lo mismo que aprender", 2019. 

▸ "Lo que se llama «crisis global del aprendizaje» es, ante todo, una crisis de la enseñanza. Los estudios demuestran que la calidad de la enseñanza es el factor clave del rendimiento escolar, y que una calidad insuficiente de la enseñanza es un elemento crítico que motiva el abandono temprano de los alumnos. Garantizar sistemas eficaces de contratación, retención, apoyo e innovación en la enseñanza y el aprendizaje requiere reimaginar el papel importante que desempeñan los docentes en la sociedad y el futuro de la profesión docente". 
UNESCO, Cumbre 2022 sobre la Transformación de la Educación. Notas sinópticas sobre los Futuros de la Educación, Abril 2022 (p. 10), apoyándose en el informe de la Comisión Internacional sobre los Futuros de la Educación, Reimaginar juntos nuestros futuros: Un nuevo contrato social para la educación (UNESCO, 2020). 

▸ En realidad, no obstante, los docentes no son los únicos responsables de la enseñanza y de su calidad. Por lo general, los docentes se limitan a cumplir con lo estipulado por la política educativa y por el aparato escolar: roles, objetivos y metas, programas y materiales de estudio, calendarios, tiempos, plazos, etc. La formación y la capacitación docente (inicial y en servicio) se hacen generalmente sin consulta a los docentes, con contenidos y métodos desactualizados, que no se nutren de los avances más recientes de la investigación científica. Poco se sabe todavía acerca de la eficacia de la formación/capacitación docente en el aprendizaje docente así como del impacto del aprendizaje docente (cursos, talleres, maestrías, pasantías, etc.) sobre el aprendizaje de los alumnos.

▸ Son muchos los factores intra-escolares (lengua de instrucción, currículo, modelo pedagógico, infraestructura, espacios, recursos de enseñanza y de aprendizaje, tiempo de estudio, entre otros) y extra-escolares (condición socio-económica y educativa de las familias, distancia entre el hogar y la escuela, entre otros) que intervienen en la calidad de los aprendizajes escolares. 

Crisis de los sistemas educativos


▸ En realidad, estamos claramente ante una «crisis de los sistemas educativos», una crisis sistémica que afecta no solo al sistema escolar sino también a la familia y a la comunidad como entornos de educación y aprendizaje. 

La crisis de los sistemas educativos viene de muy atrás y ha sido reconocida en América Latina. En 1991, en el marco del Proyecto Principal de Educación (1980-2000) coordinado por la UNESCO-OREALC, los ministros de educación de la región concluyeron en el "agotamiento del modelo educativo" y propusieron avanzar hacia "un nuevo modelo educativo", "una nueva etapa de desarrollo educativo que responda a los desafíos de la transformación productiva, de la equidad social y de la democratización política" (Declaración de Quito, 1991). Más de treinta años después, ese modelo continúa vigente.

El sistema escolar que conocemos fue pensado y diseñado en y para otra época. No responde a las necesidades ni de quienes enseñan ni de quienes aprenden, y dejó de ser "mejorable", en aspectos sustantivos, a partir de intervenciones puntuales y parciales. La oferta educativa se amplió de una élite al conjunto de la población (la matrícula escolar creció rápidamente en todo el mundo y ya es casi universal en muchos países) pero no introdujo los cambios necesarios para adaptarse a la diversidad y necesidades de las mayorías (los pobres) y de los grupos discriminados por razones de género, edad, lengua, identidad étnica, discapacidad, etc.

Los cambios requeridos por los sistemas escolares son muchos y profundos, no se limitan a la necesidad de "mejorar la calidad de la educación", abarcan cuestiones de equidad, inclusión, pertinencia y calidad, replanteamientos mayores de la cultura escolar, e implican procesos largos y sostenidos de cambio. El conocimiento ha experimentado grandes avances en las últimas décadas así como las modernas tecnologías. Internet hizo su aparición en la década de los 1990s y vino a revolucionar el mundo de la información, la comunicación, la educación y los aprendizajes. Ya no se trata solo de aprender sino de aprender a aprender y de aprender a re-aprender. El derecho a la educación pasó a convertirse en derecho al aprendizaje a lo largo de la vida.

▸ La profesión docente requiere repensarse a fondo, atraer y retener a los mejores. Pero no solo se necesita buenos docentes. Hacen falta un currículo y una pedagogía renovados, un ambiente escolar agradable, y condiciones de aprendizaje que van más allá de la escuela y que tienen que ver con las familias y con la comunidad.

El «factor familia» y el «factor comunidad» inciden fuertemente en el desempeño escolar de niños, adolescentes y jóvenes. Una política educativa orientada a igualar oportunidades, calidad y resultados necesita ir de la mano de una política económica y de una política social empeñadas en eliminar la pobreza, reducir las desigualdades y asegurar a todos condiciones básicas de aprendizaje como son el juego, el cuidado, el afecto, la alimentación, la nutrición, la salud, el descanso y el sueño.

 
Cómo citar este artículo: Torres del Castillo, Rosa María, "¿Crisis de aprendizaje, crisis de enseñanza o crisis de los sistemas educativos?", Blog
OTRAƎDUCACION, Quito, 17 enero 2023.




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