Confianza: palabra clave en Finlandia


Chiharu Shiota, Weaves a labyrinth of keys.


"Cuando pregunto a los visitantes qué es lo más importante que se llevan del sistema educativo finlandés, una respuesta frecuente es la amplia confianza que muestran los finlandeses en sus escuelas" escribía el experto finlandés Pasi Sahlberg en 2013. Soy parte de esa estadística. Y de la admiración, viniendo de América Latina, "la región más desconfiada del mundo" y, al mismo tiempo, una región crónicamente sobresatisfecha con sus sistemas escolares.

La confianza en sus profesores es tema reiterado en la literatura sobre el éxito educativo finlandés. Pero en Finlandia descubrí que la confianza es un valor que atraviesa a toda la sociedad, un valor que está en el corazón no solo del sistema educativo sino del sistema social. Según el Eurobarómetro 471 (abril 2018) 85% de los finlandeses dice que confía en otro finlandés. Según el World Values Survey (2009), 59.77% de los finlandeses afirma que "la mayoría de las personas es confiable"; en el Ecuador apenas 7.16% afirma eso (2014).

Artículos y entrevistas sobre la educación finlandesa que circulan en medios y redes suelen destacar dos asuntos en relación a la confianza: 

Los profesores no son evaluados Finlandia no tiene un sistema de evaluación docente, tampoco un sistema de inspección escolar. Las autoridades, las familias, la sociedad, confían en los profesores, en los mecanismos de selección, en su proceso de formación, en su dedicación, en su profesionalismo, en su diposición para el aprendizaje permanente.

Los niños van solos a la escuela Desde que ingresan a la escuela primaria (7 años), los alumnos van solos a la escuela, a pie, en bicicleta, con sus hermanos, con otros niños. Esta es una sociedad que no tiene entre sus preocupaciones el tema de la seguridad, que confía en los demás y que cultiva en los niños, desde muy tempano, la responsabilidad y la autonomía tanto en el hogar como en la escuela.

Durante mi visita de estudio (octubre-noviembre 2015) pude constatar ambas cosas. Pero, además, pude ver y experimentar otras muestras notables de la confianza finlandesa, dentro y fuera del sistema escolar.

Los niños pasan tiempo solos al salir de la escuela  En Finlandia lo usual hoy es que papá y mamá trabajen fuera de la casa; los niños permanecen solos (o con amigos) hasta que sus padres regresan del trabajo (5 ó 6 de la tarde). Para los más pequeños las escuelas ofrecen servicios fuera del horario escolar. Los más grandes se quedan jugando afuera, en algún parque, o van a sus casas. El sistema nacional de bibliotecas juega un papel fundamental en este sentido; en las tardes ví alumnos de todas las edades haciendo tareas escolares en bibliotecas cercanas a la escuela o a sus hogares.

Los profesores confían en los alumnos  De la educación finlandesa suele destacarse la empatía entre profesores y alumnos. Pude ver innumerables muestras de esta empatía en las aulas y fuera de ellas, y muestras notables de confianza en los alumnos, desde los más pequeños hasta los más grandes. Menciono dos:

- Autoevaluación en pares  En una clase de español en 1º y 2º grado, en una escuela en Helsinki, presencié cómo niños y niñas de 7 y 8 años trabajaban una actividad en parejas y luego se autoevaluaban, agregando una, dos, tres o cuatro estrellas a la hoja en la que habían dibujado y escrito. Le había preguntado a la maestra si los niños eran honestos al momento de evaluarse. Quedé maravillada. Ninguno se puso cuatro estrellas. Cada pareja pasó al frente a explicar las razones de su autoevaluación. Cosas que los niños pueden hacer cuando la palabra evaluación no evoca miedo ni castigo. 

- Guías en la escuela  En una escuela en Sotoo, en las afueras de Helsinki, la profesora encargada de coordinar mi visita pidió a dos niños de clases distintas (9 y 10 años), que se comunicaban bien en inglés, mostrarme la escuela. Mis guías me llevaron por todo lado, me explicaron lo que veía y - lo más importante - supieron contestar todas mis preguntas. Lo hicieron con soltura, simpatía, humor, y hasta se permitieron algunas críticas a la escuela.

Confianza en los desconocidos

Varias anécdotas personales. Destaco dos, una en escuela y otra en la calle.

- Entrega del llavero de la escuela  La profesora encargada de coordinar mi visita en la escuela me preguntó qué me gustaría hacer mientras ella se desocupaba de una clase y llegaba la hora de almorzar. Le dije, con honestidad, que lo que me gustaría era recorrer la escuela libremente. Para mi sorpresa, ¡me entregó el llavero de la escuela!. Durante una hora tuve total libertad para mirar la biblioteca, el comedor, los espacios de trabajo fuera de las aulas, el gimnasio, el patio, el estacionamiento de bicicletas, etc., y observar a alumnos y profesores desarrollar sus actividades cotidianas. Fenomenal.

- Sointu  Nos conocimos de noche, en la fila de un kiosko, en Helsinki. Le había preguntado a la vendedora dónde podía comprar un secador de pelo; desde atrás de la fila escuché decir: "Yo tengo uno, se lo puedo prestar". Resultó que Sointu (74 años) vive - sola - en un departameto ubicado a una cuadra del que yo alquilé. Caminamos juntas. Insistió en que subiera. Le pregunté varias veces si no temía que una persona desconocida, que encontraba en la calle, entrara a su departamento; ni hablar de que le devolviera el objeto prestado. No. Ella confía en las personas. Nunca le sucedió nada malo. Sointu terminó siendo una gran amiga y una gran compañía durante mi estadía en Finlandia.

Confianza, educación y lectura

Según la OCDE (2015), los niveles de confianza en los demás y de confianza en el sistema educativo difieren mucho entre los países de la OCDE. La confianza en el sistema educativo es alta en Finlandia, Islandia e Irlanda. La confianza interpersonal es especialmente alta en los países nórdicos, entre los cuales se encuentran algunos de los países con más alta escolaridad y mejor educación del mundo. De hecho, la escolaridad, la calidad de la educación y la lectura inciden sobre el desarrollo de la confianza: a más escolaridad, a mayores niveles de alfabetización y de lectura, mayor confianza interpersonal. Incrementar esa confianza es parte de la misión de la educación, desarrollando la inteligencia emocional y las habilidades cognitivas y sociales que ayudan a mejorar la capacidad para analizar y juzgar a los demás.



La confianza que se respira en Finlandia en el sistema educativo y en la sociedad contrasta con lo que ocurre en América Latina, "la región más desconfiada del mundo", según el Latinobarómetro. En 20 años de encuestas del Latinobarómetro (1995-2015), la baja confianza en los demás (17%) es un dato que se ha mantenido constante. "La desconfianza en el otro es el piso que define a las sociedades de esta región". Uruguay es el único país que viene incrementando su confianza en las instituciones de la democracia, no gracias a normas sino a liderazgos concretos.
  • La mayor confianza la tienen las iglesias, seguida de los medios de comunicación, las instituciones privadas y las "instituciones de la democracia", en ese orden. 
  • Los estudiantes (los jóvenes) - agregados a la encuesta en 2015 - aparecen como el segundo actor con más confianza (62%), después de las iglesias (69%).
  • 17% de los latinoamericanos confía en un desconocido y 30% en las instituciones.
  • 33% confía en el gobierno, 27% en el congreso, 36% en la policía, 44% en las Fuerzas Armadas, 44% en el tribunal electoral.
  • 49% confía en la radio, 47% en la televisión, 43% en los diarios.
  • 69% confía en las iglesias, 44% en los bancos, 40% en la empresa privada, 29% en los sindicatos, 20% en los partidos políticos.
  • 63% confía en los vecinos, 62% en los estudiantes, 60% en los pobres, 45% en los indígenas, 28% en los extranjeros.
  • 37% de los latinoamericanos está satisfecho con la democracia en sus países.
También el Barómetro de las Américas (2014) de LAPOP reveló bajos niveles de confianza interpersonal - inclusive en el entorno inmediato de la comunidad - y de confianza en las instituciones.

En marcado contraste con Finlandia, en América Latina la desconfianza en los profesores es alta y crece. La evaluación docente viene extendiéndose en la región, a menudo impuesta a la fuerza, con réditos dudosos sobre el profesionalismo docente y la mejoría de la enseñanza, y con efectos muy negativos sobre la autoestima docente así como sobre la valoración y la confianza ciudadana en los docentes.

A quienes preguntan si el modelo educativo finlandés puede imitarse en América Latina es preciso recordarles: la confianza es un pilar fundamental de la educación y de la sociedad finlandesa, una construcción social y cultural de muchas décadas, apuntalada entre otros desde el sistema escolar. América Latina, por su lado, se caracteriza por la desconfianza, alimentada sin duda por la realidad y por la propia experiencia, y también por problemas de escolaridad y de mala calidad de la educación. Los sistemas escolares y los modelos educativos en esta región se asientan en la desconfianza: en los maestros, en los alumnos, en los padres de familia, en los pobres, en los indígenas. En éste, como en otros aspectos, la distancia respecto del modelo educativo finlandés es enorme.

Dos malentendidos sobre la educación en Finlandia


Andrés Faro (España) 

Conversando en Helsinki (octubre 2015) con la Directora de Desarrollo Curricular, Irmeli Halinen, me decía que su trabajo se ha complicado al tener que aclarar falsas informaciones que circulan a nivel internacional sobre la educación en Finlandia. Precisamente, dos malentendidos circulados a fines de 2014 e inicios de 2015, que causaron furor como innovaciones osadas de los finlandeses, tienen relación con la reforma curricular en marcha: a) la eliminación de la escritura a mano, y b) la eliminación de las asignaturas.

El boom de la educación finlandesa ha llevado a un boom de información al respecto en diarios, blogs, redes. Mucha de esa información no es verificada. Imprecisiones y errores - muchas veces originados en problemas de traducción del finlandés al inglés y del inglés al español, en nuestro caso - se difunden con gran rapidez. El efecto multiplicador de internet es imparable. Imposible deshacer, y muy difícil desmentir, dado el volumen de los mensajes.

En América Latina, muchos artículos, entrevistas y traducciones sobre la educación finlandesa nos llegan desde España, a cargo de periodistas, educadores y analistas españoles. En este caso, ambos malentenidos fueron difundidos, en sendos artículos, por el periodista Héctor G. Barnés del diario El Confidencial.

Me propongo contribuir aquí a clarificar ambos malos entendidos (#FakeNews).


■ Finlandia NO elimina la escritura a mano



Finland: Typing takes over as handwriting lessons end
News from Elsewhere, BBC, 21 November 2014
(tomado y traducido del diario finlandés Savon Sanomat)
Finland Dumps Handwriting In Favor Of Typing
Janet Swift, I Programmer, 23 November 2014

Finlandia, el país modelo en la educación mundial, acaba con la escritura a mano

Héctor Barnés, El Confidencial, España, 2 febrero 2015

Finland to teach typing rather than handwriting in schools
From 2016, Finnish schoolchildren will learn how to touch-type and text message rather than handwriting.

El malentendido surgió de la confusión entre escritura a mano y letra manuscrita, ayudada entre otros por una mala traducción del finlandés al inglés (usando Google Translator).

El paso siguiente fue afirmar que Finlandia usará en adelante, para escribir, solo teclado. De esta información se hizo eco España, introduciendo sus propios términos; hasta se hicieron viñetas alusivas (ver la viñeta de Andrés Faro que uso como encabezado en este artículo).

El artículo de I Programmer (¡que tradujo 'letra de imprenta' como 'texting'!) celebró la decisión finlandesa diciendo:
» "It seems incredible that in the 21st century schools are still teaching children to scratch marks on paper. Well in Finland they are taking a step in the direction of the future by giving up teaching handwriting."

» Parece increíble que en el siglo 21 las escuelas todavía estén enseñando a los niños a garabatear marcas sobre un papel. Bien: en Finlandia están dando pasos hacia el futuro, eliminando la escritura a mano".
En verdad, lo que Finlandia decidió eliminar es la enseñanza de la letra manuscrita (también llamada 'letra cursiva', 'letra seguida', 'letra de carta') y privilegiar la 'letra script' (también llamada 'letra de imprenta'), que es ésta, la usada en los medios impresos. La letra cursiva quedó como optativa; de hecho, muchas escuelas la siguen usando. Y se incorporó la enseñanza de la mecanografía, como una "habilidad ciudadana", a fin de que los niños usen mejor los teclados que ya usan. (Ver: "Ha habido un malentendido, no se acaba con la escritura a mano en Finlandia").

Letra manuscrita o cursiva
La disyuntiva letra manuscrita vs. letra script (letra cursiva vs. letra de imprenta) está planteada hace tiempo en los sistemas escolares. Mucho se ha escrito y debatido al respecto. La primera ha venido perdiendo terreno frente a la segunda. Después de un período en que ambos tipos de letra coexistieron en la enseñanza escolar, varios países optaron por la segunda y descartaron la cursiva. En Finlandia, la letra de imprenta viene usándose ya mayoritariamente en el sistema escolar.

Cuando leí la noticia en internet entendí que se trataba de un error. Escribir a mano tiene mútiples usos y beneficios; renunciar a hacerlo implica muchas pérdidas, incluidas importantes pérdidas cognitivas. Esto es lo que viene revelando y subrayando la investigación contemporánea. Me resultó imposible creer que un país como Finlandia - con una fuerte cultura pedagógica y de investigación en el campo educativo - desestimara todo eso y decidiera abandonar la escritura a mano, sustituyéndola por el teclado.

Que tantas personas - no solo periodistas sino educadores - hayan creído y hasta celebrado esta "noticia" habla del débil conocimiento sobre educación que existe en la sociedad. Está visto, por otra parte, que la ilusión de la 'innovación' es capaz de quebrar sentidos comunes básicos acerca de qué es posible y deseable en el mundo de la educación y los aprendizajes.

■ Finlandia NO elimina las asignaturas 


With Finland radically reforming the way its children are taught, Richard Garner visits Helsinki to find out if the teachers approve.
Richard Garner, Independent, UK, 20 March 2015.
Aunque puede presumir de tener uno de los sistemas educativos más eficientes del mundo, Finlandia no se contenta y ya planea cómo será su proyecto escolar durante la próxima década
Héctor Barnés, El Confidencial, España, 25 marzo 2015.

Finlandia abolirá las asignaturas de las escuelas
Todos los centros de enseñanza del país nórdico empezarán a aplicar un método nuevo conocido como ‘phenomenon learning’.
La Vanguardia, Barcelona, 10 diciembre 2015 (citando a BBC)



Poco después de la "noticia" sobre la abolición de la escritura a mano vino la de la abolición de las asignaturas. El artículo que detonó la falsa noticia, en inglés, fue de Richard Garner en el Independent, del Reino Unido. En España la divulgó el periodista Héctor Barnés en El Confidencial, asociándola al Proyecto Horizonte 2020 impulsado por los jesuítas en Cataluña, en el que efectivamente se eliminan las asignaturas.

El malentendido en este caso tiene que ver con varios aspectos: la propia complejidad de la temática curricular (que requiere cierta familiaridad y manejo); la integralidad y profundidad de la reforma curricular que está proponiendo Finlandia; la densidad y poca claridad de los textos referidos a la reforma producidos y circulados por los expertos finlandeses; y problemas de traducción (es posible que el Google Translator también esté involucrado). El problema se complica más para el mundo hispanohablante con la doble traducción: finlandés - inglés,  inglés - español.

Funcionarios y expertos finlandeses han venido haciendo aclaraciones e insistiendo en que no se están suprimiendo las asignaturas. No obstante, dichas explicaciones - generalmente en inglés - han sido insuficientes, no han logrado modificar las comprensiones iniciales ni parar el flujo de desinformación. Una explicación clara (en inglés) la hizo Pasi Sahlberg en el Washington Post ("No, Finland isn’t ditching traditional school subjects. Here’s what’s really happening", 26 marzo, 2015).

Esta fue la explicación oficial de la Junta Nacional de Educación de Finlandia (2015), que traduzco al español.
Finnish National Board of Education 25.3.2015
Subject teaching in Finnish schools is not being abolished

(La enseñanza de las asignaturas no se está eliminando en las escuelas finlandesas)
Photo: FNBE"La noticia de que Finlandia está eliminando la enseñanza de asignaturas ha llegado a los titulares en todo el mundo. La enseñanza de asignaturas no se está eliminando, aunque el nuevo currículo de educación básica traerá algunos cambios en 2016.

Las asignaturas comunes a todos los estudiantes en la educación básica están estipuladas en el Acta de Educación Básica y la asignación de horas de clase para cada asignatura está prescrita en el decreto gubernamental. Sin embargo, durante más de 20 años los proveedores de educación han tenido un alto grado de libertad para implementar los objetivos nacionales. Ellos pueden desarrollar sus propios métodos innovadores, los cuales pueden diferir con los de otras municipalidades.

El nuevo currículo para la educación básica, que se implementará en las escuelas en agosto de 2016, contiene algunos cambios que pueden haber dado lugar al malentendido. Para cumplir con los desafíos futuros, hemos puesto el foco en competencias transversales (genéricas) y en el trabajo entre asignaturas escolares. Se pone el acento en prácticas colaborativas en el aula, en las que los estudiantes puedan trabajar con varios profesores simultáneamente durante los períodos de estudio de proyectos basados en fenómenos.

Los estudiantes deben participar cada año en al menos uno de estos módulos de aprendizaje multidisciplinario. Estos módulos se diseñan e implementan a nivel local. El currículo también establece que los estudiantes deben involucrarse en la planificación".

Muchos se preguntan por qué quiere Finlandia cambiar el currículo escolar, cuando los resultados de su sistema escolar son tan buenos y reconocidos a nivel mundial.

Lo cierto es que hay preocupación con una percibida pérdida de interés en el aprendizaje y en la lectura entre los estudiantess, especialmente entre los varones y en estratos menos favorecidos, así como con la problemática del bullying y resultados escolares decrecientes en los últimos años. Con este nuevo currículo para la educación básica, los finlandeses pretenden dar un nuevo impulso al aprendizaje escolar y un salto de cara a los requerimientos del futuro y de una sociedad cambiante.

Se mencionan como objetivos principales del nuevo currículo (mi resumen): (a) desarrollar las escuelas como comunidades de aprendizaje, (b) enfatizar la alegría de aprender, (c) ayudar a los estudiantes a comprender mejor su propio proceso de aprendizaje y el para qué de dicho aprendizaje, (d) fomentar la colaboración entre estudiantes, profesores, familias, (e) hacer hincapie en la diversidad, (f) privilegiar la enseñanza y el aprendizaje colaborativo y multidisciplinar, (g) vincular más y más claramente los objetivos y contenidos de aprendizaje a la realidad y al medio.

Las asignaturas tradicionales no se eliminan; permanecen, se articulan y perciben de otro modo tanto desde el punto de vista de la enseñanza como del aprendizaje. La nueva arquitectura curricular apunta a desarrollar siete competencias transversales:

1. pensar, y aprender a aprender
2. cuidar de uno mismo, manejar las actividades diarias y la seguridad
3. competencia cultural (o alfabetizacón cultural), interacción y expresión
4. multialfabetización
5. competencia en TICs
6. competencia para el mundo del trabajo, capacidad de emprendimiento
7. participación e influencia para construir un futuro sostenible.

El trabajo de diseño, preparación y formación a nivel municipal y de cada escuela continúa. Las escuelas empezarán a trabajar oficialmente con el nuevo currículo en agosto de 2016; se espera que la reforma esté implantada en todo el país para 2020. Los finlandeses, que saben de educación, saben que la reforma curricular es clave pero sumamente compleja, que los cambios requieren tiempo, que hay que introducirlos y madurarlos de a poco, de arriba hacia abajo y de abajo hacia arriba, contando con la participación y la comprensión de todos los involucrados.

Finlandia es un gran laboratorio nacional de innovación y experimentación curricular y pedagógica. Vale la pena seguir este proceso, no presionando por los resultados - que no se verán a corto plazo - sino aprendiendo en la marcha junto con los finlandeses.

Para saber más

- Finnish National Board of Education, New national core curriculum for basic education: focus on school culture and integrative approach (2016)

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Finlandia: Tecnologías en escuelas y bibliotecas


Fotos: Rosa María Torres


 
Escribí este reportaje en 2015, a raíz de una visita de estudio a Finlandia. La situación de las tecnologías en educación cambió mucho desde entonces. Las escuelas se llenaron de laptops y de teléfonos inteligentes (móviles), al punto de que muchos docentes y expertos finlandeses atribuyen al exceso de dispositivos digitales una de las razones de peso en el declive de los aprendizajes escolares y de la posición de Finlandia en el ranking mundial de las pruebas PISA. En PISA 2022 (centrada en matemática), 41% de los estudiantes finlandeses dijeron distraerse en la clase de matemática debido al uso de los celulares (promedio en los países de la OCDE: 30%).




Hablando de tecnologías me gustaría destacar tres cosas en relación a Finlandia que me llamaron la atención en mi visita de estudio (oct-nov. 2015): su bajo perfil, el manejo creativo e inteligente que hacen de éstas los profesores en la enseñanza, y el espíritu (auto)crítico y de exploración con que todos parecen asumir la cuestión tecnológica vinculada a la educación.

Bajo despliegue tecnológico

Impresiones de visitantes extranjeros que pasan por las escuelas finlandesas (especialmente estadounidenses) y que circulan en internet comentan a menudo su sorpresa al no encontrar el despliegue tecnológico que esperaban. En años recientes también vemos educadores extranjeros (por ejemplo españoles) que quedan maravillados con la tecnología que encuentran en algunas escuelas que visitan. Esto muestra entre otros que: a) hay gran variedad de situaciones en cuanto a disponibilidad tecnológica en el ámbito escolar, y b) la reforma curricular de la educación básica (que propone más uso de las tecnologías en las aulas) ha llevado a incrementar y actualizar la dotación tecnológica al sistema escolar o al menos a algunas escuelas.


En planteles y aulas ví abundantes recursos para la enseñanza y el aprendizaje, para distintas edades, niveles y asignaturas. Muchas aulas dan la impresión de estar abarrotadas.

El papel sigue teniendo gran presencia, en libros, cuadernos, carteles, fotos, adornos. También hay instrumentos musicales (desde tambores y panderetas hasta pianos), juegos, plantas, globos terráqueos. Los profesores hacen uso de estos recursos de manera creativa. Varios profesores me contaron que traen algunos de esos recursos (¡por ejemplo el piano!) de sus casas.

Las salas de cómputo o laboratorios informáticos son cosa del pasado, aunque persisten en algunos colegios, sobre todo fuera de Helsinki. PCs, laptops, netbooks, iPads, están incorporadas a las aulas y no tienen un rol protagónico. Los alumnos trabajan en sus mesas o bien en el suelo. También hay espacios informales, fuera de las aulas, organizados con una o dos mesas con sillas y una o dos PCs para uso libre de los alumnos.

Las salas de profesores tienen equipamiento tecnológico, igual que las bibliotecas escolares.

El uso de los celulares en las escuelas por parte de los alumnos está establecido legalmente. Los alumnos pueden llevarlos pero solo pueden usarlos en los recreos y en clase si el profesor lo autoriza o si incorpora los celulares en alguna actividad pedagógica. Cada plantel tiene márgenes para decidir acerca de esto. En marzo de 2023 surgió un movimiento ciudadano recogiendo firmas en contra de usar los celulares en clase, puesto que los niños se distraen demasiado con ellos. Una vez recogidas 50.000 firmas, el parlamento decidirá al respecto.

Hay quienes piensan que los niños no deberían portar celulares en educación primaria; otros argumentan que enseñar a usar inteligentemente los smartphones (cuándo, cómo, etc.) debería ser una de las tareas de la escuela. Hay también preocupación con la inequidad en materia tecnológica: alumnos que no tienen smartphones y alumnos con smartphones caros y sofisticados. Lo que se ha planteado es que las escuelas provean el equipamiento (celulares, laptops, etc.), evitando en lo posible que los alumnos lo traigan de sus casas. Persisten debates vivos en torno a estos y otros temas entre autoridades y en la sociedad.

El equipamiento tecnológico que ví en las aulas es sencillo, funcional. Pizarras convencionales, verdes y blancas, en todos lados. También hay pizarras electrónicas aunque, por lo que me dijeron y ví, se usan poco.

Un artefacto muy popular, presente en todas las aulas que visité, es el proyector de documentos. Un artefacto versátil, amigable y de bajo costo que los profesores usan mucho y del cual, según me dijeron varios, ya no pueden despegarse.

En las bibliotecas hay wifi y computadoras disponibles para los usuarios en muchos espacios. También hay espacios habilitados con proyectores y pizarras electrónicas o bien pizarras tradicionales, pensados sobre todo para trabajar en grupo. Todo el personal de la biblioteca tiene a mano una PC o un dispositivo digital donde puede consultar información para brindarla a los usuarios. 

En cuanto al acceso a computadoras en el hogar, según la OCDE, 93.5% de los hogares en Finlandia tenían al menos un computador en 2017.

Uso inteligente y creativo de las tecnologías por los profesores

Lo que más me llamó la atención no es cómo usan los alumnos las tecnologías sino cómo las usan los profesores. En todas las clases que observé, desde pre-escolar hasta educación secundaria, hubo alguna situación de uso de las TIC. Es difícil saber si mi presencia como visitante externa pudo haber influido en esto. En todo caso, tanto profesores como alumnos parecían estar familiarizados, sentirse cómodos y disfrutar con estas situaciones de enseñanza y aprendizaje.

Algunos ejemplos de uso de las tecnologías que pude observar en planteles educativos y en bibliotecas:

▸ Clase de matemáticas con múltiples pizarras: El aula - moderna, amplia, en un colegio que sirve también de centro de práctica docente - contaba con cuatro pizarras móviles (al tirar, se deslizan mecánicamente hacia arriba y hacia abajo) que el profesor manejaba magistralmente para desarrollar un problema, en una clase de matemática a nivel secundario.

▸ Clase de música con uso de video: Cuando entramos a la clase, junto con la directora de la escuela, el profesor estaba pasando un video en una clase sobre historia de la música pop.

▸ Clase de sueco usando el programa de juegos Kahoot

▸ Clase de música con proyector y pantalla: La clase se hacía en un auditorio; la profesora usaba un proyector y una pantalla grande, ubicada detrás de ella, para escribir lo que decía y luego para mostrar la partitura.

 ▸ Clase de ciencias sociales con PCs: En un colegio secundario, los estudiantes trabajaban en parejas frente a PCs alineadas contra la pared, en las que preparaban un Powerpoint sobre Finlandia.

▸ Receta de cocina en iPad: En clase de Economía del Hogar, la profesora nos mostró que había empezado a usar su iPad para filmar los pasos iniciales de la receta, de modo de aprovechar mejor el tiempo de clase con los alumnos.

▸ Presentación del plantel o de la biblioteca: Varios planteles y bibliotecas cuentan con una presentación lista (Powerpoint, video), en algunos casos en varios idiomas, para explicar a los visitantes. La creciente exposición a visitantes extranjeros ha contribuido a desarrollar esta práctica.

Autocrítica, crítica y exploración en torno a las modernas tecnologías y el aprendizaje
 
Me sorprendió positivamente la crítica y autocrítica sobre lo que ha venido haciéndose en la educación finlandesa en relación a las modernas tecnologías. La escuché en planteles escolares y bibliotecas, de profesores y bibliotecarios, y también en instancias de gobierno y entre académicos.

Los finlandeses atribuyen a Finlandia varios de los mismos errores que consideramos típicos de los llamados «países en desarrollo»: comprar y distribuir primero; ver qué y cómo se va a hacer, después. Una constatación corriente es que ha faltado investigación en torno a los usos e impactos de las TICs sobre el aprendizaje, y que las políticas en este terreno han carecido hasta hoy, en general, de base científica.

Hay, por otro lado, preocupación - por parte de padres de familia, profesores, autoridades, investigadores - en torno al uso de las TICs que vienen haciendo niños, adolescentes y jóvenes. El creciente uso de las TICs en el tiempo libre - en desmedro de la socialización, el ejercicio, las actividades al aire libre, la lectura - es uno de esos temas de preocupación, en particular en torno a los videojuegos.

El currículo de la educación básica propone avanzar hacia una enseñanza más basada en las tecnologías. Esto suscita discrepancias, debates, tensiones, nuevas preocupaciones y retos. Los profesores se sienten cada vez más presionados por las demandas sociales, familiares y tecnológicas. Y sienten que en el campo de las tecnologías, y en otros, no están siendo debidamente apoyados. De hecho, muchos profesores llevan a la escuela sus propias laptops y tabletas. Se acepta asimismo que la formación y capacitación docente en el manejo de las TICs requieren actualizaciones y refuerzos adicionales.

Según una encuesta realizada en 2015 por el sindicato docente (Trade Union of Education OAJ), 40% de los profesores de primaria en escuelas de Helsinki no contaban en ese momento con los equipos necesarios para enseñar en la educación básica y solo 14% en el caso de la educación pre-escolar. Los colegios secundarios son los mejor equipados.

***

En la disyuntiva tecnología versus pedagogía, esta visita de estudio me confirmó que el secreto de la educación escolar en Finlandia no pasa por la primera sino por la segunda. Mejor aún: por profesores usando creativa y profesionalmente las tecnologías en un marco curricular dado y con fines pedagógicos. Si bien los alumnos tienen gran autonomía en su proceso de aprendizaje, el papel de los profesores en el desarrollo de esa autonomía es fundamental. Y como mediadores pedagógicos en el aprendizaje asistido por las TIC. En ningún lado como aquí me resultó más reconocible, en situación de aula, la figura del «facilitador de aprendizajes».

Todos estos elementos - espíritu crítico y reflexivo, experimentación, profesores orientados hacia el aprendizaje y hacia la investigación - dan confianza en la capacidad de la sociedad y del sistema escolar finlandés para enfrentar los nuevos desafíos de las tecnologías de cara a un nuevo currículo y en una coyuntura difícil que presiona por reducir presupuestos a la educación, aumentar el número de alumnos por aula y otras medidas en nombre de la austeridad.

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Escuelas sin zapatos


Foto: Rosa María Torres

Los finlandeses tienen una saludable y envidiable política de «zapatos afuera» en el hogar, en el sistema escolar y a menudo también en las bibliotecas y en los lugares de trabajo.

En mi visita de estudio en Finlandia fue un placer verla funcionando en las escuelas. Zapatos a la entrada de la escuela y de las aulas, y alumnos - y profesores - adentro, en calcetines.

He visitado escuelas en países en los que dejar los zapatos a la entrada también es parte de la cultura (Japón, Bangladesh, China), pero esta vez tuve oportunidad de verlo en detalle y de conversar al respecto con alumnos y profesores.

Entrada a la escuela  Lo primero que hacen los alumnos al entrar es sacarse los zapatos. Percheros para los abrigos y estanterías para los zapatos - a la entrada de la escuela y de cada aula - son parte del paisaje escolar, y ocupan bastante espacio, por cierto.

Dentro de la escuela  Todos están sin zapatos en el aula de clase y se desplazan sin zapatos dentro de la escuela: en los corredores, en la biblioteca, en el comedor.

Recreo  Los recreos son muchos en Finlandia (15 minutos después de cada clase). La política del recreo estimula a los alumnos a salir afuera, a jugar en el jardín o en el patio, lo cual implica un operativo mayor desde el punto de vista del calzado: en dos escuelas pude observar el trajín que implica calzarse y descalzarse al inicio y al fin del recreo, y el trabajo del personal encargado de supervisar el operativo.  Estuve en Finlandia en otoño; pude imaginar lo que será todo esto en época de invierno ....

Salida de la escuela  La rutina de calzarse se repite al salir. Dado que los horarios de entrada y salida varían de acuerdo a la edad de los alumnos, esto implica vigilancia en distintos horarios. No obstante, en general, los alumnos se mueven de manera autónoma, como en todo lo demás.

Visitantes  Nadie me pidió que me descalzara al entrar. Al verme extraña y dubitativa, un par de alumnos se me acercó y me indicó que, si deseaba, podía colocarme las pantuflas azules, desechables, apiladas en la esquina. Lo hice. Adentro, encontré que varios profesores las usaban.

El espectáculo invita a fotografiar o a filmar. Campea el desorden: zapatos, mochilas, abrigos, desparramados. Alegra y llena la vista un mar de calcetines de colores y diseños vistosos que caminan, saltan y se sientan por todo lado, a ras del suelo, en sillas y mesas, en gradas y ventanas.

No se trata de una «innovación», como algún despistado podría creer. Como se ha dicho, los zapatos no entran a las escuelas porque tampoco entran a las casas; dejar los zapatos afuera es parte de la cultura finlandesa. La escuela es, en este sentido, una continuidad del hogar. Higiene, por un lado (los zapatos son, de hecho, los objetos más sucios que podemos invitar a nuestros hogares y escuelas); confort, por otro. Y la exigencia constante, obviamente, mantener el piso limpio.

Qué pasaría si en la escuela te pidieran usar zapatos, le pregunté a una niña.
- "No sería posible", me contestó. No concibe la posibilidad.

¿Sabes que en otros países los niños usan zapatos en la escuela?, le pregunté a continuación.
- "Aggg, qué sucio", comentó. 
- "Tal vez tienen los calcetines rotos", agregó un niño, muerto de risa y provocando sonoras carcajadas de los demás.

Lo cierto es que la ausencia de zapatos es parte del buen clima de aprendizaje en las escuelas y en las aulas finlandesas. Mientras millones de niños y niñas pobres en el mundo llegan descalzos a la escuela, o se les impide el acceso porque la burocracia considera que los zapatos son imprescindibles para escolarizarse, los niños finlandeses se deshacen de ellos para poder entrar, para sentirse cómodos y para aprender mejor.
En una sociedad en la que sacarse los zapatos al entrar a la casa o a la escuela no es parte de la cultura, ¿es posible introducir esto - en el aula, en el espacio de lectura, en la clase de música, etc. - en alguna escuela o programa? ¿Dónde y con quiénes podría funcionar, dónde y con quiénes no? ¿Cómo habría que hacerlo?

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Timo y Giorgio

Rosa María Torres



Timo


Timo es un joven finlandés que viaja, como yo, a Helsinki. La conversa se instala mientras esperamos el vuelo en el aeropuerto de Amsterdam.

Me pregunta la razón de mi viaje. Le digo que voy en visita de estudio, atraída por la educación finlandesa. Le pregunto qué opina de la educación en Finlandia, y me cuenta su historia.

Tiene 26 años. Vino a Holanda por trabajo, tres días. Trabaja en una empresa en Helsinki. Está contento con su trabajo. Es Ingeniero Químico, graduado en la Universidad de Helsinki.

Viene de una familia rural. Nació en un pequeño pueblo (no escuché bien y no pude anotar el nombre). Estudió ahí toda la educación básica (9 años). Tiene muy buenos recuerdos de su escuela. Los profesores le enseñaron bien, se empeñaban en que todos los alumnos aprendieran, que nadie se quedara atrás.

A fin de que pudiera continuar sus estudios, su familia decidió mudarse a una ciudad cercana. Sus padres iban y venían en el día. Fue una movida mayor y un gran esfuerzo para ellos. Poco después, sus padres se separaron.

Allí terminó el colegio. Luego se fue a Helsinki. Es el primero en su familia que fue a la universidad.

Le gusta leer. Aunque ahora que trabaja lee menos que cuando era estudiante. Lo ve como un problema y una pérdida.

Todo el inglés que sabe lo aprendió en Finlandia. Se maneja en inglés estupendamente. Además de finlandés, en su casa se habló siempre sueco.

Se lleva bien con sus padres y hermanos. Les va a visitar siempre que puede. Disfruta mucho de las reuniones familiares.

Solo ve cosas buenas en su futuro. Imagina que en diez años estará en un trabajo mejor. No piensa casarse por ahora. Seguramente lo hará despues de cumplir los 30. Quiere tener su propia familia, hijos. Le gustaría tener dos.


Giorgio

Con Giorgio nos conocemos en el avión. Somos compañeros de asiento.

El vuelo dura dos horas y media. La conversación se cuela a propósito del desayuno que no llega. Ambos estamos muertos de hambre.

Giorgio es de Giorgia y también tiene 26 años.

Habla español perfectamente. Está radicado en España con su familia desde hace más de diez años. Viven en Murcia.

No fue muy buen alumno en el colegio pero entró ilusionado a la universidad. Quería estudiar algo relacionado con la ecología, no sabía muy bien qué. Quería "cambiar el mundo".

A mitad de carrera decidió cambiarse a otra. Lleva dos años en ésta y está desencantado, pensando en dejar definitivamente el estudio. Cree que "un profesor con luz" podría haberle retenido y re-entusiasmado.

Quiere irse a trabajar en buceo, en algún lugar del mundo. Ya hizo un contacto, en Asia, y piensa ir a explorar.

Va a Finlandia a encontrarse con su novia, quien está haciendo allí una pasantía por seis meses. Ella está contenta, quiere que él vaya, pero él ya está decidido. En este viaje se despedirán.


***

En el aeropuerto, en Helsinki, veo a Giorgio y a su novia encontrarse, emocionados. 
Timo, muy gentil, se acerca a ayudarme con la maleta. Me desea suerte y se despide. (Se me olvida pedirle que me repita el nombre de su pueblo).

Así, con estas historias personalísimas de dos jóvenes europeos de 26 años, llego a Finlandia.
Jóvenes e historias que me dejan mucho para pensar. Perfecto preámbulo para esta visita.


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