El fracaso alfabetizador de la escuela. Presentación de "La alfabetización de los niños en la última década del siglo" de Emilia Ferreiro

La cercanía del plazo (2015) de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) 2000-2015 y de la Educación para Todos (EPT) 1990-2000-2015 agitó el panorama mundial, llamando a redoblar esfuerzos para tratar de cumplir con objetivos y metas en el plazo estipulado. Ni los ODM ni la EPT lo lograron. La meta para la educación de los ODM - «completar la escuela primaria» (en realidad «supervivencia al quinto grado», es decir cuatro años de escolaridad) - no se alcanzó en muchos países. En cuanto a la EPT, el Informe de Seguimiento Mundial de la Educación para Todos 2012 estimaba que 61 millones de niños y niñas en edad escolar seguían fuera de la escuela, 120 millones no llegaban al cuarto grado y 130 millones lo hacían pero no lograban en ese tiempo aprender a leer, escribir y calcular.

El fracaso alfabetizador de la escuela - que es fracaso del sistema escolar, no de los alumnos individualmente - viene constatándose e investigándose hace tiempo, alarmando y adquiriendo dimensiones dramáticas, con su secuela de sufrimiento, repetición y expulsión escolar para millones de niños y niñas. Al mundo impreso vino a agregarse el mundo digital; a éste se han trasladado, amplificados, los viejos problemas de la adquisición de la lectura y la escritura.

En este contexto y momento es pertinente traer a colación un texto de Emilia Ferreiro, "La alfabetización de los niños en la última década del siglo", escrito en los 1990s, en el que recorrió la frustrante historia de la alfabetización infantil en América Latina y algunos de los retos de cara al año 2000, año en el que arrancó la agenda mundial de los Objetivos de Desarrollo del Milenio y se decidió extender por 15 años más la Educación para Todos. 

Incluyo abajo la Presentación que hice para el texto de Emilia en 1993, el cual publiqué con su autorización en la Colección Educación del Instituto Fronesis, en Quito.

En un mundo desmemoriado, donde todo parece empezar hoy, sin historia ni antecedentes, es importante recordar que muchos problemas vienen de muy atrás y que, en un asunto tan crítico y fundamental como el de la adquisición y el desarrollo de la lengua escrita en el medio escolar, seguimos mordiéndonos la cola.


Presentación del texto de Emilia Ferreiro
"La alfabetización de los niños en la última década del siglo" 


por Rosa María Torres

Los sistemas escolares y la sociedad en general se han movido tradicionalmente con la idea de que enseñar y aprender a leer y escribir es cosa sencilla. A partir de esa concepción, se ha actuado en consecuencia: al primer grado de la escuela suele asignarse a los profesores nuevos o con menor experiencia e in­cluso a los sin formación docente; en el primer grado se abarrotan los grupos más numerosos de alumnos, sin atención a mínimos requerimientos pedagógicos; el primer grado puede carecer de todo, incluidos los materiales y medios indispensa­bles; el primer grado, en fin, suele tener trato de sótano, sótano que, sin embargo, es el cimiento del edificio educativo. Por eso, es aquí justamente donde deberían ir a parar no los peores, sino los mejores, maestros y maestras.

Típicamente se ha asumido que quien lee y escribe es capaz de en­señar ese saber a otros. En el fondo, todos parecen creer que ense­ñar a leer y escribir es sobre todo cuestión de paciencia, antes que de conocimiento y de especialización. A lo sumo, en el ámbito escolar, se ha asumido que el asunto se resuelve con ayuda de algún texto, manual o cartilla; texto, manual o cartilla que indica, paso a paso, los temas a tocar y las activida­des a realizar, las letras, sonidos, palabras, frases, oraciones y párrafos a introducir, en una impecable secuencia (ascendente o descendente) que no deja lugar a equívoco ni reclama del maestro otro esfuerzo que el de seguir instrucciones al pie de la letra.

La capacitación docente se ha montado sobre estas bases: desde que se inventó el sistema escolar viene enseñándose a los maestros a pensar que la enseñanza de la lectura y la escritura se reduce a la adopción de un determinado método y al manejo de un conjunto de técnicas. En pocos campos de la formación docente debe haber tanta desactualización: entrampados en obras antiguas y polémicas probadamente infructuosas en torno a los innumerables métodos de alfabetización, los futuros maestros pueden graduarse y lanzarse a las aulas sin la preparación suficiente, sin siquiera atisbar veinte, treinta años de investigaciones recientes sobre el tema lectura-escritura (provenientes de campos muy diversos como la Psicología, la Lingüística, la Psicolingüística, la Pedago­gía, la Sociología, la Historia, la Antropología), sin una visión científica del lenguaje como objeto de enseñanza y de conocimiento, sin una comprensión acerca de cómo aprenden los niños a leer y escribir. No debe asombrar, por ello, la anomia metodológica que caracteriza a la enseñanza de la lectura y la escritura en el aula, según lo constatan estudiosos del tema educativo en varios lados: "Los docentes utilizan una gama que oscila entre dos grandes categorías: la metodología tradicio­nal, y lo que podríamos denominar anomia metodológica, que se caracteriza por la no aplicación de ninguna pauta definida, la mezcla de criterios diferentes y, en definitiva, el total desorden desde el punto de vista del manejo del proceso de aprendizaje".[1]

La alfabetización es una de las funciones primordiales atribuidas históricamente al aparato escolar. Durante décadas se dio por sentado que dicha función estaba siendo cumplida y que, en todo caso, cualquier malfuncionamiento era atribuible a los alumnos, a su incapacidad o inmadurez, a sus «problemas de aprendizaje» o los problemas de sus familias. Nos acostumbraron a creer que «analfabetismo» era algo que se aplicaba solamente a los adultos y, en cualquier caso, a aquellos que nunca tuvieron oportunidad de ir a la escuela.

Hoy en día sabemos que nada de esto es así. Investigaciones sobre el proceso de adquisición de la lengua escrita así como evaluacio­nes de aprendizaje llevadas a cabo en varios países muestran que el aparato escolar viene teniendo grandes problemas con la enseñanza y con el aprendizaje de la lectura y la escritura, que la alfabetización inicial es un proceso bas­tante más complejo, rico y creativo que lo que siempre se ha creído. El viejo precepto de «la letra con sangre entra» provoca miedo en lugar de aprendizaje y es responsable en buena medida de generaciones enteras de no-lectores y no-escritores.

En todo el mundo se constata el mismo fenómeno: la repetición escolar se concentra en el primero o en los dos primeros grados de la escuela, a los que se ha atribuido tradicionalmente la enseñanza y el aprendizaje de la lectura y la escritura. Emilia Ferreiro y muchos especialistas en América Latina hemos venido planteando que el objetivo de la alfabetización no debería limitarse a uno o dos grados sino abarcar la educación primaria e incluso toda la educación básica; lamentablemente, este planteamiento ha tenido escaso o ningún eco en las políticas y reformas educativas. Aprender a leer y escribir sigue apretándose en el primer grado o en los dos primeros grados, y los niños jugándose allí su futuro escolar.

El fracaso alfabetizador de la escuela cobra perfiles dramáticos en América Latina, donde, según la UNESCO, la mitad de los niños que entran a la escuela repiten el primer grado, porcentaje que se eleva al 60% para los niños provenientes de familias pobres. Como resultado de las altas tasas de repetición, los niños latinoamericanos permanecen en promedio 7 años en la escuela, pero en ese lapso sólo logran completar cuatro grados. [2] La UNESCO estima, asimismo, que la mitad de los alumnos que terminan el cuarto grado en esta región no están en capacidad de enten­der lo que «leen», es decir, no logran adquirir un nivel de lectura comprensiva. [3]

Estudios y evaluaciones que vienen realizándose en los últimos años en diversos países han venido a confirmar tales afirmaciones y a mostrar su magnitud. Unos pocos ejemplos:

Chile: los indicadores arrojados por el Sistema de Medición de la Calidad de la Educación (SIMCE), en 1988, mostraron que, en prome­dio y a nivel nacional, los alumnos apenas superan el 50% de los objetivos mínimos en las áreas de lenguaje y matemáticas, tal y como éstas están definidas en los programas de estudio, correspon­diendo a las escuelas subvencionadas rurales apenas un 38.9%. [4]

Ecuador: un estudio de diagnóstico realizado en 1990, aplicando pruebas de lenguaje y matemática a una muestra de 50 escuelas primarias rurales y urbanas, reveló que 50% o más de los alumnos de escuelas públicas (todas las rurales y la mitad de las urbanas) habían logrado un nivel insuficiente de aprendizaje del lenguaje. [5]

México: un estudio realizado en 1989 en zonas rurales y urbano-marginales revelaba que solamente 15% de los alumnos que completan la escuela primaria "han adquirido el lenguaje y dominan su manejo". [6]

Uruguay: un diagnóstico de la educación básica realizado por la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) reveló que los estudiantes estaban en capacidad de responder satisfactoriamente poco más de la mitad de las preguntas de la prueba de Lenguaje (que incluía Vocabulario, Verbos, Ortografía, Gramática, Compren­sión Lectora y Redacción), resultando que "más de la mitad de los niños son insuficientes en redacción", y el 17% de la población escolar de la capital (Montevideo) "tiene nulos o mínimos rudimen­tos de escritura". [7]

No han faltado iniciativas para atacar el problema. Las empresas editoriales y las empresas jugueteras son las que mejor han sabido aprovechar las debilidades de la alfabeti­zación infan­til. En ningún campo y para ninguna materia hemos visto la proliferación de materiales didácticos que han surgido, en los últimos años, en este rubro.

La educación inicial y, en particular, la educación pre-escolar, viene siendo vista y propuesta cada vez más como una estrategia preventiva, paliadora del fracaso escolar. La rápida expansión de la educación inicial en América Latina y el Caribe en los últimos años se debe, en buena medida, a este intento por preparar mejor a los futuros escolares para la instrucción formal y, de manera específica, para la alfabetización.

En muchos países se han creado programas especiales para los alumnos atrasados, así como para repitentes y desertores. Algunos de dichos programas han adquirido carácter masivo y se han institucionalizado dentro de los organi­gramas de los Ministerios de Educación. Asimismo, dentro de las llamadas políticas de "discriminación positiva", destinadas a com­pensar a los grupos menos favorecidos, han empezado a perfilar­se aquellas destinadas a apoyar a los niños y a las escuelas de sectores pobres con un conjunto de medidas -bibliote­cas, refuerzo escolar, etc.- destinadas a mejorar sus condiciones de enseñanza-aprendizaje de la lectura y la escritura.

Programas com­pensatorios, actividades extracurriculares, escuelas de verano, talleres de aprendizaje, círculos de refuerzo escolar, academias e institutos de nivelación, sistemas de tutoría, profesores privados: toda una red, en fin, de iniciativas públicas y privadas han debido entrar en acción para suplir los vacíos de un sistema escolar que, ya de manera evidente, deja al descubierto su dificultad para hacerse cargo de la alfabetización infantil, particularmente de los niños de sectores populares, es decir, de la inmensa mayoría de los niños y niñas latinoamericanos.

La obra y la contribución de Emilia Ferreiro

En este contexto, la contribución de Emilia Ferreiro cobra una importancia singular. Sus trabajos, basados en años de investigación sistemática y rigurosa sobre los procesos de adquisición de la lengua escrita, han signi­ficado el inicio de una verdadera revolución en el campo de la lectura y la escritura y en el campo educativo en general.

Emilia no nos vende un libro de texto más, ni nos ofrece la ilusión de un método milagroso que, éste sí, será capaz de enseñar a los niños a leer y escribir en un santiamén; ni se propone tranquilizar a los maestros poniendo a su disposición un nuevo manual con orien­taciones y técnicas al alcance de todos. Nos propone, por el con­trario, revisar con sospecha los textos tradicional­mente utilizados para la alfabetización escolar, incluso aquellos vestidos de colores y con ropajes de modernidad; nos hace dudar acerca de viejos y nuevos métodos dados por ciertos y por infali­bles; antes que tranquilizar, busca intranquilizar a la comu­nidad educativa -maestros, padres de familia, planificadores educa­tivos, expertos en alfabetización, autores de textos escola­res, agencias internaciona­les involucradas en el sector educativo- invitándonos a reconside­rar totalmente, radicalmente, las creencias y prácticas tradiciona­les acerca de lo que es enseñar y aprender a leer y escribir.

La obra de Emilia Ferreiro descubre, irrumpe, provoca. Es, en muchos sentidos, irreverente, pues viene a cuestionar las bases mismas de una antigua sabiduría esco­lar reproducida generación tras generación en el aula de clase y en el hogar, en la Escuela Normal y la Facultad de Pedagogía, en el texto escolar y en el manual de formación docente, de maestros a maestros, de maestros a alumnos, de padres a hijos. Leer cualquiera de sus trabajos es aventurarse a dejar atrás viejas cer­tezas, atreverse a repensar todo de nuevo, exponerse a la necesidad de revolucionarse y de revolucionar. Su obra es un llamado a un replanteamiento profundo del tema lectura y escritura: del proceso de enseñanza (un proceso constructivo, eminentemente creativo, no monopolizado por un maestro ni predeter­minado por una progresión de letras o de ejercicios), del objeto específico de la alfabetización (el lenguaje humano en sentido amplio, la lengua escrita, el mundo fascinante de la palabra), y del sujeto que aprende (un niño o niña que sabe mucho antes de llegar a la escuela, que razona y piensa, que aprende de manera inteligen­te y activa, que crea y descubre).

Con la publicación de este trabajo de Emilia Ferreiro en la Colección Educación del instituto fronesis, queremos contribuir - junto con ella - a remover telarañas, a provocar una reflexión profunda y un debate amplio en torno a un tema central, en torno al cual gira en buena medida no sólo la posibilidad del éxito o el fracaso escolar de cada niño y niña, sino el éxito o el fracaso de los sistemas escolares contemporáneos.

Rosa María Torres
instituto fronesis
Quito, 1993

Notas
[1] Rodrigo Parra y Juan Carlos Tedesco, "Marginalidad urbana y educación formal", Proyecto Desarrollo y Educación en América Latina y el Caribe, UNESCO/CEPAL/PNUD, Buenos Aires, 1981.
[2]
CEPAL-UNESCO, Educación y conocimiento: Eje de la transfor­mación productiva con equidad, Santiago de Chile, 1992.
[3]
UNESCO/OREALC, Situación Educativa de América Latina y el Caribe 1980-1989, Santiago de Chile, 1992.
[4] Adriana Delpiano, "Programa de Mejoramiento de la Calidad de las Escuelas Básicas de sectores más pobres en Chile. Una política educativa en la transición a la democracia", en: UNESCO, La gestión pedagógica de la escuela, Santiago de Chile, 1992.
[5]
INSOTEC/CIEDC, Diagnóstico de la realidad educativa primaria rural: Informe Final, Quito, 1990 (mimeo); Banco Mundial, Ecuador: Estrategia del sector social para los noventa, 1990.
[6]
CEE, Revista Latinoamericana de Estudios Educativos, Vol. XXI, Nº 3, México, 1991.
[7] Administración Nacional de Educación Pública - Consejo Directivo Central/ CEPAL, Enseñanza primaria y ciclo básico de educación media en el Uruguay, Montevideo, 1990; CEPAL, Qué aprenden y quiénes aprenden en las escuelas de Uruguay?, Los contextos sociales e institucionales de éxitos y fracasos, Informe al Consejo Directivo Central de la Administración Nacional de Educación Pública, Montevideo, s/f.

Escolarizado no es lo mismo que educado


(actualizado en 2023)


Ilustración: Michael Kirkham, The Economist

"Nunca he dejado que mi escolaridad interfiera con mi educación". Mark Twain

Circula cada año el listado de «Los 10 países más educados del mundo». Los datos se basan en Education at a Glance de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico). La OCDE considera «países más educados» a los que tienen los porcentajes más altos de personas entre 25 y 64 años que han completado algún tipo de educación terciaria en la forma de un título de dos o cuatro años o un programa vocacional.

Estos fueron «los 10 países más educados» en 2012, 2018, 2020 y 2023 (tabla 1). Algunos países se mantienen entre los 10 primeros, otros salen, algunos nuevos se incorporan. En 2020 y 2023 Corea del Sur y Canadá estaban en los dos primeros lugares y Japón entre los primeros cinco. Finlandia desapareció de la lista de los 10 primeros en 2020 al igual que Estados Unidos, y Suiza entró en ese mismo año.

Tabla 1

Los 10 países con mayor porcentaje de población con educación terciaria
(25-34 años y 55-64 años)

2012 (25-64 años)

2018 (25-64 años)

2020 (25-34 y 55-64 años)

2023 (25-34 años)

1 Canadá 51%
2 Israel 46%
3 Japón 45%
4 EE.UU. 42%
5 Nueva Zelanda 41%
6 Corea del Sur 40%
7 Reino Unido 38%
8 Finlandia 38%
9 Australia 38%
10 Irlanda 37% 

1 Canadá  56.27%
2 Japón 50.50%
3 Israel 49.90%
4 Corea del Sur 46.86%
5 Reino Unido 45.96%
6 EE.UU. 45.67%
7 Australia 43.74%
8 Finlandia 43.60%
9 Noruega 43.02%
10 Luxemburgo 42.86%

1 Corea del Sur 69.8% - 25.1%
2 Canadá 64.4% - 50.0%
3 Rusia 62.1% - 50.3%
4 Japón 61.5% - 41.5%
5 Irlanda 58.4% - 33.4%
6 Luxemburgo 58.2% - 33.9%
7 Lituania 56.2% - 31.3%
8 Reino Unido 55.8% - 39.4%
9
Australia 54.6% - 36.3%
10 Suiza 53.0% - 34.7%

 

 1 Corea del Sur 69.29%
 2 Canadá 66.36%
 3 Japón 64.81%
 4 Luxemburgo 63.12%
 5 Irlanda 62.88%
 6 Rusia 62.09%
 7 Lituania 57.48%
 8 Reino Unido 57.47%
 9 Países Bajos 55.60%
 10 Noruega 55.03%

Basado en datos de OECD, Education at a Glance.
Elaboración: Rosa María Torres.

 


OCDE, Población con educación terciaria 2020 o último año disponible

Seis países latinoamericanos aparecieron incluidos en este gráfico de la OCDE referido al porcentaje de población (25-34 años y 55-64 años) con educación terciaria en 2020, todos ellos por debajo del promedio de los países de la OCDE (45.5%):

Brasil 23.5% - 15.0%
México 25.3% - 15.1%
Colombia 30.0% - 16.1%
Costa Rica 32.5% - 20.9%
Chile 33.7% - 16.0%
Argentina 40.0% - 29.5%

En realidad, estos son los países más escolarizados, no necesariamente los más educados. Escolarizado no es lo mismo que educado

1) Educación y escolarización son conceptos distintos. 

2) La educación de una persona no se limita al sistema escolar; hay aprendizaje fuera de las aulas, en la familia, en la comunidad, en los medios de comunicación, en el trabajo, leyendo, escribiendo, investigando, a través de Internet, etc.

3) El número de años de escolaridad no indica lo que sabe una persona. Tampoco la cantidad de diplomas y títulos. E
l conocimiento avanza y se modifica a ritmos acelerados. Es difícil mantenerse al día; hacerlo implica un esfuerzo permanente de lectura, estudio y actualización.

Cada vez se pone más en duda el valor de la educación superior para el conocimiento, el trabajo y el bienestar de las personas. El college, en Estados Unidos - sueño americano para el cual las familias se endeudan y ahorran desde que nacen los hijos - tiene un costo cada vez más alto, escaso impacto académico y cada vez menos impacto laboral (36% de los estudiantes "no mostraron ninguna mejoría significativa en el aprendizaje" durante su paso por el college; en 2013, 46% de los graduados del college estaban desempleados). 


El mito de los años de escolaridad y del título como indicativos del nivel de conocimientos de una persona o de un país viene siendo puesto sobre el tapete a nivel internacional. Son hoy mundialmente reconocidas las falencias de los sistemas educativos incluso para asegurar aprendizajes básicos como la lectura, la escritura y la aritmética. El Estudio Competencias Básicas de la Población Adulta 2013, realizado por el Centro de Microdatos de la Universidad de Chile para la Cámara Chilena de la Construcción reveló que 65% de los chilenos con 2 a 5 años de educación superior entendía solo textos simples; de ellos, 27% no entendía lo que leía ni podía hacer cálculos básicos; sólo 10% tenía un nivel óptimo; del total de adultos del país, 80% se ubicaba en los niveles más básicos de comprensión.

El aprendizaje es ubicuo y se prolonga a lo largo de la vida; los estudios formales - incluso para quienes obtienen varios títulos universitarios - constituyen apenas una etapa en la vida de una persona (Finlandia tiene la escolaridad más alta: 20 años en promedio), sobre todo teniendo en cuenta que la expectativa de vida se ha alargado considerablemente en todo el mundo; que lo más importante se aprende fuera de las aulas; que los títulos pueden tener poco valor real; que las tesis pueden plagiarse y los títulos comprarse...

Cuatro años de escolaridad son insuficientes para aprender a leer y escribir comprensivamente y con autonomía. Los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM, 2000-2015) incluyeron como objetivo para la educación cuatro años de escolaridad ("supervivencia al quinto grado"), para constatar, 15 años después, que 250 millones de niños y niñas en el mundo no habían aprendido a leer y escribir después de haber completado cuatro años de escuela. Las universidades se quejan de que los estudiantes llegan con serios problemas de razonamiento, expresión oral, lectura y escritura. La sociedad se queja del bajo nivel con que salen de la universidad muchos profesionales.

Todos los días vemos maestros, comunicadores, periodistas, que no manejan las artes de su oficio, que no se expresan bien y que escriben con errores. Cobran notoriedad mundial, cada tanto, las perlas de ignorancia presidencial respecto de cuestiones básicas de geografía e historia, especialmente entre mandatarios estadounidenses. Pocos manejan con fluidez otras lenguas, incluso los estudiados en el extranjero. Candidatos, gobernantes y otros personajes públicos son sorprendidos con el pedido de mencionar "tres libros que han marcado su vida"...

En 2013 un Ministro de Cultura en el Ecuador se vio en aprietos tratando de explicar qué es el "Buen Vivir" (Sumak Kawsay) adoptado en la Constitución. Los concursos de belleza son conocidos por las respuestas estereotipadas, incluso disparatadas, que dan varias candidatas, muchas de ellas con estudios universitarios. Personas tituladas en algunas de las mejores universidades del mundo son muchas veces malos expertos y asesores. 


El Indice de Desarrollo Humano (IDH)

Lo que es cierto para las personas individualmente, lo es también para las naciones. Un país con alto nivel promedio de escolaridad no es necesariamente un país con alto nivel educativo.

El Indice de Desarrollo Humano (IDH), calculado anualmente por el PNUD, trata escolarización y educación como equivalentes. El IDH de un país se calcula a partir de tres indicadores: 1. esperanza de vida, 2. educación y 3. ingresos. La educación se mide a través de: (a) la esperanza de años de escolarización, para las personas adultas mayores de 25 años, y (b) la media de años de escolarización, para la población en edad escolar.  (El Indicador de Educación se calculaba antes a partir de dos datos: tasa de alfabetismo de la población adulta, y matrícula en los niveles primario, secundario y superior).

La reducción de educación a educación escolar está extendida en la sociedad. Las reformas educativas siguen siendo entendidas como reformas escolares. Los indicadores de la Educación continúan girando en torno a la educación escolar. Los gobiernos delegan la Educación al "ministerio del ramo", a menudo ubicando aparte a la educación superior. Las metas internacionales insisten con los mismos indicadores cuantitativos de matrícula y terminación, prestando poca atención a los factores cualitativos y a los aprendizajes.

El número de años de escolaridad sigue siendo el indicador utilizado para definir el avance educativo de una sociedad. Cero escolaridad se entiende no solo como analfabetismo sino como ignorancia. Menos de cuatro años de escolaridad se considera educación incipiente para el SITEAL. Quienes no cumplen con determinado número de años de escolaridad se consideran rezagados. El título universitario es reverenciado. 

La mentalidad cuantitativista que caracteriza al mundo de la educación permanece como otro problema central: la carrera por más (antes que por mejor). Los sistemas y las expectativas educativos< se estiran. Antes, el sueño de una familia pobre era terminar la <primaria y, con mucho esfuerzo, la secundaria. Hoy la nueva meca es la universidad. De la Licenciatura pasamos a la Maestría y de la Maestría al Doctorado y de éste a los doctorados, en plural. 

De la sociedad escolarizada a la sociedad educada

La educación es mucho más que una colección de certificados y títulos. Niños, jóvenes y adultos desarrollan sus capacidades y talentos en la convivencia diaria, en el contacto con otros, pensando, leyendo y escribiendo, resolviendo problemas, en la familia, en la diversión, en el ocio, en la participación social, en el trabajo, y aprovechando los recursos socioculturales que les ofrece el contexto: bibliotecas, medios de comunicación, plazas, parques, huertos, mercados, museos, galerías, zoológicos, canchas deportivas, cines, teatros, circos, internet, etc. "Igualdad de oportunidades educativas" es, por eso, igualdad no solo en el acceso al sistema escolar sino a las oportunidades de aprendizaje y desarrollo por fuera de éste.

Una sociedad educada:

- se forja desde la infancia, en un entorno familiar que acoge, protege, estimula, habilita y pone límites, satisface necesidades básicas, provee seguridades, afecto y contención.   

- es producto de una buena educación escolar, que enseña a aprender, a pensar, a cooperar<<.

- exige y accede a buenos medios de información y comunicación, con oferta variada, atractiva, apropiada para todas las edades, interesados en construir ciudadanos y no solo consumidores.

- incorpora la lectura y la escritura a la vida cotidiana, por el disfrute de leer y de escribir, para expresarse y comunicarse, para aprender, para mantenerse intelectualmente alerta.

- aprecia la naturaleza, la música, el baile, el teatro, el dibujo, la pintura, la artesanía, el trabajo intelectual y el manual.

- ejerce sus derechos y deberes ciudadanos, se organiza, participa, exige transparencia y rendición de cuentas, cultiva la empatía y la solidaridad, aprende a dialogar y a debatir, a respetar a los demás y a combatir toda clase de prejuicios. 

Una sociedad educada es una sociedad curiosa, que duda, que pregunta, que investiga, que se autodesafía, que lee y escribe, que aprende todo el tiempo.
 
Cómo citar este artículo: Torres, Rosa María, "¿Los 10 países más educados? Escolarizado no es lo mismo que educado", blog OTRA∃DUCACION, Quito, febrero 2022.

Para saber más
- Video: Tres libros que han marcado su vida. Responden diputados mexicanos
- Video: El 'Buen Vivir' según el Ministro Paco Velasco (Ecuador) 
Video: Por qué odio la escuela y amo la educación 
El candidato presidencial que no es capaz de citar tres libros que le han marcado (México)
65% de los chilenos con educación superior entiende solo textos simples, La Tercera, 6/9/2013

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Sobre evaluación en educación ▸ On Evaluation in Education


Pawla Kuczynskiego

Junto aquí algunos textos que he publicado en este blog relacionados con la evaluación, colocada hoy en el centro de la reforma mundial de la educación. Desde los 1990s, la evaluación y el uso de pruebas estandarizadas para evaluar a alumnos, docentes, directivos y planteles vienen creciendo en los sistemas escolares en todo el mundo - con notables excepciones, como Finlandia - junto con la competencia y los ránkings. Continúa alimentándose el mito que asocia automáticamente evaluación a mejoramiento de la calidad de la educación. Incluyo al pie también algunos enlaces recomendados y citas pertinentes.

These are some texts I have published in this blog in relation to evaluation, a key issue in current education reforms. Evaluation, and the use of standardized tests to evaluate students, teachers and administrators, have been growing since the 1990s in countries in the North and in the South - Finland is a notable exception - together with competition and rankings. The myth that associates evaluation with guaranteed educational improvement continues to grow. I include below also a few recommended sites and some pertinent quotes.

» Más evaluación, ¿mejor educación?

» ¿Qué es educación de CALIDAD?


» Repensando el entusiasmo evaluador y las pruebas

» Un GERMen infecta a los sistemas escolares (Pasi Sahlberg)

» Las 4 A como criterios para identificar "buenas prácticas" en educación
» The 4 As as criteria to identify "good practices" in education

» Receta para la reforma educativa
» Recipe for education reform

» La educación y sus mitos

» Una educación que no valora el propio esfuerzo

» Alumnos Clasificados

» El absurdo de la repetición escolar

» Malos resultados escolares, ¿quién tiene la culpa?

» 20 términos de la reforma educativa ecuatoriana

» Ecuador: ¿Otro plan decenal de educación (sin evaluar el anterior)?


» El Ministro mintió: Plan Decenal de Educación 2006-2015 (Ecuador)


» Nosotros de ida, ellos de vuelta


» Campaña Nacional de Alfabetización "Monseñor Leonidas Proaño" (Ecuador)


»
El cierre de la
Pluriversidad 'Amawtay Wasi' (Ecuador)

Evaluación docente | Teacher evaluation
 

» No hay revolución educativa sin revolución docente y sin diálogo social

» El 'modelo ecuatoriano' de evaluación docente

» La evaluación docente con sangre entra (México, Ecuador)

» Ecuador: La batalla en torno a la evaluación docente (blog)
 
» ¿Atraer a los mejores estudiantes para la docencia?

»
Ecuador: El fiasco de la alfabetización

Pruebas | Tests

» Una prueba no prueba nada

» ¿Buen estudiante es el que saca buenas notas?

» Puntajes perfectos (ENES, Ecuador)

» Take The Test!

» El "Descubrimiento de América": Comprensión lectora

» Pedagogía escolar: el cultivado hábito de no entender

LLECE y PISA | LLECE and PISA


» Más evaluación, ¿mejor educación?

» América Latina y las pruebas del LLECE

» El Ecuador en las pruebas del LLECE (SERCE y TERCE)

» Buena escuela pública: LAPOP versus TERCE

» Now comes PISA for "developing countries"

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PISA para "países en desarrollo"

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» ¡Paren PISA!

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Finlandia
| Finland

» ¿China, Corea del Sur o Finlandia?
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» 26 hechos que distinguen a la educación finlandesa
» Glosario mínimo sobre la educación en Finlandia
» Confianza: Palabra clave en Finlandia
»
El secreto finlandés es hacer todo al revés
»
Más evaluación, ¿mejor educación?

 Algunos sitios relacionados | A few related links

Alfie Kohn
Diane Ravitch
Sir Ken Robinson
Pasi Sahlberg
Change the Stakes - New York City
Providence Student Union
Valerie Strauss - The Answer Sheet, The Washington Post
Joe Bower

Algunas citas pertinentes | Some pertinent quotes

» Hemos alcanzado un punto en nuestra evolución humana caracterizado por el hecho de que sabemos mucho, pero comprendemos poco. Manfred Max-Neef

» ¿Dónde está la sabiduría que perdimos al adquirir conocimientos? ¿Dónde el conocimiento perdido frente a tanta información?. T. S. Eliot.

» Siempre que enseñes, enseña a la vez a dudar de lo que enseñes. José Ortega y Gasset

» Hacer preguntas es prueba de que se piensa. Rabindranath Tagore

» La duda es uno de los nombres de la inteligencia. Jorge Luis Borges

» Las actitudes son más importantes que las aptitudes. Sir Winston Churchill

» De la cuna a la tumba es una escuela; por eso lo que llaman problemas, son lecciones. Facundo Cabral

» Odio que me enseñen, pero me encanta aprender. Winston Churchill

» Reprobar es sinónimo de expulsar, negar, excluir…la negación de la enseñanza. Freinet

» La educación es algo admirable. Sin embargo, es bueno recordar, que nada que valga la pena se puede enseñar. Óscar Wilde

» En los exámenes, los tontos siempre preguntan cosas que los sabios no pueden responder. Óscar Wilde

» La motivación intrínseca (un interés en la tarea por su propia satisfacción) es cualitativamente diferente de la motivación extrínseca (en la cual el cumplimiento de la tarea es visto sobre todo como un pre-requisito para obtener algo más). Alfie Kohn

» La vejez empieza cuando se pierde la curiosidad. José Saramago

» Testing is not a substitute for curriculum and instruction. Good education cannot be achieved by a strategy of testing children, shaming educators, and closing schools. Diane Ravitch

» The person who knows ‘how’ will always have a job. The person who knows ‘why’ will always be his boss. Diane Ravitch

» Our schools will not improve if we value only what tests measure. The tests we have now provide useful information about students' progress in reading and mathematics, but they cannot measure what matters most in education....What is tested may ultimately be less important that what is untested. Diane Ravitch

» What matters most is for the school, the district, and the state to be able to say that more students have reached "proficiency." This sort of fraud ignores the students' interests while promoting the interests of adults who take credit for nonexistent improvements. Diane Ravitch

» Minds are like parachutes - they only function when open. Thomas Dewar

» The anxiety children feel at constantly being tested, their fear of failure, punishment, and disgrace, severely reduces their ability both to perceive and to remember, and drives them away from the material being studied into strategies for fooling teachers into thinking they know what they really don't know.John Holt

» My fear is that "more measurements, better data management and top-down management" will not fix American education. Pasi Sahlberg

» When test scores go up, we should worry, because of how poor a measure they are of what matters, and what you typically sacrifice in a desperate effort to raise scores. Alfie Kohn

» In a word, learning is decontextualized. We break ideas down into tiny pieces that bear no relation to the whole. We give students a brick of information, followed by another brick, followed by another brick, until they are graduated, at which point we assume they have a house. What they have is a pile of bricks, and they don't have it for long. Alfie Kohn

» Rewards motivate people to work for rewards. Alfie Kohn

» Motivation is a fire from within. If someone else tries to light that fire under you, chances are it will burn very briefly. Stephen R. Covey

» Education should not be the filling of a pail, but the lighting of a fire. William Butler Yeats


Un GERMen infecta a los sistemas escolares



El artículo que incluyo aquí fue escrito en inglés por Pasi Sahlberg, autor del libro “Finnish Lessons: What Can the World Learn About Educational Change in Finland?"  traducido a varios idiomas (en español: El cambio educativo en Finlandia: ¿Qué puede aprender el mundo?). Decidí traducir el artículo para ponerlo al alcance de quienes no leen bien en inglés.

La última ola de reformas educativas a nivel mundial viene caracterizándose por una obsesión con la 'excelencia', la competencia,  la evaluación, la estandarización, las pruebas estandarizadas y los ránkings. Sahlberg le pone nombre a este movimiento de reforma educativa: Global Education Reform Movement - GERM (Movimiento Global de Reforma Educativa). Este GERMen viene infectando no solo a los países del Norte sino también a los del Sur, y no solo a las reformas educativas de marca 'neoliberal' sino también a las de marca supuestamente 'progresista'. América Latina entera está infectada. La "revolución educativa" de Rafael Correa en el Ecuador (2007-2017) se compró el paquete GERM completo.

Finlandia
se aparta de este modelo. Sahlberg conoce bien el modelo finlandés y conoce lo difícil que es combatir el GERM, especialmente en países como Estados Unidos, uno de los principales focos de infección. Es allí mismo, no obstante, donde se activó la protesta anti-estandarización y anti-pruebas estandarizadas. En América Latina, Chile llevó la delantera en materia de evaluación y pruebas estandarizadas, y ha alojado después también a algunos críticos de ese modelo. El SIMCE (Sistema de Medición de la Calidad de la Educación), que fuera exportado en su momento a la mayoría de países de América Latina, fue puesto en el banquillo.
 

 
Por Pasi Sahlberg
Traducción: Rosa María Torres

Hace diez años, contra todo pronóstico, Finlandia obtuvo el primer lugar en el ránking mundial de la educación. Es extraño porque la educación en Finlandia es considerada un bien público accesible a todos sin costo, sin pruebas estandarizadas y sin escuelas privadas. Cuando voy por el mundo, veo que la competencia, la elección de escuela, y la evaluación de estudiantes y de profesores se usan como vías para mejorar la educación. Este movimiento global basado en reglas del mercado ha puesto en riesgo a muchas escuelas públicas en Estados Unidos y en muchos países. Pero no en Finlandia.

Usted se preguntará qué es lo que ha hecho tan extraordinarias a las escuelas finlandesas. La respuesta toma a muchos por sorpresa.

Primero: los finlandeses nunca se han propuesto ser los mejores del mundo en educación, sino solamente ofrecer buenas escuelas a todos los alumnos. En otras palabras, la equidad en educación va primero, antes que la mentalidad de 'trepar a la cima', en la reforma escolar.

Segundo: los finlandeses han tomado en serio la enseñanza y los profesores, asegurando que todos ellos sean formados adecuadamente en la universidad. Todos los profesores deberían gozar de autonomía profesional y de confianza pública en su trabajo. En consecuencia, en Finlandia la enseñanza se ha convertido en una opción profesional popular entre los jóvenes en las tres últimas décadas. Hoy, el gobierno invierte 30 veces más en desarrollo profesional de sus profesores y administradores que en pruebas para medir el desempeño escolar de los estudiantes.

Tercero: los profesores finlandeses han aprendido sistemáticamente de otros países cómo reformar la educación y mejorar la enseñanza. Estados Unidos ha sido una fuente especial de inspiración para Finlandia, desde John Dewey, un siglo atrás. Innovaciones educativas estadounidenses como el aprendizaje cooperativo, la enseñanza basada en problemas y la evaluación a través de portafolios son ejemplos de prácticas creadas por educadores e investigadores en EE.UU. que pueden encontrarse hoy en muchas aulas finlandesas.

Una cosa que me ha sorprendido es cuán similares son los sistemas escolares. Los currículos están estandarizados a fin de adecuarse a las pruebas internacionales aplicadas a los estudiantes; los estudiantes en todo el mundo estudian con materiales de proveedores globales. Las reformas educativas en diferentes países siguen patrones similares. Tan visible es este modo de mejora que lo he llamado Global Educational Reform Movement - GERM (Movimiento de Reforma Educativa Global). Es como una epidemia que se esparce e infecta a los sistemas educativos a través de un virus. Este es transportado por los expertos, los medios y los políticos. Los sistemas educativos piden prestadas políticas de otros y así es como se infectan. Las escuelas se enferman, los profesores no se sienten bien, y los alumnos aprenden menos.

Las infecciones con este GERMen tienen varios síntomas. El primer síntoma es más competencia en los sistemas educativos. Muchos reformadores creen que la calidad de la educación mejora cuando las escuelas compiten entre sí. Para competir, las escuelas necesitan más autonomía y con esa autonomía vendrá la demanda por rendición de cuentas (accountability). Las inspecciones escolares, las pruebas estandarizadas y la evaluación de la eficacia docente son consecuencia de la competencia de mercado en muchas reformas educativas en la actualidad. No obstante, cuando las escuelas compiten entre sí, cooperan menos. 

El segundo síntoma del GERMen es mayor espacio para la elección de la escuela. Los padres de familia son puestos en posición de consumidores a los que se empodera para que elijan escuela para sus hijos, entre varias opciones. De este modo se promueve una competencia mercantil en el sistema escolar puesto que las escuelas buscan atraer a los padres. Más de dos tercios de los países de la OCDE han aumentado las oportunidades de las familias para elegir escuela, asumiendo que los mecanismos de mercado en la educación permitirán acceso igualitario a una escolaridad de calidad. Escuelas charter en EE.UU., academias de educación secundaria en el Reino Unido, escuelas gratuitas en Suecia, escuelas privadas en Australia, son algunos ejemplos de políticas que amplían la elección de escuela. No obstante, según la OCDE, los países que promueven tal elección han visto declinar los resultados académicos y aumentar la segregación escolar.

El tercer signo del GERMen es mayor 'rendición de cuentas' (accountability) de las escuelas a través de más pruebas estandarizadas aplicadas a los alumnos. Muchos creen que responsabilizar a los profesores y a las escuelas del aprendizaje de los alumnos llevará a mejores resultados. Hoy en día, los puntajes de las pruebas son la manera más común de decidir si las escuelas están cumpliendo su papel. La evaluación de la eficacia docente mediante pruebas estandarizdas es un síntoma vinculado del GERMen. Según el Center for Public Education (Centro para la Educación Pública), las pruebas estandarizadas han incrementado el 'enseñar para la prueba', han reducido el currículo a fin de priorizar lectura y matemáticas, y han distanciado la enseñanza del arte de la pedagogía.

Los sistemas escolares saludables son resistentes al GERMen y a sus síntomas indeseados. En estos países, la enseñanza sigue siendo una carrera atractiva para los y las jóvenes. Mi sobrina Veera es un buen ejemplo de esto.

Hace siete años, cuando se graduó del colegio en Helsinki, me llamó y me pidió consejo sobre cómo entrar en un programa de formación docente en la universidad donde yo había dado clases antes. Le dije que, habiéndose graduado con calificación A, debía sentirse cómoda con el examen de ingreso y ser ella misma en la entrevista.

En Finlandia, la educación de un profesor de escuela primaria tiene un nivel académico de maestría en investigación, igual que en abogacía, economía o medicina. Ella leyó los libros requeridos, tomó el examen y fue invitada a la entrevista final a la que son llamados los mejores candidatos. Un mes después. me llamó llorando y me dijo que no había sido aceptada. Le pregunté que cuál había sido la pregunta más difìcil en la entervista. Me dijo: "¿Por qué quieres ser profesora cuando podrías ser abogada o médica?".

Más tarde, Veera me escribió una carta acerca de su interés en la enseñanza. Esto es lo que escribió: “Primero está el impulso interno a ayudar a la gente a descubrir sus fortalezas y talentos, pero también a darse cuenta de sus debilidades e incompletitudes. Quiero ser profesora porque quiero hacer una diferencia en la vida de los niños y en este país. Mi trabajo con los niños siempre se ha basado en el amor y el cuidado, en ser amable y establecer relaciones personales con quienes trabajo. Esto es lo único que - pienso - me pemitirá realizarme en la vida". 
 
La primavera siguiente volvió a aplicar. Fue aceptada. Hace poco completó su maestría como profesora de primaria. Si el sistema educativo finlandés hubiese sido infectado por el GERMen, como tantos otros países, Veera y muchos de sus compañeros y compañeras jamás habrían elegido la enseñanza como carrera de vida. 

Enfrentar el desinterés pandémico en la profesión docente con programas como Teach for America y Teach First puede ser una solución a los déficits locales pero no una cura para las infecciones sistémicas que ocasionan los bajos desempeños en muchos países. Deberíamos restaurar el sentido y los valores fundamentales de la educación escolar. Sin escuelas públicas, nuestras naciones y comunidades están pobremente equipadas para valorar la humanidad, la equidad y la democracia. No deberíamos educar a los niños para que sean similares de acuerdo a una métrica estandarizada sino ayudarles a descubrir sus propios talentos y enseñarles a ser diferentes entre sí. La diversidad es riqueza en humanidad y condición para la innovación.

Cada vez más estudiantes en Corea y en Japón se están quitando la vida porque no logran soportar más la presión de los adultos. El suicidio reciente de dos niñas escolares de 14 años en Kenia, Mercy Chebet y Sylvia Wanjiku, agrega un capítulo triste al libro de las víctimas del GERMen.

Debemos parar el GERMen que pone esta clase de presión sobre los alumnos mediante la competencia, la elección y la rendición de cuentas. Elegir la colaboración, la equidad y la responsabilidad basada en la confianza como los motores principales de las reformas educativas, refuerza la inmunidad de nuestros sistemas escolares para detener el GERMicidio y lograr una buena escuela para todos.

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¿China, Corea del Sur o Finlandia?


Si tuvieran que escoger uno de estos tres como modelo educativo a tener como referencia en su país, cuál escogerían: ¿China, Corea del Sur o Finlandia?

Los tres son muy nombrados en el mundo de la educación por su ubicación en los ránkings de la prueba internacional PISA (que mide competencias de lectura, matemáticas y ciencias entre jóvenes de 15 años) elaborada por la OCDE así como en el Indice de Habilidades Cognitivas y Logro Educativo elaborado a partir de varias pruebas internacionales de rendimiento escolar, (PISA, TIMSS y PIRLS). La ciudad china de Shanghai, Corea del Sur y Finlandia lideraron la prueba PISA 2009, seguidas de Hong Kong (región administrativa de China) y Singapur. Shanghai - capital económica de China y una de las ciudades más pobladas del mundo - participó por primera vez en PISA y obtuvo el primer lugar en los tres dominios: lectura, matemáticas y ciencias. Volvió a ubicarse como número 1 en PISA 2012.

                 
En PISA 2009, Finlandia fue el único país no asiático ubicado en los primeros lugares. En PISA 2012 (focalizada en las matemáticas), siete de los 10 mejores resultados correspondieron a Asia - Shanghai, Singapur, Hong Kong, Taiwán, Corea del Sur, Macao y Japón -  seguidos por Liechtenstein, Suiza y Países Bajos, en Europa. Esta vez, Finlandia apareció ubicada en el lugar 12.
 
En 2015 y en 2018 los tres países volvieron a estar en el top 10 de PISA A partir de 2012 Finlandia viene perdiendo posiciones, lo que ha ocasionado preocupación internacional y en la propia Finlandia. Se atribuyen diversas causas, entre ellas una pérdida de competencia lectora especialmente entre los varones y una creciente brecha en este campo entre mujeres y varones; un crecimiento importante de la población migrante; recortes prespuestarios en los últimos años; creciente interés en los videojuegos; mayor atención al uso de las tecnologías digitales en el aula e insuficiente preparación de los profesores en este terreno.

Estados Unidos, el que más invierte en educación, sigue con resultados mediocres y preocupado con el liderazgo asiático, sobre todo en matemáticas. El caso finlandés no le interesa ni preocupa; un país pequeño y un modelo educativo extraño e incomprensible para la cultura estadounidense, basado en la equidad social, la gratuidad, la no-competencia, el desprecio por los ránkings y las pruebas estandarizadas.

En ningún país, la educación y el nivel educativo de la sociedad pueden juzgarse solo a partir de pruebas y rendimientos escolares medidos por dichas pruebas. No obstante, ya ubicados en el terreno de los puntajes y los ránkings escolares, importa mucho saber cómo se llega a esos resultados. No da lo mismo: el cómo, sobre todo en educación, es fundamental, parte del qué, el por qué y el para qué.

Aunque, en la explicación del despegue educativo, China, Corea del Sur y Finlandia comparten importantes elementos comunes como son el valor dado a la educación, el largo proceso seguido, y la alta prioridad dada a los docentes en múltiples aspectos (formación, profesionalismo, respeto social, remuneración), estamos frente a sociedades, culturas y modelos educativos muy diferentes. En particular, Finlandia difiere mucho del "modelo educativo del Sudeste asiático" - selectivo, estresante, tremendamente competitivo, sostenido por un estilo parental autoritario y exigente con el estudio (Tiger Parents) - que comparten China y Corea del Sur. Veamos.

China (Shanghai, Hong Kong)
Foto: The Star. Weifang No.1 Middle School en Weifang, provincia Shandong, China (2007).

La educación obligatoria en China llega hasta los 15 años de edad y se inicia a temprana edad. Niños de 2-3 años permanecen largas jornadas en instituciones pre-escolares cuya misión fundamental es preparar a los niños para la exigente vida escolar que les espera por delante. Desde corta edad se inician en nociones básicas de lectura y escritura, cálculo y - cada vez más - inglés.

El modelo escolar chino enfatiza la memoria y aplica profusamente pruebas estandarizadas. Los estudiantes viven bajo constante presión no solo por aprobar dichas pruebas sino por ubicarse en los primeros lugares, de lo que dependen sus futuras posibilidades de estudio, trabajo y estatus social. El examen para ingresar a la universidad (gaokao) es exigente y selectivo. China está empeñada en crear una nueva generación de graduados universitarios, en cantidades y con una inversión nunca vistas hasta hoy, habiendo logrado colocarse como líder mundial en producción de PhDs (la calidad es, no obstante, una preocupación creciente: a cada profesor se le encarga supervisar 5.77 candidatos a doctores). 

La calidad de la educación en China varía grandemente entre zonas rurales y urbanas así como según la capacidad económica de cada familia para pagar por servicios suplementarios al sistema escolar público o para optar por escuelas privadas. La ciudad de Shanghai no es representativa de lo que ocurre con la educación en el resto del país. Más de 80% de los estudiantes de secundaria de Shanghai toma clases particulares después de asistir al colegio; la mayoría dedica entre 3 y 5 horas diarias a hacer deberes. En Hong Kong 85% de los estudiantes de secundaria acude a tutores privados. Todo esto pone gran presión no solo sobre los estudiantes sino sobre las familias, y especialmente sobre las madres, uno de cuyos roles sociales asignados es contribuir a asegurar el éxito escolar de los hijos.

La obsesión con el estudio y los puntajes viene teniendo serias consecuencias sobre la salud mental de niños y jóvenes. Los niños chinos tienen niveles altos de depresión; un estudio encontró que 50% de los adolescentes en Hong Kong la padecen. A las altas tasas de suicidio generadas por el estrés y la competencia, se agregan casos de asesinato en los campus universitarios. (Y hasta leemos sobre el ¡envenenamiento a dos niñas pequeñas resultado de la competencia entre dos jardines de infantes!). Mientras que los ránkings internacionales proyectan una imagen envidiable del sistema escolar, la insatisfacción de la sociedad de Hong Kong con su educación es alta, según revelan estudios, encuestas y testimonios. La reforma educativa iniciada en 2013 por el Ministerio de Educación - llamada "reforma verde"  - apuntó a un nuevo marco de evaluación escolar que, entre otros, reduce el uso de pruebas estandarizadas y recurre a otros indicadores.

Corea del Sur

Foto: Wikimedia Commons

Corea del Sur dio un salto espectacular en educación en las últimas décadas. Esto se ha logrado con políticas consistentes y con perseverancia, pero también a un alto costo social. Igual que en China, más tiempo (de enseñanza, de estudio, de deberes) se considera esencial. El sistema escolar tiene un calendario extendido y largas jornadas diarias, seguidas de 3 o más horas de deberes o clases particulares. Se estima que los estudiantes surcoranos estudian 10 horas diarias, 50 horas a la semana, 16 más que en los demás países desarrollados, entre clases regulares y refuerzo escolar. Los profesores son bien remunerados (mejor que en Finlandia) pero trabajan bajo mucho estrés y con grupos numerosos.

Igual que en muchos países asiáticos, un sistema escolar paralelo (shadow education system) opera y crece a la sombra del sistema escolar público: academias privadas (hagwons) que ayudan a hacer las tareas, preparan para las pruebas, refuerzan contenidos escolares (sobre todo matemáticas) o avanzan más allá de lo aprendido en el aula, a fin de que los alumnos-clientes destaquen en su grupo y puedan acceder a universidades prestigiosas, lo que es indispensable para escalar socialmente.

Después del horario escolar, dos de cada tres estudiantes coreanos asisten a estas academias, a menudo hasta tarde en la noche (una ley prohibe a las academias funcionar más allá de las 10 de la noche y antes de las 5 de la madrugada). Sus costos varían mucho, pero son lo suficientemente altos como para filtrar a los estudiantes con menores recursos y obligar a las familias a ahorros y grandes sacrificios económicos. En 2012, según datos de la Municipalidad de Seúl, la capital, 73.5 % de los alumnos de primaria y secundaria en la ciudad recibieron servicios privados suplementarios, con un gasto promedio de US $ 387.87. A nivel nacional, en 2012 los padres de familia gastaron US$17.5 billones en clases particulares para sus hijos.

También aquí, el costo social y psicológico está a la vista. Agotamiento y déficit de sueño afectan a millones de estudiantes. El país que aseguraba tabletas para todos los estudiantes en 2015 tiene una de las tasas más altas de suicidio y depresión adolescente entre los países ricos. El suicidio es la principal causa de muerte entre los jóvenes de 15 a 24 años. El punto culminante de la tensión escolar está alrededor del tercer año de la educación secundaria, que es cuando los estudiantes deben tomar el examen de ingreso a la universidad (suneung).  

Una encuesta realizada por el Institute for Social Development Studies en la Yonsei University de Seúl, divulgada en 2011, reveló que los adolescentes coreanos son los que se sienten más infelices entre los adolescentes de los países de la OCDE. En los resultados de PISA 2012, los alumnos surcoreanos aparecieron como los más infelices de todos los países participantes en la prueba. La alerta nacional llevó al gobierno a plantearse la necesidad de introducir cambios mayores al modelo educativo. Entre otros, la decisón de digitalizar los textos escolares y el plan de estudios, anunciada en 2011, se dio marcha atrás en 2012 al constatar que ni los estudiantes ni los profesores estaban listos para este desafío.

Finlandia

Foto: The Atlantic

Finlandia es un país pequeño (menos de 6 millones de habitantes) ubicado al norte de Europa. En los últimos años, Finlandia ha destacado en los ránkings mundiales referidos no solo a la educación sino a muchos otros ámbitos: desarrollo humano, calidad de vida, equidad de género, cuidado infantil, condiciones para la maternidad, acceso a internet y banda ancha, transparencia, baja corrupción, alta competitvidad internacional, entre otros.

Prácticamente todo el sistema educativo es público y gratuito, desde la educación inicial hasta el fin de la universidad, incluidos costos de transporte, alimentación y refuerzo escolar en la propia institución. Incluso las pocas instituciones privadas son financiadas por el Estado y son gratuitas.

Finlandia promueve la cooperación, no la competencia (entre alumnos, entre profesores, entre instituciones) y da prioridad a la equidad sobre la excelencia (todos los alumnos deben tener igualdad de oportunidades, nadie debe quedarse atrás, "toda escuela, una buena escuela"). El bienestar emocional y mental de los estudiantes - aspecto no contemplado en las evaluaciones de PISA - es tanto o más importante que su rendimiento escolar.

La escolaridad empieza formalmente a los 7 años; hasta esa edad, la prioridad es el juego. Ya en la escuela, la enseñanza se realiza en grupos pequeños (no más de 20 alumnos) y en un ambiente relajado. Se desestimula la memorización y se estimula el pensamiento, la creatividad y la autonomía de alumnos y profesores. El año escolar es uno de los más cortos de los países de la OCDE, al igual que la jornada escolar diaria; el tiempo de recreo es el más largo. Se minimiza los deberes en casa en los primeros años.

No se aplica pruebas estandarizadas, salvo la prueba de fin de la secundaria. Los alumnos son evaluados por sus profesores, en base a su criterio profesional y a pruebas y otros instrumentos que elaboran los propios docentes de aula. Los profesores son evaluados por profesores más experimentados y reciben de ellos feedback. No existe "pago por mérito". No hay supervisores ni inspectores; la sociedad finlandesa confía en el profesionalismo de sus docentes.

Investigaciones y encuestas muestran altos niveles de satisfacción de las familias finlandesas con la educación nacional. 90% de la población confía en el sistema escolar público (en EE.UU. apenas 29%, según la Encuesta Gallup). Aquí algunos datos comparativos que arrojó la Encuesta Global de Padres de Familia (Global Parents' Survey) de la Varkey Foundation en 2018:

- 78% de las familias en Finlandia consideraban que el sistema educativo de su país está preparando bien a sus hijos para el futuro; 72% en el caso de China y 37% en Corea del Sur.

- 3% de las familias en Finlandia consideraban que la calidad de la enseñanza en su país es pobre o muy pobre, y 87% que es buena o muy buena; en el caso de China, 2% consideraba que es pobre o muy pobre y 78% que es buena o muy buena; en Corea del Norte los porcenatjes fueron 5% y 43% respectivamente.

- A nivel global, 55% de las familias que tenían a sus hijos en escuelas públicas dijeron que les enviarían a a una escuela privada si fuera más accesible. 29% de las familias en Finlandia dijeron esto, 80% en China y 48% en Corea del Sur.

***

¿China, Corea del Sur o Finlandia? Yo no tengo duda. Bajo ningún punto de vista se justifican los niveles de estrés y de competencia a los que puede llevar la carrera por altos puntajes en una prueba o por ubicar a un país en el top de los ránkings escolares. Nada justifica poner a ese punto en riesgo el bienestar físico y mental, e incluso la vida, de niños y jóvenes, y el bienestar general de las familias. Sistemas que alientan este modus operandi no deberían ser modelizados; son modelos educativos que violentan los derechos de la infancia.

Como estudiantes, madres y padres de familia, educadores, ciudadanos, necesitamos continuar defendiendo el derecho a una educación de calidad, en la que calidad no sea sinónimo de martirio, competencia salvaje y cultivo de la selectividad sino sinónimo de aprendizaje significativo y colaborativo, con equidad, con dignidad, con felicidad. 

Para saber más
Over 70 pct of Seoul students receive private education: data, The Korea Herald, 18 April, 2013
Chinese Education: The Truth Behind the Boasts, Bloomberg Businessweek, April 4, 2013.
▸ Informe Semanal: Prohibido fracasar
(video), Televisión Española, rtv.es, 21 julio 2012.
Así ha escalado la educación en Corea del Sur al podio mundial, ABC.es, 21 diciembre 2012.
▸ Pasi Sahlberg, How GERM is infecting schools around the world, The Washington Post, 26 June, 2012.
What Americans Keep Ignoring About Finland's School Success, Sir Ken Robinson, The Atlantic, Dec. 29, 2011.
Finlandia: Claves del mejor sistema educativo del mundo (infografía), United Explanations, 26 nov. 2011.
El país que quiere digitalizar sus escuelas para 2015, BBC Mundo, 28 octubre 2011.
▸ Depressed students in South Korea, We don't need quite so much education, The Economist, May 12, 2011.
▸ Pasi Sahlberg, Finnish Lessons, 2011.
Las claves del éxito asiático, El País, 8 dic. 2010.
▸ Mark Bray, Confronting The Shadow Education System. What government policies for what private tutoring, IIEP UNESCO, Paris, 2009.
Should Canada’s schools become more like China’s?, The Star, May 29, 2007.
Cómo hicieron los sistemas educativos con mejor desempeño del mundo para alcanzar sus objetivos, McKinsey Report (PDF), sep. 2007.
▸ Finlandia: el modelo educativo de hoy
, Mariano de Vedia, La Nación, Buenos Aires, 17 sep. 2007.
▸ Mark Bray, Adverse Effects of Private Supplementary Tutoring, IIEP UNESCO, Paris, 2003.
▸ Mark Bray, The shadow education system: private tutoring and its implications for planners, IIEP UNESCO, Paris, 2000 (PDF).

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