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¿Y los sistemas alternativos de conocimiento?


Buen Vivir. Coordinadora Andina de Organizaciones Indígenas (CAOI)




Integrar sistemas alternativos de conocimiento 

"Hay que examinar alternativas al modelo dominante de conocimiento. Es preciso reconocer los sistemas alternativos de conocimiento y tomarlos debidamente en consideración, en vez de relegarlos a una condición inferior. Todas las sociedades pueden aprender mucho de cada una de las demás, gracias a una mayor apertura al descubrimiento y al entendimiento de otras cosmovisiones.

Hay mucho que aprender, por ejemplo, de las sociedades rurales de todo el mundo, sobre todo las autóctonas, sobre la relación de la sociedad humana con el medio ambiente natural. En numerosas culturas indígenas, la Tierra es considerada como la Madre. No se le puede hacer ningún daño a ella ni a ninguno de sus productos sin tener una razón válida, casi siempre relacionada con la supervivencia. En muchas culturas, el ser humano es considerado un miembro de la naturaleza, igual en derechos y no superior a los demás seres vivos. Numerosas sociedades rurales tienen una concepción circular y no lineal del tiempo, relacionada con la producción agrícola, el avance de las estaciones y las fiestas y los ritos que refuerzan el bienestar espiritual de las comunidades.


En igual medida difieren los enfoques de la adopción colectiva de decisiones. Algunas sociedades recurren a la democracia y al voto para esas decisiones colectivas, incluso en grupos pequeños; otras sociedades buscan el consenso, lo que implica argumentar, debatir y convencer. Existen infinitas cosmovisiones distintas para enriquecimiento de todos, si estamos dispuestos a abandonar nuestras certezas y abrir nuestra mente a las posibilidades de otras explicaciones distintas de la realidad.


Es primordial recordar, al igual que hicieron pensadores como Frantz Fanon, Aimé Césaire, Rabindranath Tagore y otros, que cuando se privilegia una forma de conocimiento, se privilegia de hecho un sistema de poder. El futuro de la educación y el desarrollo en el mundo de hoy necesita que prospere el diálogo entre cosmovisiones distintas con el objetivo de integrar sistemas de conocimiento originados en realidades diferentes y crear nuestro patrimonio común.


Las voces del Sur tienen que ser oídas en los debates internacionales sobre la educación. Por ejemplo, en las comunidades andinas de América Latina, el desarrollo se expresa mediante la noción de sumak kawsay, vocablo quechua que significa ‘buen vivir’. Este sumak kawsay, que tiene raíces en culturas y cosmovisiones indígenas, ha sido propuesto como concepción alternativa del desarrollo y ha pasado a formar parte de la Constitución de Ecuador y Bolivia.


El concepto de ‘depositarios’ del Mahatma Gandhi, según el cual somos responsables de las riquezas de la Tierra no como ‘propietarios’ sino como ‘depositarios’ de todos los seres vivos y las generaciones futuras, merece también tenerse muy en cuenta".


En: "Replantear la educación: ¿Hacia un bien común mundial?", UNESCO, París, 2015, p. 31.


Fui miembro del Grupo de Expertos de Alto Nivel invitado en 2012 por la Directora General de la UNESCO, Irina Bokova, a trabajar en una visión renovada de la educación en el siglo XXI, tarea que concluyó con la publicación del libro Replantear la educación: ¿Hacia un bien común mundial? (UNESCO, París, 2015).

En la primera reunión del grupo, en París, en febrero de 2013, discutimos acerca de la necesidad de tener en cuenta otros sistemas de conocimiento y de educación distintos del sistema occidental dominante. Estos sistemas alternativos, vigentes en muchos países del Sur, han sido a menudo invisibilizados y absorbidos por el sistema dominante en cada país y a nivel global, o bien asimilados a los parámetros de dicho modelo occidental.

En los últimos años, los escritos de Boaventura de Sousa Santos en torno a las Epistemologías del Sur - "la búsqueda de conocimientos y de criterios de validez del conocimiento que otorguen viabilidad y credibilidad a las prácticas cognitivas de las clases, de los pueblos y de los grupos sociales que han sido históricamente victimizados, explotados y oprimidos por el colonialismo y el capitalismo globales" (Una epistemología del sur. La reinvención del conocimiento y la emancipación social, Siglo XXI Editores/CLACSO, México, 2009) - han tenido gran difusión y han suscitado gran interés, contribuyendo a reactivar conciencias en torno a esos otros sistemas de conocimiento, de educación y de aprendizaje que perviven en el Sur global. De Sousa afirma que estamos en un momento de transición paradigmática, con oportunidades abiertas para construir otro tipo de racionalidad científica que incluya a las epistemologías construidas en el sur, históricamente desestimadas por el Norte y vistas como meras creencias o curiosidades folklóricas.

En la reunión de París expuse algunas ideas acerca del Buen Vivir - sumak kawsay, en quechua; sumaq qamana, en guaraní - concepto proveniente del mundo indígena andino, paradigma alternativo al del desarrollo, adoptado en las constituciones del Ecuador (2008) y de Bolivia (2009).

El Buen Vivir se asienta en tres tipos de relaciones: con uno mismo, con los demás y con la naturaleza, buscando la armonía y el equilibrio entre ellas. Presenciamos hoy en día una creciente popularidad del concepto de Buen Vivir en otros países de América Latina y fuera de América Latina, así como una también creciente simplificación y banalización del concepto, alejadas de la cosmovisión indígena original. 


En el libro Replantear la educación los redactores incluyeron un recuadro en torno al Sumak Kawsay.
Recuadro 3
Sumak Kawsay: una visión alternativa del desarrollo

El concepto de Sumak Kawsay tiene su origen en la cosmovisión propia de los pueblos quechua de los Andes de Ecuador y se traduce al español como ‘Buen Vivir’. Hace referencia a un desarrollo colectivo armonioso, que concibe al individuo en el contexto de las comunidades sociales o culturales y en su medio ambiente natural. Con raíces en el sistema de creencias autóctono de los quechuas, el concepto conlleva críticas a Occidente por los modelos de desarrollo dominantes y ofrece un paradigma alternativo basado en la armonía entre los seres humanos, e igualmente entre estos y su medio natural. Este concepto ha inspirado la reciente revisión de la Constitución de Ecuador, que alude a una ‘nueva forma de convivencia ciudadana, en diversidad y armonía con la naturaleza, para alcanzar el buen vivir, el sumak kawsay’. La Constitución se basa en el reconocimiento del derecho de la población a vivir en un ambiente sano y ecológicamente equilibrado, que garantice la sostenibilidad y el buen vivir (sumak kawsay)’. Especifica asimismo la Constitución que el Estado tendrá la obligación de: ‘Promover la generación y producción de conocimiento, fomentar la investigación científica y tecnológica, y potenciar los saberes ancestrales, para así contribuir a la realización del buen vivir, al sumak kawsay).’ (p. 32)

A su vez, el informe de la reunión de París recogió en estos términos la discusión que sostuvimos en el grupo sobre los sistemas alternativos de conocimiento.


Integrar las visiones del mundo del Norte
con las nacientes en el Sur del planeta

A pesar de su perspectiva internacional, la ubicación epistémica de la visión expuesta en el informe Delors era la del Norte, entendida como una ubicación de poder y no de geografía. Por consiguiente, se podría argumentar que La educación encierra un tesoro desatendió la epistemología del Sur y habló con una sola voz desde una perspectiva única, sin tomar en cuenta las distintas economías políticas y las múltiples etnografías.

No obstante, es importante recordar que el conocimiento dominante es un lugar de poder. Cuando se da la preferencia a una forma de conocimiento, estamos aventajando de hecho un sistema de poder. Si se reconoce la relación de poder entre sistemas de conocimiento del Norte y del Sur, se considerará necesario, por consiguiente, cuestionar la dominación de la filosofía de la educación del Norte que ha llevado a patologías sociales, económicas, financieras, ambientales y “morales”.



Reconocer el valor de sistemas alternativos de conocimiento


Así pues, sería importante escuchar las opiniones del Sur del planeta en los actuales debates internacionales sobre la educación y reconocer y tener debidamente en cuenta los sistemas tradicionales alternativos de conocimiento, en vez de relegarlos a una condición inferior. Podría decirse que el reconocimiento de sistemas de conocimiento alternativos constituye un punto de partida para un cambio de paradigma relativo al conocimiento para el desarrollo. En efecto, el futuro de la educación y el desarrollo en el mundo de hoy exige la integración de los conocimientos, paradigmas y visiones procedentes del Sur del planeta. Esto es tanto más pertinente cuanto que el centro de gravedad de la economía mundial se está desplazando paulatinamente hacia los países emergentes".

En: Replantear la educación en un mundo en mutación, Reunión del Grupo de Expertos de Alto Nivel, París, 12-14 de febrero de 2013, Informe preparado por la Secretaría de la UNESCO.

Lastimosamente, el reconocimiento de la existencia de sistemas alternativos de conocimiento y de la importancia de tenerlos en cuenta, destacado en
Replantear la educación: ¿Hacia un bien común mundial?, quedó en gran medida inadvertido y no ha tenido seguimiento. No fue incorporado en las deliberaciones en torno a los los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS, 2015-2030), acordados en 2015 por Naciones Unidas, otros organismos internacionales y la comunidad internacional. El Objetivo 4, referido a la educación, reiteró la visión occidental de la educación, sin mención de esos otros sistemas y cosmovisiones. Incluso la propuesta de considerar la educación y el conocimiento como bienes comunes, que es central en el libro, tampoco fue incorporada en la Agenda 2030 para la Educación. La "nueva visión de la educación" que propone la Declaración de Incheon para la educación 2030, aprobada en el Foro Mundial sobre la Educación en mayo de 2015, no incorpora ninguno de estos elementos.

El atraso en la publicación del libro Replantear la educación - inicialmente se esperaba tenerlo listo en 2014 pero se publicó en 2015 - contribuyó a esta situación. De hecho, el libro se presentó oficialmente en la UNESCO, en París, el 4 de noviembre de 2015, en una sesión especial a continuación de la adopción d
el Marco de Acción de la Educación 2030. La UNESCO deja al Grupo de Expertos la responsabilidad de las ideas y propuestas contenidas en el libro: "Los miembros del Grupo de Expertos de Alto Nivel son responsables de la selección y presentación de los hechos que figuran en esta publicación y de las opiniones en ella expresadas, que no son necesariamente las de la UNESCO y no comprometen a la Organización".

El objetivo del libro fue "estimular el debate en torno a la concepción de la educación". Es necesario retomar el debate iniciado a propósito de la necesidad de reconocer esos sistemas alternativos de conocimiento en la agenda de los ODS así como en las agendas de investigación, diagnóstico y propuestas para la educación a nivel nacional, regional y mundial.

Para saber más
UNESCO: Liderar la agenda mundial Educación 2030
Boaventura de Sousa Santos:

- Conocer desde el Sur. Para una cultura política emancipatoria. Universidad Mayor de San Marcos, Lima, 2006; Plural, Bolivia, 2008.
- Descolonizar el saber, reinventar el poder, TRILCE / Universidad de la República, Uruguay, 2010

El modelo educativo correísta


Rosa María Torres




Cuando se habla de educación, la mayoría de personas piensa en 'sector educativo', en sistema educativo y en niveles de dicho sistema. Cuesta quebrar esa lógica, y mirar el campo educativo de manera amplia. Y, sobre todo, cuesta ver lo que está 'atrás', percibir el 'modelo educativo' que hilvana las piezas.
 
¿Cuál fue el modelo educativo impulsado durante la década de gobierno de Rafael Correa en el Ecuador (2007-2017)? 

Un modelo educativo:

Sin historicidad  La 'revolución educativa' se presentó como fundacional: todo empezó en el país en 2007, nada se hizo - o todo se hizo mal - con anterioridad. Como en las demás áreas, la línea de tiempo se divid
en antes y después de la 'revolución ciudadana'. Quienes se atrevieron a discrepar fueron acusados de "querer volver al pasado", de "atrasapueblos", "mediocres", "salvajes". Pasado se convirtió en sinónimo de atraso, inacción, neoliberalismo, caos. Esta mentalidad llevó a empezar todo de cero, a improvisar, a ignorar lecciones aprendidas, a desconocer la experiencia y el conocimiento acumulados, a sobrevalorar el aporte de los jóvenes y a despreciar el aporte de los mayores, a depender de innumerables consultores y asesores extranjeros y a prescindir de especialistas ecuatorianos que hemos sido parte de la construcción histórica de este país. 

Sectorial  La educación se vio como un 'sector' y la política educativa como política sectorial. Los vínculos de la educación (familiar, escolar, comunitaria, ciudadana) con la pobreza, la salud, la alimentación, la nutrición, el trabajo, el empleo, el bienestar familiar, el desarrollo comunitario, la ciudadanía, el medio ambiente, la corrupción, etc., apenas si fueron considerados y encarados. La desnutrición infantil fue abordada como un tema de salud. Los informes sobre la educación omitieron generalmente referirse a la desnutrición infantil, pese a que la problemática afecta de manera directa a la primera infancia - población objetivo de la educación inicial - y pese a que el Ecuador tiene una de las tasas más altas en la región: 1 de cada 4 niños menores de 5 años padece desnutrición crónica, esa que deja secuelas imborrables por el resto de la vida. Esta se redujo en apenas un punto durante la década.

Centrado en el sistema educativo y segmentado por niveles  Educación se entendió como escolaridad, como educación escolar, limitada al sistema educativo. El sistema educativo en el Ecuador se divide en dos: educación inicial/básica/bachillerato, y educación superior. Dos leyes, dos lógicas, dos cabezas, dos estructuras (Ministerio de Educación y Secretaría Nacional de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación - SENESCYT). La política educativa, sin visión sistémica, se pensó y organizó por niveles, con la consabida falta de articulación entre ellos y con el también consabido desinterés por la educación de adultos. Por otra parte, desde su visión escolar, la política educativa se desentendió de la educación y los aprendizajes que tienen lugar fuera de las aulas: en la familia, en la comunidad, en el trabajo, a través de los medios, en Internet, en la participación, en la convivencia, en la política, etc. La 'revolución educativa' ignoró el Aprendizaje a lo Largo de la Vida, paradigma para la educación en el siglo 21 propuesto por la UNESCO, el cual reconoce el aprendizaje como un continuo, desde el nacimiento hasta la muerte, dentro y fuera de las aulas, en entornos formales, no formales e informales.

Centrado en el acceso  Los logros de la 'revolución educativa' destacaron en las estadísticas de acceso. La matrícula creció en todos los niveles, aunque no según lo contemplado en el Plan Decenal de Educación 2006-2015. Las tasas de abandono también se mantuvieron altas en todos los niveles. La eficiencia del sistema y la calidad de la oferta educativa subsisten como grandes desafíos, así como la educación intercultural bilingüe y la brecha urbano-rural. Mejoraron los resultados de aprendizaje en educación básica - entre el SERCE (2006) y el TERCE (2013), aplicados por el Laboratorio Latinoamericano de Evaluación de la Calidad de la Educación (LLECE) de la UNESCO, evaluación de cuatro áreas en 4o y 7o de educación básica - pero el país se mantiene por debajo del promedio regional en lectura y escritura en 7o de básica. Hay problemas de calidad en todo el sistema, incluida la educación inicial, el bachillerato y la educación superior. 
  
Centrado en la infraestructura  La 'revolución ciudadana' hizo gala de obra física: carreteras, hospitales y escuelas. Como se sabe, la obra física es altamente valorada por la población y genera muchos espejismos, especialmente en educación. La infraestructura fue prioridad desde la educación inicial hasta la superior, y a ella se destinaron recursos millonarios. No obstante, la infraestructura no es el principal factor en educación ni asegura por sí misma calidad educativa. Hay consenso internacional en el sentido de que la calidad en educación se juega principalmente en la calidad de los docentes, que ésta supone un esfuerzo complejo, multidimensional y sostenido, que no se limita a su formación-capacitación sino que empieza en primer lugar con su selección, y que sus resultados solo se ven en el mediano y largo plazo. 

Centrado en la evaluación y las pruebas estandarizadas  La importancia dada a la evaluación es una de las características del modelo dominante de reforma educativa a nivel mundial en la actualidad. La evaluación docente, y específicamente la evaluación del desempeño docente, es una recomendación de política del Banco Mundial a los 'países en desarrollo' desde los 1990s. El Ecuador de Correa entró de lleno en la tónica del 'Estado evaluador', entre otros instaurando en 2009 por primera vez una evaluación de desempeño docente - con uso de la fuerza pública - e ingresando en 2016 a las pruebas internacionales PISA. La creación del INEVAL (Instituto Nacional de Evaluación Educativa) en 2012 significó la posibilidad de dar rienda suelta a las pruebas estandarizadas para todos: estudiantes, profesores, directivos, planteles (quedó montada y anunciada una futura evaluación a niños de 4-5 años). La noción de calidad educativa se restringió a los resultados de dichas pruebas (las cuales evalúan apenas una pequeña parte del currículo prescrito), renunciando a una visión compleja y multidimensional de la calidad que mira no solo resultados sino también procesos, clima escolar y clima de aula, ausencia de violencia, lengua(s) de enseñanza, pertinencia y relevancia cultural y social del currículo y de la pedagogía, empatía en la relación de enseñanza-aprendizaje, satisfacción de los estudiantes y del profesorado, etc.

Selectivo  Si bien la gratuidad se generalizó a todos los niveles, al mismo tiempo se establecieron políticas selectivas que contribuyeron a generar nuevas inequidades. Dos ejemplos: 1) las nuevas Unidades Educativas del Milenio (UEM), propuestas como EL modelo de educación escolar para todo el país, llegaron a cubrir a menos del 5% de los estudiantes de la educación pública (80 UEM construidas y funcionando hasta mayo 2017); 2) el examen de ingreso a la universidad (ENES) introducido en 2012. Los institutos privados que se crearon para preparar a los estudiantes para el ENES implicaron costos que muchas familias no pudieron cubrir. Muchos estudiantes se presentaron 2, 3 y más veces al ENES, en la esperanza de mejorar el puntaje a fin de ubicarse en el llamado Grupo de Alto Rendimiento (GAR), el cual permite acceder a múltiples beneficios y ventajas.

Vertical y autoritario  La 'revolución educativa' pretendió hacerse a la usanza convencional, de arriba a abajo: decisiones tomadas arriba - Presidencia de la República, Ministerios, instancias de dirección en diferentes niveles - y bajadas a la sociedad para su información y ejecución. El no acatamiento significó amenazas y sanciones, especialmente entre los docentes y el estudiantado. La evaluación docente se impuso a sangre y fuego en 2009 (la resistencia de los gremios docentes a la evaluación ha sido la tónica general en los países de la región). Ante problemas con la Unión Nacional de Educadores (UNE), Correa decidió crear *su* propia organización docente, la Red de Maestros por la Revolución Educativa (creó también otras organizaciones paralelas, de indígenas, campesinos, trabajadores, etc.). "Ni se metan con Yachay porque me les presento (a elecciones) en el 2021” amenazó Correa (25 junio 2016), pretendiendo así callar las críticas y denuncias en torno a su proyecto estrella, la Ciudad del Conocimiento, Yachay. Demás está decir que el modelo vertical de reforma educativa no ha funcionado en ningún lado. 

Opaco y hermético  Aunque en apariencia hubo mucha información sobre la educación durante la década, ésta fue escueta, dosificada y fuertemente controlada. A partir de 2012 rigió un Código de Etica del Ministerio de Educación (Acuerdo 0455-12), elaborado por la ministra Gloria Vidal, que prohibió a los funcionarios divulgar información sobre el sistema educativo. Es así, entre otros, como se ocultaron los casos y denuncias de abuso sexual en escuelas que luego se destaparían como escándalo nacional en los primeros meses del gobierno de Lenin Moreno. Estadísticas básicas, que suelen ser estar disponibles en portales estadísticos de los países, no lo estuvieron en el caso del Ecuador. Los índices de permanencia y completación en los diferentes niveles, sobre todo en el bachillerato, fueron sistemáticamente ocultados a la ciudadanía. Análisis e informes en torno a evaluaciones, encuestas, becas, no fueron puestos a disposición pública. Los pedidos de información a menudo quedaron sin respuesta. La información divulgada por el gobierno a través de sus medios y de las redes sociales generalmente omitió fuentes y enlaces de referencia, haciendo difícil, si no imposible, la verificación de los datos. Todo esto puso enormes trabas a la investigación educativa durante la década. Según el Informe de Seguimiento de la Educación en el Mundo 2017-2018 de la UNESCO, Accountabilty in education, el Ecuador es uno de los países latinoamericanos con menos transparencia presupuestaria en educación: 50% (Ver tabla p. 424, datos 2015).

Orientado a la educación superior  Durante la década, el gobierno y especialmente la SENESCYT promovieron el acceso a la educación superior y la obtención de un título académico como ideal de todo ecuatoriano. Con la oferta técnica y tecnológica reducida al mínimo, la universidad apareció como la opción por excelencia de continuidad de estudios. Al final de la década, 9 de cada 10 jóvenes afirmaban querer ingresar a la universidad, y muchos lo consideraban una señal de progreso. La capacidad de las universidades para ofertar cupos en las distintas carreras se quedó corta frente a la magnitud de la demanda, resultado de lo cual, año tras año, miles de jóvenes pasaron a engrosar las filas de los 'ninis' (ni estudian ni trabajan), esperando nuevas convocatorias y preparándose para rendir nuevamente el ENES a fin de mejorar el puntaje y ubicarse en condiciones más competitivas para conseguir cupo en la carrera elegida. En 2016 un estudio del Banco Mundial estimaba que 21% de los jóvenes entre 15 y 29 años eran 'ninis' en el Ecuador.

Orientado a la propaganda  La 'revolución ciudadana' fue apuntalada desde un fuerte componente de propaganda, a cargo del aparato de información y comunicación del gobierno. La 'revolución educativa' fue una pieza clave de dicha propaganda. La ausencia de verificación de la información sobre educación por parte de los medios y del mundo académico y especializado, y el desinterés y desconocimiento de la ciudadanía en torno al tema educativo permitieron que muchas afirmaciones quedaran como verdades incuestionadas. Este fue el caso de muchos datos que se usaron para dar sustento a la llamada "década ganada". El Plan Decenal de Educación 2006-2015 no cumplió con las 8 políticas establecidas; no obstante, el Ministro de Educación mintió al país afirmando que el Plan se cumplió en su totalidad, nadie verificó ni dio seguimiento a esa afirmación y el exministro pasó a presidir la Comisión de Educación de la Asamblea Nacional. La ciudadanía incorporó sin cuestionar, ni siquiera preguntar, afirmaciones recurrentes sobre inversión, gratuidad, calidad, eficiencia y eficacia de las políticas educativas y sobre los 'logros' de la revolución educativa. El Ecuador debe ser el único país que, en una década, "erradicó el analfabetismo" dos veces (Ecuador: El fiasco de la alfabetización).

Burocrático
El modelo educativo se caracterizó por ser un modelo altamente burocrático, rígido, normativo, con escasos márgenes de flexibilidad y de autonomía para la cadena de sujetos involucrados en el funcionamiento del sistema educativo: directivos, docentes, estudiantes. Los profesores fueron abrumados con tareas burocráticas, trámites, llenado de formularios, etc. que subordinaron su tarea pedagógica y profundizaron, de hecho, la tendencia hacia la des-profesionalización del magisterio. El monitoreo y la evaluación de las universidades adoptó también un modelo burocrático, centrado en la gestión. Con todo esto, en vez de acercarse, el Ecuador se alejó de la autonomía - de los estudiantes, de los profesores, de las instituciones educativas - reconocida hoy como indispensable y característica de las buenas prácticas educativas y de los modelos educativos exitosos a nivel mundial.


Tecnocrático  La 'revolución educativa' confió en el 'saber experto' como el único saber necesario para hacer educación y política educativa. Cientos de consultores y asesores nacionales e internacionales fueron contratados para elaborar diagnósticos y propuestas, mientras se despreciaron los saberes de
los profesores, las familias, los estudiantes, las organizaciones sociales. La sociedad civil fue despojada de toda participación en el diseño, gestión y evaluación de la política educativa. Se pretendió modificar comportamientos a partir de leyes, decretos, normas, represión, antes que modificar la cultura ciudadana a través del diálogo, la persuasión, el ejemplo, la consulta, la participación, el debate, las prácticas cotidianas.

(Supuestamente) meritocrático  El gobierno anunció que se regiría por los valores y principios de la meritocracia. Se supone que un sistema meritocrático - que hace valer la educación, el conocimiento, el talento, las aptitudes, la experiencia, los títulos académicos, los puntajes en pruebas de evaluación, etc. - elimina el nepotismo y los favores. No obstante, el nepotismo abundó en las estructuras gubernamentales.
También hubo varios casos de fraude académico vinculados a personas con altos cargos en el gobierno o de su confianza. El gabinete y otros funcionarios rotaron de manera permanente, sin respeto por el conocimiento y la experiencia requeridos en cada nueva función. La obsesión por los títulos, especialmente de Ph.D., se volvió endémica.

'Bancario' La 'educación bancaria' - centrada en el profesor, enseñanza frontal, aprendizaje memorístico, enciclopédico, pasivo, acrítico - siguió predominando en el sistema educativo a todos los niveles y se afianzó también en la convivencia social y en la vida política. El Ecuador llegó a ubicarse como el país con menos libertad para hablar y criticar en América Latina, según la encuesta del Latinobarómetro 2016. El clima general de temor y autocensura fortaleció - antes que modificó - el modelo educativo convencional, dentro y fuera de las aulas: miedo a pensar y a pensar críticamente, miedo a hablar y a expresarse con libertad. La mala política y la mala educación convergieron y se dieron la mano.

Modernizante  Correa - dicho por él - se propuso modernizar el capitalismo en el Ecuador. La modernización de la educación pasó fundamentalmente por infraestructura y tecnologías. El proyecto más ambicioso de la 'revolución educativa', Yachay, la Ciudad del Conocimiento, sería un proyecto a 35 años, un "Silicon Valley en el mundo andino". Los bachilleres ecuatorianos estudiarían con becas "en las mejores universidades del mundo". Las Unidades Educativas del Milenio "no tienen nada que enviarles a las escuelas privadas de los ricos", "no le pedirán favor a ninguna escuela del extranjero" decía Correa en 2013, mientras ordenaba cerrar escuelas unidocentes, comunitarias, alternativas, "escuelas pobres para pobres", testigos del pasado y del viejo país. (Cabe recordar que las escuelas uni-y bi-docentes constituyen más del 50% de las escuelas públicas del Ecuador en la actualidad).

Conservador Las visiones y los valores que atravesaron a la 'revolución educativa' fueron tremendamente conservadores, en todos los planos. La educación sexual fue dejada en manos de sectores cercanos al Opus Dei. El Plan Familia, directamente bajo el control de la Presidencia de la República, movilizó protestas masivas, sobre todo de las mujeres. Rafael Correa encarnó personalmente esos valores y actitudes conservadoras, entre otros oponiéndose firmemente a la despenalización del aborto y cuestionando la llamada "ideología de género", bandera de grupos ultraconservadores en América Latina.

 
Homogeneizante  En país plurinacional y multicultural, con gran diversidad geográfica y climática, la 'revolución educativa' optó por la homogeneización y la estandarización en todos los campos: infraestructura, evaluación, currículo, pedagogía, alimentación escolar, normas.
Se cultivó EL modelo antes que la posibilidad de modelos diversos. Las Unidades Educativas del Milenio se hicieron con un único diseño arquitectónico (argumentando costos y 'ahorros' al optar por el modelo único), sin atención a diferencias de región, clima, distancias, culturas, grupos. Las pruebas estandarizadas se multiplicaron. La Educación Intercultural Bilingüe fue una de las más afectadas por el ímpetu homogeneizador y estandarizador, con el consiguiente descontento y rechazo de las organizaciones indígenas, especialmente de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE). 

Extranjerizante
La 'revolución educativa', en muchos sentidos, valoró lo extranjero sobre lo nacional. Importación de ideas y modelos de diversas partes del mundo, muchas veces disímiles y hasta contradictorios entre sí, antes que recuperación y desarrollo de ideas y modelos propios. Contratación de consultores, asesores, conferencistas extranjeros, a menudo desestimando el talento y la experiencia nacionales. Importación de profesores, privilegiando requisitos académicos antes que el conocimiento del país y de las realidades y culturas locales. Becas en "las mejores universidades del mundo" mientras se ponía trabas a algunas de las mejores universidades ecuatorianas. Valoración de los países del Norte antes que los de América Latina. El 'modelo Yachay' - directivos y profesores extranjeros, con sueldos extravagantes, varios trabajando a distancia, vía Skype - como expresión más acabada de un modelo 100% Ph.D., despilfarrador y desubicado en el contexto nacional.

Cantidades sobre calidades  La presentación de la 'revolución educativa' abundó en cantidades: montos de inversión, número de construcciones, de alumnos por plantel, de días y horas de clase, de cursos, de becas, etc. No obstante, sabemos que más importante que cuánto es cómo y en qué se invierte (la llamada 'calidad del gasto').
El ministerio de educación anunció con orgullo que el Ecuador era el país con más días y horas de clase (pero lo que importa es cómo se usa el tiempo) y midió la capacitación docente en número de horas (sabemos que la calidad se juega en el modelo de capacitación). Correa se propuso reducir de 21.058 a 5.564 los planteles educativos públicos en el país, fusionando escuelas pequeñas en los megaplanteles de las Unidades Educativas del Milenio, pero los problemas en el terreno mostraron múltiples complejidades y para mayo de 2017 solo se había logrado construir e inaugurar 80 UEM. Etcétera.

Competencia antes que colaboración  La 'revolución ciudadana' promovió la competencia y la cultura de los rankings
a niveles inimaginados en el país. La ranking-manía se convirtió en deporte nacional, con el gobierno obsesionado por ubicarse bien en rankings a nivel sudamericano, latinoamericano y mundial. A su vez, la 'revolución educativa' fomentó la competencia entre estudiantes, entre profesores y entre planteles; se divulgó calificaciones y rankings, y se instauró la premiación, en actos públicos, de 'los mejores' a partir de resultados en pruebas. Aprender a colaborar (antes que a competir), a trabajar en equipo (antes que individualmente), a disfrutar del aprendizaje (antes que a aprobar), son banderas del progresismo educativo y pedagógico, y aprendizajes considerados esenciales en el siglo XXI.

Anti-innovación  Innovación implica creatividad y ésta implica libertad, flexibilidad, autonomía. El carácter gido, vertical, controlador y uniformador de la 'revolución educativa' bloqueó, antes que alentó, la experimentación y la innovación educativas. El Ecuador de la 'revolución educativa' no consta en ninguna compilación internacional de innovaciones educativas. Las UEM, pese a ser construcciones nuevas, replicaron los patrones arquitectónicos convencionales (la escuela-hospital, la escuela-cárcel, con largos corredores, aulas alineadas, etc.). Experiencias innovadoras y alternativas, tanto en el ámbito privado como comunitario, fueron reguladas, intervenidas e incluso cerradas. Un caso connotado fue el de la escuela comunitaria alternativa trilingüe Inka Samana, en medio indígena (saraguro), con una trayectoria de 28 años, destacada en la película La Educación Prohibida e intervenida por el Ministerio de Educación.

Triunfalista (a prueba de evaluación)  El triunfalismo con que el gobierno encaró la 'revolución educativa' no admitió crítica ni rectificación, creándose así un marco en el que no hay espacio ni función para la evaluación. Las decisiones sobre lo educativo se instauraron sin pasar por procesos piloto y de experimentación. Las políticas educativas se dieron por buenas y exitosas, sin necesidad de consulta o evaluación.
Lo hecho pasó a catalogarse rápidamente como referente a nivel sudamericano, latinoameriano e incluso mundial.
De hecho, brillan por su ausencia o son escasas las evaluaciones de resultados e impacto de las políticas educativas adoptadas durante la década.

Desprecia la educación como campo especializado 
Las decisiones y la dirección de la 'revolución educativa', a los distintos niveles, estuvieron por lo general a cargo de personas sin formación profesional en el campo de la educación ni experiencia en el diseño, análisis y gestión de políticas educativas. El desconocimiento se hizo evidente en la improvisación, en la calidad de las decisiones y en el manejo del discurso sobre lo educativo en el escenario público. (Vale la pena recordar que en Finandia son especialistas quienes están a cargo de la educación, a todos los niveles, empezando por el Ministro o Ministra).

Desprecia el valor educativo del ejemplo  La 'revolución educativa' pasó por alto el valor educativo del ejemplo y, en particular, el papel educador o deseducador que tienen los dirigentes políticos. Racismo, machismo, nepotismo, fueron exhibidos abiertamente por los más altas autoridades. Los enlaces ciudadanos (conocidos como sabatinas, 523 en total durante la década de gobierno, transmitidos cada sábado, por todos los medios) fueron una cátedra semanal de monólogo, intolerancia y violencia. Desde el gobierno se alabó la calidad de la educación pública pero el Presidente y sus funcionarios mantuvieron a sus hijos en planteles privados y/o estudiando en el extranjero. El plagio del vicepresidente Jorge Glas, quien volvió a ser candidatizado y reelecto en las elecciones de febrero de 2017, dejó claro que el plagio no solo no se castiga sino que se premia en el Ecuador, negando en la práctica la retórica de la excelencia y la meritocracia

'Revolución educativa' sin cambio de paradigma  La 'revolución educativa' no fue tal. No hubo un cambio de paradigma educativo. Se replicó, e incluso reforzó y amplió el modelo educativo convencional no solo dentro del sistema educativo sino en el conjunto de la sociedad. El clima general de miedo y de autocensura impregnó a todas las instituciones y a la convivencia cotidiana, anulando el desarrollo del pensamiento crítico, considerado cualidad fundamental de la educación en este siglo. Muchas de las políticas replicaron el modelo neoliberal cuestionado por la 'revolución ciudadana' y por la 'revolución educativa' específicamente. Como se ha dicho, el Ecuador no ha incorporado el paradigma del Aprendizaje a lo Largo de la Vida. Durante la década, tampoco hubo relación con las pedagogías progresistas, críticas y transformadoras, ni con el movimiento latinoamericano de Educación Popular.

'Revolución educativa' con las prioridades al revés  La 'revolución educativa'
priorizó la oferta sobre la demanda, la educación superior sobre el resto de niveles del sistema, la infraestructura y las tecnologías sobre los docentes, lo urbano sobre lo rural, la competencia sobre la colaboración, la gestión sobre la pedagogía, los títulos sobre las habilidades y competencias, el arriba-abajo sobre el abajo-arriba, el afuera-adentro sobre el adentro-afuera. A nivel internacional se reitera hoy la necesidad de otras priorizaciones: (a) prioridad a la atención de la primera infancia, (b) centralidad de los docentes como factor de calidad, (c) participación de la sociedad civil y la comunidad local en la definición de las políticas educativas, (d) empezar a cambiar la educación desde el aula antes que aterrizar en ella como último paso, (e) la urgencia de la revolución pedagógica, (f) la importancia de desarrollar habilidades y competencias, (g) el desarrollo de la colaboración y el aprendizaje entre pares, (h) la educación emocional.

'Revolución educativa' sin revolución pedagógica  La 'revolución educativa' prácticamente no tocó las relaciones de enseñanza y aprendizaje, el corazón de la educación. La atención se centró en el componente administrativo y de gestión de la reforma. Desestimar la pedagogía es desestimar el valor y el papel de los docentes, y el sentido mismo de la educación. Pese a toda la inversión en infraestructura y equipamiento, el viejo modelo pedagógico (frontal, transmisor, pasivo) permaneció en gran medida incambiado. La pedagogía fue la gran olvidada.

▸ 'Revolución educativa' sin lectura  La 'revolución educativa' se desentendió de la lectura. Durante la década, no logró articularse un plan nacional de lectura. La disociación entre educación y cultura, y la disociación entre educación y lectura (considerada esta última responsabilidad del Ministerio de Cultura), contribuyó a la parálisis. Esto, en un país con grandes déficits en el campo de la lectura, ubicado por debajo de la media regional en los resultados de lectura y escritura en el Tercer Estudio Regional Comparativo y Explicativo (TERCE, 2013) de la UNESCO. La lectura, como se sabe, es aprendizaje y habilidad fundamental, de la cual depende en gran medida la posibilidad del aprendizaje permanente y el desarrollo educativo, cultural y científico de un país. 

Deseducador de la ciudadanía  A lo largo de la década se instalaron muchas falsas ideas sobre la educación. Mencionamos algunas: educación es equivalente a sistema educativo; la educación puede cambiarse de arriba a abajo y en poco tiempo; la insfraestructura asegura por sí sola calidad de la educación; lo importante es el acceso (independientemente de las tasas de abandono y de terminación de los niveles educativos); la competencia es algo deseable y marca de la buena educación; el desarrollo del 'talento' tiene que ver fundamentalmente con la educación superior; el buen alumno, el buen plantel, el buen profesor, pueden identificarse a través de pruebas; etc. Queda por delante una importante tarea de desaprendizaje social en torno al 'sentido común' sobre la educación instalado durante la década.
 
Ignora la complejidad y los tiempos del cambio educativo  La afirmación de que el Ecuador ya es o será pronto uno de los mejores sistemas educativos de la región y del planeta, fue reiterada por Rafael Correa y sus ministros de educación. Se anunció - sin explicación ni sustento - que en 2018 el Ecuador tendría uno de los mejores sistemas educativos del mundo (!). Luego se dijo que en 2025 tendría uno de los mejores sistemas educativos de Amérca Latina. El desconocimiento del tema educativo y de lo que implica el cambio educativo, tanto por parte de las autoridades como del periodismo y de toda la sociedad, hicieron posible que estas afirmaciones - que en muchos otros países serían puestas en tela de juicio - llegaran a ser aceptadas y hasta creíbles. 

No es sostenible 
El modelo educativo correísta fue un modelo sumamente costoso, imposible de sostener en el tiempo. Un modelo gestado y desarrollado en un período de inédita holgura económica como la que caracterizó a los primeros años de la década 2007-2017, pero que ya no es sostenible en el nuevo momento de desaceleración económica regional y alto endeudamiento como el que recibió el gobierno de Lenin Moreno.


No tiene nada que ver con el Sumak Kawsay (Buen Vivir) La 'revolución educativa' no tuvo relación con el Sumak Kawsay, paradigma alternativo al del desarrollo, de inspiración indígena, adoptado en la nueva Constitución (2008) y en los planes de gobierno del correísmo. El sumak kawsay promueve la armonía, el equilibrio, la colaboración, el espíritu comunitario. No tiene nada que ver con la competencia, los rankings, los estándares, la homogeneización, el modelo único. 

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